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[Aventura inicial] "Vientos de Cambio". [Costas Orientales de Gonduar, 20 de Enero - 898 d.G.]

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[Aventura inicial] "Vientos de Cambio". [Costas Orientales de Gonduar, 20 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Lun Ago 01, 2016 3:55 am

CATALINA


Últimamente, la situación de Ojo de Dioses parecía haberse ido de las manos, por algún motivo, la tasa de criminalidad se había disparado de golpe hasta niveles nunca antes vistos, especialmente en la subciudad, en donde la caballero Catalina Nichelov había sido apostada recientemente, y donde había tenido que trabajar como nunca antes en su vida.

Ya sea realizando peligrosas rondas nocturnas y arrestando criminales de poca monta (a sabiendas de que cada día se encontraban mas y mas cuerpos de guardias e inquisidores fallecidos en circunstancias sospechosas). O reprimiendo fútiles manifestaciones de los cada vez mas aterrados y desesperados habitantes del submundo, que se lanzaban como una plaga de langostas en dirección de la ciudad media, en donde si se les dejaba llegar, seguro que causarían estragos y destrozos sin parangón; el trabajo no parecía dejar de llegar y los oficiales de Ojo de Dioses no daban abasto para contener la situación.

Justamente este clima de inseguridad y amenaza constante le hacia a la caballero preguntarse porque diablos su unidad había sido asignada para investigar un problema no especificado en un pequeño pueblo pesquero cercano a los muelles de Gonduar.
Dentro de la pequeña carreta de transporte en la que se encontraban tanto Catalina como sus compañeros de la mano de plata, salvo Catalina, todos vestían ropa civil, sus armaduras reglamentarias permanecían ordenadamente guardadas en un cofre de madera que a su vez servia como asiento del vehículo.

Carreta:


La Mano de Plata:

Marco Nichelov:

Maria Teudor:

Lydia Johannes:

Victor Damokles:


Maria Teudor, extremadamente aburrida a causa del largo viaje sin ver pasar mas que uno que otro arbusto rodante cada tanto, intentaba entretenerse ya sea apuntando con su arco a los numerosos buitres que revoloteaban sobre ellos, o contemplando y conversando por medio de lenguaje de señas con los conductores de los otros 5 carros que componían la caravana de soldados asignados a esta misteriosa misión de la que ahora formaban parte.

-Hey, ¿cual creen que sea el motivo de sacarnos de Ojo de Dioses para mandarnos a un pueblito en medio de la nada?, no es que me queje claro- Maria Rompió el silencio

-Valla uno a saber, cuanto menos salimos de esa trampa mortal aunque sea por un rato, las cosas estaban mas jodidas que de costumbre en aquel agujero del...- Marco se contuvo antes de terminar su frase. -Lo siento- Se disculpo el joven bajando la mirada.

-Por el altísimo, no hace falta que seas tan mojigato chico, una maldición o dos de vez en cuando no le hacen daño a nadie- Intercedió Viktor mirando al mas joven de los Nichelov con cara de exasperación. -Respecto a eso, escuche por ahí que un mafioso importante murió, o bien esta desaparecido, ahora, era ese mafioso en particular el que se encargaba de mantener a los criminales medianamente a raya, por lo que su desaparición causo pánico en la población del submundo-

-Jum, ahi tienes a esos degenerados de la subciudad, no le hacen caso a las autoridades pero si a un idiota con un poco mas de poder que ellos. ¿Realmente crees que todo ese alboroto fue causado por la desaparición de una sola persona?- Inquirió Lydia mientras comía una manzana reclinada en su asiento.

-Cuando el gato no esta, los ratones hacen fiesta, parece que un grupo de inútiles buenos para nada solo pueden ser guiados por alguien de igual calibre...-
-Eso explicaría muchas cosas- Exclamo discretamente Lydia, mirando disimuladamente en dirección de Catalina. Pero antes de que esta pudiera reclamar nada, se dejo oír un grito desgarrador proveniente de una de las carretas ubicadas en la parte posterior de la caravana.

-¿Que diablos fue eso?-

-Hace un rato estaba conversando con el conductor de la penúltima carreta, aparentemente uno de sus caballeros estaba muy enfermo, sufriendo una fiebre tremenda, probablemente el pobre tipo halla pasado a mejor vida- Comento Maria con expresión triste mientras comunicaba sus condolencias al conductor mediante lenguaje de señas. Tras lo cual Maria propuso realizar una pequeña oración en memoria del caballero caído, los demás, ya sea gustosos o a regañadientes, aceptaron.

Al cabo de un rato, el conductor les indico que estarían haciendo una escala en una posada asentada al borde de un pequeño arrollo, según el conductor, estarían quedándose en ella varios días. Sin embargo, en cuanto el grupo intento bajarse de la carreta fueron detenidos por el chófer, que les indico que tenia ordenes de no dejarles bajar hasta que "la jefa" les diera una pequeña charla a todos, por suerte no hubo que esperar mucha hasta que la susodicha hiciera acto de presencia.

Kimmy Rhodes:


Sin previo aviso apareció dando un salto al interior del vehículo una mujer joven ataviada en armadura. -Muy bien gente, no es necesario que se levanten, me presento, soy la guardiana Kimmy Rhodes, el oficial de mas alto rango a cargo de esta operación y designada por el mismísimo custodio Rudolph Von Krieghausser para asegurarse de que llegue a buen puerto- La guardiana hizo una pausa dramática para dejar a los demás digerir la información de a poco, si bien Catalina no reconocía el nombre de "Kimmy Rhodes", la figura del custodio Von Krieghausser si que le era familiar y reconocida por cualquier miembro de la 8va legión. -El motivo por el que os hemos traído aquí es para desempeñar una misión encubierta en colaboración con autoridades de la santa inquisición, la naturaleza de esta operación nos obliga a prescindir de oficiales de alto rango, por lo que solo contamos con unos cuantos caballeros y escuderos a nuestra disposición... Bien, vallamos directo al grano- Dijo la guardiana Rhodes mientras sacaba unos cuantos papeles de una cartera de cuero que llevaba colgando.

-Estos son documentos firmados tanto por mi como por Von Krieghausser, y los eximen de cualquier crimen cometido durante el transcurso de esta misión, pueden considerarlo como un sello de pureza, solo que mas discreto. Deben que entender que necesitamos de su total apoyo, tanto física como emocionalmente, para que esta misión sea exitosa, si no se sienten seguros de poder hacerlo mejor quédense en la posada y vendremos a recogerlos una vez todo halla terminado... Bueno, te dejo la elección a ti caballero, si estas dispuesta a colaborar, alcánzame el documento con vuestras firmas para antes de mañana al amanecer, puedes encontrarme en el cuarto numero uno, de lo contrario partiremos sin vosotros, pensadlo bien- Y con eso la guardiana se fue tan rápido como había venido.

-...Bueno hermanita, ¿que hacemos?-

Posada:

KROV-DUSHA


Decir que las cosas en Ojo de Dioses estaban negras hubiera sido decir poco, la subciodad había sido golpeada por una ola de asesinatos y crímenes sin resolver, acompañados por un creciente aumento en la tasa de suicidios, en la seguridad (al punto de que incluso habían tenido que traer guardias de otras ciudades como refuerzos), la aparición de nuevas drogas en el mercado y extraños avistamientos de criaturas por la noche; fueron razones mas que suficientes para que los hermanos Takahashi, (quienes en ese momento se encontraban viviendo en un gueto de la subciudad) saltaran inmediatamente a bordo del primer convoy organizado entre los vecinos mas o menos decentes para abandonar la ciudad por un tiempo hasta que las cosas se calmaran.

La caravana estaba compuesta tanto por carretas cargadas de gente, como de jinetes solitarios a lomo de sus caballos, y sus integrantes iban desde simples familias trabajadoras y vagabundos que habían sido llevados por lastima, hasta criminales de poca monta que no hubiesen cometido crímenes violentos, si bien había unos cuantas figuras mas sospechosas que otras, se podría decir que el grupo en general no era nada comparado con la basura que uno podía encontrarse en esas oscuras y peligrosas calles.

El destino de aquella gente era claro y conciso, asentarse en algún pueblo de poca importancia asentado a lo largo de la costa, de preferencia algún pueblo pesquero no demasiado pobre. El viaje fue largo y duro, las inclemencias del sol del desierto eran acentuadas por tramos del camino totalmente desprovistos de cualquier vegetación, siendo los arroyos y lagunas de la savahna como una luz de esperanza en mitad de la mas negra de las noches. Pero no eran solo las fuerzas de la naturaleza las que asediaban constantemente a la caravana, puesto que junto con las manadas de lobos solían aparecer grupos de bandidos armados, rondando al escuálido grupo que a duras penas se encargaba de mantenerlos a raya con las escasas armas de fuego con las que contaban los jinetes, escoltas improvisados del convoy.

Pero incluso entre tanta austeridad, había espacio para que floreciera la amistad y camaradería, puesto que bajo tantas inclemencias, el grupo había desarrollado una cercanía envidiable, allí, ladrones, vagabundos, prostitutas y marginados eran como hermanos, luchando codo a codo por sobrevivir el agreste camino hacia su salvación, lo mismo pasaba con los hermanos Krov y Dusha, que (pese a la personalidad fuerte del primero) habían encontrado en esa gente una especie de familia como la que hace tiempo no tenían, volviéndose especialmente cercanos a una joven sucubo llamada Danica, de aproximadamente la edad de ellos.

Danica:

Danica era un chica muy energética e ingenua para su edad, muchos dirían que incluso bastante infantil, especialmente por su costumbre de tomar prestado al señor Usagi sin previo aviso y cargarlo por ahí como una niña con su muñeca. Sin embargo, la chica sabia ser madura en cuanto la situación lo ameritaba, siendo la encargada de ayudar al medico del grupo a cuidar de los enfermos o heridos, no era extraño verle cuidando de los pacientes o cargando pesados baldes de agua sobre su cabeza para atenderles en cuanto era necesario.

A diferencia de los gemelos, Danica había sido huérfana toda su vida, dedicándose casi por completo a mendigar o robar comida para sobrevivir, quizás por esto la sucubo disfrutaba tanto de escuchar historias sobre la madre de Krov y Dusha, y sobre el tiempo que estos vivieron con ella, aun así, la joven sabia detenerse cuando veía que quizás estaba reabriendo viejas heridas cuando le pedía historias a los gemelos.

Un día, la chica se acerco a los hermanos con una propuesta. -Hey chicos, ¿que tal todo? Venia a contarles que uno de los pacientes que estoy cuidando, bah, aunque ya esta recuperado, el señor Breston, le he contado de ustedes mientras lo cuidaba, y nos hemos dado cuenta que pese a haber viajado tanto tiempo juntos, ustedes nunca se han visto cara a cara. ¿Que tal si vamos un rato a charlar con el? Parece ser un buen tipo y me dijo que quería conocerlos- Dijo esto mientras tomaba a los hermanos de la mano y prácticamente los arrastraba en dirección de una de las ultimas carretas de la caravana, por mas que lo intentaran, los juveniles cuerpos de los hermanos no eran rival para la demoníaca fuerza física de la joven.

Una vez entraron por la parte de atrás del carro, los jóvenes se vieron recibidos por la figura de un hombre bastante joven yaciendo sobre múltiples almohadones de plumas, cubierto por una delgada sabana blanca desgastada. -Oh, Ustedes deben ser los hermanos Takahashi, James y David si no me equivoco, aunque por lo que me cuenta Danica prefieren que les llamen Krov y Dusha... ¿Quieren?- Exclamo aquel hombre con una leve sonrisa mientras sacaba de entre las sabanas una botella a medio terminar de wiski, botella que Danica tomo sin contemplación y procedió a dar dos tragos cortos antes de ofrecerla a los hermanos.

Breston:

De un momento a otro, la caravana reanudo su recorrido, dejando a los gemelos atrapados en aquel carro hasta el próximo punto de descanso, pese a no encontrarse en su puesto habitual, a los gemelos el viaje se les hizo ameno, el señor Breston demostraba ser un muy buen conversador, y un gran conocedor tanto de la historia de terra como de datos curiosos sin ningún uso practico pero cuya narración (en conjunto con el alcohol si los gemelos decidían beber) bastaba para mantener al trió entretenido. El grupo paso las horas charlando mientras jugaban con una baraja de naipes que Breston mantenía guardado bajo sus almohadas.En un determinado momento, un fuerte tumulto comenzó a escucharse afuera, parcialmente ahogado por el ruido de los cascos de los caballos.

-Oh, que modales los míos, hace tanto que viajamos juntos y aun no les he dicho mi nombre, me presento, por aquí me conocen como Fabian Breston y es un nombre al que sinceramente he llegado a acostumbrarme, sin embargo ese no es mi nombre real- Dijo aquel hombre con toda la calma del mundo mientras recibía la botella de mano de los hermanos y daba un pequeño sorbo a la misma, saboreando la bebida por un momento antes de responder prácticamente sin cambiar en nada su expresión risueña. -Mi verdadero nombre es Oliver Swanson, gran inquisidor de primera clase medio Oliver Swanson, para ser exactos- Un silencio sepulcral invadió el ambiente, siendo la primera en reaccionar la muchacha, que poniendo una expresión de terror apretó con fuerza la mano de Dusha, quien estaba sentado a la izquierda de esta y tuvo que sufrir un profundo dolor en la misma causado por la imposibilidad de la jovencita para controlar su propia fuerza.

-Mmm, ya debemos estar llegando al punto de control del martillo áureo, no me sorprendería que algunas personas comiencen a intentar huir, especialmente los jinetes, teniendo la ventaja de sus caballos es posible que logren huir de la escena, aquellos que se encuentren adentro de los carros probablemente no corran la misma suerte- De nuevo, el inquisidor dio un sorbo a su bebida mientras miraba fijamente a los hermanos.

-Ahora no puedo decir que los culparía si intentaran huir, sin embargo no se los recomendaría en lo mas mínimo, somos todos gente civilizada después de todo, estoy seguro de que podemos llegar a un acuerdo, James, David, ¿que les parece un poco de "servicio comunitario" para pagar por vuestros crímenes? Bah, al menos parcialmente-

F.D.I:

Bueno gente, aquí tienen el primer post de la aventura, intenten escribir claro y sin muchos errores de ortografía, por mi parte recomiendo encarecidamente usar un autocorrector para poder limpiar rápidamente la mayor parte de errores que puedan comerse. Agradecería que los diálogos de sus personajes aparezcan en color y sus pensamientos al menos en cursiva.

Respecto al contenido del post yo no pido que me escriban un testamento, pero intenten que el post no quede demasiado escueto, recuerden que este es un juego de rol, mientras que respeten las limitaciones de sus personajes pueden hacer lo que les plazca, si quieren explorar o investigar sus alrededores son libres de hacerlo, asi como contestar, preguntar cosas o hacer comentarios a los npj.

Bueno, ya acordamos los tiempos de posteo por mp así que a partir de ahora tienen 7 días para postear, pero si surge algo que se los impida no duden de avisarlo en el hilo de ausencias para que se les espere.

Cualquier duda o pregunta que tengan no duden en enviarme un mensaje privado y haré lo posible por resolverla.

Y por ultimo, lo mas importante, pasadla bien.

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Re: [Aventura inicial] "Vientos de Cambio". [Costas Orientales de Gonduar, 20 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Catalina el Dom Ago 07, 2016 4:05 pm

En verdad me dolía ver como estaban las cosas, se dice que solo basta una mala manzana para que todo el costal se arruine. Era lógico que esto pasaría con todos los problemas y conflictos actuales en este y el otro continente, juro que intente frenar todo tanto como podía ¡Y que un angel baje y me arranque la lengua si no es cierto! Pues puedo prometer que he visto al menos 2 bandidos o gente golpeando herejes cada dia.
Casi no dormia en la noche con eso de vigilar los alrededores, arrestar varios criminales casi en solitario, meterme en peleas en las que tendría que demostrarles a unos alborotadores que dios solo ama y protege a los que lo siguen, mientras que desprecia y castiga a los que lo abandonan.

Aunque en verdad, todo ese esfuerzo junto como mis compañeros y sequito no lograban mucho, el crimen era cada vez mayor, podía ver como un día de esos seria asesinada intentando impartir justicia. Esas sucias ratas que intentaban destruir todo lo que los ángeles nos habían dado ¿Porque? ¿Que querían probar? En verdad toda aquella situación me frustraba y me hacia creer que todo era en vano ¡Pero no! Tenia que seguir intentandolo, de otro modo nada cambiaria.
Aun asi, un dia parecia que no me dejarian seguir con eso, pues contradictoriamente con la situacion en aquella ciudad, me mandarian a mi y a mis compañeros a investigar algo en un pequeño pueblo pesquero cercano a los muelles de Gonduar ¡Ardera en las llamas del castigo eterno el que ha decidido que un lugar olvidado a ojos de dios es mas importante que una de sus megalíticas ciudades!

Cuando viajábamos en aquella carreta humilde en direccion a aquel lugar, mi cara reflejaba lo molesta que me encontraba, sentia tan fuertemente que estaba perdiendo tiempo valioso que las palabras no sirven para explicarlo. Al menos intentaba ver el lado bueno y pensar que mi unidad se tomaria un pequeño "descanso" de todo aquel desastre que ahora mismo nos hacia esforzarnos tanto.  
Maria parecia divertirse tanto o menos que yo, en verdad su expresion distaba mucho de lo que era siempre, aunque los modos que encontraba para hacerlo eran justamente los mismo que esa joven de pelo rojo usaba siempre.

Cuando éramos mas jovenes, ella siempre me animaba o al menos hacia reir con sus tonterias... Aun me pregunto si era intencionalmente a decir verdad. Sea como sea, su pregunta al cabo de unas horas (o minutos que lo parecian) me hicieron sonreir, quise decir algo, pero mi pequeño hermano volvio a ser mas rapido que yo.
Cuando se disculpo Viktor le recordo como es la realidad, ademas de compartir lo que habia escuchado con nosotros. Yo estaba con la cabeza apoyada en mis manos y mis codos en las rodillas, escuchando sin decir nada, con una sonrisa extremadamente leve al contemplar una vez mas la actitud de aquellas personas con las que vivia.

Vik siempre habia tenido una buena voz, tanto asi que solia pedirle que cantara algo que improvisaba para entretenernos a todos o subirnos la moral, pero el hecho de que me hiciera reir no era algo tan comun. Pero no pude evitar soltar una risa y mirar el suelo con tantas burlas y referencias al sistema por el cual esos malditos bandidos y personas que perturbaban la paz en la que todos viviamos, vivian.
Pero rapidamente me gire hacia atras al escuchar un fuerte grito, al parecer varios me imitaron.  
Maria nos ilumino al hablarnos la situacion que ocurria en una de las otras carretas, no pude evitar sentir pena y poner una mano en mi pecho mientras recitaba un pequeño rezo por la vida de aquel hombre, aunque Maria sugirio lo mismo en ese momento, por esas razones era mi favorita.

Cuando llegamos a una parada todos intentaron bajarse, yo iba a quedarme un momento para revisar algo antes de eso, pero igualmente nos ordenaron quedarnos ahi hasta que alguien de mayor rango nos hablara. Al llegar una mujer de pelo mayormente corto y castaño llego y se presento como Kimmy, una guardiana de alto rango, lo cual me hiso sudar un poco al sentir que me estarian vigilando en todos esos dias.
Ademas, el que Rudolph Von Krieghausser la enviara me hacian tener una respiracion profunda y lenta, no me habia sentido asi en años. Al parecer el motivo de que nos eligieran a nosotros para eso era que eramos caballeros y escuderos no reconocidos ¡Gracias! ¡Justo lo que se necesita para empezar bien tu dia! En verdad la iba a pasar mal en aquel lugar..

Luego de que nos explicara la situacion y se despidiera dejandome con el saludo en la boca, me baje de la carreta y mire sonriendo a todos- ¿No estan felices por esto chicos? En verdad parece que tendremos algo importante que hacer despues de todo- Vi un momento aquellos papeles que me habia entregado intentando ver si no incluian algo mas- En verdad creo que no les estorbare esta vez, pues con esto todas nuestras acciones seran legales y nadie nos podra decir nada, asi que podre confundir las cosas y nadie dira nada... Les pido encarecidamente que lo firmen, es nuestro deber hacerlo, ademas de que seguro se la pasaran bien con esto.
Luego de decir aquello me acerque a Maria y se los mostre, confiado en que esta seria la primera en firmarlo. Si todos accedian tan solo iria a la habitacion que aquella mujer indico para entregarle los documentos.
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Re: [Aventura inicial] "Vientos de Cambio". [Costas Orientales de Gonduar, 20 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Krov-Dusha el Lun Ago 08, 2016 12:51 am

Ambos hermanos se encontraban viajando juntos en una de las carretas de un convoy. No estaban haciendo mucho en ese momento, la verdad no tenían mucho que hacer mientras la carreta se encontraba en movimiento, por lo que ambos habían estado sentados, hablando entre ellos durante todo el viaje, a veces cruzaban un par de palabras con alguno de los otros viajeros, pues, claro, conocían a casi todos. Varios de esos sujetos les parecían bastante agradables, pero con ninguno habían llegado a hablar tanto como con una chica llamada Danica. Por supuesto, no le habían contado mucho sobre su pasado, contar todo a quien fuera sería prácticamente un suicidio para ellos, así que, sólo le contaron que su madre murió cuando eran pequeños y que comenzaron a robar para sobrevivir. Después de todo, se habían prometido no confiar mucho en nadie que no fuera entre ellos, daba igual si era alguien a quién conocieran desde hacía años, ambos sólo confiarían plenamente el uno en el otro si necesitaban guardar un secreto. Krov era el que más apegado a esa idea estaba, en cambio, Dusha dejaba el beneficio de la duda al conocer a alguien nuevo, aunque de todos modos, no revelaba mucho por si acaso.

La amiga que habían hecho durante todo lo que llevaban del viaje, a penas la carreta se detuvo, vino hacia ellos diciéndoles algo sobre conocer a un pasajero.

-¡Pues claro, vamos!-

Dijo Dusha, en un tono animado, como solía ser él la mayor parte de las veces.

-En realidad... Yo nunca lo veré cara a cara, ¿Sabes?-

Dijo Krov, en cambio, sonaba serio a pesar de que estuviera siendo sarcástico.

A pesar de todo, la chica se los llevó casi por la fuerza hasta la otra carroza para conocer al hombre antes mencionado. Al llegar, Dusha pudo verlo acostado y tomando un poco de wiski. Ambos gemelos se presentaron y saludaron al hombre. El menor de los gemelos lo miró de arriba a abajo, sonrió y pensó

-"Tengo el presentimiento de que este va a ser un buen día."-

Cuando este les ofreció algo de esa bebida, ambos la rechazaron. Dusha porque no era capaz de aguantar las bebidas alcoholicas y Krov con la excusa de que prefería no tomar para estar alerta en caso de que algo sucediera.
Entonces, la caravana volvió a avanzar y los gemelos no pudieron regresar al carro donde estaban antes. Les molestó un poco porque ahí era donde habían dejado sus cosas, incluídas entre ellas, la hoz de Krov y las pistolas de Dusha. No se preocuparon tanto porque sabían que nadie les iba a tocar nada y que podrían volver a por ellas en la siguiente parada. De un momento a otro, se pusieron a charlar entre ellos y jugar con una baraja de naipes, claro, Krov no participaba en esto debido a que no tenía forma de jugar él solo, así que se limitaba a tan sólo conversar con el resto.
A pesar de no poder estar donde siempre, fue un viaje entretenido para ellos,  claro, hasta que aquel con quien habían hablado por horas reveló su verdadera identidad. Las expresiones de ambos cambiaron, Dusha tenía una mirada de miedo y Krov de desconfianza.
Cuando Danica apretó su mano, Dusha no pudo hacer nada más que soltar un fuerte grito de dolor e intentar sacarla de ahí.

-¿Qué clase de servicios comunitarios...?-

Dijo Krov en un tono mezquino, quería ganar tiempo porque sabía que si su hermano miraba al rededor, podría ocurrírsele algo. Eso era lo que se encontraba haciendo Dusha en ese momento. El chico sabía que su hermano, siempre iba armado, por lo que, aunque no tuviera su hoz en aquel momento, muy probablemente tenía un cuchillo, probablemente podían usarlo. Con respecto a él, se había olvidado ambas pistolas en el otro carro, lo cual, sabía que sería un problema, pero inspeccionando al rededor con la mirada y viendo lo que había en aquel carro, pensó que al menos podría ingeniárselas para huir, ya que sabía que este tipo no los dejaría ir así como así.
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Re: [Aventura inicial] "Vientos de Cambio". [Costas Orientales de Gonduar, 20 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Miér Ago 10, 2016 2:58 pm

CATALINA

Mientras que Marco y Maria parecían compartir el entusiasmo de su jefa por su nuevo encargo, Lydia lo acepto de mala gana soltando un bufido mientras estampaba su nombre en el documento. -Genial, un documento que os permite cagarla sin consecuencias, no podría estar mas emocionada por esto-. Viktor por su parte se limito a pedir leer el documento antes de firmar nada, pero en cuanto no encontró nada extraño en el mismo procedió a firmarlo sin dilación alguna.

-Vamos, quiten esas caras largas, seguro que sera divertido ver que nos encomiendan esta vez- Con estas palabras la arquera intento levantar los ánimos a la vez que se encargaba de abrir las cerraduras del cofre sobre el cual iba sentada junto a Marco para recuperar sus cosas.

-Sea lo que sea es trabajo, si nos lo encomiendan tenemos que hacerlo... ¿tendríamos que ponernos las armaduras o bajamos así como estamos?- Pregunto marco incorporándose de su asiento.

-No gracias, con el calor que hace lo ultimo que quiero es meterme en esa lata de sardinas, no todos tenemos esa obsesión que tiene tu hermana con andar todo el día con esa cosa puesta. Son calientes, pesadas, e incomodas hasta para ponértelas... Aunque claro, siempre que te tenga cerca mio puedes ayudarme a ponérmela... O a quitármela, llegado el caso...-

-Tonterías. ¿Que clase de caballeros seriamos si ni siquiera pudiéramos ponernos la armadura solos?- Contesto Marco malinterpretando completamente la indirecta de su compañera.
-¿El chico es un poco lento verdad?- Susurro discretamente Viktor al oído de Catalina mientras Maria intentaba contener la risa al ver la cara que había puesto Lydia ante tal respuesta.

Una vez hubo recogido todas las firmas de su grupo, Catalina se dirigió inmediatamente a buscar a la guardiana Rhodes para entregarle el documento, de camino al interior de la posada pudo ver como los soldados de las otras caravanas comenzaban a salir de estas a desempacar sus cosas, algunos con ropa de civil y otros completamente envueltos en armadura, entre hombres y mujeres probablemente sumaran 20 contando a los miembros de su propio escuadrón, la única carreta en la cual no se veía movimiento era aquella que conformaba la cabeza de la caravana, probablemente fuera donde habían viajado la guardiana Rhodes y su séquito.

Tras cruzar el umbral de la puerta, la caballero fue recibida por una sala de piedra amplia de techo bajo, en ella se encontraban 10 u 11 mesas con sus respectivas sillas dispersas por toda la habitación, al mirar a su derecha podría ver una barra de bebidas bastante bien nutrida, y junto a esta una pequeña habitación que la caballero supuso era el baño, tras preguntarle al tabernero, un hombre de mediana edad, el pelo que le faltaba en la cabeza lo compensaba con una larga y espesa barba que le hacia parecer mas viejo de lo que era en realidad. En cuanto catalina le pregunto este accedió gustoso a guiarla por la escalera y hasta la puerta de la habitación numero 1.

Tabernero:

Al momento de golpear la puerta, Catalina fue recibida inmediatamente por la guardiana Rhodes. -¿Traes los papeles? Perfecto... Pasa, pasa, ven siéntate aquí, enseguida te atiendo-

La guardiana le hizo pasar a una habitación bastante cómoda y ordenada, con un escritorio en mitad de la misma con una silla para que ella se sentara, mas atrás podían verse un conjunto de 3 camas individuales. La caballero pudo notar como dos figuras cubiertas en armadura se encontraban descansando en una de ellas, el de armadura mas oscura estaba acostado con las manos descansando detrás de su cabeza, y la otra figura se hallaba sentada leyendo un libro a través del visor de su casco plateado.

Figuras en armadura:




-Wow, ¿quien es esta preciosura?- Pregunto el de la armadura oscura antes de que su compañero le asestara un fuerte golpe en el pecho con el dorso de su puño. -¿Porque me pegas? Loca de mierda...- Este comentario hizo que se ganara otro golpe, esta vez en medio de la frente.

Mientras Catalina contemplaba esta surreal escena, un pesado guantelete metálico se poso sobre su hombro. -Disculpa la idiotez de mis subordinados, son buenos guardaespaldas pero a veces hasta yo mismo no los aguanto- Al voltearse a ver a su interlocutor, Catalina se encontró cara a cara con un hombre enorme como un oso y de cabellos rubios y mirada seria, por algún motivo el rostro del hombre le resultaba conocido, pero no lograba dilucidar porque.

-Ahí estabas, señorita Nichelov, supongo que conocerá al custodio Von Krieghausser- Contesto Rhodes mientras guardaba los papeles al otro lado del escritorio, y con esas palabras la caballero sintió como un escalofrió recorría todo su cuerpo. -Encantado- Dijo el custodio mientras estrechaba firmemente la mano de la caballero. -Kimmy te contara los detalles de porque te hemos convocado aquí, yo por mi parte me voy a comer mi almuerzo, me muero de hambre- Tras estas amistosas palabras el custodio se dirigió hacia su cama y tomo un pequeño tupper que se hallaba reposando en su mesa de noche, tomo un tenedor y comenzó a comer sus alimentos tranquilamente mientras observaba toda la situación.

Rudolph Von Krieghauseer:

-Bien, me gusta ir al grano así que eso es lo que haré, han estado ocurriendo una serie de ataques e incursiones en distintos pueblos y conventos a lo largo de la costa, no sabemos quien es el responsable de los mismos porque por alguna razón pese a que la 3era legión realiza constantes patrullajes y ha dejado asentados numerosos destacamentos por la zona, las tropas de la 3era nunca han conseguido entablar combate y detener al enemigo, los invasores parecieran atacar solo aquellos pueblos por los cuales la patrulla acaba de pasar o el destacamento ha sido levantado. Todo esto nos ha llevado a pensar que puede haber algún traidor entre las fuerzas de la 3era legión, y es por ello que, con la excusa de mantener el orden en los pueblos atacados o en peligro de serlo, la inquisición ha decidido enviar agentes a investigar a los soldados de la 3era en busca de manzanas podridas, sin embargo, para no hacer esta operación algo tan obvio, no pueden enviar un gran contingente de inquisidores para que se encarguen del asunto, es por ello que han solicitado la ayuda de la 8ava legión para brindarles asistencia en su investigación, y el buen custodio se ha ofrecido a llevar a cabo la operación-

-Que buena eres resumiendo cosas- Comento mientras se levantaba y caminaba alrededor de la habitación. -En definitiva, lo que necesitamos que hagas es que, con la excusa de mantener el orden, vigiles a los miembros de la 3era, con quienes nos encontraremos en el pueblo de Mangond, que es donde han montado su cuartel general, una vez allí necesitamos que investigues cualquier movimiento sospechoso que veas, tienes total autoridad para preguntar a los locales y hasta realizar allanamientos si lo consideras necesario, de igual manera puedes disponer de tu séquito como mejor consideres, así sea enviándolos a investigar otros pueblos en la costa, a vigilar a ciertas personas sospechosas, o incluso espiar a otros lideres de escuadrón de la 8ava legión-

-Yo retomare desde este punto Rudolph- Exclamo la guardiana con un tono irritado poco propio de quien se dirige a un superior, ante lo cual Rudolph simplemente levanto las manos y fue riendo a terminar su comida. -Discúlpeme señora, no volveré a interrumpirla- Comento el custodio en tono irónico, era obvio que se conocían desde hace mucho tiempo, de otro modo un comportamiento como aquel seria inaceptable.

-Como dijo el buen custodio, no sabemos hasta que punto el traidor sea una sola persona y no muchas, y bien podría tener agentes infiltrados entre nuestras filas... Por lo que también sera tu tarea el vigilar a los otros lideres de escuadrón, del mismo modo que ellos te vigilaran a ti también, todo esto es solo para asegurar...-

-Shh-

Exclamo aquel hombre de la armadura oscura mientras se levantaba sigilosamente de la cama, tomando una de sus espadas que estaba apoyada en una pared cercana y acercándose lentamente hacia la puerta, abriéndola de una patada y dando un salto al pasillo mientras apuntaba su arma al vació. -¿Que fue eso Jozo?-

-Alguien... Alguien estaba intentando escuchar por detrás de la puerta- El rostro despreocupado de los presentes de golpe se torno serio y oscuro, habiendo indicado sus ordenes a la caballero (ademas de aconsejarle que solo le contara lo discutido a personas de confianza, y que no le dijera a nadie que el custodio se encontraba en la posada), la guardiana Rhodes la despidió y cerro la puerta bajo llave en cuanto esta se hubo marchado.

Sin tener nada mejor que hacer, Catalina decidió ir al encuentro de sus compañeros de la mano de plata, la caballero tendría que pensar bien si le convenía o no contarle a los demás lo que le habían dicho momentos antes. No paso mucho para que catalina encontrara a los demás, se hallaban en el comedor principal, parados en semicírculo alrededor de una figura arrodillada en el suelo, en cuanto se acerco, Catalina pudo ver que se trataba de una chica joven de cabello blanco, llevaba armadura simple y sus ojos se notaban rojos, como si hubiera estado llorando recientemente.

En cuanto la muchacha noto la presencia de Catalina, se incorporo rápidamente y, tras efectuar el saludo militar, volvió a arrodillarse con la mirada baja, esta vez frente a la caballero, el tono nasal de su voz era señal inequívoca de que efectivamente había estado llorando recientemente. -Me presento, escudera de 2da clase inferior Jenny Hermeyer, solía servir bajo el mando del caballero Roger Trosker, lamentablemente mi señor falleció camino hacia aquí, el señor lo tenga en su gracia. Quizás usted no lo recuerde, pero mi señor la conocía a usted, de hecho usted una vez le salvo la vida en las calles de ojo de dioses, se que se trata de usted porque mi señor me describió con lujo de detalles la hermosa armadura que lleva puesta- Tras decir esto la joven levanto un poco la vista, una leve sonrisa melancólica se veía dibujada en su rostro. Si bien Catalina no recordaba el nombre del caballero de ninguna parte, sus años de servicio la habían llevado a salvar y ser salvada por mucha gente.

Jenny Hermeyer:

-Como dije soy una escudera, con el fallecimiento de mi señor me encuentro sin un amo a quien servir y sin motivos para seguir viviendo, por lo que para honrar su memoria, he pensado que no habría nada mejor que servir bajo el mando de aquella mujer que alguna vez le salvo la vida. Eso por esto que le pido... No, le ruego que por favor me deje servir como escudera bajo las ordenes del ángel de alas negras, por favor, permítame ser su escudera- Mientras la muchacha esperaba por la decisión de Catalina, el resto de la mano de plata contemplaba la situación expectante.

KROV

-Oh, me alegra que preguntes James, pues veras para ponértelo simple, están sucediendo una serie de asaltos a diferentes localidades de la costa, afortunadamente aun no han atacado el centro de los muelles de Gonduar, pero creemos que es solo cuestión de tiempo antes de que reúnan suficiente valor o recursos para intentar un golpe tan grande-

Mientras el hombre hablaba, los ojos de Dusha volaban frenéticamente de un lado a otro, registrando cada centímetro del interior de la carreta en busca de elementos que pudiera utilizar a su favor, afortunadamente Danica ya había soldado su mano, por lo que el gemelo podía enfocar toda su atención en buscar una forma de salir de allí.

-Lo curioso es, que pese a los esfuerzos del martillo áureo por interceptar a estos bandidos, estos consiguen evitar la captura una y otra vez, casi como si supieran que estamos en camino... Ahora, esta en la naturaleza de los inquisidores el desconfiar de la gente, aquellos que confían son aquellos que, bueno, terminan en situaciones tan adversas como en la que se encuentran ustedes ahora- Comento el inquisidor con un casi imperceptible tono burlón, pero que no escapo a los oídos de Krov. -Por lo que estamos casi seguros de que deben tener algún infiltrado dentro de la 8ava legión que les envía información sobre los movimientos de los soldados-

Finalmente, la meticulosa inspección de Dusha dio sus frutos, puesto que pudo identificar una considerable fractura en una de las vigas de madera que sostenían el techo del transporte, no hubiera sido necesaria demasiada fuerza para partirla de un golpe y hacer que probablemente todo el techo de la estructura se desplomara, lo que hubiera podido ser un buen momento para intentar un escape o tratar de incapacitar a Oliver, solo había un problema, dicha fractura estaba del lado de Krov, por lo que de querer usar esa táctica David tendría que encontrar una forma de comunicarle su plan a su hermano sin que el inquisidor se diera cuenta, eso o rogar a que su hermano pudiera actuar lo suficientemente rápido para que Oliver no llegara a detenerle.

-Habiéndolos puesto en perspectiva, lo que quiero es sacar provecho de vuestra juventud y condición de civiles para que se infiltren en los pueblos pesqueros sin llamar la atención, así podrán recopilar información y enviármela para que la analice. Después de todo es mas probable que la gente confié en un grupo de jovencitos que en un adulto sospechoso como yo, su misión seria ganarse la confianza de los locales para averiguar quien o quienes son los soplones que están brindando información al enemigo y llegado el caso, infiltrarse dentro de las filas de estos-

Otra idea que cruzo por la mente del joven Dusha, fue la de empujar a Danica contra el inquisidor y aprovechar la confusión para huir, dejando a la joven sucubo a su suerte, por cruel que sonara esta solución, era un factor mas que los gemelos podían considerar.

-El como harán esto, pues no creo que tenga que decírselos, usen su imaginación, mientan, engañen, inculpen, roben, maten, lo que sea necesario para parecer inocentes y salirse con la suya, después de todo, no creo que sea demasiado distinto a lo que vienen haciendo hasta ahora para sobrevivir-

-Y que hay para nosotros si cooperamos...- Pregunto tímidamente la sucubo.

-Oh, eso es lo que me gusta oír, ese es el espíritu que esperaba de ustedes. ¿Me preguntas que puedes sacar? No mucho la verdad, comida y hospedaje por lo que dure la operación, ademas del privilegio de poder seguir con vuestras vidas como si nunca nos hubiéramos conocido, si me sirven bien haré de cuenta que jamas me cruce con ustedes, ahora si aceptan y luego se les ocurre la brillante idea de huir o traicionarme...- Antes de continuar con su discurso, el inquisidor soltó su botella de wisky, se enderezo un poco y miro a Dusha directamente a los ojos, el gemelo podía notar una mirada predatoria proveniente de los ojos de aquel hombre, similar a la de algún ave rapaz acechando a su presa. -Voy a encargarme de cazarlos como animales a lo largo y ancho de terra, y ni siquiera voy a dignarme a matarlos a ambos, matare a uno solo de ustedes para que el otro tenga que vivir con ello por el resto de su miserable vida, y no se piensen que esto me representa alguna molestia o inconveniente, todo lo contrario, la caza es mi parte favorita del trabajo-

Tras enunciar su amenaza, el hombre volvió a reclinarse sobre su lecho de almohadas, su mirada de halcón regresando a su estado original de relajación y desinterés, junto con su leve sonrisa tan característica. Durante unos segundos el inquisidor no dijo nada, pero inmediatamente su rostro pareciera recordar algo (o fingir que lo recordaba al menos)

-Oh, cierto, hay una cosa mas, lamento no poder brindarle esta oferta especial señorita Danica, pero esto es solo para los gemelos Takahashi... ¿Mencione que conozco el nombre del inquisidor que mato a vuestra madre? No es nada tan difícil de averiguar si tienes los contactos adecuados, se llamaba... Em, ¿cual era su nombre? Parece que mi memoria me esta fallando, quizás si deciden ayudarme puede que se refresque mi memoria- La sonrisa ahora presente en el rostro del inquisidor ya no era burlona ni sobradora, era directamente diabólica, como si ese hombre disfrutara enormemente de la situación en la que estaba y de las reacciones que pudiera generar en los gemelos con sus palabras.

Antes de que nadie pudiera contestar, una serie de gritos provenientes de voces varoniles comenzaron a escucharse alrededor del carro, a la vez que poderosos ruidos de cascos al galope se hacían sentir hacia todas las direcciones, como si los jinetes hubieran decidido dispersarse y huir dejando a los carros completamente a su suerte. Lentamente, Danica decidió echar un vistazo afuera, y le confirmo a los gemelos que efectivamente los jinetes estaban abandonando el convoy, huyendo en patrones aparentemente aleatorios por la estepa de Gonduar.

-Je, estúpidos, el único camino viable hacia la civilización es hacia adelante, que es justamente la dirección que esos idiotas quieren evitar, pero bueno, si ellos creen que recorrer las estepas sin agua y sin provisiones es una buena idea allá ellos, es su funeral... En cuanto a ustedes, si quieren huir ahora mismo no tendré problema, son chicos fuertes, seguro que no tienen ningún problema sobreviviendo a saltar de una carreta en movimiento, y si les da hambre en el desierto siempre pueden recurrir a comerse los unos a los otros- Comento el inquisidor guiñándoles el ojo.-Pero yo no obligo a nadie a hacer nada, no es mi estilo, demasiado... Barbárico, ahora si, si intentaran hacerme algo me vería obligado a defenderme. ¿No es así?-

Tras decir esto, el inquisidor enterró su mano entre los múltiples almohadones hasta que pareció encontrar lo que estaba buscando, Krov pudo escuchar un sonoro "click" similar al que hacen algunas armas de fuego al ser cargadas. -Podría por ejemplo atacarles con lo que tengo aquí. ¿Que creen que sea? ¿una pistola? ¿un revolver? Una escopeta o rifle seguro que no, seria demasiado grande como para esconderlo aquí, pero una recortada seguro que entra sin problemas, lo mismo una uzi... Saben, como inquisidor intento realizar mi trabajo de la manera mas discreta y silenciosa posible, por eso es que escondí mi arma entre esta pila de almohadas, en determinadas circunstancias estas pueden resultar magníficos silenciadores-

Llegados a este punto la sucubo Danica estaba completamente pálida. -P-por favor no me mates, no he sido una santa pero tampoco he hecho nada tan grave como para merecer la muerte, yo haré lo que pidas, solo no me lastimes- Dusha podía ver un par de lagrimas rodar por el rostro de la joven mientras imploraba por su vida, y si bien Krov no podía ver, no le hacia falta hacerlo para darse cuenta de la desesperación en las palabras de la sucubo. -Tranquila chica, no intentes nada estúpido y no me veré obligado a hacerte nada-

Sorprendentemente, el inquisidor en lugar de dejar su mano oculta entre la pila de almohadas, decidió retirarla, frotándola fervientemente contra sus ropas como si intentara quitarse alguna suciedad de la mano. -Je, al fin y al cabo nunca me gustaron las armas, por lo que si deciden atacarme les daré una pequeña ventaja, al final todo se reduciría a si pueden incapacitarme antes de que llegue a tomar mi arma. ¿Que dicen pequeños? ¿Están dispuestos a cooperar conmigo o no?-

Como si todo estuviera perfectamente planeado por aquel hombre, en el momento que termino de hablar el carro se detuvo por completo, aparentemente la caravana había llegado a su destino, una posada a mitad de camino en la que el grupo tenia pensado pasar la noche, no es que tuvieran dinero para habitaciones, pero esperaban que al menos les dejaran recargar agua y pasar la noche en los establos.

F.D.I:

Plano general de la posada (si, ya se que esta hecho en paint pero bueno XD)
Posada:


Última edición por Enkei el Lun Ago 22, 2016 5:18 am, editado 1 vez

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Re: [Aventura inicial] "Vientos de Cambio". [Costas Orientales de Gonduar, 20 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Krov-Dusha el Lun Ago 15, 2016 11:28 pm

Los gemelos escuchaban atentamente a las palabras del hombre, Krov conservaba esa expresión desconfiada y hostil en su rostro. Dusha, en cambio, seguía revisando la habitación, había descubierto un par de cosas, se le habían pasado varias ideas, pero ninguna lo convencía totalmente como para llevarla a cabo. Hubiera sido distinto si al menos hubiera tenido alguna de sus pistolas en aquel momento, podría haber hecho algo, pero no, tenía que olvidársela en el otro carro.
Descartó todo plan sobre huir tan pronto como lo pensó, el hacerlo conllevaría a la pérdida de sus armas, y por ello, probablemente podrían matarlos en cuanto salieran, o si no, podrían ni siquiera escapar, también estaba la posibilidad de escapar con un Krov gravemente herido, no podía permitirse eso, él no quería que su hermano saliera lastimado, y aún si eligiera eso, él no era bueno combatiendo, sin sus armas, no era nada en la batalla, por lo que los matarían al instante, descartó eso inmediatamente. Por otro lado tenía la opción de sacrificar a Danica y escapar con su hermano, aquella chica le había caído demasiado bien como para hacerlo, además, él era alguien con un muy buen corazón como para hacer algo así, a parte de eso, probablemente todas las personas del carro morirían junto con ella, lo cual no valía la pena en lo absoluto, descartó esa posibilidad también. Él vio entonces que todas las opciones de escape en su situación actual acababan mal para ellos y para el resto, pensó que tenía que haber una opción para que todos estuvieran a salvo, intentó pensar para tratar de encontrar más posibilidades, pero no hayó ninguna. Cuando su mirada se cruzó con la de aquel inquisidor, se sintió algo intimidado, pero no perdió la calma por esto.
Mientras tanto, su hermano gemelo seguía callado, escuchando todo lo que el hombre decía, estaba preguntándose que plan tendría Dusha para poder escapar, estaba atento a sus alrededores, a cualquier sonido extraño o señal que este le diera, pues él confiaba en su hermano y que se le ocurriría algo, así que esperaba por ese momento.
Entonces, Dusha se acercó a Krov y lo tomó de la mano para calmarlo un poco por lo que estaba a punto de decir.

-Aceptamos...-

Krov no pudo evitar en ese momento poner una expresión entre sorprendida y confundida, luego se calmó pensando que eso debía ser parte del plan, de alguna forma.

-...Pero sólo si dejan ir a todos como si nada hubiera ocurrido, ¿Está bien? Después de todo, sólo necesita que nosotros ayudemos con esto, ¿Verdad? Entonces, ¿Qué necesidad tiene de involucrar a personas que no le sirvan?-

En realidad, Dusha no confiaba ni en este ni en ningún inquisidor, pero, pensaba que, aceptando esa misión, podría tener algún momento en el que sus posibilidades y planes no fueran tan limitados como lo eran en ese momento, así que no vio otra opción que aceptar.

-Tal y como dijo mi hermano, aceptamos. Si nos necesitas, estaremos en uno de los otros carros, primero debemos buscar nuestras cosas.-


Dijo Krov con el mismo tono serio de siempre. Cuando la caravana se detuvo, ambos gemelos bajaron del carro y se subieron al que estaban antes. Entonces se pusieron a buscar sus mochilas y demás cosas que habían dejado ahí.
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Krov-Dusha

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Re: [Aventura inicial] "Vientos de Cambio". [Costas Orientales de Gonduar, 20 de Enero - 898 d.G.]

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