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[Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

Mensaje por Kharfax el Vie Jul 22, 2016 6:08 pm

KHARFAX

- Eclecia – murmuro por lo bajo.

Hector toma una petaca y procede a darle un largo trago, ante lo cual parece calmárse. Trato de poner cara impasible aunque tomo nota de aquello, si bien se puede trabaja con cualquier persona, un alcóholico tiene menos voluntad o por lo menos una voluntad mermada que una persona sin vicios.

A pesar de todo me entra curiosidad la razón de porque sería ilegal lo que estamos haciendo… ya era "estamos" porque es obvio que había accedido a ello, sea lo que sea. Sobre todo si me guio por lo que dijo Fergus de haberme invitado… y de tener un duelo a cambio de saber de mi padre.

Rory pasa como un rayo violeta y negro haciéndonos a un lado, y con el enorme hacha de batalla en su mano. No me deja de sorprender con qué facilidad maneja esa cosa, sin duda debe ser muy pesada, y su cara denota la avidez que siente por la batalla. Peligrosa persona.

Una voz grita en la lejanía que le den paso en nombre de la Eclesia, al tiempo que su voz es silenciada de inmediato. Otras voces piden por refuerzos. Sin duda la escaramuza es frenética.

Un anciano hombre se estrella contra la pared, el viejo guerrero a pesar del golpe logra levantarse con su vieja y gastada armadura y vuelve a lanzarse con fiereza hacia el combate.

Inconcientemente doy un paso hacia la batalla, sólo con verlo unos segundos me inspiro un profundo respeto, los viejos guerreros llegan a tan avanzada edad por algo, son un gran ejemplo de poderío y sabiduría.

El venerable anciano sentado en su silla de ruedas comenta que aquel hombre… Rascow se encontraba desbordado y decide ayudarlo. Miro con confusión al hombre sentado en la silla al tiempo que este cierra los ojos, mientras me pregunto de qué forma puede ayudar. Una ligera aura rodea al hombre y esta se lanza atravesando todo a su camino, como si no existiera y sin detenerse, doy un paso atrás dejando paso a esa misteriosa energía al tiempo que murmuro algo por lo bajo que ni yo mismo puedo entender.

Un chorro de sangre golpea con fuerza la pared, obviamente y de alguna manera eso fue causado por el hombre allí sentado llamado Pasqal, miro al anciano con respeto. Las fuerzas de este mundo son misteriosas y nada parece lo que es.

El anciano guerrero nos grita que nos apuremos goteando sangre propia y ajena, sin duda es un grupo de personas extraordinarias. Poso una mano sobre el hombro de Fergus y le digo:

- Vamos a tener que hablar bastante después de esto – digo sacando mi segundo revolver y siguiéndolo al combate.

Mientras camino hacia allí murmuro unas palabras a mi revolver, las runas brillan con fuerza y adquieren un destello rojo al tiempo que palpitan.




FDI:
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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

Mensaje por Rory Mercury Emroy el Dom Jul 31, 2016 8:31 am

—¿Rahn? ¿Le ponéis nombre a la comida?—preguntó algo desconcertada. Se había criado bajo un ambiente en el que la comida era un bien muy escaso y la carne la más valiosa. No podía entender el concepto de mascota, para ella solo eran unos tontos si tenían un animal que no usaban para alimentarse.

Rory se decepcionó un poco al abrir la puerta y ver que no había ni un alma. Sin embargo, empezó a escuchar sonidos de una pelea al otro lado de una esquina que estaba curiosamente redondeada. En ese momento, apareció un hombre en su linea visual, uno bastante cobarde que huía de la batalla. Rory habría ido directa a ejecutarlo si no se hubiera dado la vuelta para volver a la refriega.

—No entiendo tanta preocupación, tampoco parecen tantos—dijo con un tono aburrido.—Esto... Te llamabas Kharfax, ¿verdad? Mejor mantente al margen. No me gustaría que me dieras con ese lanza-piedras mientras me estoy divirtiendo—dijo mientras señalaba a su pistola.

Una vez que determinó la ubicación espacial de la batalla, empezó a sentir una sed de sangre muy intensa desde la dirección de la lucha. Sin importarle lo que estuvieran haciendo los demás en la sala detrás suya, salió corriendo hacia la esquina curva. Sin llegar a pararse, dio un brinco sobre la propia pared en un ángulo adecuado para propulsarse hacia la ubicación de la batalla de un salto.

En cuanto estuvo lo suficientemente cerca, giró su hacha alrededor suya como una trituradora mecánica para alcanzar de una vez a todos los eclesiásticos que estaban luchando. No le prestó ninguna atención a quien era aliado y quien no, así que hizo su segadora rotatoria para alcanzar a todos por igual.

fdi:

Acción 1: Correr hacia la esquina + dar un salto sobre ella.
Acción 2: Técnica "Segadora Rotatoria" en medio de la batalla.

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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Mar Oct 11, 2016 4:51 am

La despiadada maniobra de Rory cosecho sus sangrientos frutos en cuanto el hacha de la joven cerceno por igual el tronco de aliados y enemigos, dejando 4 cuerpos bifurcados tendidos en el suelo, 3 de soldados de la eclesia y 1 de un mercenario aliado que se encontraba defendiendo la entrada al túnel, Rascow por su parte, se salvo por los pelos del mortal ataque gracias a sus afilados sentidos, que le permitieron agacharse justo a tiempo para esquivar el golpe de Rory.

-¿Estas loca niña? ¡Pudiste haberme matado!- Grito furioso aquel hombre de cabello cano, sin embargo sus gritos cayeron en oídos sordos, puesto que la visión del campo de batalla y el olor de la sangre que salpicaba las mejillas de Rory habían cegado por completo los sentidos de la joven, convirtiéndola en una maquina de guerra imparable.

Alarmado por el comportamiento de la muchacha y por la inhumana fuerza que exhibía, Rascow juzgo que lo mas sensato seria dejarle la pelea a ella, retrocediendo nuevamente hacia la puerta junto con dos de sus hombres (E instando a Kharfax y Fergus a hacer lo propio), para luego cerrarla a cal y canto y ponerse a barricarla con todos los muebles del salón que pudiera encontrar, tarea para la cual incluso Héctor presto su ayuda. Una vez la puerta estuvo adecuadamente parapetada, Héctor se apresuro a calmar los ánimos de Kharfax.

-Tranquilo hombre, ya tendremos tiempo para explicaciones mas tarde, de momento necesitamos salir cagando leches de aquí, espera ¡Pascal!- Grito aquel hombre al anciano que, mientras los demás bloqueaban la puerta, había aprovechado para rescatar un par de tubos largos de una caja de madera oculta en un estante, al verse iluminados por la rendija de luz proveniente del techo, Kharfax pudo ver que se trataba de barras de dinamita. -¿Que? Tenemos que destruir toda la evidencia que podamos. ¿No es así?-

-No- Respondió secamente el hombre. -Es lo mismo, lograran hacer salvamento de todo lo destruido incluso si utilizamos explosivos, si tan solo tuviéramos mas tiempo para deshacernos de todo esto como dios manda...-

-Tengo una idea- Intercedió el viejo mercenario. -Pero no es bonita-

-Escupe de una vez Rascow- Exclamo Fergus un poco impaciente. Ante este exabrupto, el mercenario se limito a tomar el mismo las barras de dinamita y dirigirse al baño (que no era mas que un pequeño inodoro oculto tras unas cuantas cortinas de tela) Allí, y ante la atónita mirada de todos, saco un mechero y tras encender la primera bomba, la dejo caer por el excusado.

-... Rascow... Podrias explicarme que mierda acabas de...- El potente sonido de una explosión bajo tierra interrumpió los reclamos de Héctor. -Hacer...- Sin siquiera mediar palabra, el anciano mercenario tomo un carrete de hilo cercano y ato un extremo de este al ultimo cartucho de dinamita, luego de murmurar unos cuantos cálculos simples, el hombre ató el extremo opuesto del hilo a una silla cercana y, tras encenderlo, dejo caer el nuevo cartucho por el mismo sitio que había caído el otro, el sonido de la cuerda al tensarse indicaba que había alcanzado con éxito la altura deseada por el viejo. -Os recomiendo que retrocedáis un poco-

Tras hacer caso a la advertencia de Rascow, los presentes pudieron escuchar una nueva explosión tras la cual, súbitamente el suelo alrededor del excusado comenzó a hundirse rápidamente hasta dejar un enorme hueco en el suelo, lo suficientemente grande para que una cama grande no fuera capaz de taparlo por completo, tras el desmoronamiento, un fuerte chapoteo pudo oírse bajo sus pies. -A la altura que estamos, suponía que la red de alcantarillado estaría relativamente cerca, demos gracias a dios que mis estimaciones fueron correctas-

-Jefe ¡es un genio!- Coreo uno de los ayudantes del viejo mientras lo abrazaba amistosamente.

-Pues yo solo soy capaz de ver un pozo negro que aparenta no tener final, como se supone que bajemos hasta las alcantarillas- Pregunto el preocupado Fergus, un dejo de temor podía distinguirse en su voz aunque intentara ocultarlo. -Tranquilo muchacho, ¿No escuchaste el ruido?, hay suficiente agua allí abajo como para amortiguar nuestra caida, no es agua cristalina, claro esta, pero valdrá para lo que la necesitamos... Antes que nada, Pascal ¿Me permites?-

Tras obtener su consentimiento, el mercenario, ayudado por sus subordinados, levanto al anciano de su silla y antes de que este pudiera protestar, Rascow tomo la silla de ruedas del anciano y la lanzo al vació. -Iré yo primero para asegurarme de que no sea peligroso en cuanto les de mi señal pueden saltar sin preocuparse- Y así como prometió, el mercenario dio un salto hacia las alcantarillas, perdiéndose en la oscuridad, al cabo de unos segundos, el fuerte sonido de un cuerpo golpeando el agua se dejo oír, y este solo precedió a un silbido de parte de Rascow que verificaba la seguridad de la maniobra.

Un chapuzon después, Kharfax y el resto del grupo se hallaban en un poso séptico que desembocaba en multitud de túneles angostos pero lo suficientemente grandes como para que el grupo lo atravesara en fila india. El grupo ingreso presuroso por uno de los túneles, a la cabeza iba Héctor, tras de el Kharfax y Fergus cargando a Pascal en sus espaldas (Quien a su vez llevaba a Rahn la suya), varios metros por detrás se encontraban los dos jóvenes mercenarios cargando de a dos la silla de ruedas de Pascal, mientras que Rascow se encontraba muchos metros atrás, ocultando el rastro que hacia el grupo al caminar.

-Héctor, Fergus... Creo que es tiempo de que sean sinceros conmigo. ¿No habéis sido tan estúpidos como para contarle de esto a alguien verdad?- Pregunto en voz baja el anciano para que el los mercenarios que iban mas atrás no pudieran escuchar la conversación.

-Absolutamente no, solo comente a unos amigos que iba a entrenarme para competir en la arena, pero no di ningún detalle sobre mi entrenamiento-


-Me alegra oír eso hijo... Ahora, Héctor, te veo bastante callado ahí adelante, ¿tienes algo que compartir con nosotros?-

-...-

-Hector...-

-De acuerdo, de acuerdo, si, se lo comente a unos amigos de confianza-


-Hector...- Un dejo de decepción podía oírse en la voz del anciano. -¿Es posible que alguien que no se tenia que enterar se halla enterado de parte de uno de tus... Amigos de confianza como los llamas?-

-No, no se me ocurre nadie que pudie... Oh-


-No me gusta ese "Oh"-

-Pues, supongo que es posible que alguno de ellos avisara de ello a Randall Carter, quien también es mi amigo pero no quería que se enterara-

-Randall Carter... ¿Como el Randal Carter que es dueño de la mitad de industrias Carter & Swenson y que ademas patrocina al actual campeón de la arena virtual? Pues genial Hector, felicidades, nos jodiste a todos... Aun así, por mas que Carter supiera lo que estamos haciendo, es imposible que nos encontrara tan rápido sin tener ayuda desde el interior... Alguien revelo nuestra ubicación, y yo no confiaría en los sujetos que convenientemente sobrevivieron y están a nuestras espaldas listos para saltarnos al cuello en cualquier momento-

-Pensamientos como esos solo lograran destruirnos internamente, estas haciendo justo lo que ellos quieren que hagas Fergus... Sin embargo tengo que concederte el privilegio de la duda, si hay un traidor, bien podría ser alguno de esos dos, o incluso Rascow-

-Por mi parte no se que pensar, por lo que dejare que nuestro amigo sea el desempatador en este asunto, tienes tus revólveres, úsalos como consideres mas conveniente, por mi parte, solo quiero salir de aquí lo mas pronto posible e irme a casa a darme un baño, claro, eso si mi casa no esta tomada por el jodido martillo áureo en este mismo momento, caso en el cual tendríamos que desviarnos en dirección de mi piso franco... O porque no, hacia la casa del maldito de Carter a exigirle explicaciones, aunque claro, con mi suerte puede que su jodida mansión también este a reventar de guardias teutugenos, 'cago en todo-

-¡Praaac, Héctor me ha convertido en pájaro, Praaac!-

Sin saber muy bien que hacer, el grupo parecía depender ahora mismo del buen juicio del mas experimentado Kharfax, después de todo, si lo habían contratado, mas le convenía hacer algo para justificar el sueldo.

Por otro lado, la señorita Rory Mercury Emroy se encontraba batallando contra hordas y hordas de enemigos, algunos eclesiásticos, otros mercenarios que habían hecho un pacto temporal con sus enemigos para enfrentarse a la nueva amenaza, sin embargo para Rory todos ellos eran iguales, la cordura escapaba de su ser al mismo rito que la sangre de sus oponentes abandonaba sus cuerpos, envolviendo a la joven en un torbellino de frenesí y excitación que hacia que sus sentidos se fueran adormeciendo poco a poco presos de éxtasis y euforia que consumía la totalidad de la mente de la joven. Rory peleo y peleo durante lo que bien pudieron ser minutos u horas, recibiendo múltiples heridas a lo largo de su cuerpo que fueron mermando su resistencia hasta el instante en que un afortunado soldado logro un golpe de suerte con su masa en la parte posterior de la cabeza de Rory, dejandole inconsciente y fuera de combate.

Rory despertó, atada a una silla en un cuarto oscuro y con su preciosa hacha arrebatada y oculta en algún lugar fuera de su alcance, durante minutos la joven permaneció en completa soledad, sin mas que sus propios pensamientos para hacerle compañía, pero al cabo de un rato, un haz de luz apareció en medio de la negrura total, revelando el marco de una puerta abriéndose, y de ella surgiendo una misteriosa figura masculina.

-Señorita Emroy, no puedo decir que sea un gusto conocerle, sin embargo, lo que puedo admitir es que esto presenta una oportunidad sin precedentes tanto para usted como para mi, escuche, no quiero hacerle perder su... Precioso y limitado tiempo en este mundo, por lo que ire directo al grano. ¿Recuerda esos soldados que asesino hace unas cuantas horas? No eran mas que carne de cañón, reclutas nuevos de familias poco acaudaladas de Ojo de Dioses. Bastara con enviar una canasta con tarta de fruta a las familias de los involucrados junto con una carta de condolencias para zanjar el asunto-


Mientras hablaba, Rory pudo notar como aquel hombre recibía una caja de un mayordomo vestido en ropas elegantes, en cuanto este se retiro, la poca luz que ingresaba por la puerta permitió a la joven notar como la figura masculina desataba un nudo y de esa misma caja sacaba nada mas y nada menos que tarta de fruta. -Hablando de tarta, aquí mismo tenemos un poco. ¿Gusta comer? No esta envenenada ni nada parecido, de querer matarla ya lo habríamos hecho de seguro- Tras decir esto, el hombre tomo un cuchillo de cocina que venia junto con la caja y lo utilizo para cortar una rebanada y acercarla al rostro de Rory para que esta comiera un poco si se le antojaba.

-Pero no es solo rica comida lo que le ofrezco el día de hoy, si decide trabajar para mi puedo garantizarle no solo una paga proporcional a sus magnificas habilidades, sino también limpiar parcialmente su expediente criminal y darle una oportunidad de saciar su sed de sangre a diario sin repercusión alguna hacia su persona, podría utilizar un reemplazo para ciertos miembros de mi personal que están cerca de quedar obsoletos- Si bien Rory no era capaz de ver el rostro del hombre ya que este estaba de espaldas hacia la luz, le pareció distinguir que este esbozaba una cada vez mas indiscreta sonrisa mientras hablaba.

-A cambio solo le pido una cosa. ¿Recuerda a ese mocoso bueno para nada de Fergus? Pues lo quiero muerto. Puede hacer lo que quiera con los que se le opongan, salvo Héctor, a el quiero que lo deje vivo a cualquier costo por razones que no son de su incumbencia... ¿Y bien señorita Rory? ¿Tenemos un trato?- Solo en cuanto el hombre termino de hablar, retrocedió un par de pasos en dirección a la puerta, dejando que la luz iluminara las facciones de su rostro.

Figura masculina:

F.D.I:
Bueno gente, como máster encargado he venido a reemplazar a Rhan que estara ausente por tiempo indeterminado, espero que la pasemos bien.

Los turnos de posteo son de 10 dias, Rory, no se si querias seguir jugando con tu personaje, creo que no pero por las dudas te hice post, si no quieres contestar no lo hagas y listo XD

Bueno, a los que jueguen, feliz roleo

PD: Perdonen si los colores de los personajes no son los mismos, intente hacerlos lo mas parecidos posibles


Última edición por Enkei el Mar Oct 11, 2016 8:01 pm, editado 1 vez

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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

Mensaje por Kharfax el Mar Oct 11, 2016 3:29 pm

KHARFAX

Ingreso a la habitación, en la que el combate continuaba, siguiendo a Rory con mi revolver en alto. Sin embargo tengo que bajarlo para evitar ser golpeado por el ataque de Rory. Un borrón rosa y negro danza en la habitación y esta en un movimiento, desgarra a cuatro individuos, a los cuales deja torcidos y quebrados, sangrando sobre el suelo.

El anciano caballero le reprocha a Rory, pero se calla inmediatamente, parece que ha sido intimidado por la misma, y al verla, no puedo culparle. La sonrisa de psicópata y el brillo en sus ojos no auguraba nada bueno, ni para el enemigo ni para nosotros. No le confiaría mi espalda a una mujer así, su mirada daba a entender que no le importaba mucho a quien mataba, sino que mientras matara era feliz. Si bien no era extraño para mi ese tipo de comportamiento, este sumado a su alarmante habilidad, era algo extremadamente raro y extremadamente mortal. La mayoría no solían ser más que desequilibrados que con un cuchillo atacaban a gente indefensa en algún callejón, pero Rory era… diferente.

Rápidamente, el anciano guerrero Rascow, nos guía hacia la puerta y procede a cerrar la puerta a cal y canto, dejando a Rory del otro lado. La verdad no puedo culparlos, se ve que esa primera impresión ha hecho considerar a Rory como un elemento descartable. Voy a tener que cuidarme de estas personas, si no podría correr el mismo destino que Rory. De la misma manera que la dejaron atrás para pelear contra el enemigo, cosa que me da la impresión que no le moleste en lo más mínimo, lo mismo podrían hacérmelo a mí.

Rascow, procede a sacar unos largos cartuchos de dinamita, y discuten entre ellos la posibilidad de destruir las pruebas. Aparentemente están metidos en esta mierda hasta la cintura, y parece ser que yo también, si no, no hubiera accedido a trabajar con estos locos.

Con unos rápidos cálculos mentales, el anciano logra hacer un profundo pozo en el suelo, por el cual nos lanzamos sin muchos miramientos a las sucias cloacas que corrían en las profundidades del lugar.

La verdad, tengo que dar crédito donde corresponde. Ese viejo tiene unos recursos y una muñeca para salir de situaciones complicadas como hacía rato que no veía. Observo detenidamente su armadura y su estado, la vestimenta de uno puede decir mucho sobre la persona, y las cicatrices pueden contar toda una vida. Al mismo tiempo hago un rápido recuento del grupo en el que me encontraba: dos mercenarios comunes, un par de ayudantes de laboratorio, Hector un alcóholico aristócrata, Fergus un duro combatiente, Rascow un viejo guerero, Pascal un inválido con algúna clase de poder misterioso, y el pájaro que constantemente gritaba que lo habían convertido en pájaro. ¿Qué era lo que los unia?

Ratas y otras cosas flotantes, de las cuales es mejor no mencionar nos acompañan en el viaje. Mientras los ayudantes tratan infructuosamente de contener sus arcadas, me encuentro a la cabeza del grupo, cargando al anciano en silla de ruedas. Delante Héctor abría la marcha, empujando la inmundicia a los costados a medida que avanzaba.
De repente, el anciano de la silla de ruedas, Pascal, pregunta:

-Héctor, Fergus... Creo que es tiempo de que sean sinceros conmigo. ¿No habéis sido tan estúpidos como para contarle de esto a alguien verdad?

Sin decir una palabra, sigo caminando, cargando la silla de ruedas en silencio. No me sorprende cuando Hector reconoce su indiscreción, los alcohólicos suelen tener una voluntad mermada, por lo que ese tipo de falta resulta esperable.
Aparentemente, el problema de todo esto es Randall Carter, “amigo” de Hector. El cual, asume Pascal, tuvo ayuda de adentro, si no, no se explicaría como lograron encontrarlos tan rápidamente.

- ¿Todo esto tiene que ver con la arena? – pregunto en voz baja.

Seguimos caminando mientras estos tratan de averiguar quien puede haber sido el traidor.

- O incluso alguno de ustedes – no puedo evitar comentar, cuando infieren que Rascow sea un posible traidor – Lo primero es salir de aquí, y ninguno de sus lugares habituales es lo suficientemente seguro. - digo negando con la cabeza.

- ¡Rascow! – lo llamo deteniéndome – Necesitamos un lugar seguro y secreto, las casas y lugares habituales no sirven, ¿Conoces algo? – le digo.

Si efectivamente había un traidor entre nosotros, los nombres de los integrantes del grupo ya habían sido anotados. Por lo que ir cada uno a su hogar, estaba descartado por ahora.

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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Vie Oct 28, 2016 12:52 am

KHARFAX
.

-Pues como hemos comentado, Randall Carter es quien patrocina al actual campeón de la arena, un demonio que responde al nombre de "Asterión el minotauro"-

-Un guerrero formidable sin duda alguna- Intercedio Fergus con un notable tono de admiracion en su voz.

-Como ves, Asterión es toda una celebridad en Ojo de Dioses, anuncios publicitarios, actos de caridad, entrevistas, apariciones en programas importantes para las holopantallas... Básicamente, los niños lo admiran, las mujeres lo desean y los hombres quieren ser como el... Y aqui es donde entra su representante, Randall Carter. ¿Quien crees que comparte todos los beneficios de la fama, el estatus, el dinero y la lluvia de coñitos deseosos de una probada del campeón; mas que su representante?-
Hector hizo una breve pausa para dejar a Kharfax digerir toda la nueva información que le estaba brindando.

-Carter ha invertido mucho en Asterion, eso me consta, y dicha inversión le ha dado demasiados beneficios como para dejar que un advenedizo como Fergus le arrebate todo lo que ha construido. En cuanto Carter se ha enterado que yo estaba patrocinando y entrenando al muchacho, debe haber intuido la potencial amenaza que eso supondría para sus intereses... Veras, Carter y yo no nos llevamos mal, todo lo contrario... Pero negocios son negocios, si ahora Carter quiere matarnos es culpa total y completamente mía- Admitio cabizbajo Hector.

El grupo continuo caminando un rato por las inmundas alcantarillas, dando giros y vueltas de toda índole hasta que surgió el tema del posible infiltrado entre sus filas.

-Pues a decir verdad, no, es casi imposible que alguno de nosotros sea el traidor- Contesto tranquilamente el anciano. -Hector es quien a invertido todo ese dinero en la maquinaria para entrenar a Fergus, ademas del mas perjudicado si esto llegara a saberse; Fergus es el principal interesado, al fin y al cabo esto es para convertirlo a él en el campeón de los juegos virtuales; respecto a mi, pues supongo que podría haberlos arrastrado a todos a esto como parte de algún intrincado plan suicida, pero lo mismo podría decirse de cualquiera de nosotros en cualquier situación dada- Termino de inferir Pascal mientras acariciaba con un dedo el lomo de Rahn, quien se había posado en su hombro momentáneamente.

Momentos después, Rascow levanto la cabeza para escuchar las preguntas de Rahn, acercándose al resto del grupo con semblante pensativo, manteniendo silencio un tiempo suficiente como para que Kharfax pudiera estudiar su rostro minuciosamente.

Rascow:

Mas allá de su aspecto enmarañado a causa del reciente combate y el chapuzon en las aguas inmundas de las alcantarillas, Rascow denotaba seriedad y sobriedad sin parangón, un rostro severo marcado por arrugas y cicatrices, unos ojos de a ratos ausentes, como rememorando viejas peripecias del pasado o centrados en un futuro distante, su cabello y bigote estaban cuidados y peinados lo suficiente como para dar un aire de profesionalismo aunque no en exceso. Su armadura, pese a ser claramente vieja, estaba mantenida en perfectas condiciones al igual que su espada, ademas de su arma principal, el viejo portaba una daga que aun no había desenvainado, por lo que Kharfax no podía juzgar su aspecto. Un dato que saltaba a la vista, quizás por lo poco convencional del mismo, o por su feminidad; era el símbolo enmarcado en el escudo del mercenario, un corazón atravesado de arriba a abajo por una grieta zigzagueante.

-Mmm, pues tengo alquilado un pequeño tugurio en la media-ciudad en caso de emergencias, supongo que podríamos ir allí de momento hasta idear un plan-

Sin tener muchas opciones disponibles, el grupo se dirigió pronto por las alcantarillas hasta estar en una posición relativamente cercana a la propiedad descrita por Rascow, tras ascender cuidadosamente por unas escaleras de mano mientra cargaban a Pasqal y a su silla, el grupo emergió por una tapa de alcantarilla al mundo exterior y a la oscuridad y pestilencia de la media-ciudad de Ojo de Dioses (la cual, considerando el sitio del que venían, no era para nada tan desagradable). Tras salir, se encontraron en un callejón, a pocos metros de este se encontraba una puerta que, a palabra de Rascow, era la puerta al tugurio en cuestión, dejando en evidencia la sorprendente habilidad de orientación del viejo mercenario.

La propiedad era en esencia, una pequeña vivienda monoambiente con una ventana y dos puertas, la puerta de entrada principal sitiada al frente y junto a la ventana, y una que daba a un callejón en su parte trasera. En ella podía encontrarse una vieja cama con sus sabanas, antiguamente blancas, ya teñidas de un marrón sucio y desgastado por el paso del tiempo, no había refrigerador de ningún tipo, la cocina no era mas que una bombona de butano conectada a una pequeña cocina portátil, en el armario había varias mudas de ropa de verano e invierno de distintos tamaños, ademas de unas sabanas de repuesto, a un costado había 3 bolsas de leña de aproximadamente 5 kilos cada una, dos costales de legumbres cerca de estos, un contenedor de agua, y 2000 terran en metálico.

Lamentablemente, no hubo tiempo de ponerse cómodos, puesto que de un momento a otro, algo llamo la atención de Kharfax, un destello de luz, una silueta apenas visible entre las rendijas rotas de la persiana. Si el norgon se acercaba ala ventana, tras una inspección mas minuciosa podría dilucidar que se trataba de algunas figuras masculinas fuertemente armadas, paradas allí a menos de cien metros, mirando en dirección de la casa, quizás solo fuera un presentimiento, pero a Kharfax, esos hombres le auguraban problemas.

MODOLF


Lamentablemente para el mercenario Modolf, este había tenido que suspender temporalmente su misión de perseguir al grupo que le secuestro hace ya tantos años, haciéndole perder a su mejor amiga y arruinando su vida para siempre. El motivo no era otro que la mundana y rutinaria necesidad de proveerse con comida, ropa, y equipo necesario para conseguir tal noble fin. Otra forma de decirlo era que Modolf estaba quebrado y necesitaba pasta para no morirse de hambre en Storby, por lo que tras pedirle ayuda a su tío William, este le había asignado emprender un viaje hacia Ojo de Dioses en compañía con su amigo Erick, con el objetivo de ponerse bajo las ordenes de un ricachon dueño de varias empresas, y que requería el servicio de los mercenarios de Gasilia para un fin no especificado, lo único que pedía como requisito era profesionalismo y discreción.

Pese a que un principio Modolf pudiera haberse sentido preocupado de que su empleador quisiera utilizar sus servicios para fines oscuros, como el asesinar gente inocente o cometer atentados terroristas.

Tras encontrarse con Erick a pocos metros de la puerta del anillo exterior, su compañero pronto se encargaría de calmar las inquietudes del demonio, asegurandole que al ser un trabajo encomendado por William, de seguro este hubiera tenido en cuenta el estricto código moral del demonio a la hora de aceptar un trabajo, poniéndole firmes condiciones previas a cualquiera que quisiera contar con los servicios de su sobrino.

-Tranqui, Vier, no creo que William nos hubiera mandado solo a nosotros dos si se tratara de algo demasiado peligroso, de seguro no es mas que una simple misión de escolta o algo así, al fin y al cabo siempre podemos rehusarnos si no estamos de acuerdo con los términos... Hey, ese carro nos esta haciendo señas-

Exactamente como había señalado Erick, un carro lujoso tirado por una pareja de caballos de cuidadas crines y lustroso pelaje se les acerco lenta pero decididamente, aparcando a pocos metros de ellos, tras lo cual el chófer se identifico como un enviado de la familia Carter y los insto a subir al carruaje para ser llevados con su señor.

El viaje se libró sin complicaciones, tanto Modolf como Erick viajaron en relativo silencio, salvo los intermitentes comentarios de Erick sobre distintos anuncios o los curiosos personajes que habitaban las calles de la ciudad. Mas allá de eso, Erick parecía entretenerse mirando a las muchachas escasas de ropas pasearse por las calles de la urbe, mientras que Modolf no tenia otra distracción que la multitud de luces de neón y holopantallas que se hacían cada vez mas y mas comunes a medida que se acercaban al centro de la ciudad.

-Subiremos por uno de los puentes, chicos, tardaremos mas, pero no pienso acercarme a la subciudad ni por todo el oro del mundo, después del atentado las cosas han estado muy movidas por allí, al punto que incluso zonas circundantes de la media-ciudad parecen haberse ido al carajo junto con la baja ciudad- Aviso el chófer mientras tomaba un desvió que los llevaría por un puente y de allí directo a la zona mas lujosa de la ciudad, una subida en caracol que les conduciría directamente a las altas torres del núcleo, la alta-ciudad de Ojo de Dioses.

El destino de Modolf y su acompañante se encontraba en una de estas torres, asentada en el interior de la masiva aglomeración de estructuras conocidas como el núcleo, se alzaba una imponente mansión de aspecto victoriano (aunque sin duda, equipada con la mas alta tecnología disponible en el mundo) asentada en un terreno de mas de un kilómetro cuadrado y rodeado por una amplia muralla electrificada de varios metros de altura, tras atravesar las rejas de entrada de la misma, fueron recibidos por los bellos patios de la mansión, decorados con todo tipo de hologramas de arboles tropicales contrastando con los múltiples arbustos florales, también de naturaleza obviamente holografica. Aunque el detalle que mas llamaba la atención era el falso cielo sobre la mansión, emulado mediante millares de pantallas holograficas ubicadas a al menos docientos metros de altura que, funcionando en conjunto, emulaban cielo, nubes, aves, la luz del sol, etc.

Una vez en el interior de la mansión, Mofolf y Erick fueron recibidos por sirvientas y mayordomos que se encargaron de cargar su equipaje y dirigirlos hacia una pareja de sillones de fina piel de banthor, ubicados en mitad de una habitación densamente decorada con muebles de roble, pinturas, y ornamentos múltiples. En menos de un minuto fueron atendidos por un señor de mediana edad, de modales refinados y personalidad carismática, el mismo se presento como Randall Carter, dueño de la mansión y de la mitad de industrias Carter & Swenson.

Randall Carter:

El hombre se mostró amable y sonriente en todo momento, ofreciéndole a la pareja todo aquello que quisieran durante su estadía en la mansión e incluso ignorando por completo la desagradable naturaleza híbrida de Modolf, acabando por informarles que su misión no era otra que simplemente capturar a un tal "Fergus" ya sea vivo o muerto. Viendo una paga fácil y que no necesariamente entraba en contacto con el código moral de su amigo, Erick se apresuro a cerrar el trato con aquel hombre que, como siempre, se mostró bien dispuesto y alegre ante la desicion de sus ahora empleados. Llegando al extremo de incluso prestarles a dos de sus guardaespaldas como refuerzos.

Refuerzos:





Al cabo de un rato, la pareja de mercenarios fue despedida de la mansión y conducida en el carro hacia la ciudad media, se les dio una dirección que buscar y se les despidió con un criptico mensaje de parte del chófer. -Mensaje del jefe, tienen 48 horas par cumplir con su trabajo- Tras lo cual el chófer azuzo a su corceles y desapareció como un relámpago en mitad de la noche.

-Wow, eso fue tenebroso... Bueno, la dirección que nos dieron no esta lejos, mas vale ponernos a ello... Después de todo, solo tenemos 48 horas, lo que sea que signifique eso- Comento Erick encogiéndose de hombros, los guardaespaldas por su parte no profirieron una sola palabra al respecto.

Tras caminar por un buen rato, un movimiento en el rabillo del ojo capto la atención tanto de Modolf como de Erick. -Nos están siguiendo, un solo hombre, veamos que diablos quiere, estate atento por cualquier movimiento extraño- Tras detenerse bruscamente y voltear nada disimuladamente, aquel hombre que los estaba siguiendo ni siquiera se inmuto se limito a caminar tranquilamente con las manos en los bolsillos hasta estar frente a frente con los mercenarios.

Maxwell:

-Buenos días, caballeros- Exclamo el hombre con una voz mecánica capaz de hacer que al demonio se le helaran los huesos.

-Buenos días- Respondió cortante Erick mientras los guardas se ponían a la defensiva, aunque sin llegar a desenvainar sus armas.

-Me presento, soy el inquisidor de primera clase superior, Maxwell Jabberwock. Y simplemente me llamó la atención el ver a unos sujetos tan extraños como ustedes bajarse de uno de los carruajes de la familia Carter, por lo que apreciaría que me dieran detalles sobre el motivo de vuestra estadía en la ciudad. Después de todo, seria una lastima que alguien como yo llegara a sospechar que intentan realizar alguna actividad ilegal o algo por el estilo... Mientras que por otro lado, mientras mas información compartieran conmigo, mas podría ayudarlos a cumplir con vuestro cometido, si es que entienden lo que digo, je, jejejej- Independientemente de que respuesta diera Modolf, aquel hombre simplemente asentiría silenciosamente, se disculparía por las molestias causadas y desaparecería en el interior de una taberna cercana, dejando al dúo en libertar de seguir con su misión.

-¿Porque todos en esta ciudad tienen que ser tan jodidamente misteriosos? ¿no pueden hablar como gente normal? Bah, que importa, solo es un inquisidor de bajo rango queriendo intimidar a unos recién llegados, mejor continuemos- Pese a las palabras reconfortantes de su compañero, Modolf no podía evitar cada tanto desviar la mirada hacia atrás, sintiéndose extrañamente observado, incluso un par de veces, el demonio hubiera jurado ver una silueta difuminada esconderse rápidamente detrás de una callejuela cada vez que volteaba a mirar atrás.

El resto del camino se dio sin interrupciones, la casa correspondiente a la dirección que les habían dado era fácilmente identificable por la naturaleza descuidada de la casucha, sin embargo, antes de disponerse a entrar, Modolf y su compañero notaron un extraño bullicio proveniente de la propiedad, no cabía dudas de que había alguien allí adentro, y en ellos quedaba si entrar solos o buscar al inquisidor.

F.D.I:

Bueno, Modolf, bienvenido a la aventura, los turnos de posteo (es decir, el tiempo que tienen tu y kharfax para postear) es de 10 días, si esto te resulta muy poco podemos hablar para cambiarlo, respecto a la longitud de los post, espero al menos una pagina de largo, aunque si al principio te cuesta llegar a eso no hay problema, mientras que no me hagas post de 2 renglones no me molesta XD. Por lo demas, que te diviertas.

Recuerden que pueden hacer lo que quieran con la situación, elementos, y personajes que he puesto a vuestra disposición, cualquier duda me consultan por mp o en la taberna/chatbox

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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

Mensaje por Kharfax el Vie Oct 28, 2016 5:54 pm

KHARFAX

- “Asterión el Minotauro” – comento en voz baja. El nombre podía indicar a un guerrero de gran tamaño y fuerza sobrehumana. Y según las palabras de Hector un guerrero sumamente popular, patrocinado por el que nos envió a matar, Randall Carter. El cual, parece que tiene contactos en la Eclecia misma.

Aparentemente las ganancias que su campeón generaba eran las suficientemente generosas como para matar por ello, y el potencial de Fergus era lo suficientemente importante como para eliminar la amenaza antes del combate y no en este. Recuerdo el combate con Rory en la realidad virtual de allí atrás y si bien era un guerrero a tener en cuenta, quizás sea demasiado descuidado, sin duda producto de su orgullo.

Seguimos caminando y perdiéndonos en las alcantarillas, mientras Pascal musita por lo bajo, finalmente levanta la voz y rechaza la idea de que alguno de nosotros sea el traidor. Quizás el viejo tenga razón, pero de alguna manera nos encontraron, por lo que o éramos espiados o estábamos siendo traicionados. De cualquiera de las dos maneras, no iba a alejar mis manos de los Revólveres del Clan.

Rascow se acerca y puedo estudiarlo detenidamente, pero lo que más me llamó la atención fue el símbolo de su escudo, el corazón roto. El símbolo del clan Kattet eran dos revólveres envueltos en laurel sobre un fondo azul. A los integrantes de la nobleza se les enseñaba desde pequeños a reconocer y estudiar distintos escudos familiares. Pero este no parecía sonar ninguna campana. A punto estaba de consultarle por la historia de su símbolo, cuando este se dirige a mi, comentando que tiene un pequeño tugurio en caso de emergencias. Sonrió, era un tipo preparado, tal como lo esperaba. Procedo sin embargo, a preguntarle sobre su escudo:

- Rascow – digo mientras continuamos avanzando - ¿Cuál es la historia del símbolo de tu escudo? No puedo reconocerlo

Sigo avanzando mientras escucho su respuesta a través de los desechos de toda una ciudad.

El día había pasado, por lo que el aire frio de la noche nos recibió al salir de las alcantarillas, y a pocos metros el tugurio mismo nos encontraba. La precisión con que Rascow, nos había guiado a través de las alcantarillas, para dejarnos solamente a pocos metros del refugio, me dio a entender que no era la primera vez que el anciano caballero utilizaba las cloacas de Ojo de Dioses para viajar.

Cuando finalmente llegamos al refugio, una habitación espartana nos da la bienvenida, el aire cargado de polvo nos da una idea de que hace mucho tiempo que eta no se utiliza. Nos acomodamos como mejor podemos y tratamos de descansar.
Algo atrapa mi mirada, algo que viene de la calle, afuera, unos hombres fuertemente armados miran hacia la casa y esperan…. ¿Esperan que?

- Rascow – digo mientras me giro y le hago una seña – Ven a ver esto.

Saco mi revólver izquierdo para mover un poco la persiana y mostrarle mejor.

- Parece que este lugar está comprometido – digo en un susurro y con cierto tono de molestia. – ¿Los puedes sacar por algún lado?

Mientras mi cabeza piensa constantemente, ¿Cómo puede ser que nos hayan encontrado tan rápido?

----------Si resultan ser hostiles o Rascow no los conoce-------------

Me giro y con voz autoritaria les digo a los que se encontraban en la habitación.

- Rápido, que cada uno revise al que se encuentra al lado, ropa, accesorios, anteojos lo que sea, fíjense que no haya ningún tipo de rastreador.

Deseando por lo bajo que sea un rastreador, porque si no, cuando saliéramos de esta, iba a tener que empezarles a los miembros de nuestro grupo, preguntas difíciles.

FDI:
FDI: Velocidad 0=1 acción (Sacar mi revolver izquierdo y observar detalles de los hombres armados para saber si son aliados)
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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

Mensaje por Modolf el Dom Oct 30, 2016 3:09 am

Como cosa rara me encontraba acompañado de Erick, mi trabajo de mercenario me había llevado hasta aquí, a estas tierras desconocidas, y a mi parecer, hostiles. Hice una mueca de desprecio mientras mantenía mi paso.

Todo había comenzado al hablarle al tio William sobre el trabajo, aparentemente había una oferta muy buena, básicamente irresistible que implicaba ponerse al servicio de un hombre de dinero. Siendo yo quien era no es que sintiese particular desprecio por aquellos con fondos masivos, pero al mismo tiempo era un poco consciente de cuan peligrosos eran, sin embargo, era un trabajo recomendado por mi tio William, por lo tanto, no tenía que dudar tanto. Rápidamente me alisté y emprendí el viaje a Ojo de Dioses con Erick, mi usual compañero de viajes.

El haberme estado moviendo los últimos meses me había permitido acostumbrarme un tanto a lo problemáticos de los viajes, e incluso podría decir que mi gusto por ellos se había asentado a pesar de conocer de primera mano los deméritos. Abracé mi arma silenciosamente mientras el transporte se movía.

Al llegar a la ciudad fuimos conducidos a la residencia del cliente, Randall Carter, un ilustre personaje y uno de los socios principales de “Carter & Swenson”. Este hombre de aura misteriosa nos recibió muy bien, jamas mostrando desprecio por mi naturaleza y aspectos demoniacos, aparentemente el contrato en esta ocasión se trataba de capturar a una persona llamada “Fergus”, bien fuera viva o muerta, con la velocidad de un prestamista de mala muerte que no pretendía dejar ir dinero fácil, mas cuando no tenía que atentar en contra de mi código moral.

El señor Carter incluso nos facilitó a dos de sus hombres. Ambos se veían fuertes. Dudé por un momento sobre el verdadero propósito de estos hombres, ¿vigilarnos o asistirnos?, aunque era una acción de mal gusto y que correspondía a la buena actitud que había tenido el para con nosotros el ser mercenario me había enseñado a dudar de los demás.

Se nos informó que teníamos 48 horas para realizar el trabajo y fuimos dejados en la ciudad media.

Erick habló de empezar de una vez, dado el ultimátum con el que habíamos sido presentados. Sonreí amargamente ante sus palabras y nuestro pequeño grupo de 4 se puso en movimiento. Mientras nos desplazamos por la ciudad nos dimos cuenta de un evento algo perturbador y bizarro. Un hombre nos seguía, lo mas gracioso del asunto fue que al percatarse de que éramos consciente de su existencia simplemente se acercó a nosotros, sin vergüenza alguna.

Este extraño hombre quien se presentó como un inquisidor de primera clase superior, Maxwell Jabberwock señalo lo particular que era el que hubiésemos salidos de unos de los vehículos de la familia Carter, e incluso insinuó la posibilidad de que estuviéramos involucrados en algo ilegal, de no estarlo ofreció su ayuda de manera no tan disimulada acompañado de una risa desagradable.

Aunque había pedido también información sabía que no podía abrir la boca, después de todo, yo no podía mentir, lo cual podría causar que este hombre de apariencia astuta como un zorro me acorralase, además la iglesia no era precisamente el grupo en el que más podía confiar.

Al seguir con nuestro recorrido pude sentir como nos continuaba siguiendo, en más de una ocasión volteé y vi un borrón cubrirse con algo o entrar a un callejón.

Al llegar a nuestro destino fuimos recibidos con la vista de una casa en muy mal estado, me recordaba a los barrios bajos de mi hogar, aumente mi precaución mientras examinaba el lugar con mi vista.

Contemplé mis opciones por un momento, el sitio me daba una muy mala impresión y me preocupaba todavía el hombre que tenía a mis espaldas. El era un factor impredecible, pero de igual manera lo era la casa, y los que la habitaban, si es que los había. En ese caso, lo mejor sería tenerlo a el, al Sr. Maxwell al frente, donde lo pudiese ver, que reptando a mis espaldas en terreno desconocido.

«Señor Jabberwock, ciertamente no le puedo dar mucho sobre la información que desea, pero, lo que si le puede afirmar es que hacemos nada ilegal —Miré de reojo a los guardias del Sr. Carter— Solo buscamos algo»

Un instante de contacto visual con Erick sirvió para comunicar todo lo que podríamos decir, mi compañero y amigo alistó su arma también. La pareja de guardaespaldas del Sr Carter se mostraron algo renuentes a mis palabras, pero a aparentemente no pretendían protestar. Uno de los guarda-espaldas le hacía una seña al otro para que rodeara el edificio. Este se retiró silenciosamente, probablemente iría a bloquear la salida.

«Hora de que se caliente la fiesta, ¿no? Hablando de fiestas calientes recuerdas ese bar con esas sensuales chicas en-»

«Ahora no Erick, ahora no». Chasqué mi lengua tajantemente.

«¿Avergonzado? Si eres un hombre has de saber divertirte y follar en cualquier oportunidad que puedas aprovechar»

Ok, quizás el departamento de comunicación visual estaba fallando un poco, pero esa actitud de Erick me traía un poco de alivio, representaba una normalidad en mi vida de mercenario en la cual no sabía cuándo podía morir.

"Genial, otra cosa mas de la cual cuidarme"

Esperando la respuesta del misterioso ejecutor me acerqué un poco a a la entrada y alisté mi lanza, preparado para combatir cualquier cosa que me encontrase.

FDI:

[/color][/color]
Hablo Pienso Narro Erick habla


Velocidad 0=1 Acción.
Caminar hacia la puerta + Preparar mi lanza


Última edición por Modolf el Dom Oct 30, 2016 3:12 am, editado 1 vez (Razón : Lo edite por que puse sin querer dos colores que se parecína mucho y hacia dificil la lectura, xD)

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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Mar Nov 01, 2016 6:30 am

KHARFAX.

-Mi escudo... No pertenece a ninguna gran familia ni casa noble de terra, es simplemente un símbolo personal que acuñe hace mucho tiempo para recordar a alguien importante que se fue- Un corto suspiro de agotamiento interrumpió la narración del mercenario. -Cuando uno vive mucho tiempo como yo, y haciendo este tipo de vida, se pierden muchas cosas y personas importantes en el camino, quizás ese debiera ser destino de los mercenarios, el morir en batalla antes de acumular demasiadas perdidas que el corazón no pueda soportar-

De nuevo en el piso franco, Rascow se aproxima a la cortina y comienza a examinar con la mirada a los extraños sujetos parados frente a la casa.

-Algo no me huele bien, ese tipo con la mascara de hierro, no parece eclesiástico, pero esta muy bien armado- Comento el viejo mientras repeinaba su bigote con los dedos en gesto pensativo.

-¿Piensas que pueden ser los hombres de Carter? Su empresa es una armamentística después de todo- Intercedió Hector, quien también se había acercado a la ventana a observar la escena mientras sacaba nerviosamente su petaca para darle un trago. -Sea lo que sea, estoy seguro de que significan problemas-

Respondiendo a la pregunta de Kharfax, Rascow se limito a menear la cabeza desanimadamente. -Lamento decirte que no, me he quedado sin idas, lo único que se me ocurre es volver a las alcantarillas, conozco bastante bien el alcantarillado de Ojo de Dioses y puede que pudiéramos perderles allí-

-Yo se de un sitio seguro, ¡El burdel de Lina!, podemos alquilar una habitación incluso si no usamos el servicio de las chicas mientras que paguemos su tarifa por hora, ademas, Lina solía trabajar para el rey de corazones, y si ese nombre aun vale de algo. ¡Ni siquiera Carter se atreverá a atacarnos allí!- Exclamo el exaltado Fergus, para horror de Hector y Pascal.

-¿¡Realmente quieres ir a la subciudad hijo!? ¿¡A caso caminar por las alcantarillas convirtió tu cerebro en mierda!?-

-¿¡Porque no!? No estamos tan lejos de la subciudad de todos modos, alguna forma segura de viajar allí tiene que haber-

-Puedo acercarnos usando las alcantarillas, si es que eso vale de algo, las alcantarillas de la subciudad pueden llegar a ser tan peligrosas como su superficie...-

-Menos charla y mas acción, todo el mundo revisad sus cosas en busca de rastreadores o cualquier cosa que parezca sospechosa- Interrumpió bruscamente Hector.

Para lamento de Kharfax, al momento de que cada uno revisara sus efectos personales, ni uno ni otro encontró ningún tipo de aparato extraño o rastreador entre sus cosas... Al menos, eso era lo que cada quien decía.

MODOLF.

Al escuchar las palabras de Modolf, el inquisidor Maxwell apareció repentinamente desde atrás de un poste de luz que hacia poco por disimular su presencia, caminando pacientemente con una botella de vodka en la mano, hasta detenerse a altura del mercenario. -Pues si no están haciendo nada ilegal, bien podrían darme algunos detalles, cuanto menos para que pueda... Ayudarlos, de manera mas efectiva. Después de todo ¿No es tarea de los siervos del señor el ayudar al pobre y necesitado?- El inquisidor dejo entrever en su boca una sonrisa de dientes fluorescentes, de aspecto similar a sus fríos y mecánicos ojos ciberneticos , los cuales ahora Modolf podía contemplar en su totalidad. -¿Cual es tu nombre muchacho? ¿y el de tu compañero? No recuerdo haber a un personaje tan interesante como tu en esta ciudad en mucho tiempo, al menos no con un tono de piel ceniciento tan particular, ¿no seras un híbrido cierto? jeje -

Por otro lado, mientras que el guardaespaldas de la mascara de hierro desaparecía de la linea de visión de sus compañeros, el otro guarda, aquel que poseía armas mas tradicionales, se posicionaba unos cuantos metros por detrás de Modolf y Erick, tensando su arco en dirección de la casa mientras exclamaba sus primeras palabras en toda la noche. -Tranquilidad, gente, Adams ha estado en este negocio desde hace mas de 10 años y es un guarda perfectamente capacitado y entrenado, pueden considerar la puerta de atrás cubierta- Dijo el otro guardaespaldas con emoción en su rostro mientras se concentraba en apuntar su arma en dirección a la puerta frontal de la casa.

Al cabo de unos minutos de tensa espera, el inquisidor parecía frustrarse cada vez mas y mas de esperar y ver que no sucedía nada importante. Hasta que en un determinado momento tomo un pañuelo de uno de sus bolsillos y tras introducir la punta de este en el interior de su botella, le prendió fuego al extremo opuesto con un encendedor de bolsillo. -Saben una cosa, como inquisidor tengo la libertad de hacer muchas cosas que para la gente normal son prohibidas, por ejemplo, puedo hacer esto a los mirones que no se cansan de espiarme por la cortina- Y sin darle tiempo a nadie para detenerlo, Maxwell lanzo la molotov casera que acababa de crear directo hacia la ventana del edificio.

AMBOS

-¡Cuidado!- Grito Rascow a la vez que tomaba a Kharfax por los hombros y se lanzaba junto a el al suelo, esquivando por poco la explosión de llamas generada en la ventana, la cual rompió los vidrios de la misma y prendió fuego a la cortina, y pronto hizo lo mismo con el tapizado a su alrededor, avanzando lenta pero constantemente en su misión de envolver en llamas la totalidad de la habitación.

Durante un segundo, y no mas que eso; el inquisidor se mantuvo observando desde el exterior el resultado de sus actos, visiblemente orgulloso de lo que había hecho, ahora que nadie podía verlo desde el interior, Maxwell se acerco silenciosamente hasta quedar a un costado de la puerta, tras lo cual, ni corto ni perezoso, prosiguió a quitarse los zapatos y colocarlos justo delante de la puerta, emulando a una persona parada frente a esta.

En el interior de la casa, si Kharfax miraba en dirección a la puerta, podría notar en el espacio por debajo de esta, como una figura aparecía de golpe y se quedaba parada justo frente a la entrada de la residencia, la puerta no era demasiado gruesa, y el norgon estaba seguro de que una bala de sus revólveres seria suficiente para atravesarla con facilidad y lastimar a cualquiera que estuviera del otro lado.

Afuera de la propiedad, el Inquisidor se había puesto en cuclillas a un costado de la entrada, desenfundando una pistola con silenciador y llevando un dedo a sus labios para indicarle a Modolf que no hiciera ruido, la mirada despreocupada del inquisidor se transformo en una de seriedad mientras esperaba pacientemente a que alguien cayera en su trampa.

De regreso en el interior, Kharfax podría notar como el fuego y la misteriosa figura parada frente a la puerta delantera no eran sus únicas preocupaciones, puesto que, proveniente de la puerta de atrás, una potente patada sacudió la misma, destrabando el seguro y estando a segundos de poder ser abierta por el intruso, de no ser por la rápida reacción de Fergus y los ayudantes de Rascow, quienes se lanzaron contra la misma a toda velocidad, evitando que la segunda patada abriera la puerta de golpe, mientras tanto, Hector utilizaba toda la fuerza que tenia para correr la pequeña cama contra la puerta, ayudando así a mantenerla cerrada.

-¡Hector!-

-¡Por milésima vez te digo que aun no Pascal, yo sabre cuando hacerlo! Mueve tu decrepito culo y haz algo para ayudarnos mientras tanto-

-Humf- Ofendido, el anciano Pascal volvió a poner el mismo gesto de concentración que había demostrado con anterioridad en aquel escondrijo subterráneo del que provenían, quedando exhausto tan solo segundos después de realizar dicho esfuerzo, esta vez, sin ningún tipo de afecto aparente -Es todo lo que puedo hacer ¿Contento?-

Del lado de afuera, sin el mas mínimo aviso, una flecha paso silbando a solo centímetros del rostro de Modolf, y clavándose en el hombro izquierdo de su amigo Erick, Ambos mercenarios voltearon a ver al responsable de semejante ataque, solo para descubrir al guardaespaldas que se había posicionado mas alejado momentos antes, con una expresión de total confusión en su rostro, mirando alternativamente a su arco y al hombro lastimado de Erick. Sosteniendo ambas manos en alto en un gesto de inocencia.

A Erick por su lado, esto no le había hecho ninguna gracia, su rostro expresaba un sentimiento de enojo e indignación evidentes. -¿Que coño acabas de hacer?- Dijo Erick sintiéndose traicionado mientras avanzaba un paso de manera amenazante en dirección del guardia, el mercenario parecía listo para lanzarse en dirección del arquero en cualquier segundo.

F.D.I:

Con esto se pueden dar una idea de la voz de Maxwell: https://www.youtube.com/watch?v=hI9GyhX7yHM

Edit: Modolf, buen primer post, solo recuerda que no puedes manejar las acciones de los otros personajes mas que el tuyo.

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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

Mensaje por Kharfax el Mar Nov 08, 2016 2:59 pm

KHARFAX

Rascow me tira violentamente al suelo, salvándome por los pelos. En el suelo observé el severo rostro de Rascow, por lo menos podía descartarlo como traidor, si lo que quería era matarnos, me podría haber dejado recibir la explosión y nadie sospecharía nada.

Pedazos de vidrio caen sobre mi sombrero al tiempo que la cortina prende fuego. Unos gritos de sorpresa se escuchan en la habitación, mientras el fuego se va extendiendo poco a poco por la habitación.

- ¿Cómo diablos nos encontraron tan rápido? – digo poniéndome rápidamente de pie y manteniéndome en cuclillas para no respirar el humo y evitar que me hieran en un ataque fortuito.

En la puerta una sombra hace aparición y espera justo enfrente de la puerta. Apunto inmediatamente mi revolver, listo para descargarlo en cuanto se abriera. Pero eso no sucede, unos segundos pasan y la sombra se mantiene allí.
Un fuerte golpe se escucha, y puedo observar por el rabillo del ojo como la puerta del fondo se tuerce ante un golpe. Fergus y los mercenarios se lanzan contra la puerta ante lo que no puedo evitar fruncir el seño. Ellos también quedaban descartados, ¿Porque ayudarían a defender el lugar, si hubieran sido los traidores? Hector a su vez, trataba de empujar la cama, a fin de ponerla contra la puerta.

En el interín, una curiosa conversación se da entre Héctor y Pascal:

¡Hector!-

-¡Por milésima vez te digo que aun no Pascal, yo sabre cuando hacerlo! Mueve tu decrepito culo y haz algo para ayudarnos mientras tanto-

Me acerco rápidamente a Hector al tiempo que desenfundo mi segundo revolver:

- ¿Hacer qué? – pregunto en voz alta, tratando de superar el ruido del fuego – Tenemos que movernos.

Iba a seguir hablando cuando Pascal vuelve a mostrar esa aura que se dirige hacia el exterior como una exhalación.

- Pascal, vas a tener que explicarme el truco ese, ya es la segunda vez que lo veo hoy – digo mientras vuelvo a observar la puerta que da a la calle.

La sombra del hombre se mantiene sobre la puerta, ¿Qué estaba esperando? Algo no me gustaba. Nadie se queda esperando justo enfrente de una puerta mientras ataque, era una manera segura de llevarse un balazo en el pecho… o quizás eso sea lo que estén buscando.

Nos encontramos en una posición muy precaria, la puerta interna estaba siendo empujada mientras mi grupo trataba desesperadamente de mantenerla cerrada. La puerta de la calle era obviamente una trampa. Nos presionaban por un lado, para que escapemos por la calle, hacia una trampa, y para empeorar las cosas, el cuarto se iba a prendiendo fuego lentamente y el humo ya empezaba a molestar.

- Rascow – digo mientras me incorporo – mata a cualquier que quiera entrar por esta puerta y prepárate para retroceder en cualquier momento – continuo mientras me alejo hacia la otra puerta.

Me acerco a la puerta que mis compañeros estaban tratando de atrancar y les digo mediante señas que se hagan a un costado.

Mi plan era simple, abrir la puerta interna y abatir a los que entraran, con algo de suerte, si erraba mis disparos, aún podía matar a los que se encontraban al lado o detrás. Cuando el escape estuviera seguro, me giraría y apuntando hacia la puerta de la calle la guardaría hasta que Rascow pudiera escapar de la habitación con el resto del grupo… muchas cosas podían salir mal, pero no podíamos quedarnos mucho tiempo más en esta habitación.

Quien quiera que entre por esa puerta, iba a entrar con varios agujeros en el cuerpo.

F.D.I:
Velocidad 0: 1 acción => saco mi segundo revólver y preparo duelo para disparar contra los que quieren entrar por la puerta interna, disparo con el que no tiene destructor
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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

Mensaje por Modolf el Sáb Nov 12, 2016 8:40 pm

El extraño hombre de la iglesia de aspecto artificial, Maxwell Jabberwock, intento ahondar un poco en la información que le dimos y nuestras identidades, llegando tan lejos como para preguntar nuestros nombres y buscar confirmación sobre si era un híbrido o no.

"No que yo sepa, simplemente tengo un color de piel un tanto diferente al del demonio promedio". Me di cuenta de me había distraído por la pregunta que me había hecho y me enfoqué nuevamente en el asunto que teníamos entre manos.

Decidí no responder a su inquisición. Suspirando por un momento observé a uno de los guardaespaldas desaparecer mientras oía la voz del otro, quien ahora se encontraba a nuestras espaldas, según este el hombre que había ido a la puerta trasera era uno confiable y con experiencia, “Como muchos mercenarios, y aun así mueren…” casi dije esas palabras por lo que cubrí mi boca con una de mis manos por un momento, sentí que este hombre sobre-estimaba a su compañero, en primer lugar, ¿un pedido de un hombre del “tamaño” del Sr. Carter en realidad sería tan fácil? No lo creía.

El Sr Jabberwock miraba el edificio impacientemente cuando de manera abrupta y sorpresiva encendió y arrojó una molotov a la ventana del inmueble.

Una pequeña explosión resonó y las llamas avariciosamente empezaron a esparcirse, pasaban por un sitio y en el momento en que ardía ya se había movido, como un río en su incesante movimiento. Pude escuchar un grito que decía “Abajo” dentro de la vivienda justo en el momento de peligro.

Me pregunté si el ruido llamaría la atención de personajes no deseados, esperaba que no, y que no fueron añadidos nuevos factores a este explosivo coctel de personajes, que en cualquier momento quien sabe que ocasionarían.

Por un instante el Sr. Jabberwock se quedó paralizado, no parecía miedo, tensión o algo similar, era como si estuviese hechizado por la escena de la edificación quemándose. Este salió de su trance tan rápido como entró en el y procedió a acercarse a la puerta sigilosamente, quitándose los zapatos y poniéndolos justo frente a la entrada de ella. Velozmente entendí que pretendía con ello. Independientemente de si los ocupantes de la casa caían por ello o no, pensé "Es como una víbora…bueno no es de extrañar viniendo de la iglesia".

Acto seguido el inquisidor se agachó a un lado de la puerta preparando una pistola con silenciador en indicándome con un gesto que no hiciera ruido. Su aura despreocupada había cambiado por una austera, en pocas palabras había entrado en modo de trabajo, o al menos así me parecía.

Pude escuchar unos leves ruidos de forcejeo y gruñidos provenientes del edificio, probablemente intentaban bloquear al guardaespaldas que había ido a la entrada trasera, Adam.

Fuera de nuestro campo de percepción y furtivamente, pues no la escuché, una flecha se clavó en el hombro izquierdo de Erick. Aunque no podía verme sentí como mis pupilas se dilataban un poco.

Al observar al guardaespaldas que se había alejado de nosotros y permanecía a nuestras espaldas vi confusión en su rostro, aunque sin duda alguna podría ser una actuación.

"Mas y más contratiempos, siento que cada segundo me estoy enredando en una telaraña"

«Erick, por más que me gustaría asegurarme de que estás bien, tengo que pedirte algo, por favor acércate a el, vigílalo y en caso de que surja algo, no te preocupes por mi, haz lo necesario». Fije mi mirada en mi amigo que parecía iba a moler a golpes al guardaespaldas, esperando que entendiese lo que quería.

Volteé a ver el edificio nuevamente y alcé mi voz para ser escuchado por los habitantes de la vivienda aun en medio del desorden.

«No pretendo lastimarlos. Por favor, antes de que haya bajas de ambos bandos, salgan del edificio, pacíficamente. Es más si tienen heridos me aseguraré de que reciban atención médica adecuada. Soy un mercenario, deberían saber que nuestro tipo no arriesgan su pellejo innecesariamente, no tengo motivos para iniciar una batalla de extinción entre ambos lados hasta que solo uno quede de pie. Si saldrán, solo uno de ustedes puede salir armado y ha de apuntar a nadie con su arma, después de hablar con el rápidamente para evitar que el fuego les dañe si se llega a un acuerdo los demás saldrán desarmados. Por favor indiquen sus intenciones»

FDI:
Velocidad = 0

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Modolf

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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Dom Nov 27, 2016 6:16 am

-Dile a Carter que el tiempo para la diplomacia ya pasó. ¡Cabrón!- Respondió a gritos Héctor mientras destapaba su petaca nerviosamente y daba un trago corto antes de guardarla. –Maldición, ya queda poco…-

-¡Ya suelta tu maldita bebida y ponte a ayudarnos! ¡Responde a la pregunta de Kharfax! ¿Qué es “eso” que Pascal sigue pidiéndote que hagas a cada rato?- Exclamó furioso el viejo mercenario mientras sus ojos se posaban con furia sobre los del altonato. Cuya mirada se convulsiono en una expresión de ira ante el exabrupto de Rascow.

-¡A ustedes eso no les importa una mierda! ¡Tu estas aquí por la paga y el pistolero por información sobre su papito! Y a menos que quieran salir de esta con las manos vacías… más les vale que hagan su trabajo sin hacer preguntas de más- Si el ambiente estaba tenso antes, ahora parecía que el aire podía cortarse con un cuchillo, Rascow y Hector lucían como si estuvieran a punto de saltarse al cuello en cualquier momento.

La lucha de miradas se vio interrumpida por un súbito y molesto silbido iniciado a solo metros de los hombres, en una esquina de la habitación, ya que aparentemente, ya que nadie había hecho esfuerzos por apagar el fuego o alejar la bombona de butano del mismo, las llamas la habían alcanzado, haciendo que se hincharse y recalentase al rojo vivo, señal inequívoca de que estaba a punto de estallar.

Sin mediar palabras, Héctor tomo con una mano a uno de los mercenarios de Rascow por el pescuezo de la camisa y lo arrojó sobre el artefacto a punto de explotar. Rascow abrió los ojos como platos y levantó súbitamente las manos en señal de protesta, pero antes de que siquiera lograra musitar una palabra, la bombona explotó con el joven mercenario encima de ella.

La totalidad de la habitación se vio salpicada de sangre, vísceras y demás restos humanos, que fueron suficientes tanto para cubrir de inmundicia a todos los presentes, como para extinguir las llamas que amenazaban con engullir el pequeño tugurio en que se hallaban. La explosión se vio buenamente amortiguada por el cuerpo del juvenil, si bien la onda de choque fue suficiente para derribar a todos salvo a pascal que estaba en silla de ruedas; el daño de la misma fue mermado hasta el punto que no causó daños considerables a nadie salvo al infortunado mercenario utilizado como sacrificio. Lo que sí, la totalidad de la parte derecha de la pared del frente fue volada en mil pedazos, dejando la mitad de la habitación (Donde se encontraban Kharfax, Rascow y uno de los mercenarios de este) a la vista de los asaltantes.

Quizás aprovechando el momento de la explosión, Adams dio una fortísima patada a la puerta trasera ingresando por ella pistola en mano, tras una brevísima inspección ocular, identificó a Kharfax como el objetivo prioritario y se dispuso a disparar contra el norgon que, aturdido y derribado como estaba, hubiera sido la primer víctima del asesino de la máscara de hierro de no ser por la “” intervención de Rascow, quien se apresuró a bloquear con su escudo una andanada de 3 balas dirigidas hacia el rostro del pistolero.
Valiéndose de su posición ventajosa protegido por el mercenario, Kharfax vacío la recamara de su revólver contra su objetivo, tal y como era su plan original, sin embargo este ataque no tuvo el efecto deseado debido a la intervención del inquisidor Jabberwock, que utilizando su propia pistola disparó contra el costado del arma de Kharfax, causando que todas las balas salieran desviadas, llegando a impactar solo dos de ellas, una en un brazo del asesino y otra rozando el costado de su máscara, arrancándosela de cuajo y revelando un rostro severamente quemado y repleto de heridas.

Tras ver su identidad expuesta, Adams solo atino a cubrir su rostro con el dorso de su brazo sano y retirarse corriendo por el mismo sitio por el cual había ingresado.
Segundos después, Modolf fue capaz de ver al asesino pasar corriendo junto a él mientras se cubría el rostro con un brazo y sangraba del otro; hasta llegar a ponerse a cubierto detrás de un poste de luz lo bastante grueso para cubrir la mitad de su persona.

-Pues se ve que tan bueno no era- Comentó el inquisidor que ya había vuelto a cubrirse tras lo poco de pared que aún quedaba en pie.

-Hizo lo suficiente- Comento en voz baja el segundo asesino mientras tensaba su arco y descargaba un flecha apuntada directo a la cabeza desprotegida de Rascow… Solo para ser detenida por la mano de Hector, que se había apresurado a defender al viejo mercenario aun a coste de que la flecha le perforar la mano, quedando trabada a mitad de esta. –Rayos-

-Quizás si alguien fuera tan bueno disparando a enemigos como lo es disparando a aliados…-
Comentó Erick con un dejo de veneno en sus palabras, era evidente que aun sentía un poco de resentimiento hacia el arquero.

-¿Ah sí? Pues te aseguro que la próxima será más certera, sea para aliado o enemigo- bromeo amigablemente el arquero mientras retiraba una nueva flecha de su carcaj y volvía a tensar su arco.

-Ahhh, ¿A caso no es precioso el ímpetu de la juventud?- Añadió el inquisidor con una sonrisa burlona desde su posición. Segundos antes de que el ultimo de los mercenarios de Rascow decidiera abrir la puerta principal de una patada y salir corriendo en dirección de Modolf, espada y escudo en mano.

Lamentablemente para el inexperto mercenario, este no había notado la presencia de Maxwell, centrándose únicamente en lo que tenía frente a sí y no a sus costados. Motivo por lo que tampoco fue capaz de evitar tropezar en cuanto el inquisidor maliciosamente estiro su pierna para hacerle una zancadilla, causando que este se precipitara abruptamente y sin defensa alguna contra la punta de la lanza extendida de Modolf, quedando empalado por esta de lado a lado. La sangre del mercenario salpico en todas direcciones, salpicando las manos de Modolf y causándole en ellas un dolor punzante terrible, como si las hubiera sumergido en hierro fundido; Obligándole en el proceso a soltar su lanza con el mercenario aun ensartado en ella.

Desde el interior de la casa, Rascow no podía hacer más que presenciar el pobre destino acontecido sobre los jóvenes mercenarios bajo su mando, una visión que, si bien el experimentado hombre había presenciado cientos de veces, no dejaba de ser tan dolorosa como la primera vez. Pese a esto, Rascow no dejo que la pena nublara su buen juicio, desviando su mirada hacia la mano derecha del moribundo mercenario, notando como este llevaba su temblorosa mano hacia un bolsillo, como buscando algo. Kharfax por su parte también noto esto, y no pudo evitar sentir como todas las alarmas de su cerebro se ponían en alerta roja de inmediato, como si aquello le significara un peligro mayor que el que pudieran propiciarle cualquiera de sus enemigos en aquel momento.

-Hijo… ¡Corred todos! ¡A las alcantarillas! ¡Corred sin mirar atrás!- Grito Rascow mientras tomaba a pascal en brazos y se dirigía sin dilación hacia la puerta de atrás, los demás, incluido Kharfax, no hicieron más que seguirle por puro instinto.

Otro que había notado el extraño gesto del joven mercenario era el inquisidor Jabberwock, quien en un principio se mostro confundido, pero de inmediato descifro el significado de semejante accionar. -¡Una bomba!- Grito despavorido mientras corría como un condenado en dirección opuesta.

-¿¡Una que!?- Alcanzó a exclamar Erick antes de ser tacleado por el inquisidor y llevado al suelo junto con él, sin embargo, Maxwell ni se molestó en intentar arrastrar consigo el cuerpo del pesado demonio envuelto en armadura.

El joven mercenario sonrió por última vez antes de sacar un detonador de su bolsillo, conectado por un cable directo a su cuerpo, lanzó un grito para darse ánimos y presiono el botón. La explosión generada por la mochila explosiva ataviada alrededor del cuerpo del joven tuvo la potencia suficiente para derribar lo poco de pared que quedaba a sus espaldas, propiciando que la totalidad de la estructura colapsara definitivamente bajo su propio peso; Las esquirlas de metal fueron lanzadas en todas direcciones, la mayor parte de ellas se incrusto en la armadura de Modolf sin causar demasiados daños, aunque una buena cantidad de ellas, al menos 4 o 5, atravesaron lo suficiente como para causar heridas considerables en su torso y piernas, no cabía duda de que de no haber soltado la lanza, Modolf se encontraría en un estado mucho más lamentable que el actual.

Aprovechando la confusión, el grupo de Kharfax aprovechó para escabullirse por la misma alcantarilla desde la cual habían llegado, siendo el pistolero el último en bajar. Sin embargo, su descenso no se dio sin inconvenientes, puesto que cuando solo le faltaba introducir su cabeza por el agujero, una bala pasó volando a solo centímetros de su cabeza, atravesando su sombrero de lado a lado y dejando un agujero del tamaño de una moneda pequeña. Si el norgon desviaba su mirada en dirección del punto de procedencia del disparo, vería al hombre desfigurado, sosteniendo su pistola con silenciador mientras le miraba con una expresión de furia inhumana en su rostro, al punto de echar abundante espuma por la boca cual perro rabioso. Kharfax no pudo evitar sentir en lo más profundo de sus entrañas, que aquel gesto era un mensaje, una especie de “podría haberte matado de haberlo querido, pero prefiero hacerte sufrir”. Y dicho pensamiento logró arrancar un escalofrío en la espalda del norgon, aun si este no lo notaba.

Antes de cerrar la tapa de alcantarilla, el pequeño Rahn, quien hasta ese momento se había mantenido revoloteando por los alrededores para escapar del fuego, voló desde su posición hacia el hombro de Kharfax y una vez allí exclamó unas palabras en un tono bastante más bajo de lo habitual, al punto de que el pistolero estaba seguro de ser el único que lo había oído…

-Praaac, Hector me ha convertido en pájaro. Antídoto. Petaca. Praaac-

Tras caminar durante horas por las alcantarillas en dirección de la subciudad y del supuesto sitio seguro que podían encontrar en el burdel de Lina, el grupo de Kharfax, ya agobiado por el cansancio tanto físico como mental, decidió descansar en un punto cualquiera de la red de alcantarillados, durmiendo la mayoría tirados en una parte seca del piso mientras que uno o dos hacían rondas de vigilancia nocturnas. Al momento en que Kharfax le tocaba su ronda, la hacía en conjunto con Rascow, y mientras que él se dedicaba a vigilar el campamento, el viejo mercenario recorría varios túneles y pasadizos aledaños en busca de enemigos o trampas. Más tarde le tocaría el turno de la guardia a Hector, luego a Pascal y por último a Fergus. Podía ser un buen momento de hablar a solas con cualquiera de ellos si a Kharfax le apetecía… o de revisar las pertenencias de sus compañeros dormidos.

Por otro lado, tras recuperarse de la explosión, el grupo de Modolf se dedicaría a seguir a sus objetivos por las alcantarillas, tarea que se les facilito gracias a la vasta experiencia de Maxwell, que fue capaz de descubrir el rastro de sus presas incluso a pesar de que estos intentara cubrir sus huellas lo mejor posible.

Al cabo de varias horas, el cansancio comenzó a hacerse patente y el grupo decidió tomarse un descanso para comer de algunas provisiones que cargaba el arquero (Quien se presento a si mismo con el nombre de Sanderson), antes de echarse a dormir para reponer fuerzas, como eran ellos los perseguidores y no los perseguidos, no se molestaron en asignar turnos para hacer guardias nocturnas, el único que se mantenía despierto era Adams, que había decidido adelantarse para captar mejor el rastro de sus objetivos y ganar tiempo en cuanto todos despertaran.

Pese a compartir un objetivo común, se notaba la desconfianza general entre los integrantes del grupo, Adams dormía solo por un lado, Maxwell por el otro a varios metros del anterior, y Modolf lo hacía acompañado de Erick y aun más alejado de estos dos. Por lo que nadie se enteraría si el demonio decidía hacer una visita nocturna a alguno de sus compañeros para hacer preguntas, ya fuera de manera amistosa o violenta.

F.D.I:

Daños: Kharfax, no recibes daños este turno mas que un persistente zumbido en tus oidos a causa de las explosiones, por lo tanto tienes una leve penalizacion a escuchar ruidos lejanos
Modolf, por tu parte tienes 5 esquirlas de metralla en el cuerpo, dos en el muslo derecho y 3 esparcidas a lo largo del torso, las mas graves son las del muslo que te provocan herida sangrante nivel 1 cada una de ellas

Perdon por la demora y si el post es un poco escueto, especialmente en los dialogos y en lo particular en el caso de modolf, por otro lado pueden aprovechar el siguiente turno para conversar y averiguar mas de sus compañeros de equipo.

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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

Mensaje por Kharfax el Lun Dic 12, 2016 2:58 pm

KHARFAX

Un fuerte pitido se mantiene en mi oído derecho, el cual hace que me duela ligeramente la cabeza. Recostado sobre la sucia pared me sacudo un trozo de carne que se encontraba pegado a mi abrigo. Soy incapaz de reconocer a cuál de los dos mercenarios pertenece, si al que fue lanzadado sobre la bombona que estúpidamente nos olvidamos de retirar, o si por el contrario pertenece al que se inmoló en un último intento de destruir al enemigo.

Al lado mio Rascow revisaba su escudo, y pude observar perfectamente donde impactaron las balas que iban dirigidas a mi. Recuerdo como si fuera un sueño, quizás provocado porque todavía me encontraba grogi por la explosión, que procedí a descargar mi revolver contra mi atacante, pero mis balas no llegaron a su destino, provocado por un nuevo ataque que hizo desviar mi arma. ¿Había sido a propósito o simplemente fue un golpe fortuito? Si fue a propósito tenía adelante a un peligroso enemigo.

Observé por el rabillo del ojo a Hector, el cual se agarraba la mano y ponía cara de dolor, la flecha había dejado un agujero limpio, pero eso no era lo que me llamó la atención, lo que llamó la atención fue la velocidad con la que Héctor había reaccionado para interponerse ante la flecha, aunque para que negarlo, mi concepción de que los alcohólicos sólo se preocupan de sí mismo fue lanzada al suelo luego de ver esa muestra de valentía y eso me hacía sentir incómodo.
Lo peor vino después, cuando el mercenario restante, olvidándose de que afuera había enemigos, cargó ciegamente y encontró su final sobre una lanza, y en un último acto decidió inmolarse para llevarse a la mayor cantidad de enemigos posibles, cosa que no puedo decir si funcionó debido al humor y polvo que se levantó, lo que posibilitó que pudiéramos escapar.

Y una vez más nos encontrábamos en los túneles nuevamente, con dos luchadores menos, entumecidos, sin descanso, y golpeados por la batalla. Las cosas podrían ser peor, aunque indudablemente podían haber sido mucho mejor.

Tomo entre mis manos mi sombrero, que lucía un nuevo agujero. Lo doy vuelta entre mis manos, mientras recuerdo la desfigurada cara, era el mismo al que mis balas habían arrancado su mascara y herido. Si pretendía intimidarme con esa mirada de odio, fallo miserablemente, no sería ni la primera ni la última vez que alguien me miraba así.

Seguía pensando en el hombre del rostro desfigurado cuando escucho un débil aleteo y un ligero peso sobre mi hombro. Rahn, el pájaro que clamaba que en realidad no era un pájaro me miraba con brillantes ojos mientras casi en un susurro dijo:

-Praaac, Hector me ha convertido en pájaro. Antídoto. Petaca. Praaac-

Miro con cierta alarma al pájaro, es normal que se les enseñen ciertas palabras simples o frases a esa clase de animales, pero cada vez el pájaro utilizaba un vocabulario más amplio, y por la mirada de urgencia y el tono de voz bajo casi de súplica, me hacían pensar que, por más loco que suene, realmente había una persona atrapado en ese pájaro.

Rio con sorna dándome cuenta de la gracia, seguramente era un chiste recurrente en el grupo, quizás en algún momento le habían dado al pájaro alguna bebida y había quedado enganchado. Sin embargo algo me sigue molestando mientras el grupo se va dividiendo las paredes del lugar, a modo de improvisado refugio.

Cierro mis ojos un momento y me debo haber quedado dormido, si no no me habría despertado tan súbitamente. Reviso los Revólveres del Clan Kattet y compruebo que todo esté bien. Cargando los tambores nuevamente.

Un brillo inquisidor me observa desde la oscuridad, estoy a punto de sacar mi revolver cuando me doy cuenta de que es el pájaro, ese que llaman Rahn. No le doy importancia y empiezo a caminar entre los pequeños grupos que se formaron para dormir. Separados unos de otros, buscando suelo seco.

Veo en un rincón oscuro, observando la sombra del túnel a modo de guardia, a la mole de Fergus. Me acercó palmeándome los bolsillos, siempre que lo necesitaba me faltaba tabaco.

Me apoyo en la pared opuesta a donde Fergus se encontraba, y lo miro a los ojos… en voz baja le consulto:

- Creo que es momento de que me cuentes tu versión de lo que está pasando aquí – digo mirándolo a los ojos.

Una vez terminada la conversación con Fergus, toca cambio de guardia, esta vez Pascal se despierta sin que lo llamen para reemplazar al luchador, este aunque al principio se niega, cede ante la insistencia del anciano en silla de ruedas.

Otra vez observo como unos ojos me observan en la oscuridad, excepto que esta vez son los los cansados ojos del anciano, y no del fornido luchador.

Un suspiro con cierto aire de gracia se escucha, y me dice:

- Creo que es momento de que te cuente un poco más, ¿No muchacho? – dice mientras sus dientes brillan en la oscuridad.

El tiempo transcurre y cuando finaliza me quedo pensativo, doy un par de pasos alejándome de Pascal, hacia el punto más alejado buscando un lugar tranquilo para pensar.

Veo a cierta distancia que Héctor duerme intranquilo, y nuevamente suenan las palabras del pajarraco.

-Praaac, Hector me ha convertido en pájaro. Antídoto. Petaca. Praaac-

Sin darme cuenta siquiera, camino con cuidado hacia Hector, el cual se gira en sueños dándome la espalda. Lo miro mientras observo el rápido movimiento de ojos, signo de que está teniendo pesadillas. Mis pasos suenen sobre la grava del lugar, pero por suerte los murmullos incoherentes del grupo silencian mi paso.

Estiro mi mano hacia el saco de Hector, donde había visto que ponía su petaca cuando me detengo. ¿En que estaba pensando? ¿En serio iba a hacer caso a un pájaro? Levanto la vista y puedo observar como Rahn, se apoya aleteando sobre un caño y me mira fijamente y sin pestañar.

Una sensación extraña me embarga, vuelvo a mirar a Hector, en fin, ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿Qué el pájaro se muera si toma el liquido ese? Con determinación tomo la petaca de Hector, con cuidado para no despertarlo y vierto un poco de contenido en mi mano, no valía la pena vaciarla y que Hector lo notara, en la oscuridad el pájaro abre sus alas y vuela hacia mi mano.

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Velocidad 0--> 1 acción: recargar mis pistolas + robar la petaca de Hector con cuidado
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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Mar Ene 03, 2017 10:54 am

KHARFAX

Desde la distancia y haciéndose más notorio a medida que se acercaba al imponente Fergus, el pistolero pudo escuchar al aprendiz de gladiador tarareando en voz baja alguna tonada completamente extranjera a los oídos de Kharfax, probablemente algún tipo de canción moderna de la cual Kharfax no tenía conocimiento, de a ratos se tornaba lenta, pero de golpe presentaba cambios de ritmo frenéticos y repentinos que parecían ser del sumo agrado del guerrero, puesto que este estando sumido en sus pensamientos no noto la presencia del pistolero hasta que este se encontraba directamente frente a sí.

-Diablos hombre, si que eres silencioso- Comento con voz entrecortada el hombre a la vez que sus dilatadas pupilas regresaban a su tamaño original. Completamente recuperado del exabrupto, Fergus continúo con la plática. –Pues si te interesa saber, no es nada demasiado interesante en lo absoluto. Solía ganarme la vida en clubes de pelea clandestinos, muchas veces celebrados en los sótanos u habitaciones aisladas de bares de mala muerte o edificios abandonados de la subciudad, ahora, al cabo de un tiempo, comencé a gozar de cierta notoriedad en dicho mundillo, siendo conocido como uno de los mejores, sino el mejor peleador por esos lares- Fergus dijo esto último inflando el pecho exageradamente, prácticamente como un papagallo en época de apareamiento, solo para soltar todo el aire patéticamente segundos después, con una expresión sombría cubriendo su rostro.

-Lamentablemente… esto también llamo la atención de mi padre, veras, no podría decirse que soy de mala familia en lo absoluto, pasa que… No sé cómo decirlo, me sentía muy asfixiado por la vida de noble, muy… Protegido, podemos decir. Salía a recorrer las calles de la ciudad cuando niño y veía a los otros chicos, pero ellos no me veían a mí como a un igual, me veían mas bien como…- El pistolero fue capaz de notar como Fergus fruncía el ceño por un momento a la vez que apretaba con fuerza los dientes, como si le costara continuar con el relato. –Como a una niñita maricona, para que te voy a mentir. No fueron pocas las palizas que tuve que aguantar en mi juventud para ganarme su respeto… pero no me basto con eso, comencé a entrenar, y a poner mi cuerpo y alma en cada ejercicio… Hasta que les hice temerme… y lo mismo haré en cuanto me convierta en el campeón… lo siento, estoy divagando demasiado- Una leve risa salió de la boca del guerrero, no demasiado fuerte, para no despertar a sus compañeros a la distancia.

-Eeeeen fin, que a mi padre no le gustaba nada que anduviera partiéndome la cara con extraños en la calle, por lo que en cuanto vio que hablarme no serviría de nada, tomo la decisión más estúpida de todas las decisiones estúpidas de su vida, contrato a un soldado de la guardia teutogena para que me hiciera entender razones a los golpes… era un tipo fuerte no lo voy a negar, me arranco una muela de cuajo con un buen derechazo, pero al final termine dándole una paliza y enviándolo al hospital. Lamentablemente el sujeto no sobrevivió, y al día siguiente de su fallecimiento yo me hallaba preso en una cárcel de la inquisición, fue allí donde Héctor me encontró y movió los hilos para hacerme salir a los pocos meses. A cambio, yo prometí entrenar para ser su campeón en los juegos virtuales y además hacerme un nombre por mi mismo- En mitad de la narración, un súbito gruñir del estomago del guerrero interrumpió el hilo de la misma.

-Maldita sea, ojala hubiéramos alcanzado a rescatar un poco de grano o algo del piso franco para hacer la comida. Bueno, como te decía, en un principio intentamos métodos normales de entrenamiento, pero estos rápidamente se tornaron inefectivos a causa de que la mayoría de los voluntarios a entrenarme no estaban del todo bien de la cabeza, como la chica esa del hacha Rory. Gente que no sabe contenerse, ni detenerse cuando les dicen basta, allí es donde entra Pascal al juego, con sus habilidades combinadas con la maquinaria pagada por Hector, construimos una arena de entrenamiento virtual completamente funcional en la que podía pelear a mis anchas sin temor a salir de allí en un cajón o con un brazo menos, donde podíamos traer a cualquier tipo de psicópata y dejarle que me partiera el culo hasta que aprendiera… sin ofender-

-Por ultimo llego Rascow y sus mercenarios, los contratamos por un monto ridículamente bajo de dinero, se ve que estaban pasando por malos tiempos- Fergus miro ávidamente hacia los costados antes de inclinarse para estar más cerca del pistolero y susurrarle unas palabras al oído. –Hace poco, me entere de que el viejo Rascow era uno de los líderes de la compañía de mercenarios de los corazones purpuras, la misma compañía donde servía Asterión antes de dedicarse a los juegos virtuales, el viejo ha estado enseñándome en secreto tácticas militares y de combate, además de las posibles debilidades y fortalezas de Asterión por si algún día me tocara enfrentarlo- Tras emitir esta confesión, Fergus se volvió satisfecho hacia su puesto de guardia, sonriente y con los brazos cruzados bonachonamente sobre su pecho.

-Pues como vez, nada demasiado revelador de mi parte… Ahora creo que es momento de que hagas lo propio y me cuentes tu versión de lo sucedido. ¿Por qué estás aquí exactamente? Escuche a Hector mencionar algo sobre tu padre pero no tengo los detalles. ¿Le paso algo, está desaparecido o encarcelado por la eclesia?- Por lo poco que el pistolero podía deducir de la cara de Fergus, su interés parecía bastante genuino y bienintencionado, pero en última instancia estaba en el si quería compartirle algo de su curiosa historia o guardársela para sí mismo.

Al cabo de un rato, ambos hombres oirían el rechinar inconfundible de la silla de ruedas de Pascal, acercándose lenta y perezosamente en su dirección.

-Descansa chico, te cubro desde ahora-

-Bah, si con este hambre ni sueño tengo, mejor ve a descansar un rato mas y mas tarde te llamo si a caso-

-Nada de eso, de alguna forma tengo que agradecerte que tengas que cargar mi pesada silla cada vez que hay que salir corriendo de algún lado, además, incluso un vejestorio como yo es capaz de un trabajo tan simple como el de vigilancia, tan solo no intentes comerte a Rhan como la otra chica y no tendremos problemas- Bromeo el anciano mientras pasaba frente a Fergus, dándole un codazo amistoso para que se largara.

-Pff, lo que digas, no seré yo el que le ande faltando el respeto a mis mayores… siempre que no sea mi padre claro, nos vemos luego chicos- Y con eso Fergus se retiro pacíficamente a entregarse a los brazos de Morfeo, si es que los constantes puntapiés al estomago propiciados por Hestia le dejaban conciliar el sueño, claro está.

Una vez fueron dejados solos, un silencio tenso se engendro entre el pistolero y el anciano, silencio que más adelante fue quebrado por las ominosas palabras de este último.

-Como te decía, es hora de que te cuente un poco más de lo que paso, es normal la pérdida de memoria a corto plazo en cuanto a uno lo sacan de golpe de la maquina luego de pasar demasiado tiempo en ella. Para resumirte las cosas, Hector te contrato para entrenar a Fergus en el ambiente virtual que creamos, no me preguntes como te encontró, eso ni yo lo sé. Según tengo entendido, Hector te prometió revelarte información sobre tu padre a cambio de ayudarnos con lo de Fergus, déjame decirte que no tienes que preocuparte por que Hector cumpla con sus promesas, se que es un hombre de palabra; Además, no creo que el pierda nada por decírtelo como para andar ocultándolo si lo sabe, lo cual es prácticamente seguro, es un hombre muy viejo aunque a veces luzca y actúe como un joven estúpido e impulsivo, tiene contactos muy importantes, de no ser porque Adams tiene aun mas contactos no tendríamos ningún problema-

Mientras hablaba, el pistolero pudo ver como Pascal hurgaba en un bolsillo de su camisa en busca de algo, al cabo de un rato el viejo pareció encontrar lo que buscaba, sacando 3 cigarrillos rubios y colocando uno en la comisura de sus labios. –Solo he podido rescatar estos pocos de la caída en aquel foso de mierda de hace un rato ¿Fumas chico? Tienes cara de fumador. Si es estoy en lo cierto, estaría más que dispuesto a convidarte uno de estos a cambio de un poco de fuego-

Mas tarde, y con su curiosidad despertada por las constantes suplicas del pájaro Rahn, Kharfax logro aproximarse al inconsciente Hector sin mayor problema, tanto Rascow como Fergus se hallaban dormidos, por lo que su acercamiento no despertó la menor sospecha, Pascal se encontraba lejos y de espaldas, por lo que tampoco supondría un problema.

Al derramar un poco del contenido de la petaca sobre su mano, el pistolero fue súbitamente echado hacia atrás por el peculiar olor del mismo, un olor inconfundible con el cual el pistolero tenía más que suficiente experiencia como para deducir la naturaleza del contenido de la petaca, puesto que lo que el pistolero sintió al verter el espeso liquido escarlata sobre su mano, fue el metálico y nauseabundo hedor de la sangre.

El pájaro voló serenamente hasta posarse sobre la muñeca extendida del pistolero, pausándose a oler un poco el liquido antes de no solo negarse a beber del mismo, sino decidir ignorarlo completamente, dedicándose en lugar de ello a mirar a Kharfax con esta típica cara neutra y carente de luces que los loros suelen poner en cualquier momento dado, y fue entonces cuando el pistolero se percato de un detalle que había pasado por alto hasta aquel momento, probablemente por la poca atención que le había prestado a Rahn hasta aquel entonces. Muy profundo en la garganta del ave, podía distinguirse un destello singular, producido por una casi imperceptible protuberancia en la garganta del ave, no carnosa ni orgánica en lo mas mínimo, sino de naturaleza aparentemente artificial.

Antes de que el pistolero pudiera seguir investigando, algo extraño sucedió, una experiencia que el norgon no olvidaría en su vida. De repente, mediante una transición violenta y completamente repentina, Kharfax se encontraba sentado, mirándose a si mismo encorvado junto a Hector, y con Rhan volando de su mano hasta posarse en una tubería cercana, vio como su cuerpo a continuación procedía a levantarse lentamente y caminar con total tranquilidad hacia sí mismo; en ese momento si Kharfax intentaba levantarse se vería completamente incapaz de mover sus piernas, no solo eso, sino que sus manos se habrían vuelto decrepitas y arrugadas, además de, para su sorpresa, completamente caucásicas, si intentaba tomar sus revólveres vería que no los tenía encima en ese momento. Poco a poco, la realización de lo que le estaba pasando comenzó a llegarle, como el trepar de una molesta garrapata en su espalda, de alguna manera, estaba en el cuerpo de Pascal.

El pistolero contemplo con impotencia como su propio cuerpo se le acercaba lentamente, deteniéndose a pocos pasos del actual recipiente de su conciencia, tras unos segundos de silencio, su cuerpo comenzó a hablar, tras el impacto inicial de escuchar su propia voz proviniendo de otra persona, el mensaje se hizo mas claro.

-Chico, no debiste hacer eso, muchas veces la curiosidad termina matando al gato, ahora mismo podría tomar uno de tus revólveres y hacer que te vueles a ti mismo la tapa de los sesos, pero no lo haré, primero porque no soy tan cabrón, y segundo porque sería una falta de respeto el empuñar tus armas… en fin, si quieres recuperar tu cuerpo, basta con que tomes el juego de lentes en tu ojo derecho y te lo quites-

Si Kharfax hacia caso a la sugerencia del anciano, al cabo de unos segundos se vería de nuevo en su cuerpo en una transición igual de brusca que la primera, solo que un poco desestabilizado por el súbito cambio entre estar sentado y parado, si Kharfax no hacía caso, Pascal de todos modos desharía todo el mismo.

-Mira chico, te lo explicare yo mismo antes que lo preguntes, si, podría decirse que tengo habilidades especiales, los detalles de las mismas comprenderás que son muy privados y personales como para andar explicándolos… Respecto a Héctor, es víctima de lo que muchos llamarían una maldición, sin embargo, nosotros lo consideramos lo contrario, una absoluta bendición- El pistolero fue capaz durante un segundo de ver un brillo singular en los ojos del anciano, un brillo eufórico y obsesivo.

-Sin embargo, como sabrás cada bendición tiene una maldición para balancearla, y la maldición de Hector es la necesidad de consumir periódicamente sangre humana…Ahora, no pongas mala cara, sabes mejor que nadie la inmundicia que hay en el mundo, Hector solo se encarga de darle un fin útil a aquella sangre putrefacta que corrompe al mundo con sus actos impíos. Sea como sea, no es tu problema, te diré lo que va a pasar, ayudaremos a Hector con su proyecto, y nos iremos ambos con aquello que deseamos, tú con información de tu padre… Y yo habiendo sido contagiado por la bendición de Hector, y con un cuerpo nuevo y rejuvenecido, un cuerpo con el que pueda escapar de esta…Esta... ¡Maldita silla de ruedas!- El anciano, encorvado, sostenía sus manos temblorosas frente a sí, tensas, con las falanges de los dedos semicontraidas; con una mirada de odio profunda en su rostro severo, en un principio parecía que sus ojos estaban posados en sus manos, pero si Kharfax prestaba atención vería que el caso era el contrario, el recorrido de esa mirada de furia pasaba de largo sus manos y estaba dirigida directamente hacia sus piernas.

Soltando un largo y cansado suspiro, el anciano regreso a su puesto de vigilancia, no sin antes dedicar unas últimas palabras a Kharfax. –Descansa chico, mañana será un día agitado-

En caso de que Kharfax quisiera obedecer al anciano, dormiría sin más inconvenientes que los que su propia mente pudiera generarle, hasta mas pasada la noche, a la hora en que Rascow viniera a despertarle para que hicieran su ronda conjunta.

Mientras los demás dormían y Rascow exploraba los túneles aledaños, Kharfax tendría tiempo para pensar que hacer a continuación, sin embargo, cualquiera fueran sus pensamientos, estos se verían interrumpidos por un leve clamor a la distancia, el principio casi imperceptible, pero que se hacía cada vez más evidente, ruido de personas charlando entre si y caminando pesadamente, demasiados, y demasiado ruidosos para ser el grupo que les perseguía, Kharfax creyó incluso identificar voces femeninas a la distancia, aproximadamente 300 metros de su ubicación actual, probablemente en algún túnel contiguo.

Kharfax tenía que pensar rápido y decidir qué hacer, si investigar el mismo, despertar a los demás, o buscar a Rascow. Tanto la acción preventiva como la inacción con intención de llamar la atención lo menos posible tenían sus pros y sus contras, Kharfax tenía que pensarse bien que hacer, y cada segundo contaba.

FDI:
Bueno, por fin tienes post, lamento la tardanza XD, lastima que Modolf no halla posteado, pero bueno, que se le va a hacer

Una pregunta. ¿se distinguen bien los colores de fergus y pascal? porque mi maquina tiene una paleta de colores raros, y recuerdo que se veian bien, pero ahora mismo se me hacen muy similares

Y una cosa, te permito, de hecho, me gusta mucho, los pequeños detalles que añades a cada npj, como por ejemplo hector sobándose la mano lastimada, sin embargo, si son cosas importantes a la trama, por ejemplo cuando pusiste que pascal te revelaba mas información, supongo que entenderás que es pasarse un poco de la raya. Yo por mi parte (si los otros master lo hacen o no eso tienes que preguntárselos cuando te toquen) te permito (lo que es mas, me divierte) que hagas pequeños comentarios sobre lo que los demás hacer en su tiempo libre, pero no te pases como con lo de pascal, básicamente lo mismo que le dije a modolf el turno anterior, para que te hagas una idea, eso de pascal fue lo único que me molesto de tu turno anterior, todo lo demás esta bien

Edit: editado para borrar una palabra que estaba repetida y corregir signos de puntuacion

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Enkei

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Re: [Aventura inicial] "El campeón de la arena". [Ojo de Dioses, 16 de Mayo - 898 d.G.]

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