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[Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

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[Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Miér Mar 23, 2016 6:25 pm

IRIS


La noche era fría y oscura; y malsanamente inundada con la pestilencia proveniente de las múltiples cloacas y basureros urbanos que plagaban ese abismo de corrupción humana que era la baja ciudad de ojo de dioses, incluso la ligera lluvia, normalmente tan natural y revitalizadora, parecía cargada de un malsano aire de putrefacción cuando esta acariciaba esporádicamente el rostro de Iris Yally, sin embargo en el fondo la fallen sabia que no era como si tuviera mucho de que quejarse, después de todo era su propia curiosidad la que la había llevado hasta ese agujero del demonio en primer lugar.

En efecto era imposible culpar a Iris por su precipitado acto de dejar inmediatamente su trabajo y dirigirse como una flecha hacia Ojo de Dioses, después de todo, tras abrir aquella carta que se había aparecido de manera tan misteriosa junto a su cama semanas antes, la tentación fue simplemente demasiado grande como para que la herrera dejara pasar esta oportunidad.

Carta misteriosa:

A la señorita Iris Yally, la desdobladora desplegadora de armas

Buenos días, ah llegado a mis oídos que hace tiempo que usted esta en busca de una fuente provechosa del legendario material conocido como Veraplata o Eter cristalizado (como se conoce en algunos círculos), por lo que considere oportuno informarle de un lugar donde pueden encontrarse múltiples vetas de este sagrado metal, al punto que si se quisiese hasta podría llamarsele una reserva ilimitada.

Si desea saber mas del tema, no dude en efectuarse una visita a la subciudad de la magnifica urbe de Ojo de Dioses, no se preocupe por encontrarme, una vez allí mis hombres contactaran con usted inmediatamente, la espero con impaciencia.


Atte: El Rey de Corazones <3

La única pega a este plan, es que a pesar de lo dicho en la carta, Iris ya se había pasado 2 horas deambulando por aquella peligrosa zona y no parecía haber ningún indicio de que nadie fuera a recibirle, pese a todo, la herrera tenia un motivo para alegrarse, y es que desde su llegada a la ciudad nadie había intentado robarle o asaltarle de ninguna manera, cosa que le paso con frecuencia en su camino hasta ojo de dioses, en cada ocasión se trato simplemente de grupejos de ladrones de poca monta que creían encontrar un objetivo fácil en una mujer deambulando sin escolta, pero que mas temprano que tarde aprendían de una dolorosa manera que las apariencias engañan.

Arrastrando sus ya cansados pies, mellados por el esfuerzo ya que no habían conocido descanso desde incluso antes de llegar a la ciudad, la herrera caminaba sumida en sus pensamientos, un relámpago furtivo le permitió divisar una escena bastante particular a la distancia, lo que parecía ser un pequeño munchkin (aunque un poco mas grande de lo normal) siendo asaltado por una figura significativamente mayor, un poderoso sentimiento de justicia en su interior le decía a la herrera que debía actuar en defensa del pequeño... Pero a su vez podía ignorar este sentimiento si le apetecía, después de todo estaba cansada y al fin y al cabo no era asunto suyo, estaba en ella decidir que hacer.

RUFUS

Mientras que algunas almas inquietas se embarcan en peligrosas expediciones en busca de cumplir sus deseos de poder o de venganza, o de efectuar su propia versión de la justicia; el alma de Rufus era mas calmada y practica, y perseguía un fin que si bien algunos podrían considerar sumamente impío y castigable, otros podrían considerar como uno mucho mas noble que el de esos incautos caballeros que sin pensarlo dos veces se lanzaban atrevidamente en sus cruzadas personales.
En cambio lo que Rufus buscaba en esa ajetreada ciudad era algo mucho mas personal y si se quiere incluso aun mas inalcanzable, buscaba la forma de revivir a los muertos.

Quizás era fuera por aquel pequeño rayo de esperanza que le había llegado en forma de una carta bajo su almohada, o la familiaridad que esta misma expresaba respecto a su situación actual, que el Munchkin decidió, en contra de sus principios y partir en busca del autor de tan curioso mensaje.

Carta misteriosa:

A mi estimado señor Rufus.

Lo sabemos todo sobre usted, tanto su carrera como alquimista como su "curiosa" relación con su acompañante, y permitame decirle que no le reprochamos nada, y que ni se nos cruza por la cabeza de acusarlo a la Cruz Argenta, lo que queremos es todo lo contrario, hemos conseguido encontrar un pasaje hasta un lugar donde se presume que entre otras cosas se encuentra el secreto de la inmortalidad y el de revivir a los muertos, (en conjunto con una enorme variedad de plantas y reactivos que usted jamas ha visto ni se ha imaginado).

Pero para hacer este sueño realidad, necesitamos su ayuda, del mismo modo que su mujer necesita de su ayuda también, ayúdenos a ayudarle señor Rufus. Reúnase con nosotros en la subciudad de Ojo de Dioses, allí, no nos busque, nosotros lo encontraremos, siempre lo hacemos


Atte: El Rey de Corazones <3

PD: Dígale a lady Renee que traiga ese encantador vestido blanco cuando nos venga a visitar

Aun si lo que decía la carta era mentira, siempre existía la posibilidad implícita de que fuera una amenaza de denunciarlo a la Cruz argenta si se negaba a cooperar, este pensamiento fue suficiente para que Rufus se decidiera a emprender su viaje hasta la subciudad de Ojo de Dioses, viaje que se desarrollo sin complicaciones hasta casi el tramo final, donde un encuentro improvisto amenazo con cambiar totalmente el curso de su tarea.

Mientras el munchkin caminaba las sinuosas y apestosas calles de la ciudadela humana acompañado de la figura espectral de su mujer, una figura salio repentinamente de las sombras, tomándolo bruscamente de un brazo y arrastrándolo hacia un callejón cercano, tapándole la boca con una mano para que no gritara, un repentino estallido de luz producido por un trueno le permitió al alquimista divisar las facciones de su asaltante.

Asaltante:


-Ni se te ocurra abrir la boca, mi nombre es Eckart y mi rango es el de caballero de 2da clase medio, estoy aquí tanto como para advertirte como para dejarte un encargo en nombre de la santa institución- Anuncio silenciosamente, casi en un susurro, el hombre mientras sacaba cautelosamente su mano del rostro del munchkin, listo para volver a silenciarlo si este decidía hacer algo tan estúpido como gritar, aun así, el guardia mantenía firme su agarre en el brazo de Rufus, y su relativa altura con respecto al munchkin no hacia mas que acrecentar el aura intimidatoria que aquel hombre desprendía reflejada en sus toscas maneras, ceño fruncido y ojos entrecerrados.

-No tengo mucho tiempo, así que lo diré simple y claro, vas a encontrarte con gente mala, que piensa hacer cosas terribles, pero ya no hay vuelta atrás, ellos ya saben de tu llegada por lo que correr no es una opción, en su lugar esta es tu oportunidad de hacer lo correcto, ten, toma estas cosas- Le dijo el caballero mientras le pasaba tres frascos, dos de ellos idénticos de color negro y el restante rojo, ademas de un pequeñísimo artilugio electrónico.

Frascos y transmisor:

Frascos negros (2)


Frasco rojo


Mini-transmisor


-Los viales negros son herbicidas super-concentrados y el vial rojo es un antídoto, sabrás el momento adecuado de usarlos, y ese transmisor es para que yo tenga constancia de todos tus movimientos, escóndelo bien, si te lo quitas o lo tiras me enterare y te cazare hasta el final de mis días, ademas, esa cosa vale mas que mi puta vida, así que si tu lo rompes yo te romperé a ti, ¿entendiste?- Dijo el guardia mientras tomaba a Rufus por los hombros y lo sacudía violentamente, haciendo que su cabeza rebotara de atrás hacia adelante y sumiéndolo en un estado de confusión temporal.

Renee, quien no había podido reaccionar a tiempo ante tan repentino ataque, recién ahora volvía en si, solo para ver como su marido era tratado como poca mas que un muñeco de trapo por el intrusivo caballero eclesiatico.

F.D.I.:

Editado para corregir un pequeño error en la carta de Rufus, perdón por las molestias

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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Rufus el Sáb Mar 26, 2016 1:29 pm

No había parado de refunfuñar en todo el viaje. Tal y como encontré esa carta, pensé que era una broma de Renee. Habría sido muy propio de su inquietante sentido del humor. Sin embargo, al preguntarle y verla tan sorprendida como lo estaba yo, la única explicación que quedaba era que alguien extremadamente hábil hubiera plantado la carta bajo mi almohada. Naturalmente, la arrugué en una bola de papel y la tiré a un rincón. Qué tontería, revivir a los muertos. 

Mientras desayunaba aquel funesto día, no lograba sacarme de la cabeza el texto de la carta. No sabía qué podía importarle a esos mojigatos de la Eclesia que Renee siguiera aquí, pero sí que sabía que eran muy susceptibles con los asuntos de espíritus. No es que creyera que pudieran hacerle nada a Renee, pero sí que temía por mi propio pellejo. No me impresionaba eso de los reactivos nunca vistos, pero "ni se nos cruza por la cabeza denunciarlo a la Cruz Argenta" sonaba totalmente a lo contrario. Con un suspiro de resignación, desdoblé la carta y me la metí en el bolsillo.

Y así es como acabé donde estaba: en los suburbios encharcados de Ojo de Dioses, calado hasta los huesos y muerto de frío. Me dijeron que ellos me encontrarían, pero aun estaba pateando las calles infructuosamente. Renee, mientras tanto, parloteaba con esa inquebrantable alegría suya.
-Oh, vamos, Rufus, no pongas esa cara. Ya verás qué de cosas interesantes descubres. Seguro que este rey de corazones es un aliado interesante. Además, así sales un poco, que últimamente no había quien te sacara de casa.
-Shhh habla más bajo, Renee. -Le repliqué susurrando entre dientes, hablándole más a mi hombro que a ella. -No soy el único que puede oírte, y lo sabes. Lo último que queremos es llamar la atención.

No sé si es que nos estaban esperando, o si realmente habíamos llamado la atención, pero antes de que pudiera darme cuenta había sido absorbido a un callejón. Definitivamente el alumbrado público dejaba que desear. En cuanto noté la mano en mi brazo tanteé en vano en busca de mi cuchillo. Incluso aunque hubiera llegado a sacarlo, no era rival para mi asaltante. Intenté gritar contra la mano de hierro que cubría mi boca, pero Renee no me oyó.

Oír el rango del tal Eckart (o más bien, el hecho de que tuviera un rango) me detuvo el corazón unos instantes. Qué idiota eres, Rufus. Obviamente la carta era una trampa de la Eclesia para pillarme desprevenido y arrestarme sin armar revuelo, pensé. En cambio, según el tipo iba hablando me di cuenta de que no iba a acabar aún en la hoguera. 

Recibí perplejo todo el material que me estaba dando apresuradamente Eckart, tomando buena nota mental del contenido de los frascos. Desde luego, requerían un estudio más pormenorizado. Me habría puesto a ello en el acto, pero el pelmazo humano forrado en hierro que me los había dado no paraba de repetirme que cuidara bien de su juguete. Harto de que me zarandeara, me sujeté el gorro con una mano mientras con la otra le indicaba que parase.
-De acuerdo, de acuerdo, me he enterado. -Al mismo tiempo, metí el aparato en mi bolsillo muy despacio y gesticulando ampliamente, para que mi interlocutor lo viera bien. Estos humanos cegatos no se enteraban nunca de nada. -Lo que no me queda claro es: ¿qué saco de esto? Y ¿qué saca la Eclesia? Si sabéis de esos tipos tan malos hasta el punto de saber con qué productos equiparme contra ellos, ¿cómo es que no habéis mandado a todos vuestros relucientes soldados a desmontar lo que sea que están haciendo?

Si no lo habían hecho aún, estaba claro que por un motivo u otro me necesitaban a mí, así que me sentía seguro haciendo esas preguntas tan directas. Si yo fuera prescindible, ya habrían prescindido de mi. 

Renee, mientras tanto, había seguido en línea recta hablando sola sin darse cuenta de nada, hasta que me oyó hablar. En cuanto se dio cuenta de que me estaban asaltando, retrocedió a toda velocidad y se situó al lado mía.
-¡Eh! ¿Quién es este tipo? ¿Qué le estás haciendo a mi marido, hijo de puta? -Tan dulce como siempre.

No me giré a mirarla, habría revelado su presencia y no lo necesitaba para verla. Más me valía que Eckart no pudiera verla ni oirla, porque entonces sí que estaría en problemas. Piensa en frío, Rufus, me dije. Si este energúmeno pudiera ver a los fantasmas, sería exorcista, no el matón descerebrado que efectivamente era. De todos modos, no bajé la guardia: debía estar preparado para improvisar si Eckart se giraba y miraba a Renee, o si reaccionaba a su irrupción en escena de alguna forma.

FDI:
Bueno bueno bueno, empieza la acción! Y hablando de acciones:

Rufus:
Velocidad 0 -> 1 Acción
Si Eckart ve a Renee y parece dispuesto a atacar por ello: tirarle el transmisor a la cara + salir corriendo

Renee:
Velocidad 0 -> 1 Acción
En ese mismo caso: usar técnica "Creación efímera de materia" para poner un muro entre Eckart y Rufus + seguir a Rufus

Y por Dios, que no la vea, que no quiero meterme en problemas tan pronto XD 
Por simplicidad, omitiré el cálculo del número de acciones en los turnos futuros.
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Iris Yally el Sáb Mar 26, 2016 4:47 pm

Era la primera pista que había conseguido sobre las minas de veraplata e Iris no iba a desaprovecharla. En cuanto recibió esa extraña carta, cogió todo lo que era estrictamente esencial y se dirigió a Ojo de Dioses. Por culpa de ese acto sin premeditar, ahora mismo estaba vagando sin rumbo por las calles apestosas de la ciudad, totalmente mojada. Por suerte, su armadura la mantenía bien cálida y no sentía demasiado el frío, pero igualmente era bastante incómodo tener el cuerpo húmedo y no tenía ninguna clase de armamento para impedir el agua. Luego de estar paseando un buen rato por los barrios fondos, empezó a pensar seriamente que la carta sería de algún bromista, de todas formas era demasiado bonito que alguien supiera la ubicación de vetas de veraplata de grandes cantidades. Si ese fuera el caso, debían de estar muy bien escondidas porque sino la eclesía los habría encontrado y armaría sus tropas totalmente de ese divino metal. Por ello, Iris pensó que habían contactado con ella alguna clase de sociedad secreta ajena a los paganos que querían utilizarla para su propio beneficio, dado que no le compartirían información tan valiosa así de gratis.

"¿Cuánto más voy a tener que esperar? Este sitio da asco, no quiero ni imaginar lo sucias que deben de estar mis botas"

Viendo que deambular no estaba resultando demasiado, buscó un sitio pegado a un edificio para cubrirse de la lluvia y esperar allí. Mientras esperaba, sacó la carta para volverla a leer una vez más por si se le había escapado algo.

"Dice que sus hombres me contactarán inmediatamente, ¡Ja! Ya no ha cumplido una de las cosas que ha dicho, no parece ser alguien que sea de fiar ni que le importe cumplir lo que dice. También pone que esta es una ciudad magnífica, debe de ser un noble o algún rico de aquí o que le tenga mucho aprecio. Cuesta creerlo viendo la cloaca en la que estoy...Jamás he visto una ciudad tan así, Arbor es mil veces mejor y más preciosa. Supongo que al final no sacaré nada bueno de aquí, ya me ha dado una mala impresión y no es para nada de fiar. Será mejor que busque un lugar donde dormir y volver al campamento pagano"

Luego de haberlo decidido, Iris volvió a deambular una vez más cansada por las calles buscando alguna posada o algo similar para descansar. En ese momento, divisó una escena curiosa a lo lejos en el instante que duró un rayo que apareció. Una extraña figura abusando de un enano. Era obvio que lo estaba asaltando o pretendía secuestrarlo, pero lo extraño es que vestía demasiado bien y para nada como un bandido cualquiera. Iris pensó que era un eclesiástico abusando de un pagano o a un pobre aldeano sin motivo alguno, en cualquier caso no era nada bueno. Sin pensárselo dos veces, acudió corriendo a la ayuda del pobre enano. Por suerte, gracias al trueno se dio cuenta de que habían dos grandes piezas metálicas en sus hombros y en que lado tenía su espada. Con esos datos en mente, cargó corriendo hacia el individuo.

—¡Oye tú! No pienses que puedes hacer lo que te de la gana.

En cuanto estuvo lo suficientemente cerca, usó su poder para modificar el metal de su espada, haciendo solo que no tenga absolutamente nada de filo y que fuera poco más que un palo metálico. Acto seguido, sacó una de sus dagas y activó el encantamiento de fuego de la piedra, envolviendo en llamas la hoja para iluminar alrededor e imponer un sentimiento de superioridad.

—No es necesario que mueras. Vete ahora y perdonaré tu vida.

fdi:

Velocidad 1: 2 acciones
Acción 1: Correr hacia el sospechoso + quitarle el filo a su espada.
Acción 2: Desenfundar la daga + activar el encantamiento de fuego
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Lun Mar 28, 2016 8:39 am

-Lo que tu sacas es que no te metamos de por vida en un calabozo por asociación ilícita o por lo que se me ocurra decir que hiciste, y lo que la eclesia gana no es de tu puto interés, mucho menos que procedimientos usamos, civil- Tras asegurarse su complicidad, el caballero pareció calmarse en sus maneras, aun mantenía el rostro severo y la palabra altanera, pero al menos había soltado al pobre munchkin.

Afortunadamente para todos, Eckart parecía no notar la presencia de Reene, estando tan ensimismado con Rufus que ni siquiera se dio cuenta de la figura envuelta en metal que se le acercaba diligentemente y con puñal en mano, reaccionando solo en cuanto la fallen utilizo sus habilidades para hacer brotar una amenazante capa de llamas sobre su daga. La primera reacción del soldado fue de llevar su mano instintivamente hacia el mango de su espada, pero se detuvo a medio camino en cuanto se volteo a enfrentar a su amenaza, poniendo cara de incredulidad y estudiando las facciones de la herrera de arriba a abajo.

-Estoy de tu lado puta idiota- Dijo el guardia mirando desde arriba a la pagana, con los brazos en jarra, parecía listo para seguir hablando cuando una figura extraña apareció de entre las sombras, ante lo cual el guardia soltó una exclamación de sorpresa y desapareció lo mas rápido que pudo tras un callejón cercano, murmurando maldiciones por lo bajo.

-Señor Rufus, bienvenido a ojo de Dioses, me presento, soy Lina, emisaria del rey de corazones, vengo a escoltarlo para su reunión con el jefe, sigame por favor- Dijo la mujer de escasa ropa mientras encendía una vela de cera que ilumino las facciones de su rostro, enseguida dirigió su mirada a Iris y achino los ojos, como recordando algo.

Lina:


-... ¿Señorita Iris Yally? ¡Estuvimos buscándola durante horas! Menos mal que la encontré, jojo, quien diría que de todas las chicas seria yo quien los encontrara a ambos, seguro que el jefe me dará un aumento de algún tipo después de esto- Exclamo la mujer sonriéndose a si misma, pareciendo olvidarse por un momento de sus acompañantes. -Bueno, lamento haberlos hecho esperar, siganme por favor-

Siguiendo a Lina el grupo, recorrería una infinita sucesión de oscuras calles y pasadizos, uno mas oscuro y pestilente que el otro, teniendo como única guía la delicada luz de vela que Lina sostenía con sumo cuidado, asegurándose de no hacer movimientos bruscos que pudieran apagarla, fueron tantas vueltas las que dieron que cualquiera hubiera podido pensar que estaban caminando en círculos, pero había algo en el rostro de serenidad de aquella mujer que los tranquilizaba, a simple vista se hacia evidente que conocía aquellas calles como la palma de su mano.

-Aquel sujeto... ¿Los estaba molestando?, si es así me disculpo, no se suponía que pasara, dimos ordenes de que nadie los molestara una vez llegaran aquí, pero parece que ni siquiera nosotros podemos controlar a todos los bandidos y rateros de la subciudad... Bueno, no se preocupen, esta ofensa no quedara sin castigo, aquí, al final del día, todos les rendimos cuentas al rey de corazones-

Al cabo de aproximadamente 15 minutos de caminata, el grupo arribo a lo que parecía ser la entrada a una especie de taberna subterranea, la entrada era modesta, teniendo como única señalización un cartel de neón tan brillante que casi ni se podía ver que era lo que tenia escrito, pero que tras una revisión mas detenida revelaría el nombre "el corazón delator".

Entrada a "el corazón delator":


Sin embargo, una vez adentro del local, la cosa cambiaba totalmente, parecía realmente la puerta a un mundo aparte, neones purpúreos y luces estroboscopicas se presentaban como única iluminación de ese enorme predio bajo tierra, por los pasillos, sillones y pistas de sus múltiples pisos podían verse tanto mozos y camareros llevando bandejas con una infinita variedad de platillos y cócteles, como desnudistas de toda raza y ambos sexos, turnándose ambos grupos para cumplir los caprichos de hombres y mujeres poderosos, ataviados en finos trajes y vestidos de seda, que se reunían a pasar un buen rato o discutir de negocios en aquel antro aislado del resto del mundo.

Interior del local:
(mas o menos así, pero menos iluminado)

Sillon :


Lina guió al grupo por el local con una sonrisa en el rostro, deteniéndose cada tanto para saludar alegremente a algunos de los empleados del lugar, pero en general haciendo una linea recta hasta la escalera que daba al rincón mas profundo del "corazón delator", la ultima de las arterias que daba a una pequeña sección separada de las demás, allí se erigía un amplio sillón de piel donde un grupo de personas les esperaba pacientemente.

El primero de ellos, un hombre joven vestido totalmente de blanco, se levanto de su puesto al ver llegar al grupo, despidiendo a la pareja de sucubos con quien tan alegremente estaba charlando y riendo segundos antes, las cuales se retiraron pasando junto a los recién llegados, lanzando miradas picaras a ambos.

-Bienvenidos sean a mi humilde morada, mi nombre es Darius Erlkönig, mejor conocido por estos lares como el rey de corazones, ya se, ya se, es un coñazo de recordar, Darius esta bien- Dijo el hombre con un tono alegre mientras extendía sus brazos para intentar saludar con un abrazo a los recién llegados. -Muy buen trabajo Lina, una bonificacion extra te espera con tu parte de mañana, ¿hubo algún inconveniente o todo salio suave como la ceda?-

Darius Erlkönig:


-Pues todo salio relativamente bien, bah, solo un pequeñísimo problema, cuando llegue parecía haber un sujeto molestándolos, un tipo pelirrojo, pelito corto y barba desprolija, la verdad que no se parece a ningún ladrón que yo conozca- Ante estas palabras, la alegre expresión de Darius se transformo una de completa seriedad, solo para volver a su actitud normal un segundo después. -Muchas gracias por informarme Lina, ya veré que hacer, puedes retirarte-

Mientras la chica se iba a hacer sus cosas, una figura que hasta ese momento había permanecido sentado al otro extremo del sillón, acurrucado con lo que parecía ser una mujer embarazada, se levanto lentamente, y con la misma lentitud y calma camino tranquilo hasta una pequeña mesita de cristal cerca suyo que contenía unas cuantas botellas de distintos colores, y la hizo explotar de una patada.

Pareja acurrucada:

Hombre:


Mujer:


-¡Bastado malnacido! ¿¡Porque no puede dejarme en paz!?- Grito el hombre encapuchado antes de voltearse a enfrentar a los recién llegados. -¿Que coño quería ese infeliz?- Pregunto con evidente hiel en su sangre mientras se acercaba a sus interlocutores antes de ser detenido por Darius.

-Tan sutil como siempre mi querido Rickert-

-Cálmate cariño, ya lidiaremos con eso después, de momento, Darius, ¿no es de mala educación dejar a nuestros invitados parados?- Intervino la hasta ahora silenciosa fallen que permanecía sentada en su sitio, acariciando cariñosamente su hinchada barriga.

-Cierto cierto, me olvidaba- Dijo el hombre de blanco mientras les instaba a tomar asiento. -Ademas, nunca es bueno hablar de negocios con el estomago vació, ¿desean algo?, Hay comida, bebida, mujeres, hombres... Ambos, pidan lo que quieran, tenemos una variedad enorme de productos para todos los gustos y no somos prejuiciosos en lo absoluto- Dijo Darius guiñándoles el ojo con complicidad.

-Ejem, ¿no te olvidas de algo?-

Darius parecía confundido ante esta pregunta, llevándose los dedos a la barbilla antes de que lo golpeara la realización. -Oh claro, que modales los míos, mis compañeros aquí presentes son el señor Rickert Harrow y su esposa, la señorita Dhalia Harrow, seguro que se llevaran bien... espero-

F.D.I:

Pues bueno, aquí tienen el post, pueden usar este turno para conversar entre ustedes o con los npj, o para pedir lo que quieran

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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Rufus el Vie Abr 01, 2016 6:08 pm

Al oír la respuesta de Eckart, asumí que me iba a quedar con la curiosidad. Era una lástima, siempre está bien saber qué se cuece en la Eclesia. Así puede uno hacerse mejor a la idea de qué esperarse. En cualquier caso, me quedé con el consuelo de que la mirada rectlínea y bobalicona del humano no se había apartado de mí. Anoté mentalmente recordarle a Renee más tarde que dejara de darme esos sustos, aun sabiendo que muy probablemente seguiría haciendo lo que le diera la gana.

Más o menos me esperaba que Eckart se negara a colaborar, pero lo que desde luego no esperaba era la aparición de la fallen. Entró en escena como una locomotora: hierro de la cabeza a los pies, fuego y mucho ruido. Y yo que tenía a esa raza por gente sutil...

Me iba a girar para agradecerle su intervención cuando otra voz femenina me interrumpió antes de que pudiera empezar a hablar. Así que ella era la emisaria de mi misterioso benefactor. Ya iba siendo hora de que apareciera. Naturalmente, me contuve de decirle eso. Renee, en cambio, sí que se inclinó a susurrarme al oído:
-Fíjate, Rufus. Acabas de pisar la ciudad y ya tienes a tres mujeres loquitas por tus huesos, deseando protegerte. Lo cual, mi amor, no me extraña...
Esto, viniendo de mi mujer, era evidentemente una broma. Muy propia del sentido del humor de Renee, por cierto.

Iba a replicar a la tal Lina, cuando de repente toda la atención que me dedicaba hacía un segundo se esfumó, y pasó a concentrarse en la fallen. No perdí detalle de lo que le dijo: "las demás chicas". Así que este rey de corazones sólo empleaba a mujeres... Ésta en particular parecía muy parlanchina y desenvuelta para estar donde estábamos. El frío no parecía llegar a la amplia superficie de piel que tenía al descubierto, y se movía por los callejones como si los hubiera trazado ella. De hecho, daba bastante la impresión de que intentaba marearnos andando en círculos para evitar que recordáramos el camino a la guarida del rey. Consciente de ello, me esforcé por recordar cada vuelta y giro.

La susodicha guarida era, por decirlo finamente, la clase de lugar a la que no traería a mi hijo si lo tuviera. Tenía que reconocerlo, la iluminación era mareante incluso para un entorno de tres pobres dimensiones, y los bailarines eran actores excelentes. Especialmente, las munchkin escasas de ropa que me miraban como si yo las atrajera.

Intentando sobreponer mi voz al estrépito del lugar, aproveché el tiempo que nos tomó cruzarlo para intentar aprender algo más de la blindada fallen que también parecía interesar al rey.
-Iris, ¿verdad? Hola, yo soy Rufus. Cuéntame, ¿qué te ha prometido a ti el rey de corazones? Porque si lo que ponía en mi carta era cierto, y pretende entregármelo a cambio de nada, sería un tipo realmente altruista...  -Esto último me dio para pensar, y me quedé unos segundos meditando qué podría pedirme el rey a cambio de lo prometido. Al notar que me quedaba absorto en mis pensamientos, y conociéndome tan bien como me conocía, Renee carraspeó exageradamente para traerme de vuelta a la realidad. -Ah y, esto... Gracias por lo del callejón... -...sobre todo, teniendo en cuenta que probablemente yo no habría hecho lo mismo. Esto último, por supuesto, consideré innecesario aclararlo.

Por fin, llegamos al hombre que nos había hecho cambiar de ciudad con sólo un trozo de papel. El célebre Rey de Corazones, el mismísimo Darius Erlkönig en persona, no resultaba ser más que un dandi recién sacado de un tanque de lejía. Consciente de que quizá fuera mi aspecto de recién sacado de un taller el que desentonara en el lugar, y no el suyo, me abstuve de hacer comentarios al respecto. Renee, por su parte, estaba demasiado ocupada echando celosas miradas de amenaza a la súcubo que, a su vez, me miraba a mí. 

Mis escasas habilidades sociales agradecieron que nadie me estuviera diciendo nada que requiriera respuestas por mi parte. Mi suerte, por desgracia, se terminó en cuanto me preguntaron por las intenciones del pelirrojo. En ese momento me maldije por no haber inventado una historia hasta ese momento, y puse en marcha mi privilegiado cerebro munchkin en busca de algo que dejara tranquilo al primitivo cerebro humano de mi interlocutor. Frases cortas, palabras fáciles, lo típico. Por suerte, mi historia de que me estaba preguntando la hora no fue necesaria, pues mi mecenas y la mujer del interfecto intervinieron en mi favor. El tal rey ya me estaba empezando a caer bien.

Me senté donde me indicaban y tomé buena nota de la expresión que había utilizado. Hablar de negocios. Eso confirmaba que la benevolencia y generosidad que traslucía la carta no iban a ser gratuitas, como me temía. No sabía que podía querer este hombre de mí, pero mucho me temía que iba a tener que ver con Eckart. Decliné la oferta de comida de Darius y saludé medio automáticamente a la pareja, cuyos nombres me importaban bien poco, mientras me concentraba en el propio Darius. Necesitaba leer muy bien entre líneas todo lo que me dijera, o me podría encontrar fácilmente en un aprieto, emparedado entre la mafia y la Eclesia. Demonios, nunca había buscado trato con ninguno de los dos, y de repente estaba metido en medio.

Eso me recordó que los frascos que me había dado el soldado descansaban en mi bolsillo. Un antídoto y dos herbicidas. La función de los herbicidas me la podía imaginar, pero... ¿el antídoto? ¿Sospechaba la Eclesia que estos tipos podrían intentar envenenarme? Por suerte, la presencia de sustancias así en los bolsillos de un alquimista no llamaría la atención, pero si encontraban el aparatito que me dio Eckart sí que tendría que dar explicaciones. Procuré mantener la calma y olvidar que estaba ahí.

-Bien, señor Erlkönig, usted dirá. Mi mujer y yo sentimos mucha curiosidad por su oferta, y le escuchamos con sumo interés. 
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Iris Yally el Lun Abr 04, 2016 9:03 pm

Iris se quedo mirando muy confundida al tipo en cuanto le dijo que estaba de su parte.¿Desde cuando ella era amiga de asaltadores? No se le ocurrió un solo momento en el que se mostrara amable con ninguno de ellos. También se mostró diligente las personas que intentó robarle en el camino a Ojo de Dioses, según recordaba les había hecho saber que ella no era una persona con la que se pudieran meter. Así que, lo único que se le ocurrió es que ese tipo estaba intentando confundirla al verla realmente como una amenaza. Antes de que le diera tiempo a contestar, el tipo desapareció fugazmente entre las sombras.

"¡Já! Seguro que se ha muerto de miedo luego de verme."

Segundos después de verlo desaparecer, llegó otra figura a recibirlos. Parecía ser la chica que debía de encontrarla hace dos horas y el enano también estaba implicado.

—¿Buscándome durante horas? Claro que ha sido así, decir que alguien me va a encontrar en Ojo de Dioses no es muy preciso, como si fuera pequeña la ciudad...

"Al menos me ha estado buscando y no ha desistido luego de hacerlo por cinco minutos. Aunque, por lo que dice parece que ese Rey de Corazones ha contratado a varias personas para buscarnos y le pagará más a quien nos encontrase. Me pregunto qué tan poderoso es esa persona. Pero obviamente le echaré en cara el hacerme caminar por estas sucias calles por horas".

En ese momento de calma, Iris empezó a sentir que había un extraño cúmulo de magia cerca suya. No era capaz de determinar qué era, pero por el momento no parecía algo agresivo. Ese cúmulo siguió de cerca al enano mientras seguían a Lina por las calles, por lo que supuso que era algo obra de él.

—Así que Rufus, un nombre bastante extraño. El mío es Iris—se quedó callada unos segundos pensado si contestar al enano—. Ese Rey de Corazones me ha prometido revelarme la ubicación de diversas vetas de veraplata y, según él, podría considerarse un recurso casi ilimitado. No sé que tan cierto es lo que me ha prometido o solamente lo ha adornado para llamar mi atención, pero si es verdad vale la pena hacer casi cualquier cosa por ello. Ah, y no te preocupes por haberte ayudado con ese tipo, es natural el ayudar a quien lo necesite.

Finalmente, llegaron al local donde se encontraba ese Rey de Corazones. Iris agradecía estar finalmente en un lugar cálido fuera de las calles, pero al momento se percató de que lo único cálido no era la temperatura. La mareó el increíble mar de luces y neones, gente yendo y viniendo y muchas personas ligeras de ropa ofreciendo entretenimiento. No tenía nada que ver con el ambiente de colores apagados de un campamento pagano al que estaba acostumbrada, así que su cerebro casi entra en shock al entrar en ese nuevo mundo de luces y colores. Si no estuviera obligada de ir allí para ver al Rey de Corazones, se habría dado la vuelta casi inmediatamente para huir del lugar. Se limitó a seguir muy de cerca a Lina mientras los guiaba, haciendo caso omiso de absolutamente todo lo que la rodeaba y entrecerrando ligeramente los ojos para que no le dañara el repentino cambio desde las oscuras calles.

"Este lugar da todavía más asco que las calles... Quiero acabar cuanto antes para volver."

En cuanto llegaron junto al Rey de Corazones, Iris lo inspeccionó con la boca abierta sorprendida. Se esperaba un tipo de avanzada edad, medio calvo y con un poco de sobrepeso debido a la buena vida. Sin embargo, ante ella de encontraba alguien que podría decirse que tenía una edad similar a la suya, bastante apuesto y por sus pintas parecía un genio del mal bastante poderoso. Solo por su aspecto le impartía respecto y que poseía una gran cantidad de poder y dinero. Iris se empezó a preocupar de varias cosas, como que seguramente no podría declinar su oferta sin salir ilesa y que el trabajo que le daría no sería del todo honesto.

"En qué me he metido... Pero esto es por la veraplata, este chico tiene algo que necesito realmente, no puedo echarme atrás ahora".

Iris escuchó pacientemente lo que tenía que decir Darius y cómo se exaltaba su compañero al enterarse de que apareció el eclesiástico que Iris supuso que había espantado ella. En cuanto acabaron las presentaciones, se buscó un hueco en el sofá y se sentó.

—Bien, creo que ya me conocéis, pero, em... Mi nombre es Iris Yally y solo soy una herrera que trabaja el metal— Se presentó Iris bastante nerviosa e intentando sonar humilde frente a Darius. Ya le mareaba bastante el lugar y la presencia del Rey de Corazones la ponía todavía más nerviosa, así que intentó mediar muy bien sus palabras—. La verdad es que no estaría mal vino con un poco algo de carne frita—pidió Iris. Habría sido grosera si no pedía nada luego de que le hubiera ofrecido e intentó pedir algo que podrían servir en ese lugar. Además, en verdad estaba hambrienta y cansada, necesitaba descansar aunque solo fuera un poco.

"Espero no destacar demasiado estar aquí con una armadura de cuerpo completo, por lo que veo aquí la gente viste tela delicada y seguramente muy cara. Aunque esa chica Dhalia parece que lleva una armadura de cota de mallas, ¿o quizás solamente es tela plateada?".

—Pienso lo mismo que Rufus, me gustaría enterarme cuanto antes que me interesa mucho la oferta—dijo Iris todavía atenta al extraño cúmulo de magia de alrededor, que era otra cosa que la ponía todavía más incómoda.
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Mar Abr 05, 2016 7:13 am

-Yo... ¡Lo lamento mucho!- Exclamo Lina profundamente sonrojada ante las palabras de Iris. -No era nuestra intención hacerla esperar, es que, con todos los preparativos que tenemos estos días, estamos cortos de personal, la mayoría de los hombres se encuentran realizando encomiendas para el rey, y las chicas... Tsk, muchas ya ni siquiera quieren seguir recorriendo a las calles, pareciera que se olvidaron de donde salieron, eso acentuado por el hecho de que al rey no le gusta forzarnos a hacer cosas que no queramos hacer- La muchacha parecía demostrar un poco de resentimiento mientras describía la actitud de sus compañeras, pero en cuanto comenzó a hablar del rey su expresión se relajo. -No me malinterpreten, el rey fue una bendición para este basurero, un niño a quien nadie conocía un día apareció de la nada y en pocos años se apropio del lugar, encargándose de mantener un cierto orden en el caos que reinaba este submundo, pero a veces creo que nos mima demasiado, es raro verlo levantar la voz, y siempre es tan razonable... B-bueno, continuemos-

De regreso en "el corazon delator" el rey de corazones se apresuraba a cumplir con las demandas de la herrera.

-Por supuesto señorita Iris, ya mismo mando a preparar su pedido- Dijo Darius mientras hacia una seña con la mano a una camarera a la distancia, susurrándole algo al oído en cuanto esta se acerco.

-Estará listo en breve, señor Rufus, en cuanto a la pregunta suya y de su... mujer... Antes que nada, ¿Rickert me haces el favor?-

El humano que para entonces había regresado a su posición original, levanto la vista con un gesto de fastidio y tras mirar por un segundo en dirección a Renee contesto a Darius con una voz monótona y desinteresada. -Sujeto femenino, humana, muy pálida y con unos ojos desagradablemente azules, probablemente hiperbórea o altonata, baja estatura y cabello blanco como la nieve; si, es exactamente igual a como te la describí Darius-

-¿Es bonita?-

Los ojos de la fallen se posaron en los de su esposo, como expectante de una respuesta.

-... Un poco, no tanto como mi mujer, eso seguro-

-Gracias Rick, como verán, no todos contamos con los mismos dones o habilidades, es por eso que trabaje muy duro en reunir todos los recursos y la gente necesaria para llevar nuestra operación a buen puerto de la forma mas sutil y elegante posible, ahora bien, en caso de que se nieguen a ayudarnos no es como si todo se fuera al traste de inmediato, siempre hay otra forma de hacer las cosas, aunque no seria nada bonito y necesitaría de un gasto enorme en equipamiento militar- Comenzó a divagar Darius dejandole caer a Rufus que si bien su ayuda era muy importante, no era indispensable.

-Mientras esperamos la comida aprovechemos el momento para explicarles la situación, solo un segundo por favor, todo se revelara pronto- Dijo Darius mientras se paraba, moviendo con ayuda de Rickert la sección del sillón donde estaba sentado y revelando así una trampilla oculta, al abrirla, una escalera de piedra los conducía hacia la oscuridad absoluta que parecía ser el sótano del local, los dos hombres se adentraron en el, mientras que Dhalia se quedaba afuera. -Prefiero quedarme aquí chicos- Una silenciosa asentida de cabeza fue toda la confirmación que la mujer necesito para mantener su posición, mientras tanto, la insoldable oscuridad aguardaba por Rufus, Renee e Iris.

Una vez hubieron bajado la escalera, se escucho un sonido de interruptor, y se encendió una pequeña lampara incandescente que con sus poca potencia se esforzaba por iluminar la habitación, dejando la mitad de esta en penumbra.
Con lo poco que se podía ver, llegaba a vislumbrarse que la habitación estaba completamente desordenada, mesas y libreros a diestra y siniestra, todos ellos repletos de libros y herramientas extrañas, algunas juntando polvo, otros con claras señales de haberse usado recientemente y en general todo envuelto por un potente olor a lejía.

Pero había algo que destacaba de sobremanera en ese lugar, en mitad de la habitación se alzaba una extraña estructura, a simple vista parecía una pequeña puerta del tamaño de una persona bajita y que no daba a ningún lado, al principio hubiera podido parecer de piedra, pero una inspección mas minuciosa hubiera revelado que en realidad se trataba de metal, probablemente de una mezcla de hierro y latón o algún metal de color similar.

Estructura extraña:


Una vez el grupo hubo bajado en su totalidad al sótano, pudieron escuchar un fuerte sonido a sus espaldas, aparentemente Dhalia había cerrado la entrada al sótano, sin mediar palabras Darius se dirigió hasta un extremo de la habitación, allí se topo con un ropero bastante grande, y tras abrir sus añejadas puertas, revelo una figura humana atada con sogas y cadenas y amordazada.

-Mantengas su distancia por favor, este de aquí es Gino Valdiviano, conocido asaltante y asesino serial de Ojo de Dioses, amen de... Otros crímenes aun peores que no es menester mencionar, como la guardia no se encargo de atraparlo tuvimos que tomar el asunto en nuestras propias manos... Pues, si me preguntan, yo diría que el mundo seria un mejor lugar sin el ¿nos haces los honores Rickert?-

Gino Valdiviano:


-Je, es mi trabajo después de todo- Dijo el humano mientras se acercaba caminando lentamente hacia el asesino, desenfundando un cuchillo de un solo filo completamente negro, ante la visión de aquel arma, Renee sintió una impresión terrible que hizo que se le revolviera el estomago, como si aquel objeto atentara contra su propia existencia, el resto del grupo por otra parte, no parecía afectado en lo mas mínimo.

Rickert acelero el paso mostrándose molesto ante los incesantes espasmos y lloriqueos de Valdiviano. -Vamos, no te pongas triste pedazo de basura, te estamos dando la oportunidad de hacer algo útil por primera vez en tu vida, ¡deberías estar feliz! ¡sonríe!- En un instante Rickert uso su mano libre para sacar un segundo cuchillo de su cintura, este mucho mas moderno y con una especie de anilla al costado, y sin perder el tiempo lo utilizo para atravesar el corazón de su victima en un parpadeo.

Mientras el sujeto se desangraba, su ejecutor se tomo su tiempo para guardar su segundo cuchillo de nuevo en su funda, y acto seguido prosiguió a clavarse el mismo la daga negra en el pecho, soltando un pequeño gruñido de dolor al hacerlo, instantáneamente, tanto Rufus como su mujer pudieron ver como una especie de humo rojo salia del cadáver de Gino y envolvía a Rickert, solo para que este un segundo después lo redirigiera con un sutil movimiento de su mano hacia la extraña estructura en medio de la habitación, iris por su parte solo pudo sentir una extraña perturbación en el aire del sótano.

-¡Contemplad una puerta hacia el nuevo mundo, la puerta de Saturno!- Grito extasiado Darius, mientras que una imagen distorsionada comenzaba a aparecer en el centro de la estructura donde antes no había nada, una vez la imagen se estabilizo un poco, podía distinguirse lo que parecía ser un rincón de una ciudad completamente desconocida, una estimación inicial podría hacer pensar que se trataba de la ciudadela helada de Todheim, pero el ojo avispado rápidamente desecharía esa idea, había algo extraño, extranjero, en las vestimentas de las personas y en las estructuras, pero lo que mas llamaba la atención eran las montañas, esas montañas... Simplemente no eran nada que se hubiera visto en terra.

A traves del portal:
(Sin contar la maquina voladora)


De un instante a otro, los habitantes de tan misterioso lugar parecieron notar la presencia de extraños en sus dominios, dirigiendo todos ellos la mirada en dirección al punto de vista del portal, aparentemente así como la puerta de Saturno permitía una visión de ese extravagante lugar, sus habitantes podían devolverles la mirada tranquilamente; algunos incluso dejaron lo que estaban haciendo y comenzaron a intentar comunicarse, dando saltos y haciendo señas con las manos en un intento desesperado por llamar la atención.

Tan maravilloso espectáculo solo duro unos cuantos segundos antes de que la imagen comenzara a degradarse y terminara desapareciendo totalmente. -Eso señores, es nuestro destino, el lugar donde se encuentra el secreto de la inmortalidad, y toda la veraplata que uno pueda desear, un mundo nunca antes visto, el origen de la humanidad, Hiperbórea- Darius exclamo radiante abriendo los brazos y dejando una pausa dramática tras sus palabras.

-Para resumirlo, no puedo mantener el portal abierto durante demasiado tiempo, y ni pensar en cruzarlo ya que este requiere grandes cantidades de un cierto, ejem, "combustible", y vuestra misión es ayudarnos a recolectar ese "combustible", hemos recibido detalles de una reunión que se dará lugar en un par de días a esta misma hora en un determinado lugar de esta ciudad, asistirá gente como este sujeto, basuras humanas sin las que el mundo estaría mejor, no es necesario que tengan ningún cargo de conciencia- Dijo el hombre con el cuchillo aun clavado en el pecho, una expresión de odio se formo en el rostro de Rickert mientras decía estas palabras, aun mas fuerte que la que el altonato acostumbraba a tener impresa en su rostro, acto seguido pareció recordar que tenia la daga clavada y procedió a sacársela sin menor esfuerzo ni herida visible.

-Bien, parece que he dejado mi oferta bastante clara, ustedes me ayudaran a conseguir todo lo necesario para que Rickert pueda abrir la puerta lo suficiente como para usarla como medio de transporte, y a cambio ustedes serán los primeros en pisar Hiperbórea... Después de mi claro. ¿que me dicen, tenemos un trato? Odiaríamos perder a personalidades tan importantes como ustedes antes de siquiera empezar la misión- En el piso de arriba podía escucharse un tumulto bastante indiscreto, como si un grupo de gente se hubiera reunido alrededor de la trampilla, listo para entrar en cualquier momento. -Los detalles de la misión así como sus tareas a realizar se les irán revelando cuando lo consideremos necesario, verán, para asegurar la integridad del proyecto hay cosas que no podemos decirles desde el principio, como el lugar exacto donde se dará esta reunión o cuanta gente habra, al menos hasta que acepten formalmente mi humilde ofrecimiento ¿trato?- Pregunto el humano tendiendoles la mano.

Mientras tanto, tanto en la mente de Iris como de Rufus se fue infiltrando una idea furtiva, el trato era simplemente muy tentador como para dejarlo pasar, demasiado, ademas, ¿era realmente tan malo lo que iban a hacer? ¿quien iba a extrañar a esa gente realmente? Todos estos pensamientos cruzaban furtivamente la mente del alquimista y la herrera mientras Darius esperaba su respuesta.

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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Iris Yally el Vie Abr 08, 2016 6:33 am

Iris se fijó en que el tal Ricket se puso a mirar a la nada y a describir el físico de una mujer. Eso le hizo pensar que el hombre podía "ver" esa extraña manifestación mágica que había estado sintiendo hace tiempo, lo cual se confirmó en cuanto escuchó lo que dijo Darius a continuación.

"Su mujer... ¿Esa extraña manifestación mágica tiene la forma de una mujer y es su esposa? A lo mejor el munch domina muy bien la magia y se siente tan solo que se ha creado la imagen mágica de una mujer. No no, si fuera así Darius no le daría mucha importancia y no le preocuparía cosas tan simples como si fuera bonita. Qué otra cosa podría ser... Ah, creo que he oído hablar de entidades como esas, creo que se llamaban fantasmas, almas que permanecen en Terra luego de morir por una razón u otra. Espera... ¿Entonces hay una mujer invisible por aquí rondando que me ha estado vigilando desde que me he encontrado con Rufus?"

En el momento que llegó a esa conclusión, Iris sintió un escalofrío por la espalda al sentirse terriblemente observada. En ese momento, Darius cortó de pronto la conversación para abrir alguna clase de pasadizo secreto debajo del sofá donde estaba sentado.

"No parece ser solamente un cliente habitual de este lugar".

Iris estuvo muy agradecida mientras bajaba las escaleras de piedra hacia la oscuridad. Prefería mucho más eso que las luces de colores del local. No le preocupaba el hecho de que Darius la estuviera llevando a un sitio extraño en las profundidades de la tierra, ella ya estaba en la palma de su mano en el momento que decidió entrar al bar, si quería matarla podría haberlo hecho en cualquier momento.

"Qué agradable vista..."

Iris cerró los ojos para disfrutar más de la oscuridad y descansarlos un poco de la luz de antes. Mientras bajaba, iba tanteando la pared de su derecha para no perder la referencia y no llegar a caerse estúpidamente. En ese momento, empezó a sentir como el sueño empezaba a apoderarse de ella.

"No no no, tengo que aguantar hasta que todo esto acabe e ir a una posada".

La herrera se mordió la parte interior de su labio para despejarse un poco la mente con el dolor. Ella sabía muy bien que tenía un sueño muy profundo e iba a parecer como si se desmayara ahí en medio, iba a quedar un poco en ridículo con la persona que iba a contratarla confiando en sus habilidades.

"Pero pensándolo mejor... Darius ha dicho que ha invertido recursos para conseguir personas con habilidades muy específicas para hacer algo. ¿Qué puede necesitar de mí? Soy una herrera que sabe encantar y puedo pelear, pero no destaco en exceso en ninguno de esos campos. Si de verdad necesitara a una herrera o una encantadora buscaría a alguien que lo dominara mucho mejor que yo. Espero que no vaya a pedirme nada que esté fuera de mis capacidades".

Junto con el dolor y el hilo de pensamiento, Iris sintió como podía sobrellevar mejor su cansancio. Eso también provocó que se aislara virtualmente de lo que le rodeaba y se había olvidado de dónde estaba, hasta que un foco de luz incandescente la hizo abrir de nuevo los ojos y contemplar lo que se encontraba en frente suya: Mesas con libros y herramientas varias acumulando polvos. Parecía alguna clase de taller amateur por la poca profesionalidad y orden presente, pero había un extraño objeto que resaltaba en exceso. Iris se quedó maravillada por el trabajo en el metal y el diseño de la estructura, jamás había visto nada igual. Iris se quitó su guantelete izquierdo y se acercó al portal para deslizar sus dedos por su superficie. El metal parecía ser latón de alta resistencia, un tipo de aleación de cinc, cobre y hierro.

"¿Cuál es la finalidad de este objeto? Parece una puerta por la estructura, pero siento algo de magia de él como de mis armas encantadas, luego está esta aleación exótica y estos extraños motivos de decorado... Añadir hierro a la aleación de latón le hace más resistente a los esfuerzos físicos manteniendo el color cobrizo, pero si quisiera una aleación resistente habría escogido cualquier otro metal y ya está. A lo mejor el diseñador quería algo resistente y a la vez con el color anaranjado, quién sabe".

Iris se quedó hipnotizada por el objeto mientras lo observaba de cerca, deslizando sus dedos desnudos por su superficie, hasta casi el punto de asustarse cuando escucha a Darius hablar a sus espaldas. En ese momento, se fija también en que tenían alguien amordazado y escondido en un ropero. Al principio sintió compasión por él, pero ese sentimiento desapareció completamente cuando escucho de que se trataba de un asaltante y asesino serial. Lo que no se esperaba para nada es que iban a ejecutarlo ahí mismo, con un extraño cuchillo de color oscuro que el amigo de Darius se sacó de repente. Pero no mató al asesino con él, uso un cuchillo más normal para acabar con su vida y luego se clavó el mismo el cuchillo oscuro en su pecho.

"¿Qué hacen esta panda de locos?"

Ese día Iris estaba viendo muchas cosas raras. Luego de que el tipo se clavara el cuchillo, pudo sentir una extraña perturbación mágica en el aire que no era capaz de determinar qué era, pero sea lo que sea esa daga negra parecía ser el causante. Momentos después, escuchó a Darius decir algo sobre un portal a otra dimensión, para luego formarse una imagen en la estructura de latón de alta resistencia. Se veía una ciudad y montañas que Iris no conocía para nada, pero no parecía algo que siguiera formara parte de la Terra conocida, era más como una tierra desconocida habitada por personas de una cultura distinta. Igual que la puerta misma, su diseño exótico era algo fuera de lo normal. A Iris no le llamo mucho la atención que Darius nombrara que allí se encontraba la inmortalidad, pero abrió los ojos como platos al enterarse que allí estaban las vetas de veraplata.

—¡¿Allí hay veraplata?!

Iris casi se precipita de un impulso al portal y lo habría hecho si Ricket no se hubiera puesto a explicar sobre su inestabilidad y que era impensable cruzarlo. También se puso a bombardear más de información sobre que habría una reunión dentro de poco y que su misión era secuestrarlos para usarlos de combustible en el portal. No le importaba mucho a Iris el usarlos si todos eran una panda de asesinos, menos incluso si su sacrificio servía para abrirle las puertas de la veraplata. Mientras pensaba en eso, el portal empezó a difuminarse hasta que finalmente desapareció.

"Hay muchas cosas extrañas en todo esto... ¿Por qué nosotros? Si lo que quiere es secuestrar a gente, creo que sería más apropiado contratar a secuestradores que a una simple herrera. Tampoco creo que me vaya a decir mucho, básicamente nos promete la panacea sin decirnos exactamente cómo vamos a hacer lo que tenemos que hacer. Y si rechazamos... dudo mucho que me deje salir viva de aquí después de todo lo que me ha enseñado y contado. Creo que solo tengo una opción, y la verdad me esperaba algo peor que secuestrar a escoria de la sociedad para sacrificarlos, parece algo que incluso yo misma haría. Sin la parte del secuestro claro, solo les daría su merecido castigo".

—¿Es necesario que lo diga? Claro que acepto el trato, pero tengo algunas preguntas que no tienen que ver precisamente con la misión. Por ejemplo, ¿Es necesario que sean sacrificios humanos? Si es cuestión de sacrificar algo o alguien, creo que hacerlo con animales sería más fácil si funcionara igualmente. Por otra parte, ¿de dónde ha salido esta puerta? Tanto su diseño como el material del que se ha hecho es bastante extraño, me creería incluso que ha sido fabricada en la misma Hiperbórea. Y además...—Iris se quedo pensativa unos segundos sobre lo que iba a decir a continuación—bueno, eso es todo.

A Iris le chocaba el cómo Darius sabía que en esa tierra habían vetas de veraplata y el secreto de la inmortalidad si ni siquiera podía cruzar, pero recordó que había dicho que ese lugar era Hiperbórea, el origen de la humanidad. Además, habían montones de libros por la sala, así que pensó que Darius ya había estado investigando y encontró escritos antiguos sobre ese lugar. Pensó que seguramente serían libros requisados de la eclesía, Iris no creía que esa institución permitiera que la información de ese lugar fuera de dominio público.
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Rufus el Mar Abr 12, 2016 12:18 pm

Cada vez que hablaba, el tal Rickert me caía peor. Me resultó especialmente desagradable la descripción que hizo de Renee, como quien evalúa a un caballo antes de comprarlo. De lo que sí que estaba seguro era de que el comentario que hizo sobre la belleza de Renee tenía que estar influenciado por la presencia de su propia pareja. De ningún modo iba a ser esa fallen más bonita que mi mujer. Tsé, qué se habrá creído. Por su parte, la única reacción de Renee a ese comentario fue levantar una ceja, pero yo sabía que si el tipo no pudiera oírla, ya se estaría riendo en su cara.

Todo este asunto cayó en el más profundo de los olvidos en cuanto puse un pie en aquel sótano. Dios bendito. Parecía que acabara de pasar un huracán. Ni miré el bonito arco metálico que adornaba el centro de la habitación: alguien tenía que poner orden en todo aquello, y parecía que solo yo estaba dispuesto a hacerlo. Inmediatamente me puse a apilar libros por color y orden alfabético, a falta de otro criterio de orden más apropiado, y a reorientar mesas y sillas de forma que aquel lugar empezara a parecerse a algo habitable. Demonios, qué poco sentido del gusto pueden llegar a tener los humanos.

Habría seguido así toda la noche e incluso habría solicitado a nuestro generoso anfitrión una escoba y ayuda para mover las estanterías, pero Renee me devolvió a la realidad. Sí que estás mal de la cabeza, Rufus, pensé, como para que sea un fantasma quien te devuelva a la realidad.
-Rufus, esto no me gusta. Ese cuchillo... no está bien.
-¿Disculpa, cariño? ¿Qué cuchillo?
Ahora completamente abstraído de mi tarea, observé que mi querido Rickert estaba haciendo de las suyas de nuevo: acababa de apuñalar a un pobre hombre que al parecer llevaba todo este tiempo en el armario, indefenso, y acto seguido se estaba apuñalando a sí mismo con otro cuchillo que sin duda era el que tanto incomodaba a Renee. Según Darius, el tipo del armario era un criminal, un patán y un inútil; y humano para más señas (de esto último sí que me di cuenta yo solito). Ese cúmulo de circunstancias hizo que ni pestañeara al verlo desangrarse, pero lo que realmente captó mi atención fue el volumen de energía mágica que pasó por los dos hombres apuñalados directo al arco que presidía la sala. 

Los humanos que lean mis palabras no podrán comprender el estado de shock en el que entré por unos instantes al abrirse el portal. Sé que, carentes de ojos de munchkin, los demás miembros de la sala solo veían una bonita imagen invernal colgada como un cuadro del arco metálico. Para mí, era como si hubiera un espacio abierto dentro de una habitación cerrada, pues una vez hube traspasado con mi mirada el umbral, podía ver (como era natural) los 360º de perspectiva de todo el lugar que rodeaba el portal que debía haber allí. Como ex-habitante del Teseracto estaba acostumbrado a espacios superpuestos e hiperdimensionales, pero nunca había visto algo así.

Una vez recuperado de la impresión y acostumbrado a la extraña sensación que me producía, mi curiosidad ocupó el primer plano de mis pensamientos. ¿Cómo funcionaba ese chisme? Me daba miedo acercarme a examinarlo, pero como Rickert me confirmó momentos después, parecía alimentarse de vidas humanas en estado puro, extraídas de su cuerpo. Lo cual convertía a Renee en potencial combustible de portales transcontinentales. Ella, por supuesto, también se dio cuenta.

-Rufus, por favor, vámonos de aquí, esto es peligroso. Ese cuchillo me da miedo, y ese portal... no sabemos qué me puede hacer.
Al mismo tiempo, como no podía oírla, Darius nos lanzó su propuesta y nos tendió la mano. La impulsiva fallen que me acompañaba aceptó del tirón, pero yo no lo tenía tan claro.
-Suena tentador, Darius, de veras que sí... Pero entiéndenos, mi mujer y yo necesitamos ciertas garantías. Especialmente, en lo tocante a su papel en todo esto. ¿Estás seguro de que puede cruzar el portal sana y salva sin que éste la trate como combustible y no como pasajera? Además, si bien no siento especial simpatía por la raza humana en general, me gustaría saber a quiénes vamos a utilizar. Esencialmente, por no meterme en líos con la Eclesia. Por último, en caso de que acepte, voy a necesitar prepararme y proveerme de materiales, aunque dudo que eso sea un problema para ti. 

En realidad, no tenía ningún motivo para creerme ni una palabra de lo que me dijera, más que el hecho de que en realidad me lo tenía que creer. Había caído en una trampa de seda accediendo a venir a esa apestosa ciudad. Ni me molesté en pedirle garantías de que no nos daría de comer a los peces cuando dejáramos de serle útil, porque evidentemente no me contestaría otra cosa que no fuera "por supuesto, cumpliré mi palabra y os dejaré vivir", independientemente de cuáles fueran sus intenciones reales. 

FDI:
Perdón por la tardanza, esta semana he estado bastante liado con un buen puñado de cosas, pero no hasta el punto de avisar ausencia. Quizá debería haberlo hecho.
En cuanto a acciones, lo único que hago es ordenar un poco la habitación. No se si eso cuenta como una subacción o como dos por el tiempo que le dedico, pero de todos modos no es que importe mucho ya que no hago nada más.
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Sáb Abr 16, 2016 11:08 am

-¡¿Sacrificar animales?! Aun si funcionara ¿que clase de puta mente enferma haría eso? No, tienen que ser personas, y tienen que ser "esas" personas porque no pienso abrir el portal de no ser así, y soy el único que puede abrir el maldito portal- Exclamo Rickert con ojos furiosos para con la herrera, asqueado por la idea de esta de sacrificar animales inocentes.

-Calma, calma, estoy positivamente seguro de que la señorita Yally solo lo decía por nombrar alguna otra alternativa, en cuanto a su pregunta señor Rufus, no tiene de que preocuparse respecto a la seguridad de su esposa, vera, el portal en si no es que funcione convirtiendo almas en energía, eso es gracias a las habilidades del buen Rickert-

-¡Hey!, yo no le voy contando tus mierdas a desconocidos, ¿acaso les conté de tus extraños fetiches con la comida? Escuche sobre ello porque hablo con las chicas... maldito pervertido- Interrumpió Rickert sumamente ofendido.

-... Bueno, me alegra que sacaras eso de tu sistema, pero ahora que ya les he contado bien podrías explicárselos en detalle, y de ser posible sin volver a mencionar mis fetiches por favor- Respondió Darius, un poco ruborizado.

-Ejem, en definitiva, si bien sabemos como funciona, no tenemos la mas puta idea de que combustible use la puerta en realidad, me encontré esa cosa hace un tiempo y hasta donde se, fue construida por un mago famoso hace muchísimos años, si bien he podido hacerla funcionar, eso es virtud total y exclusivamente mía, la puerta no convierte almas en energía, yo lo hago, y así como hago funcionar la puerta podría hacer funcionar una bombilla o algo así, podríamos llamarlo... Un combustible universal- Dijo el altonato de brazos cruzados y aun lanzando miradas viperinas hacia Darius.

-Respecto a lo otro...comprendo su inquietud señor Rufus, pero no podemos revelarle la identidad de los objetivos, por motivos de seguridad como sabre entender, así como usted toma precauciones antes de aceptar nuestra propuesta, nosotros las tomamos antes de contratarle. Lo que si puedo asegurarle es que ya esta bastante metido en la mierda como para intentar salir ahora, ese hombre pelirrojo que le asalto antes de su llegada aquí, le conocemos, es un loco obsesionado con la venganza, y tras enterarse de su implicancia en esta operación, estamos seguros de que hará todo lo que este en su poder para dañarle si le ve en la via publica, por lo que debo recomendarle... Muy encarecidamente, que no abandone este edificio, en su lugar, alojese en una de nuestras habitaciones por esta noche, tranquilo, son a prueba de ruido- Con sus buenos ojos, el munchkin pudo ver como Rick cerraba su puño con fuerza ante la sola mención del guardia Eckart.

-Bueno, bueno, supongo que deben estar cansados o algo así, sera mejor que se vallan, tu no Fallen, tu te quedas aquí un rato mas, tengo que indicarte cuales serán tus tareas, ustedes por otra parte... Largo, esto no es para vuestros oídos- Darius por su parte, decidió seguir el consejo de Rickert y escolar a Rufus y a Renee fuera del sótano.

IRIS


-Bien, querrás saber porque te elegimos a ti y no a cualquier otro herrero, pues no te voy a mentir, no eres la mejor herrera ni por asomo, pero tienes otras habilidades que son increíblemente útiles para lo que vamos a hacer, la primera de ellas es la que te gano tu apodo- Mientras hablaba con la herrera, Rickert revolvía papeles y estantes intentando encontrar algo, tras un rato se alzo victorioso con un pergamino sumamente desgastado, limpio una mesa cercana, tirando todos los libros al suelo y extendió el pergamino. -Menos mal que ese enano de mierda no me cambio de lugar esto, este es el plano original de la puerta de saturno, creada por un antiguo hechicero muchos años atrás, tu tarea sera comprimirla, cargarla, y en cuanto lleguemos al punto de entrega descomprimirla siguiendo estos planos para que quede exactamente igual que al momento de comprimirla, por lo que mas quieras intenta no romperla o algo así, no es como si tuviéramos una de repuesto-

En el plano de papel pergamino podía verse una ilustración general de la puerta, ademas de muchos escritos y anotaciones que mas bien parecían garabatos por el extraño idioma en que estaban escritos, por mas que lo intentara, la herrera no podría distinguir ninguna letra mas que dos pequeñas "A" al pie del plano, afortunadamente, las medidas exactas de la puerta si se encontraban en números naturales de lo que se entendía que eran centímetros, por lo que un herrero cualquiera hubiera podido reproducir el diseño original sin problemas, si se supiera la composición exacta de la puerta, claro.

-Oh, una cosa mas- Dos fuertes palmadas de Rickert bastaron para que las puertas del sótano se abrieran de nuevo y por ellas bajaran un nutrido grupo de fallens en fila india, cargando grandes sacos en sus espaldas, descargando el contenido de estos en el suelo antes de marcharse tan organizadamente como habían llegado, lo que los sacos traían eran piezas de armadura: yelmos, grebas, petos y hombreras de todo tipo se hallaban por igual, dispersas y desordenadas en el suelo, siendo estas piezas de todas las formas y metales que uno pudiera imaginar, obviamente muchas armaduras rotas o incompletas recuperadas de un campo de batalla cualquiera. -¿Recuerdas que te dije que no eras ni de lejos la mejor herrera? Pues alégrate, al menos eres de las mas rápidas-

Tras enunciar esto, el altonato saco un segundo plano y se lo entrego a Iris, este parecía ser mucho mas moderno y mejor cuidado. -Tienes 48 horas para hacer cuantas armaduras puedas con un máximo de 4, necesitamos al menos 1, mientras mas hagas mas hombres podremos enviar como apoyo, no importa que no protejan una mierda, mientras que luzcan lo mas parecido a esta imagen. Esas serian todas tus tareas por ahora, regresemos arriba, de momento no hay nada que hacer aquí, estudia bien esos planos y estate lista para ponerte a trabajar cuanto antes una vez hallas descansado, sube tu primero, yo apago la luz- Dijo Rickert mientras esperaba a que iris subiera por las escaleras, solo para añadir una ultima cosa antes de hacer lo propio. -Una cosa mas, no abandones este edificio, como sabrás, hay... gente rondando esta operación, como buitres alrededor de un cadáver, y no queremos que nada malo te pase ¿verdad?-

Diseño de las armaduras:


Una vez en el piso de arriba, todos cenaron mayormente en silencio, salvo uno que otro chiste tonto que Darius contara para alivianar el ambiente, tras eso la herrera fue conducida sin demora por Lina (quien había llamada por Darius para tal tarea) hacia una recamara aislada del "corazón delator" que ahora mas que nunca, demostraba ser mucho mas grande de lo que podría parecer por fuera.

La habitación era muy luminosa y desagradablemente colorida, pero por otra parte muy agradable en general, con un desayunador, una mesita de noche, una cama amplia y cómoda, un estante con libros, baño propio, y en definitiva todo lo que alguien esperaría de un hotel de calidad. -Estos son tus aposentos mientras estés por aquí, cualquier cosa que necesites puedes bajar al bar y preguntar por mi y veré en que puedo ayudarte... Bah, o supongo que también podrías preguntar a Darius visto que su habitación esta contigua a esta, pero no te preocupes porque intente nada raro, Darius es todo un caballero, ademas, sus gustos son un tanto... Peculiares. ¿sabias que nunca le vi... Acompañado, por una fallen? Es mas, creo que jamas le vi con nadie que no fuera una humana en lo absoluto, ¿curioso no?, bueno, que descanses- Y con eso la muchacha se marcho, dejando a Iris sola y a la espera de su tan añorado descanso, por suerte, los colores brillantes de la habitación se desvanecerían al apagar la luz.

RUFUS


Tras subir por la trampilla, Rufus pudo notar un grupo de fallens de aproximadamente la misma altura y complexión cargando unos misteriosos sacos de tela, momentos después, se escucho a alguien aplaudiendo y tras esta señal, los fallens bajaron por la escalera, emergiendo instantes después, dispersándose en todas direcciones tras salir de aquel sótano, yendo cada uno a hacer sus cosas

Como había declinado la oferta de comida, Rufus y su mujer fueron dirigidos automáticamente por Dhalia hacia una cómoda habitación aislada, la mujer una vez adentro los insto a sentarse en la cama matrimonial que adornaba el centro de la recamara mientras ella se sentaba a su lado, adoptando una posición de confianza para con la pareja, y hablando con la mas delicada de las voces.

-Miren, se que esto puede parecer peligroso, y que pueden tener sus dudas al respecto, en especial con el mal carácter de mi esposo, y a decir verdad no los culpo, yo... Nunca he matado a nadie, por lo que esto también es una experiencia atemorizarte para mi, pero hay algo de lo que estoy seguro, Darius, ese hombre... No es normal, se crió en estas calles, sin embargo nunca ha estado en prisión o en un calabozo, ni siquiera por una noche, y se que mi marido ha regresado sano y salvo de toda misión en la que ha acompañado a Darius, pueden confiar en el, podemos confiar en el mejor dicho-

Mientras finalizaba su discurso, la mujer saco un pequeño frasco de vidrio de entre su ropa. -Esto... No les mentiré, es un veneno, y uno muy especifico, pero uno muy malo en realidad, verán... Para hacerlo simple tiene un sabor horrible, lo que lo hace inútil para lo que lo necesitamos, y todos nuestros intentos por disfrazar su sabor terminan en el mismo perdiendo sus propiedades y resultando inútil, y ya nos quedan pocos de estos, por eso queremos recurrir al talento de un hombre como usted, conocido por poder cambiar las propiedades de una pócima con facilidad-

Veneno misterioso:



Tras decir esto la mujer le entrego el frasco a Rufus y se levanto con dificultad, para luego postrarse frente a la pareja, y, entre quejidos de dolor mientras sostenía su hinchado vientre, se postro ante ellos con su frente tocando el suelo. -Es por esto que les rogamos su ayuda, con ustedes la operación seria mucho mas fácil, no habría tantos riesgos de perder gente en el proceso, de perder...- Un pequeño temblor en la voz de la mujer revelo lo que ya se sospechaba, estaba conteniendo el llanto. -Ese hombre, Eckart, simplemente no nos deja en paz, tan solo queremos un lugar donde poder empezar de nuevo, ¿es demasiado pedir maldita sea?- Tras permanecer inmóvil por unos momentos, sus dedos inconscientemente arañando el piso de madera mientras hablaba, la mujer pareció recuperar su compostura, levantándose lentamente de su suplica -D-disculpen, me retirare para dejarles descansar pero por favor, piénsenlo, para cualquier cosa que necesiten pregunten por mi en el bar- Con esto, la fallen se marcho, dejando a marido y mujer completamente solos.

F.D.I:

Bueno gente, mucho dialogo en este turno jeje.

Iris: Tienes este turno para estudiar los planos del portal, al hacerlo hallaras, como ya dije, que prácticamente todo esta escrito en un idioma extraño que no puedes comprender, salvo por un dibujo del portal visto desde todos sus lados, con números al lado de llaves ( "{ , }") indicando obviamente las medidas del mismo, afortunadamente para ti están en centímetros. También podrás ver la ubicación de los símbolos grabados en el mismo, así como una copia de los mismos, en resumen, una guía para reconstruirlo.

Respecto a las armaduras, como te dijo Rickert, tienes que hacer como mínimo 1 y como máximo 4, tu decides cuantas y que tan bien construidas estén, lo importante es que luzcan lo mas parecido al dibujo que te paso, usa tu sentido común para decidir que te conviene mas.

Rufus: Puedes intentar escapar ya sea una vez en la habitación o a medio camino si lo deseas, aunque no seria muy sensato de parte de tu pj. Respecto a la pócima, estas totalmente solo en la habitación con ella, por lo que puedes hacer lo que consideres mas conveniente con la misma, incluso si algo sale mal y la rompes puedes solicitar que se te de otra, pero recuerda que son escasas, lo mismo que le dije a Iris, haz lo que mejor creas conveniente para tu pj.

Ambos: como siempre, recordad que en definitiva podéis hacer lo que os plazca, cualquier duda me mandan un mp o me contactan por la taberna o la chatbox si me encuentran.

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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Rufus el Dom Abr 17, 2016 12:48 pm

A primera vista, me había dado la impresión de que Rickert no era más que otro de los múltiples empleados de Darius, pero tras la descripción de sus singulares habilidades mágicas y habiéndole visto dirigirse al rey de corazones con toda confianza, deduje que más que un empleado, era un socio. Aun si el rey era el cerebro de todo el asunto, Rickert no parecía inferior a él en la jerarquía de la subciudad. 

Entrecerré los ojos con suspicacia al comprobar que el rey estaba perfectamente enterado de la bienvenida que el desagradable humano pelirrojo me dio al llegar a la ciudad. Si sabía tanto de él, bien podía sospechar acerca de los objetos que me había dado, en especial, sobre el dispositivo de seguimiento. Partiendo de la base de que el rey sabía que lo llevaba, también debía sospechar que no lo llevaba por iniciativa propia. Esto significaba que, si quería tenderle una trampa a Eckart, yo podría ser el cebo perfecto: como él mismo dijo, en cuanto yo saliera del local, estaría en peligro de encontrármelo de nuevo. ¿Y pretendía mandarme a buscar a los tipos que alimentarían la puerta? Debía tener muy en cuenta mi seguridad mientras yo llevara esto encima.

Me dejé guiar afuera del sótano y directo a mi habitación, prestando poca atención a los fallens con los que me crucé. No tenía forma de conocer el contenido de sus sacos, pero a juzgar por su peso aparente y por el hecho de que abajo había quedado la herrera, probablemente fueran materiales de trabajo de metalurgia. No dediqué a este asunto más que una pequeña fracción de mi concentración; en ese momento estaba más ocupado memorizando el camino a mi habitación y la estructura y distribución del local. No estaba en la clase de lugar donde pudiera relajarme. 

Me senté en la cama, que a decir verdad era cómoda, y presté atención a las palabras de la fallen. Parecía ser la única persona de buen corazón de todo el grupo, lo cual, dada su naturaleza no humana, me parecía muy lógico. 

El primer tramo de su discurso, como se suele decir, me entró por un oído y me salió por otro. Bla bla bla, palabrería sobre lo noble y especial que es su jefe. Por lo que a mí respectaba, bien podían haberle pagado para contarnos eso. En cambio, el brillo del vial de cristal que sacó sí que captó mi atención. Al fin estamos en mi territorio, pensé. Lo tomé en mis manos y lo observé con atención, ignorando parcialmente el cambio de postura de nuestra interlocutora. Sus quejidos de dolor me devolvieron a la realidad, y despertaron la compasión de Renee.

-¡Dhalia! Por favor, no haga eso en su estado... ¿Puede oírme? Siéntese, cuéntenos lo que necesita y le ayudaremos, pero por favor, no ponga en peligro una vida... -Y quién mejor que Renee para decir algo así.
No sabía si la fallen podía oír a Renee como lo hacía su marido. Estaba hablando en plural, pero quizá lo hiciera porque recordaba que Renee estaba conmigo, no porque realmente la viera, de modo que si no reaccionaba a las palabras de Renee, yo se las repetiría. Además, la ayudé a incorporarse y a sentarse en la cama.

-Tranquilícese, le escuchamos con atención. Háblenos más del veneno y su función. ¿Es para ese humano, Eckart? Si lo quieren muerto, estoy seguro de que Darius podría mandar a alguien a que se ocupara discretamente del asunto. Le ayudaré, pero necesito que me diga más.

Mientras hablaba, la asociación de ideas "veneno-antídoto" no paraba de resonar en mi cabeza. Eckart, quien parecía ser el objetivo de esta sustancia, me había dado un antídoto. "Sabrás el momento adecuado de usarlo", me había dicho. Eso significaba que, de un modo u otro, Eckart sabía que alguien iba a ser envenenado pronto, y que no iba a ser él. Y si me lo había dado a mí, es que probablemente yo fuera el objetivo de tal sustancia. O bien me lo había dado por cualquier otro motivo, y la próxima cerveza que se bebiera traería un condimento que no se esperaba. En cualquier caso, me aseguré de tener el antídoto bien a mano en adelante y a desconfiar de todo lo que comiera, bebiera, inhalara o se me clavara. 

En cuanto nos despedimos de Dhalia y nos quedamos a solas, vi a Renee detrás de mí con los ojos clavados en el frasco de veneno.
-Sé lo que estás pensando, Rufus. 
-Sé que lo sabes, cariño. Si hay alguien que lo sabe en toda esta ciudad, eres tú.
-Y tengo que pedirte que no lo hagas. Ese frasco parece muy importante para ella, de modo que tu curiosidad puede salirle muy cara.
Evidentemente, se refería a las ganas de descomponer la sustancia que crecían en mi interior. Era una capacidad de la que me vanagloriaría entre mis colegas alquimistas, si los tuviera. Renee podía hacer que ese veneno supiera a caramelos, a chuletas o a agua destilada con solo pestañear, pero antes necesitaba saber qué habían echado en el alambique los mamarrachos que hubieran hecho esto para que les hubiera salido tan mal. 

FDI:
Bueno, me encuentro en un aprieto interpretativo. El caso es que lo que haga con el veneno (destruirlo, dejarlo como está, analizarlo, quedármelo etc) depende completamente de la información extra que me dé Dhalia. No puedo usar las clásicas acciones condicionadas "si me dice A hago X, si me dice B hago Y" porque no puedo prever todas sus posibles respuestas. Por lo tanto, lo que viene a continuación solo ocurre si en su respuesta no me da información relevante, sino solo evasivas.

-Escucha, Renee, no tenemos ni idea de lo que hay aquí dentro. No es sólo una cuestión de mi curiosidad. Ni siquiera sabemos si es un veneno. Deja que averigüe más cosas sobre este líquido.

FDI:
Llegados a este punto, la única acción de Rufus sería ejecutar su técnica "Des-destilar" sobre el contenido del frasco. Si necesita instrumental, Renee se lo provee con su técnica "Creación efímera de materia".
Si Dhalia me da más información (destinatario del veneno, contenido, etcétera) decidiré qué hacer al principio del siguiente turno. Agradecería que si se diera el caso, el coste de acciones de lo que haga en función de la respuesta vaya cargado a este turno y no al siguiente, por ser algo que hago cronológicamente "ahora". Naturalmente, sé que estoy pidiendo algo muy raro así que entiendo si no es posible.
Lamento esta situación, pero es realmente lo que Rufus haría en ese caso, así que me veo en cierto modo obligado a hacer esto para ser fiel al personaje.
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Iris Yally el Miér Abr 20, 2016 1:30 pm

Iris casi se pone a suplicarle a Rickert para que la perdonase por su atrevida sugerencia. No se había imaginado ni por asomo que ese tipo con pinta de asesino y de pocos amigos fuera un amante de los animales en el fondo, una extraña sorpresa. Se sintió muy agradecida por Darius al entender el fundamento de su propuesta y conseguir calmarlo un poco de que le rebanara el pescuezo en ese momento.

"Tampoco hay que ponerse así... Creo que es algo lógico de pensar que es más fácil conseguir animales que personas para el sacrificio".

Iris cogió una de las sillas para sentarse y escuchar pacientemente la explicación que dieron a continuación. Se interesó enormemente por la virtud del individuo de convertir vidas en combustible para hacer funcionar cualquier cosa, preguntándose ella podría hacer algo similar.

"Cuando me enseñaron a encantar, me dijeron que todas las personas tienen magia en su interior aunque no sepan usarla. Básicamente lo que hace él es extraer esa magia del individuo y transformarla en la clase de energía necesaria para un determinado aparato. No entiendo, ¿cómo puede llegar a hacer algo así? Eso significa que tiene un control cuasi absoluto de la magia para darle la forma que quiera. Yo soy capaz de hacer algo similar con los encantamientos, transformando la magia en energía elemental de algún tipo, pero necesito un catalizador que son las gemas y no tengo mucho control sobre ello y solamente se manifiesta el elemento en bruto: Puedo crear una llama pero no controlarla ni manipularla a placer. Él dice que transforma almas en energía, pero creo que lo que hace es extraer hasta la última gota de magia de la persona hasta el punto de que ni siquiera puede seguir existiendo como ser vivo, seguramente use esas dagas suyas como catalizadores para manejar y darle la forma que quiera a la magia. ¿La habilidad será suya o sera algún encantamiento especial de sus armas? Tampoco entiendo por qué necesita apuñalarse a sí mismo, a lo mejor necesita estar unido lo mejor posible con su catalizador para tener tal control absoluto sobre la magia, quién sabe".

Luego de terminar la explicación, Iris también se iba a ir con los demás hasta cuando le dijo el amante de los animales que se quedara porque quería explicarle algo. Eso la desconcertó un poco porque pensaba que iba a ser la única que iba a recibir directrices específicas y no el enano. Iris quería que se lo explicara Darius, ese tipo no le gustaba nada y seguramente ya le había caído mal por mencionar lo de sacrificar animales, seguro que no iba a ser nada bueno con ella.

Ya la herrera empezó a cabrearse cuando Rickert empezó a dudar de su profesionalidad y decir que no era de las mejores herreras. Eso era indudablemente cierto, pero ella pensaba que su trabajo no estaba tan mal y que merecía un poco de reconocimiento. También la desilusionó un poco cuando dijo que su principal característica era el ser rápida.

"Parece que quieren usarme para fabricar cosas de forma industrial..."

La decepción de Iris se fue en un segundo en cuanto le entregaron los planos de la puerta. Ella jamás había imaginado que habían conseguido algo así, y menos que le permitirían leerlo para estudiarlo a placer. Sin embargo, después de echarle un vistazo rápido vio que estaba en un idioma totalmente desconocido para ella, lo único que entendía era las dimensiones y forma concreta de la puerta. De inmediato entendió su cometido, podía comprimirla para disminuir su volumen y luego llevarla encima sin que le pesase lo más mínimo. En resumen, era la mula de carga perfecta. Pero eso no le importó lo más mínimo si le dejaban ver los planos, aunque no entendiera el idioma tenía esperanzas de poder sacar algo útil de allí.

—Está bien, haré lo que pueda, no creo que me cueste demasiado si la puerta está hecha únicamente de una aleación.

Pero ahí no acababa el trabajo. A una señal de Rickert entraron varias fallens cargando con diversas piezas de armaduras viejas, rotas o en mal estado. Su misión era usar esa basura como material para fabricar armaduras con un diseño concreto, pero le extrañó demasiado que no le diera ninguna importancia al poder defensivo.

"El fin último de una armadura es servir de protección para que no dañen al usuario. ¿Por qué le da igual que no defiendan? Le da mucha más importancia a la cantidad y a que se parezcan al diseño que a otra cosa. Creo que solamente las quiere para llevar soldados ornamentales, no sé como podría servir un apoyo de ese tipo, pero bueno. El cliente siempre tiene la razón, así que..."

Si no se esforzaba demasiado en la calidad de las armaduras, podía hacer más de ellas y así cumplir el pedido de Rickert, que parecía desear cuantas más mejor. Aunque eso no le gustaba mucho, le desagradaba la idea de tener que crear a propósito armaduras sin tener que esforzarse mucho en su calidad, pero no podía sacar la conclusión de si sería mejor hacer una de calidad o muchas de mala calidad, dado que no tenía todo el contexto de la misión. Dada la situación, la mejor opción que tenía era seguir correctamente las directrices de Rickert. De esa forma si algo fallaba la culpa no recaería en ella sino en la mente de quien haya decidido planear la misión.

Luego de la reunión informativa, subieron y finalmente Iris pudo saciar su apetito con la carne que había pedido. La silenciosa fue más silenciosa de lo que esperaba, y deseaba que continuaba así cuando Darius soltaba algún que otro chiste malo que daban ganas de cortarle la lengua. Luego de la comida, Iris cogió una se los sacos, puso en ella las armaduras de cobre y fue conducida a su habitación por Lina, quien le explicó algunas cosas básicas, como que el cómico malo estaba en la habitación de al lado y que si necesitaba algo que lo pidiera. Ella asintió a todo y finalmente quedó sola y tranquila en cuanto cerró la puerta. Su cuerpo le pedía a gritos que se tirase en la cama, pero había algo urgente que debía de hacer antes.

"Bien, creo que tengo que hacer algo ahora si quiero adelantar un poco del trabajo."

Iris empezó a fabricar lingotes con las armaduras de cobre. La razón de ese metal era muy simple, era el metal que menos protegía y era el más maleable de los que tenía. Ya le habían dicho que no le importaba que no protegiera, así que no se le podían quejar por haber seleccionado ese metal. Además, había algo que quería hacer con él.

Luego de hacer todos los lingotes que pudo, uso un poco del material para hacer una fina lámina de cobre capaz de enrollarse sobre sí misma. Luego, empezó a transcribir en él los planos de la puerta de Saturno, haciendo hendiduras en el propio metal. Seguramente le quitarían el plano luego de terminar la misión, así que quería asegurarse de tener una copia, eso era extremadamente valioso como para dejarlo escapar así como así. Por otra parte, Darius no tenía ninguna razón para mantener su parte del trato y podía simplemente traicionar a Iris luego de completar su parte, que era lo que más temía.

"Solo con los planos no podré replicar la puerta, no conozco su composición exacta y no entiendo nada de lo que pone aquí. Pero no estoy yo sola, la utilidad estratégica de esta puerta es de valor incalculable para los paganos, estaríamos en una clara ventaja frente a la eclesía si tenemos un acceso directo a ese nuevo lugar. A lo mejor si llevo una muestra de la puerta alguien es capaz de analizarla y replicarla, para luego yo reconstruirla en su totalidad. Pero luego está el problema de hacer funcionar la puerta, sin hablar del cómo me las apañaré para llevar una muestra... Ya pensaré eso en el futuro, tengo otras cosas de las que preocuparme antes".

Luego de terminar de transcribir los planos, plegó la lámina metálica y la guardó en su mochila. Luego de usar su poder quedó totalmente exhausta por agregación al cansancio, por lo que finalmente se permitió el lujo de tirarse sobre la cama y tener su merecido descanso.

fdi:

Acción 1: Extraer lingotes de cobre de las piezas de armaduras.
Acción 2: Fabricar una lámina de cobre plegable + transcribir los planos de la puerta de Saturno en ella.
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Sáb Abr 23, 2016 12:57 pm

IRIS


Si bien Iris logro conservar suficiente concentración como para trasformar las destrozadas armaduras en útiles lingotes en tiempo récord, ademas de transcribir exitosamente los planos de la puerta en una lamina de metal, no podría decirse lo mismo de su coordinación general, en cuanto la cansada fallen se dispuso a encontrarse con el tan añorado descanso que buscaba, accidentalmente pateo un clavo salido del suelo, lo que causo que la herrera tropezara y cayera de cara contra el suelo, causándose raspaduras menores y quedando inconsciente, tirada en el mismo.

A la mañana siguiente, Iris fue despertada por el sonido de pisadas en la habitación, y al alzar la mirada pudo ver el rostro de Rickert mirándole sonriente. -Whoa, ¿pero no se te puede dejar sola ni un segundo verdad? ¿que paso? ¿intentaste sacrificar un gato anoche o algo así? Ahahahaha- Rió Rickert en un tono que hizo que a la herrera le entraran ganas de partirle la cara. -Bromas aparte, que bonito dibujo que tienes aquí- Los ojos de la herrera se abrieron como platos en cuanto vio al altonato sosteniendo la transcripción que ella había hecho la noche anterior. -Viendo que tuviste tiempo de hacer esto supondré que ya tienes las armaduras listas ¿no?. Mmm, pero yo no veo ninguna armadura por aquí, ¿y tu?- Exclamo Rickert mientras dejaba la lamina de metal en el suelo y daba dos suaves palmadas en la cabeza de la herrera. -Es la hora de comer, mismo lugar que anoche, y en cuanto termines procura hacer tu trabajo- Y con eso Rickert se marcho, ni siquiera dignándose a ayudar a Iris a levantarse.

Uno hubiera podido quejarse de muchas cosas en la situación actual, pero sin duda la comida no era una de ellas, el desayuno hubiera sido excelente de no ser por las constantes miradas que Rickert le dirigía entre bocado y bocado, como queriendo decirle "terminas esto y te pones a trabajar". Tras la comida, Rickert le ofreció a Iris utilizar el sótano como zona de trabajo si así lo deseaba, ya que de todos modos tenia que abrirlo para revisar unos pergaminos que se había dejado allí abajo (lo que en retrospectiva, bien podría haber sido una excusa para vigilar que la herrera no hiciera nada estúpido con respecto a la puerta).

A la hora de hacer las armaduras, Iris se encontró con la agradable sorpresa de que los lingotes que había logrado rescatar de las armaduras rotas serian mas que suficiente como para cumplir medianamente con las expectativas de sus empleadores, sin embargo el recurso del que estaba escaso Iris era el tiempo, por muy buen herrero que fuera alguien, hacer 4 armaduras completas en tan poco tiempo era una labor titanica, por mas mierderas que estas fuera, la herrera calculo que seria capaz de hacer como máximo dos armaduras, ahora quedaba en ella decidir la calidad de las mismas y si realmente hacia dos o se limitaba a hacer una sola.

Mas temprano que tarde, llegaría el tan esperado día en que darían el golpe, Darius se encontraba en la recepción del corazón delator escoltado por dos enormes moles hiperbóreas, los tres hombres cubrían sus rostros con unas mascaras del mas impoluto de los blancos, dejando solo unos cuantos agujeros para ver y respirar, Rickert por su parte apuraba a Iris a que los acompañara. -Vamos mujer, que nuestro transporte ya casi esta aquí, comprime esa cosa y vente para acá, te explicaremos los detalles en el camino-

Guardaespaldas de Darius:





RUFUS


Si bien la fallen no dio ningún señal de escuchar las palabras de Renee, pareció tranquilizarse en cuanto Rufus se lo pidió. -Yo... Lo lamento, pero por el bien de la misión tengo ordenes de no informarles sobre el contenido de la poción o sus efectos, lo siento- Y con esto Dhalia se fue de la habitación dejando a la pareja igual o mas confundidos que antes.

Tras el intento de destilar la extraña sustancia, lamentablemente casi todo el material se perdió irremediablemente a causa del desconocimiento de Rufus respecto a la composición de la pócima, pero al menos pudo rescatar uno de los componentes de la mezcla, un pequeño polvo rosado cuyo análisis exhaustivo encendió una pequeña lampara en la mente del munchkin, quien pudo determinar inmediatamente que el polvo tenia la propiedad de aumentar la energía espiritual de quien lo utilizara. El alquimista, sin embargo, no pudo dilucidar nada mas que esto.

Si Rufus decidía solicitar otra muestra del supuesto veneno, esta se le facilitaría, pero también se le indicaría que es la ultima muestra que pueden brindarle, por lo que si el alquimista decidía volver a experimentar con ella tendría que atenerse a las consecuencias que pudiera causar el incumplimiento de su tarea.

A la mañana siguiente, una muchacha fue a despertar a la pareja mas bien tarde, desde allí se los guió hasta la misma sala en la cual se habían encontrado con Darius por primera vez y se les preparo para la comida, se les sirvió un desayuno copioso de las mas finas delicatessen que pudieran imaginar, dándoles total libertad de elegir cualquier comida que desearan entre la amplia variedad de frutas, postres y bollería presente, ademas de té, café, leche y jugos de todos los tipos. Pero la pareja no estaba sola en aquel rincón del local, puesto que Dhalia se les había adelantado, y ya se encontraba degustando una ensalada de frutas tan colorida que parecía sacada de un libro infantil. -Oh, hola, parece que somos los primeros en llegar, Darius esta ocupado haciendo sus cosas y Rick ya viene, fue a llamar a la señorita Yally, que hace rato que la estamos llamando y no nos contesta- Tras decir esto, la mujer continuo comiendo en silencio, silencio que no tardo en tornarse incomodo mientras que el ruido de las bocas masticando era lo único que se podía oír. -Entonces... ¿Que es lo que quería Eckart la otra noche que los embosco? Aprovecho ahora para preguntarles ya que mi esposo no esta, puede ponerse un poco... Impetuoso, en cuanto se habla de ese hombre, esos dos tienen una cierta historia que es mejor no recordar, y si bien yo no soy tan apasionada como mi Ricky, también tengo curiosidad por saber que les dijo, si es que alcanzo a decirles algo-

Al poco tiempo la herrera Iris Yalli hizo acto de presencia, con raspaduras en el rostro y evidente cara de haber dormido mal esa noche, poco después llegaron Darius y Rickert y la comida se desenvolvió sin incidentes. Después de comer se le dejo a la pareja total libertad de deambular a sus anchas por el local si así lo deseaban, o volver a su habitación si el ambiente o el curioso humor de Darius les molestaba demasiado, llamándolos solo para las subsecuentes comidas del día.

El tiempo paso, y antes de que nadie se diera cuenta el tan esperado momento de poner en marcha el plan había llegado, Rufus y su mujer fueron escoltados hasta la puerta del corazón delator, en donde un carruaje les esperaba a ellos y a Dhalia, dentro del mismo se hallaban 3 robustos fallen de brazos cruzados, con una expresión seria en sus rostros, una inspección mas detenida revelaría que estos eran los mismos que cargaban esos misteriosos sacos unas noches atrás.

Fallens:







En cuanto todos subieron, el carruaje se puso en marcha, los caballos corrieron sin descanso durante mas de 45 minutos, y pese a que las cortinas estaban herméticamente cerradas, era obvio que se encontraban ya muy lejos del corazón delator, de repente, el carro freno de golpe y los fallens salieron del mismo con un orden y una disciplina dignos de un escuadrón del martillo aureo, Dhalia por su parte parecía mas calmada, se tomo su tiempo para estirarse y salir tranquilamente del vehículo. -Hemos llegado a nuestro primer destino chicos, terminemos con esto- En cuanto la pareja saliera del coche, se encontraría en un callejón angosto que desembocaba en una calle también angosta, pero no tanto como el callejón en si, tras de si, podía verse a Dhalia buscar algo en la maleta del carro, eventualmente la fallen encontró lo que buscaba, una ballesta. -Ugh, siempre fui buena con estas cosas, pero la verdad jamas pensé que tendría que usarlas para algo como esto... Bueno, al mal paso darle prisa- Dijo la mujer mientras se sentaba cuidadosamente en el suelo con las piernas cruzadas, una vez acomodada, saco un pequeño frasco de entre su ropa y lo coloco en el suelo, era una especie de ungüento en el cual la mujer hundió la punta de sus flechas.

A lo lejos podía verse una nube de polvo acercarse rápidamente hacia donde ellos estaban, los buenos ojos del munchkin le permitieron ver antes que a nadie que se trataba de una carreta muy similar a la que ellos usaban, tirada por dos caballos comandados por lo que parecía ser un fallen vistiendo ropas sencillas. -Pase lo que pase hay que detener ese carruaje a como de lugar... Esto es un veneno paralizante, eres libre de usarlo si quieres, solo haz todo lo que este en tu poder para detener esa cosa- Dijo la mujer sin quitar la vista de su objetivo.

F.D.I:

Iris, puedes hacer 1 armadura y dejar una acción libre para cargar la puerta, o hacer 2 armaduras y que cargar la puerta se te contabilice en el próximo turno, tu decides.

Rufus, puedes hacer lo que quieras con ese otro veneno, cambiarle el sabor ahora, hacerlo despues, o destilarlo de nuevo con la esperanza de averiguar algo mas sobre el mismo y luego atenerte a las consecuencias.

Pueden hablar entre ustedes durante la comida arreglar un encuentro despues, ademas de hablar con los npc en cualquier momento.

Dicho todo esto feliz roleo :D.

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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Iris Yally el Dom Abr 24, 2016 1:14 am

Iris no sintió el dolor de haberse estampado la cara contra el suelo ni le molestó en absoluto dormirse ahí tirada, nada iba a conseguir interrumpir su valioso tiempo de sueño. Ni siquiera un intruso. A la mañana siguiente, abrió los ojos somnolienta y lo primero que pasó por su rango visual fue el tipo amante de los animales del día anterior. No le importaba demasiado su intrusión, estaba increíblemente somnolienta y calmada por acabarse de despertar y aún necesitaría más tiempo para estar ser ella misma.

—Buaaaa~, qué haces aquii, no he pedido ningún servicio de habitaciones—dijo Iris somnolienta mientras bostezaba. Se sorprendió un montón cuando vio que Rickert sostenía su copia de los planos y en su mente empezó a pensar el qué decirle— ¡Qué haces, eso es mío! Es de mala educación entrar en la habitación de alguien y ponerse a cotillear entre sus cosas. Y no, aún no tengo ni una sola armadura y no debería de importarte porque me has dado 48 horas. Y eso no es un simple "dibujo", es una copia exacta que he hecho de los planos en metal y lo he hecho para no fallar. Es un asco tener que estudiar los planos, así que he decidido hacer una réplica para obligarme a dibujar la puerta con las proporciones adecuadas y sus dimensiones para aprenderlo mejor. Así que no, no he estado perdiendo el tiempo como tú crees y eso no es solo un dibujo. ¡Me ha costado hacerlo! Mi trabajo no es apreciado...

La verdad es que esa no era la razón por la que había hecho los planos, pero no era una mentira completa porque en verdad le había ayudado a estudiar los planos el obligarse a copiarlos al detalle. En cuanto Rickert se fue, Iris se levantó y guardó nuevamente los planos en su mochila, lamentándose de no haber hecho una cerradura metálica para la puerta antes de quedarse dormida. Luego de haberse preparado y de ponerse su armadura por las dudas, bajó hambrienta a desayunar. No esperaba encontrarse a Darius y a Rickert también, pero no le importaba demasiado desayunar con ellos.

"Ese Rickert no para de mirarme acusadoramente, no vivo y respiro únicamente para trabajar para él... ¡Eso es sobreexplotación! Prefiero a Darius, es mas amable y no es un maldito cotilla que rebusca entre mis cosas".

Luego de terminar de desayuna, Iris se dirigió al taller para empezar a trabajar en las armaduras que le había ofrecido Rickert para empezar a trabajar en las armaduras. La cantidad de lingotes que consigió era muchos más de lo que esperaba y le daba perfectamente para hacer cuatro armaduras, pero el tiempo era extremadamente limitado y solo podría hacer dos de ellas como máximo.

"¿Qué hago? Bueno, me han dicho que con una sola sería suficiente, así que no creo que sea necesario esforzarme de más"

Para colmo, Rickert estaba tardando una cantidad considerable de tiempo en revisar los pergaminos, lo que la hacía sospechar que estaba ahí también para vigilarla.

—¿Vas a estar aquí todo el día? Si lo llego a saber me llevo los lingotes a la habitación para trabajar más tranquila, es molesto el ruido de papeleo que haces continuamente con los pergaminos—dijo Iris para picarlo porque ya le había caído muy mal el Rickert y no le agradaba ser vigilada.

Cuando tuvo la armadura a medio hacer, decidió descansar un poco echando un vistazo a los planos y a la vez inspeccionando la puerta. Si quería volver a reconstruir la puerta, necesitaba tener una idea exacta de las proporciones y dimensiones de la puerta, todos sus detalles y grabados. En específico, le llamó la atención los símbolos que habían por todo el anillo, estaba segura de que eso no era simple decorado. Debían de significar algo porque la ornamentación solía ser simétrica en los objetos y estructuras, pero ese no era el caso. Si eran una parte fundamental para el correcto funcionamiento del aparato, debía de hacer especial hincapié en memorizarlos y replicarlos al detalle. También, pasó sus dedos sobre todos y cada uno de los símbolos para tener una idea clara de cuánto sobresalían del anillo y su espesor concreto.

"Creo que va a ser problemático el reconstruirlo. A lo mejor el metal hecho para los grabados es distinto del que es hecho para el anillo, ¿qué pasa si en el momento de comprimirlo y descomprimirlo se mezclan? En ese caso puede que no funcione y me matarán por haberla cagado. Por otra parte, hay algo extraño con esta puerta. No tiene ningún sentido que conecte con otro lugar, lo acabo de inspeccionar de arriba a abajo y solo es un trozo de metal con una forma concreta, no parece tener ningún mecanismo ni nada mágico a simple vista. Aunque si así fuera, me sería imposible volverlo a construir con mi poder. Lo único que parece especial son esos símbolos alrededor del anillo. Y si..."

Iris había pensado desde un principio que esos símbolos eran parte de ese idioma extraño que desconocía, al igual que en el que estaba escrito el plano. Para comprobar si de verdad esos símbolos eran especiales, empezó a buscarlos escritos en el plano. Si se encontraban en medio de palabras y frases sin aparente importancia, seguramente serían parte del léxico normal del idioma. Si no era así y se encontraban solo en el dibujo del anillo, podría significar que en verdad eran símbolos especiales y, a lo mejor, tenían poder propio solo con que el metal tuviera esa forma concreta.

"¿Interactuación mágica solo con metal con una forma concreta? Es una locura, pero parece ser esa la explicación. Si es así, seguramente el funcionamiento y el destino esté guardado en esa combinación de símbolos, no hay otra cosa en su diseño que pueda sugerirlo. Me pregunto si se puede cambiar el destino..."

Iris estuvo pensando un buen rato sobre ello, pero llegó a la conclusión de que no llegaría a ninguna conclusión definitiva y segura. En su lugar, dejó de darle vueltas al asunto y se puso de nuevo a fabricar la armadura. Todo bajo la atenta y acusatoria mirada del amante de animales.

Las horas pasaron, y antes de darse cuenta la hora límite había llegado. Para entonces, solo fue capaz de hacer una armadura de cobre. Su nivel de protección no era muy elevado, pero puso todo su esmero y cariño en que fuera bonita y se pareciera lo más posible a el diseño que le enseñaron. Cuando llegó el momento, Iris bajó al sótano y empezó a comprimir la puerta.

"Bien, ha llegado el momento. Que se note que me sé los planos al milímetro":

A medida que iba comprimiendo la puerta, intentaba que se reajustaran las proporciones para que tuviera una forma idéntica a la puerta original y que el metal no se entremezcle entre sí. Al acabar, cargó con la puerta y se fue al carruaje con Darius. Echó un vistazo a sus guardaespaldas y no les parecieron muy profesionales, parecían más bárbaros que contrató por comida que otra cosa. De cualquier forma, Iris pensó que no serían muy problemáticos si por alguna razón se podrían en contra suya, ya que llevaban alguna parte de armadura metálica y eso le daba a Iris una gran ventaja sobre ellos.

fdi:

Acción 1: Fabricar armadura de cobre según el diseño.
Acción 2: Comprimir la puerta intentando mantener la proporción y forma original.
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Rufus el Mar Abr 26, 2016 3:36 pm

Los "mamarrachos" que habían hecho ese veneno, como prematuramente les había juzgado, no habían resultado serlo. Esperándome una composición burda y mal mezclada, debí descuidarme en el proceso de descomposición por falta de atención, reduciendo casi todo el frasco a pringue inservible. Sí que pude extraer unos polvos que guardé celosamente en mis cada vez más abultados bolsillos. La propiedad que parecían poseer no encajaba con lo que se esperaba del veneno en cuestión, pero quizá el efecto tóxico fuera uno secundario. Ya meditaría sobre ese asunto más tarde. 

Frustrado y algo avergonzado por mi fracaso, no me quedó más remedio que tragarme mi orgullo, bajar al bar y pedir a Dhalia otra muestra. Como me temía, era mi última oportunidad. Regresé a mi habitación cabizbajo y pensativo, y me acosté para dormir. Tardé en conciliar el sueño, con mi cerebro vagando entre venenos, fallens, puertas, cuchillos, mafiosos, soldados, y sobre todo, ugh, humanos. Definitivamente, desde la muerte de Renee, la plantilla en activo de la raza humana había perdido mucho interés. 

Desperté con la visita de una de las múltiples empleadas de nuestro fastuoso Rey de Corazones, y la acompañé al desayuno mientras me restregaba las legañas. En un afán de poner a prueba la supuesta diversidad casi infinita de la despensa del local, además de por reivindicar mi dieta munchkin rica en proteínas, deseché los repugnantes panes y vegetales que se me ofrecían y solicité un buen plato de hormigas. Para mi sorpresa, el camarero que tomó el pedido ni pestañeó, y me lo trajo con la mayor de las normalidades. ¿Cuántos munchkin debían visitar el local a diario como para que tuvieran incluso eso en el almacén?

Adormilado como estaba, tardé unos cuantos bocados en mirar a mi alrededor y darme cuenta de que estaba acompañado. Respondí al saludo de Dhalia con cordialidad y fruncí levemente el ceño ante la mención de su marido. Demasiado bien estaba yendo el día, pensé. La pregunta que me hizo a continuación me inquietó aún más.
-¿Eckart? Me temo que no puedo decirle mucho, Dhalia. Me soltó la propaganda eclesiástica humana estándar: que ellos son los buenos y vosotros los malos. En aquel momento pensé que me lo decía por protocolo, no porque tuviera ningún interés personal en impedir que viniera. 

Puse buen cuidado en olvidar mencionarle que me había dado un dispositivo electrónico. En ese momento poco importaba que lo llevara o no, y prefería mantenerlo en secreto hasta saber qué hacer con él. Renee se dio cuenta de ello, naturalmente. No se le escapaba una. Por suerte, al contrario de su costumbre, no utilizó su mordaz sentido del humor contra mí. Aunque en principio Dhalia era de fiar y no la podía oír, esos dos hechos no estaban totalmente confirmados y era mejor no arriesgarse. 

A la llegada de Darius, Rickert e Iris, recordé que a la herrera se le había suministrado material de fabricación para que ejerciera su oficio, pero hasta el momento lo único para lo que parecían requerir mi presencia era para lo del veneno, y ni siquiera tenía claro si Darius sabía del tema dado que la tarea se me había encomendado más bien en clandestino. No es que me muriera de ganas de trabajar para ellos, pero lo cierto es que empezaba a aburrirme un poco, y ya que íbamos a secuestrar personas, mejor estar preparados.

-Darius, debo pedirte algo. Ahora que por fin estamos de lleno en la misión, supongo que podrías darnos más información. No es que me importe a quién sacrifiquéis para la puerta, pero me gustaría saber a qué nos vamos a enfrentar para poder prepararme. En particular, necesitaré materiales alquímicos y a ser posible algún entorno de trabajo apropiado, aunque eso último no es indispensable. Entendiendo que necesitamos capturar sujetos vivos, sustancias neurotóxicas o somníferas serían lo ideal, pero trabajaré con lo que me puedas suministrar. O quizá, si el entorno al que nos vamos a enfrentar es peligroso, puede que material curativo sea más adecuado. 

Independientemente de los materiales que me diera o no, estaba claro que iba a necesitar materia de base para la fabricación. Por suerte, estaba justo en el lugar adecuado para conseguirlo. En uno de los múltiples ratos muertos que tuve, me acerqué a quien parecía ser uno de los empleados del local.
-Buenas tardes, señor, me gustaría pedir algo. Verá, necesito un par de botellas de alcohol con la menor cantidad posible de aditivos. De hecho, si es alcohol de quemar o de curar, mejor aún. También necesitaría un par de frascos de manteca de cerdo o de grasa vegetal, lo mismo me da. ¿Cree que podría suministrármelo?
En caso de que me pidiera dinero a cambio, pagaría el precio por lo pedido, pero no creía que fuera a ser así. Si se nos había invitado a toda clase de comidas y bebidas, era de esperar que algo tan básico como eso estuviera perfectamente a mi alcance. Una vez recibido todo lo que mis anfitriones estaban dispuestos a darme, en caso de ser capaz de hacer algo útil con ello, lo haría.

El día D llegó, y subí a un carro lleno de fallens. Para mi sorpresa, entre los larguiruchos que me acompañaba también estaba Dhalia. Me esperaba la compañía de Rickert o incluso de Darius, pero no de una mujer embarazada. Sin embargo, como probablemente esa decisión la había tomado un humano, era perfectamente normal que careciera de sentido.

Durante el viaje, inesperadamente largo, tuve tiempo de sobra para meditar sobre el veneno que me había dado Dhalia y sobre la misteriosa sustancia que había extraído de él. Ciertamente, en ningún momento me había dado a entender Dhalia que el veneno fuera mortal. Quizá el efecto de aumento de actividad espiritual estuviera combinado con algún otro de los componentes de modo que produjera algún tipo de locura, alucinación o distorsión mental, o tal vez directamente daño espiritual. No sabía mucho acerca de la naturaleza de los daños mágicos, pero la mera existencia de Renee me confirmaba la posibilidad de que existieran. Por otra parte, era también muy posible que el efecto de intensificación espiritual fuera solo uno de los efectos del ingrediente original, y que el efecto que ese ingrediente aportara al veneno fuera otro completamente diferente. No tenía modo de saberlo, y eso me molestaba más de lo que estaba dispuesto a admitir.

La actitud de Dhalia para con su embarazo me parecía en todo momento extremadamente inconsciente. No es que fuera asunto mío, pero cada cosa que hacía parecía ser peligrosa para su bebé de un modo u otro. Por ejemplo, manipular venenos y armas. 

Pero, como he dicho, aquello no era asunto mío. Ignoré todas esas cuestiones y me concentré en el frasco abierto ante la peculiar fallen. Accedí gustosamente a su invitación y sumergí los dardos que llevaba conmigo en el frasco. No es que tuviera intención de usarlos, no sabía cuánto tardaría en hacer efecto la parálisis y queríamos frenar ese carro lo antes posible. Había maneras mucho más eficientes de hacerlo. 
-Renee, ya la has oído. 
-Rufus, esto no está bien. No nos han dicho nada, no sabemos nada de quién va en ese carro ni de por qué hay que pararlo. 
-¿Acaso importa? Te recuerdo que fuiste tú, cariño, quien quería venir aquí. 
Yo ya sabía que a ella no le hacía ninguna gracia todo el asunto en el que nos habíamos metido, llevaba mucho tiempo callada, limitándose a seguirme como un fantasma. Empezaba a entender el origen de esa expresión.
-Yo... no quiero que nos metamos en líos. Lo haré, pero si esto nos da problemas, conste que te advertí. 

Alzó sus manos y compuso el gesto de concentración que caracterizaba a los momentos en los que usaba su magia. Optó por una solución rápida y elegante: generó una gruesa barra de hierro horizontal incrustada sólidamente en las paredes de los edificios que limitaban la calle un par de metros por delante del carro, de modo que los caballos tropezaran irremediablemente con la barra al llegar a ella. En el improbable caso de que la saltaran, la propia carreta y sus ruedas se destrozarían contra la barra.

FDI:
Las acciones de Renee están muy claras: usar la técnica "Creación efímera de materia" para generar una barra de hierro transversal incrustada en los edificios, como he descrito.
En cuanto a las de Rufus, me gustaría craftear algo si entre una solicitud y otra consigo los materiales adecuados para ellos. No se si pedir/comprar cosas contaría como subacción, pero como este turno dura días, no creo que sea importante.
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Sáb Abr 30, 2016 2:54 pm

RUFUS


-No temas mi buen Rufus, puesto que la amable Dhalia te acompañara en el viaje, puedes confiar plenamente en que ella de proveerá de todo aquello que necesites, no dejes que te engañe su embarazo, Dhalia es una mujer sumamente capaz aunque ella misma lo niegue- Fue la única respuesta que el munchking recibió a su pedido de ingredientes, pero por otro lado, el empleado del local si que accedió a cumplir la petición del alquimista, entregándole en el acto una botella de alcohol etílico con 98% de pureza, ademas de un pequeño frasco de grasa de cerdo.

La "elegante y rápida" solución de Renne, termino siendo cualquier cosa menos rápida y elegante, ya que no solo el conductor no noto la presencia de la barra a tiempo, sino que los caballos, de puro instinto, la saltaron, causando que las ruedas del vehículo impactaran contra la misma, destrozándose y haciendo que la inercia lanzara el armazón varios metros por el aire, haciendo que este cayera de cabeza y haciéndose trizas contra el suelo. Pedazos de vidrio y madera volaron por todas partes mientras que los desesperados caballos arrancaban con su fuerza la lanza principal y los balancines del carruaje, liberándose y lanzándose en una frenética carrera por las calles de la ciudad.
Dhalia quedo perpleja ante semejante espectáculo de destrucción, mirando alternativamente al carro destrozado y al causante de dicho desastre. -Bueno... Em... Vamos- Exclamo la aun sorprendida mujer mientras se levantaba cuidadosamente, ballesta aun en mano, y se dirigía hasta los restos del carruaje escoltada por los demás fallen que habían salido de sus escondites y se dedicaban a escarbar entre los restos en busca de supervivientes, rematando a los malheridos ocupantes del carro, ahora que Rufus y Renee podían verlos bien, no tardaron en darse cuenta de que se trataba exclusivamente de fallens, y que todos vestían la misma curiosa armadura.

Armadura de los guardias del carruaje, destrozada:



Dhalia por su parte, tenia si mirada fija en otra cosa, bajo unos cuantos tablones de madera se vislumbraba un cuerpo envuelto en un precioso vestido de gala, tras posar sus ojos sobre esta figura, la fallen acelero el paso, usando su ballesta para remover los escombros que cubrían a la persona en cuestión, era una fallen, y aun seguía viva, tal como podía verse por el rostro de desesperación que esta hizo al ver como Dhalia le apuntaba firmemente con su ballesta, la punta del virote a solo milímetros del ojo izquierdo de su victima. -P-por favor, no me mates, ten un poco de piedad, te daré lo que quieras pero no me hagas daño te lo ruego-

Mujer Fallen:


Dhalia por su parte, con una expresión fría y desprovista de toda emoción, contesto monótonamente. -Le tendría lastima hasta a un perro, pero no a alguien como tu, no le tuvisteis lastima a mi hijo, ¿El nombre Denis Harrow te suena de algo?- Tras escuchar estas palabras, la mujer parecía incluso mas asustada. -D-D..¿Dhalia?, t-tu sabes que yo no fui la culpable de eso- Ante esta declaración, Dhalia no respondió, limitándose a colocar su dedo sobre el gatillo. -Pero lo permitiste- Y en una milésima de segundo, un virote de madera con punta de hierro entro por el ojo izquierdo de la aterrada fallen y se incrusto contra el duro piso de piedra, perforando todo lo que había en el medio. Inmediatamente, Dhalia comenzó a desvestir cuidadosamente el cadáver, guardándose de que este no se manchara con la sangre de la difunta.

-Señora, las armaduras están todas destrozadas, no nos sirve ninguna- Aviso uno de los fallen a la distancia, mientras seguían buscando dios sabe que. -Una lastima, menos mal que Iris consiguió hacer al menos una, sino esto seria aun menos creíble, ¿encontraron al otro?-

-Un momento señora... Sep, aquí esta, muerto por cierto- Dijo aquel hombre, sacando de entre los escombros a un pequeño munchkin de ropajes nobles, una persona importante sin dudas. -Bien hecho, quitale la ropa y entregasela a nuestro compañero; Rufus, necesitamos que te pongas esa ropa, puedes cambiarte adentro del coche, quizás te quede un poco pequeña, pero no creo que nadie sea un experto en moda munchkin a donde vamos-

Munchkin muerto:


Una vez Rufus hubo terminado de cambiarse, le toco el turno a Dhalia que hizo lo propio con el vestido de la fallen a quien ella misma había ejecutado, por ultimo, uno de los fallen (aquel a quien Dhalia se refería por el nombre de Lugarius y que tenia el cabello largo y plateado) coloco sobre si la armadura que con tanto esmero la herrera Iris Yally había fabricado la noche antes y se dispuso a las riendas del carruaje. Los otros dos fallen por su parte se retiraron junto con el anterior conductor del carro luego de que Dhalia les entregara a los 3 una pequeña bolsa de tela con lo que se suponía que era su pago por el trabajo realizado (por escaso que este hubiera sido gracias a la intervención de Rufus). -Pues el carruaje no es idéntico, pero creo que cuela... Oh dios santo, ahí esta ese tipo de nuevo- Exclamo Dhalia un poco exasperada, al principio Rufus no podía ver a quien se refería Dhalia, solo sentir un leve sonido de cascos al galope acercándose a toda velocidad, tras doblar una esquina, el jinete misterioso se revelo como nada menos que el guardia Eckart. De repente las poderosas orejas de la fallen captaron otra fuente de sonido. -Y la guardia también viene, deben haber escuchado el alboroto, aunque aun esta lejos, podemos largarnos antes de que noten nuestra presencia-  

La fallen se subió al carro lo mas rápido que pudo, una vez adentro intento recargar su larga ballesta pero fallo espectacularmente, simplemente no tenia la fuerza suficiente para recargar ese artefacto, su condición no le dejaba y prefirió cesar sus intentos antes que lastimarse ella sola. -Lugarius pon en marcha el carro, no tenemos tiempo para lidiar con Eckart, nos encargaremos de el por el camino, suban Rufus, Renee, no hay tiempo que perder, oh, ya que estamos, Rufus querido, dejare la puerta abierta para intentar dispararle, ¿no podrías recargar esto por mi?-

En ese momento el munchkin se encontraba ante un dilema, por un lado podía seguir el juego de Darius y ayudarles a abrir el portal, por el otro esta era quizás la única oportunidad que tenia para intentar escapar de ese macabro juego en el que se había metido, quizás podía ir con la guardia y esperar a que estos le creyeran, o podía unir fuerzas con Eckart ahora que este hacia acto de presencia directamente, quizás fuera una señal de que era el momento de actuar para el pequeño munchkin, en caso de que este quisiera ayudar al guardia claro esta.

Sin embargo, había algo que estaba fuera de lugar, algo que el alquimista no podía sacarse de la mente, ¿porque Eckart no traía el mismo a la guardia si sabia donde iba a darse el asalto? ¿porque al menos no venia de la misma dirección que esta? El tiempo de Rufus era escaso, y tenia que decidir que curso de acción tomaría.


IRIS


-¿No se quejaba la señora de que su trabajo no era apreciado? ¡Pues a eso vengo mujer! ¡A apreciar como la maestra trabaja en su arte! Hahah- Rio sarcásticamente Rickert ante los reclamos de la herrera. -Ya, hablando en serio, dejare de hacer ruido, ya encontré lo que necesitaba así que me marcho- Y con esto, Rickert cumplió su palabra, regresando solo al cabo de un rato en cuanto Iris hubo terminado su trabajo y llevándose la armadura con el.

De regreso en el presente, afortunadamente Iris logro comprimir la puerta satisfactoriamente, quedando esta reducida a un pequeño cuerpo de metal que la herrera era perfectamente capaz de llevar con facilidad en brazos, la herrera fue conducida adentro del cómodo carruaje, el cual se dirigió pronto hacia su destino.

-¿Bueno chicos, estáis emocionados o que?- Dijo Darius con su alegre tono habitual mientras se frotaba las manos.

-Fum, tan emocionado como uno puede estar con esta...gentuza- Contesto el pelirrojo mirando fijamente a Iris, aun a través de su mascara blanca, uno podía imaginar la marcada mueca de repugnancia que el hombre dirigía hacia la fallen.

-¿Tienes algún problema con eso amigo?- Intercedió sorpresivamente Rickert, de quien menos se esperaba que dijera algo en defensa de la herrera.

-Pues al menos ella mantiene su sangre pura, no como tu, un maldito amante de fallens que se atreve a mancillar su preciosa sangre entremezclándose con otras razas- Exclamo el pelirrojo en un tono mas violento que hizo que su acompañante, quien hasta ese momento había permanecido completamente inherte, soltara una leve risa.

-... ¿Quieres probar tu suerte chico rudo?-

-¡Pues veamos de que estas hecho mariquita!- Grito el hiperbóreo mientras se levantaba bruscamente del asiento para tomar su martillo.

-Krogar- Exclamo Darius con una voz calmada pero autoritaria. -Creo que seria bueno que recordaras que hay cosas aun mas importantes que la sangre, entre ellas el honor, esta gente nos esta ayudando a cumplir nuestro cometido y por ende se merecen nuestro respeto ¿quedo claro? No voy a deteneros si crees que tu mazo servirá de algo en un lugar tan cerrado y quieres hacer que Rickert te mate... allá tu- Krogar asintió silenciosamente bajando la mirada al piso y volviéndose a sentar -Ademas, supondría que con mi palabra tendría que bastar para que te detuvieras, tu sangre es de las mas puras que hay, ¿no querrías que tu linaje se desapareciera súbitamente verdad?- Tras oír esto, la piel del hiperbóreo se puso pálida, sus ojos, vistos a través de las rendijas de la mascara, denotaban un estado de completo pánico mientras el hombre se hundía cada vez mas en su asiento, como deseando que se lo tragara la tierra. -N-no señor-

-Me alegra escucharlo, si tengo que aguantar las constantes tonterías de Rickert es porque es indispensable para la misión, tu por otra parte... Eres solo musculo común y corriente y completamente reemplazable, y si te traje a ti en vez de a cualquier otro hiperbóreo que me encontrara por la calle, quédate tranquilo de que es por que le debo un favor a tu padre, no por merito propio- Tras escuchar esto el hombre con el casco rió nuevamente antes de reclinarse cómodamente en su silla y echarse a dormir. -... Quizás sea una buena idea seguir el ejemplo de Esir y descansar un poco, es un viaje largo al fin y al cabo, despiertame cuando hallamos llegado Rick, sabes donde es-

El resto del viaje, transcurrió en relativa tranquilidad, las cortinas del carruaje estaban herméticamente selladas, por lo que Iris no era capaz de ver mucho, pero el movimiento del vehículo le sugería que habían estado viajando durante al menos 1 hora entera, yendo en una dirección general que indicaba que estaban saliendo de la subciudad, solo para en un determinado momento dar una vuelta en "u" y regresar en dirección de la misma, solo que esta vez el camino se sentía... Extraño, la herrera pudo notar a través de sus pies (que pese a estar recubiertos en calzado metálico aun conservaban en cierta medida las propiedades naturales de su especie) que el suelo parecía paulatinamente mas lejano, como si estuvieran atravesando un puente de algún tipo, esta sensación se acrecentó en cuanto el carro se detuvo completamente, solo para comenzar a elevarse inmediatamente, probablemente un ascensor de carga o algo similar que los estuviera llevando hasta la cima de algún edificio, pero aun en la media ciudad era imposible encontrar una estructura tan alta como para necesitar un ascenso tan largo, quizás la herrera en su ignorancia no comprendiera lo que estaba sucediendo, pero cualquier natural de la ciudad lo hubiera deducido en el acto, estaban viajando hacia la altaciudad de Ojo de Dioses.

En un determinado momento el carruaje volvió a detenerse, esta vez, Rickert despertó a Darius y compañía, quienes se levantaron perezosamente entre quejas y bostezos. -Parece que es la hora de actuar, póngase esto señorita Yally, pese a que el viaje a pie es corto, hay muchas cámaras de vigilancia, y no queremos que registren nuestros rostros bajo ninguna circunstancia- Tras esto, se le entrego a Iris una mascara similar a la que portaba el resto del grupo. -Bueno, al mal paso...- Rickert se levanto de su asiento junto a Iris, disponiéndose a jalar de una pequeña palanca ubicada a un costado suyo, al hacerlo, el asiento hizo un sonido seco, tras lo cual Rickert procedió a retirarlo completamente revelando un compartimiento secreto en donde se hallaba un hombre amordazado y atado de pies a cabeza. -¿Te conté que el buen Gino tenia un hermano?- Comento alegremente el altonato antes de realizar en aquel hombre el mismo procedimiento que había realizado días antes con su pariente, solo que esta vez ni siquiera se molesto en retirar el cuchillo de su propio pecho. -Bien, eso sera suficiente de momento, dependemos de ti para lo que viene Darius-

-¿No dependéis siempre de mi?- Bromeó sin malicia al momento que tomaba entre sus manos la perilla de la puerta, cerrando los ojos y respirando profundamente antes de abrirla, como si se estuviera preparando para algo, Rickert mientras tanto ya se había puesto la mascara. -Para los que ya me conocéis, lo usual; para los nuevos... Manteneros lo mas pegados a mi que podáis, no hagáis nada que llame la atención, solo caminad a mi lado hasta que ordene lo contrario-

Tras abrir la puerta, un destello de luz blanca y azul cegó temporalmente al líder del grupo, quien acostumbrado al mundo sombrío y lúgubre de la subciudad, no podía mas que sentir asco por la sinfonía de luces presente ante el, sinfonía que se atrevía a imitar a la mismísima luz del día, y que tenia el descaro de hacer un buen trabajo en ello.
El exterior se conformaba por un largo tubo estéril e impoluto, las paredes del estaban conformadas ya sea por duro metal o por miradores de cristal y plástico reforzados, que permitían contemplar las múltiples torres y estructuras rodeando aquella en la que se encontraban, a su vez que daba una buena idea de la absurda altura a la que se hallaban; la estructura a su vez estaba adornada por todo tipo de anuncios publicitarios, carteles indicando direcciones y plantas decorativas que estaban tan muertas como la fría tecnología a su alrededor.

Exterior:


En el segundo exacto en que todos los ocupantes abandonaron el carro, este dio una vuelta inmediatamente, llegando hasta un ascensor que mas tarde lo devolvería gentilmente al sitio del que había venido, al fin y al cabo, si todo salia bien no necesitarían transporte de regreso.

El grupo hizo caso a las ordenes de Darius, manteniéndose pegados a este durante minutos mientras el altonato caminaba a paso firme y decidido por multitud de pasajes y puentes que francamente lucían todos iguales, era obvio que aquel sujeto había hecho su tarea en lo que respecta a estudiar los planos de la ciudad; sin embargo, lo mas sorprendente de Darius no era su buena memoria, sino el hecho de que mientras el grupo realizaba su recorrido, pasaron junto a peatones, comercios, oficinas, barrenderos, incluso grupos de guardias armados de la eclesia, y todo esto estando enmascarados, con sus armas a plena vista y desenvainadas, sin embargo... Nadie parecía alarmarse en lo mas mínimo, incluso en un determinado momento Darius se detuvo a verse en un espejo justo al lado de un guardia teutogeno con cara de pocos amigos, este miro al grupo desinteresadamente y luego siguió a lo suyo.

Así el extraño grupo continuo su marcha hasta que llegaron hasta el final de una de las "calles" de la alta ciudad, un sitio que pese a su buena apariencia e iluminación, podría considerarse que estaba aislado del resto de la ciudad, como si fuera la versión de aquel sitio de un callejón sin salida, al final de este, una puerta metálica con un candado digital se mostraba como única entrada a un edificio con una fachada totalmente plana, ante la cual Rickert dio un paso al frente, el cuchillo aun clavado en su corazón. -Je, quieren hacernos creer que es un edificio en desuso y aun así se molestan en ponerle una cerradura tan complicada, juego de niños- Súbitamente, Iris sintió la misma perturbación mágica que había sentido en cuanto Rickert utilizo el portal por primera vez, y de la nada, un código numeral apareció impreso en la pantalla del candado electrónico, y con un sonoro "click", la puerta se abrió de par en par, dando lugar a un habitación completamente oscura.

Los hombres entraron rápidamente, el ultimo cerrando la puerta tras de si, a este punto Darius parecía exhausto, respiraba entrecortadamente y tenia que reclinarse en las paredes para mantenerse en pie. -Ya, ya hombre, ya has hecho tu parte, descansa un poco, nosotros nos encargaremos del resto... Resto que debería estar llegando ahora mismo a inspeccionar el alboroto que hicimos-

Y tal como Krogar predijo, una serie de ruidos comenzaron a oírse desde una habitación cercana, desde la cual eventualmente salieron dos figuras mastodonticas que se hicieron completamente visibles una vez una de ellas acciono la perilla de la luz, lo que de paso le permitió a la herrera contemplar que se hallaban en un cuarto completamente vació -Matar o morir niñata, no lo olvides- Fueron las ultimas palabras que Krogar dedico a Iris antes de empuñar con fuerza su martillo y prepararse para el combate.

Guardias:


-¿Quien anda allí? ¡Intrusos! En nombre de la santa institución os ordeno que...-

-BZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ-

Las palabras de aquel hombre fueron silenciadas repentinamente por el incesante ruido blando generado por un pequeño aparato que Esir había colocado en el suelo en cuanto vio a los soldados acercarse, el ruido era constante y se encargaba de ahogar todo sonido en la habitación, incluso gritos y potentes golpes quedarían reducidos a susurros mientras aquel aparato siguiera en funcionamiento; los soldados, habiéndose dado cuenta de lo que estaba sucediendo, cargaron inmediatamente contra sus asaltantes.

Generador de ruido blanco tactico G-27:


F.D.I:
Rufus: Creo que tus opciones las deje bastante claras, puedes tanto intentar huir con Eckart o con la guardia, o continuar en el carro con Dhalia, a su vez puedes intentar detener a Eckart, quien se esta acercando al galope pero aun no esta tan cerca, pero que mas temprano que tarde estará a distancia de tiro.

Iris: Los soldados estan cargando hacia ti, Krogar & Esir, por lo que puedes hacer el primer ataque, por las dudas también te aviso, ponerte la mascara no cuenta como subaccion en este turno, es interpretativo, pero antes de pelear te recuerdo que aun tienes el portal en tus manos

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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Rufus el Miér Mayo 04, 2016 1:29 pm

La respuesta de Darius me dejó perplejo. A menos que el embarazo de Dhalia fuera en realidad una mochila llena de hierbas, ignoraba cómo suponía nuestro benefactor que me iba a proveer de lo que necesitara. Me limité a encogerme de hombros y creérmelo; al fin y al cabo, cosas más increíbles me había demostrado ese hombre. 

Al observar los destrozos causados por su ingenioso sistema de detener carros, Renee se llevó las manos a la boca, horrorizada. Estaba claro que pretendía causar el mínimo daño posible, y había logrado justo lo contrario. Nos acercamos a los restos del vehículo con precaución, siempre por detrás de los guardaespaldas de Dhalia. Aparentemente, el objetivo de todo esto era recuperar las armaduras de sus ocupantes. ¿Tan puñeteramente difícil era habérmelo dicho? De haberlo sabido, evidentemente me habría asegurado de que quedaran intactas. Culpa de Dhalia y de todo el secretismo que acompañaba a lo que hacía su grupo. Me desagradaba haber matado a un munchkin, pero al observar que era uno de esos pijos de la nobleza, se me pasó un poco. Ésa era la clase de personas que se reían de mí cuando era pequeño. ¿Quién ríe ahora, ricachón?

Tomé sus ropas y me metí en el carro para cambiarme. Mientras lo hacía, poniendo buen cuidado de trasvasar el contenido de mis abultados bolsillos a mi nueva ropa, alcé la voz para comunicarme con Dhalia desde dentro.

-Señorita, nuestro amigo común -no me fiaba de mencionar a Darius en público -me ha garantizado que usted puede proveerme de material alquímico, con el cual no dudo que sería capaz de destilar algún producto con efectos muy favorecedores para nuestra causa. La cuestión es que por desgracia ignoro la flora local, de modo que no me atrevo a pedir un elemento específico para luego descubrir que no se da por aquí. Siendo así, me veo obligado a hablar en términos genéricos: ¿me podría usted proporcionar ingredientes estimulantes? Me temo que soy de naturaleza lenta y reposada, y sospechando que entraremos en una situación de peligro, algo que me ayudara a aumentar mi velocidad puede ser extremadamente valioso.
Renee, que me había acompañado al interior del carro, se cubría una sonrisa con la mano y no perdía ocasión:
-Mírate que guapo estás, Rufus. Si hasta hablas más fino cuando vistes elegante. Deberías comprarte más ropa así, y no esa porquería de delantal que llevas siempre.
La miré de reojo y me reí por lo bajo. El tema de mi ropa era una especie de broma privada entre los dos. Haciendo como que no la había oído (aunque ella sabía perfectamente que sí) continué hablando con Dhalia. Bromas aparte, me había recordado que estaba fingiendo ser alguien que no era, así que debía esforzarme por interpretar el papel.
-Dígame: exactamente, ¿a quién estoy impersonando? ¿Debo responder a algún nombre o actuar de algún modo concreto?

Abandoné el carro ya completamente vestido, procurando conservar en la medida de lo posible mis ropas originales, bien debajo del disfraz o guardadas de alguna manera, y dejé paso a Dhalia para que se cambiara ella misma. En cuanto estuvimos listos los tres y Dhalia avisó de la amenaza en ciernes de Eckart y de la guardia, las bromas y la diversión se apartaron de mi cabeza y dejaron paso a la deducción calculadora.

Los caballos del carro original habían salido corriendo, lo cual era motivación suficiente para la guardia para venir a investigar. Eckart, por su parte, me podía haber rastreado con el dispositivo que me había dado. Sabiendo que su causa contra el grupo de Darius era personal y no profesional, lo más probable es que los guardias no supieran quiénes estábamos donde estábamos, ni por qué. Eso nos daba una cierta ventaja táctica. Eckart sí que tenía que saber que Renee y yo estábamos ahí, pero yo no sabía hasta que punto estaba en posición de predecir quién nos acompañaba. Poniéndome en lo peor, debía asumir que nos había seguido desde la salida del corazón y espiado en todo momento, así que no podía contar con darle una sorpresa. No tenía ninguna intención de entregarme a ningún humano aquel día. Se me inculparía de terrorismo, de herejía y de qué se yo cuántas bobadas más y a la hoguera. Subí sin dudarlo al carro, con la intención de deshacerme del transmisor en cuanto tuviera un momento. Uno podría argumentar que si me había encontrado una vez, me encontraría de nuevo, pero de poder ser así, no me lo habría dado, ¿no?

Una vez dentro del carro, decliné temporalmente la petición de Dhalia.
-No será necesario, Dhalia, déjemelo a mí. En cuanto me haya encargado de él, le ayudaré.
Sin más dilación, cargué en mi cerbatana uno de los dardos impregnados en el veneno paralizante de la fallen y disparé.

FDI:
Acción 1: cargar un dardo envenenado + disparar a Eckart
Por cierto, si os ha saltado dos veces el aviso de mensaje nuevo, es porque soy tonto y posteé con Rahn en vez de Rufus. Ya está arreglado, sorry ^^U
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Iris Yally el Sáb Mayo 07, 2016 2:17 pm

Iris observó emocionada como había coseguido miniaturizar la puerta con todos sus detalles, pareciendo una simple maqueta. Todo su esfuerzo estudiando los planos y las dimensiones del aparato había valido la pena, de esa forma era más seguro que conseguiria hacerla funcionar luego de descomprimirla.

Al ir al carro junto con Darius y los bábaros, le puso bastante incómoda el cómo uno de ellos se puso a mirarla, como si fuera de una raza inferior. Bueno, según la normativa de la eclesía era justamente así, pero ella nunca entendíó por qué los fallen estaban menos apreciados solo por tener orejas mas largas y ser capaces de captar vibraciones, seguramente sería envidia. Pensando eso, le dio pena el pobre bárbaro que tenía envidia de ella y por eso odiaba a los fallen. Antes de que llegase a decirle nada, sorprendentemente Rickert habló para defenderla por alguna razón.

"No creo que sea porque le caiga bien, parece que tiene un gusto especial por los fallens":

Iris no prestó demasiada atención al discursillo de Darius, en su lugar se acomodó en el carro posicionando el portal bien seguro sobre sus piernas. El viaje luego de eso fue bastante aburrido, no se molestó siquiera en observar el exterior porque no conocía la ciudad, daba igual a donde la llevasen porque no sabría volver por sí misma si no era ir sin rumbo. Lo que sí la inquietó es a través de las vibraciones sintió como si se estuvieran alejando del suelo, pero el restro de pasajeros estaban absolutamente tranquilos y seguro, así que pensó que eso era algo no normal y no quería demostrar su ignorancia al comentarlo.

En cuanto se detuvo el carruaje, cogió el antifaz que le pasó Darius. Ella no confiaba en que fuera a resultar realmente útil, la armadura que ella llevaba era bastante llamativa y única en apariencia, habría sido mejor si se hubiera traído también alguna capa para cubrirse. Sin embargo, aceptó la máscara agradecida y procedió a ponerselo.

En cuanto salieron del carruaje, Iris observó impactada el ambiente en el que se encontraba. No tenía nada que ver con las calles sucias en las que había estado, ese lugar parecía un mundo completamente distinto hecho de cristal, metal y electrónica. Iris se asomó para ver el exterior y efectivamente parecía que estaban en el cielo, lo cual explicaba el por qué había dejado de sentir el suelo. Pero eso no importaba, el suelo de aquel tubo era muchísimo mejor para sentir las vibraciones al ser un sólido compacto, mientras que la tierra tiene muchas irregularidades y tiende a amortiguar más las ondas. Pero eso no importaba mucho porque ella llevaba botas separadas del suelo, lo cual hacía que se amortiguara una gran parte de las vibraciones, pero aún así las sentía un poco mejor que en suelo firme.

Iris volvió al grupo de Darius junto con el portal luego de haber echado ese vistazo rápido a los alrededores, como una niña curiosa por el mundo. Habría sido demasiado llamativo que llevase el portal en sus brazos, así que lo puso en su mochila bien escondido junto con sus otras cosas antes de salir del carruaje, así que iba caminando bastante cómoda.

En cuanto llegaron al lugar indicado, una puerta metálica les impedía pasar. Antes de que Iris se ofreciera a hacerle un agujero, Rickert actuó inmediatamente para abrirla y la herrera sintió la misma perturbación mágica que cuando había hecho funcionar la puerta. Ciertamente ese tal Rickert parecía ser capaz de hacer funcionar cualquier cosa. Cuando entraron, Darius estaba sorprendentemente exhausto, como si hubiera estado concentrado durante todo el camino en algo.

"Ahora que lo pienso, no hemos llamado la atención de nadie, ni de los eclesiásticos, a pesar de llevar máscaras y armas como si nada. ¿Habrá estado haciendo algo Darius durante todo este camino?"

En ese momento, llegaron un par de guardias eclesiásticos a los que sí les importaba que llevasen armas y máscaras. Iris se alarmó pensando que la misión estaba en peligro dado que los habían descubierto, pero Darius no habría dejado al aire ningún detalle del plan. Como era de esperarse, había previsto esa situación y uno de los bárbaros desplegó un aparato que ahogara cualquier ruido. Iris de inmediato se dio cuenta de que debían de eliminarlos si querían continuar.

"¿Matar o morir? Es un desperdicio matarlos si podemos usarlos para hacer funcionar el portal..."

Ambos guardias llevaban una armadura metálica de cabeza a los pies, por lo que a Iris se le ocurrió una infinidad de maneras tanto de matarlos como de capturarlos. Pero ya que habían eliminado el sentido del oído, podía aprovecharlo. Cuando los guardias estuvieron lo suficientemente cerca, Iris cambió la forma de sus cascos de forma que se pegaran bien a sus cabezas y que no pudieran quitárselos, haciendo que la parte inferior se enroscara alrededor de sus cuellos. Y obviamente, alargando la parte frontal para taparles los ojos y que estuvieran sin sentido de la vista ni del oído durante el combate.

"Se lo he dejado fácil, que se encarguen los bárbaros del resto, ¡es a mí a quien deben de proteger que llevo el portal!". Pensó Iris mientras se colocaba prudencialmente detrás de los bárbaros para que los eclesiásticos no la atacasen a ella por error.

FDI:

Acción 1: Cambiar la forma del casco del primer soldado para que no pueda quitárselo y que le tape la vista.
Acción 2: Cambiar la forma del casco del segundo soldado para que no pueda quitárselo y que le tape la vista.+ colocarse detrás de los bárbaros.
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Miér Mayo 11, 2016 6:59 am

RUFUS

-Lo lamento señor Rufus, pero adonde vamos es mas valiosa una mente fría y serena que el estallido de actividad que podría proporcionarle un estimulante, ya que a quien estarás suplantando es Gizmo Tronquelina mas conocido por ser el sobrino del anterior alcalde del hipercubo, e intimo amigo del actual. Si, ese que acabas de matar- La fallen hizo una pequeña pausa antes de proseguir, como para darle a Rufus tiempo de digerir lo que había escuchado. -Y no te preocupes porque la actuación sea muy convincente, adonde vamos son prácticamente todos humanos, y ya sabes que opina esa gente respecto a los de tu raza, por lo que no te preguntaran nada personal, y si te piden tu opinion sobre algo político... Simplemente di lo que te plazca, tanto Gizmo como la chica que me toca personificar a mi son conocidos por ser generalmente solitarios y aislarse de la sociedad, si fueran personajes mas populares jamas podríamos hacer funcionar esta charada, pero según nuestras fuentes nadie en la reunión parece haberse encontrado jamás con ninguno de ellos cara a cara-

Mas adelante, el dardo disparado por Rufus impacto de lleno en la mejilla izquierda de Eckart, quien, concentrado en dirigir las riendas de su montura no fue capaz de cubrirse a tiempo del pequeño y escurridizo proyectil que se clavo en su rostro. Si bien el hombre se deshizo del ponzoñoso proyectil lo mas rápido que pudo, podía verse en sus ojos que los efectos del mismo no tardarían en hacerse presentes.

El carruaje que llevaba al grupo, por su parte, ya había comenzado su huida, alcanzando los caballos una velocidad considerable que hacia pensar que el resto del viaje seria juego de niños. Sin embargo, Eckart era un hombre de voluntad fuerte (por no decir que era terco como una mula) por lo que en un ultimo intento por detener el carro, logro ponerse a la par del carruaje, hecho esto tomo las riendas de su caballo con fuerza y lanzo al animal contra el costado del vehículo, afortunadamente Rufus logro prever este percance a tiempo, y sosteniéndose instintivamente a su asiento logro resistir el impacto, evitando así caer al suelo (y quizás incluso fuera del vehículo)

Eckart por su parte había aprovechado la energía cinética del impacto para catapultarse al interior del carruaje mediante la puerta que Dhalia había dejado abierta, y se encontraba ahora sosteniéndose del marco de la puerta, utilizando todas sus energías para mantenerse en pie lo mas posible, en un momento el hombre intento desenvainar su espada, pero el efecto del paralizante se lo hizo imposible. -D-detén esto, no tienes ni idea... De lo que estas haciendo... De lo que esto podría...- El hombre fue interrumpido cuando un artilugio de madera y metal le golpeo en la frente, tumbándolo y haciéndole caer de espaldas sobre su caballo en un equilibrio casi milagroso.

-Fue... Un...buen lanzamiento- Dijo Dhalia a nadie en particular mientras respiraba pesadamente tras usar su de momento inútil ballesta como proyectil improvisado. -Pero tenemos otro problema, ese animal no se separa del carro, temo que si sigue así pueda tropezar con las ruedas y mandarnos a todos por los aires, ¿puedes hacer algo al respecto?- Comento la fallen notablemente preocupada, si Rufus enfocaba sus ojos de munchkin en encontrar el problema, pronto notaria que tras el impacto, las riendas del caballo habían quedado enganchadas a una de las lamparas delanteras del carruaje, obligando al animal a correr junto al mismo hasta que este se detuviese o el equino pudiese liberarse, otra cosa que el munchkin no pudo evitar notar, fueron los ojos de suplica que el guardia le dirigía desde su impotente posición.

Carruaje:


IRIS

La efectividad de la táctica de Iris podría considerarse cuestionable cuanto menos, por un lado los dos guardias estaban completamente indefensos, pero por el otro, un animal pelea el doble de duro cuando se encuentra acorralado, al menos así lo hizo uno de los guardias teutogenos a quien la herrera había cegado anteriormente, sacando a relucir una valentía o una estupidez solo posible gracias a su devoción e intenso sentido del deber, el guardia cargo con todas sus fuerzas hacia donde recordaba que se encontraban los malhechores que tan descaradamente se atrevían a interrumpir su santa labor.

La energía generada por aquella mole de musculo y metal, así como el fanatismo que esta profesaba fueron suficientes como para hacer que el guardia ignorara tanto el impacto inicial que le reventó 2 costillas izquierdas, como la furtiva hoja de una espada que decidió ignorar el cuerpo acorazado del teutogeno para concentrarse en perforar el cuello del mismo, causando una herida fatal. Pese a semejantes heridas, el guardia continuo su carga ciega, logrando tumbar a sus dos atacantes solo para tropezarse al pisar el artilugio de Esir, cayendo subsecuentemente sobre la herrera que sin saberlo había elegido el peor lugar para posicionarse.

Atrapada por el peso del guardia, la herrera no pudo sino contemplar como aquel hombre intentaba poner en practica su entrenamiento, aun en su precaria situación intentaba causarle el mayor daño posible, en este caso, llevando sus manos a la cara de la herrera para hundir sus pulgares en los ojos de la misma. Afortunadamente para Iris, los guanteletes metálicos del teutogeno también limitaban considerablemente su sentido del tacto, por lo que su atacante no se percato de que la fallen llevaba puesta una mascara que protegía su rostro, aun así, la fuerza aplicada fue tal que Iris pudo notar como polvo pulverizado y trozos de cerámica caían sobre sus ojos, que si bien le causaba una gran molestia no era nada comparado con lo que le hubiera pasado de no haber tenido la mascara puesta. -¡Corre, avisa a los demás!- Grito el valiente guardia con su ultimo aliento antes de desplomarse sobre Iris, cayendo muerto.

El otro guardia por su parte, se había parado en seco tras ser despojado de su vista, prefiriendo pegar media vuelta y ponerse a tantear las paredes en busca de la puerta por donde había entrado, y gracias al sacrificio de su compañero logro encontrarla y tras abrirla salio corriendo, profiriendo alaridos y gritos de alarma mientras se adentraba en una dirección desconocida.

-Mmm, jefe, creo que no anda- Dijo Krogar mientras hurgaba el estropeado artefacto que el guardia había aplastado momentos antes. -Ya ¿en serio?, no nos dimos cuenta, gracias por tu brillante deducción, estaríamos perdidos sin ti- Interrumpió Rick en su tono habitual. -Respecto a ti... ¿Tenias que hacerlo bonito no? ¿no podías simplemente atravesarles el corazón con su propia armadura o asfixiarlos verdad? Nooo cierto que tu eres una artista, una artista que siempre tiene que dejar su sello personal de cagarla monumentalmente-

-Ya Rickert, no seas tan duro con ella, nadie hubiera podido imaginar que las cosas terminarían de esta forma, mejor nos apuramos y vamos a por aquel sujeto, ¿no puede haber ido lejos verdad?- Siguiendo el consejo de Darius, el grupo atravesó el umbral de la puerta, abandonando aquella habitación oscura para adentrarse en un ambiente que contrastaba completamente con lo que aquel lúgubre recibidor podía sugerir, un salón hermosamente decorado y alumbrado les dio la bienvenida, el fuego ardiendo en las chimeneas junto con las múltiples pieles, tapizados y trofeos de caza dotaban al lugar de un aire hogareño, mientras que la enorme mesa y sus múltiples sillas sugerían que un banquete estaba pronto a celebrarse en ese lugar.

Salón:


Por muy atrayente que pareciera aquel lugar, estaba totalmente desierto, no había ninguna señal de vida salvo por el fuego bien mantenido de las chimeneas y una pequeña puerta blanca de madera que alguien había dejado entreabierta, sin nada que perder, el grupo se aventuro a través de ella, llegando a lo que sin duda era una cocina, también desierta, pero un ruido capto la atención de todos, un tumulto general que parecía proceder de detrás de una puerta. -Parece que los guardias restantes se han parapetado en la bodega, conveniente, allí es justo donde tenemos que ir, solo recuerda esta vez, querida herrera, frió y simple, no sera tan fácil como la vez anterior, son guardias teutogenos al fin y al cabo, seguro que nos tienen alguna sorpresa preparada, bueno, ¿listos? ¡vamos!-

Y con eso Esir abrió la puerta de una patada, de no ser por que estaba sosteniendo su escudo en alto, el pobre hiperbóreo hubiera quedado como colador, ya que en el momento exacto en que la puerta se abrió una lluvia de flechas voló en su dirección, la mayoría de ellas impactando en el escudo, aunque unas cuantas pasaron de largo mayormente sin lastimar a nadie, aunque hubo una flecha en particular que por gracia del destino un proyectil se desvió al chocar con el escudo de Esir y termino rasguñando la oreja izquierda de la fallen, si bien la herida no era grave sangraba profusamente, causando una gran molestia.

En un segundo Esir se vio rechazado por una pared de lanzas que defendían la puerta cual puercoespin, durante el mero instante en que el hiperbóreo fue empujado por la formación de lanzas, la herrera fue capaz de ver algo que le llamo poderosamente la atención, aquellos soldados sosteniendo las lanzas no portaban armadura alguna mas que sus ropajes de cuero, lo que es mas, las lanzas en si no tenían punta metálica de ningún tipo, eran meramente estacas de madera, si Iris decidía inspeccionar la flecha que le había herido, notaria también que esta no contaba con punta de metal, estando completamente hecha de madera; Rickert, que pareció notar esto también, no perdió la oportunidad para comentar la situación en su tono habitual. -¿Que te dije? Guardia teutogena, que se le va a hacer-

F.D.I:

Rufus: Pues bueno, por un lado tienes que encontrar una forma de separar al caballo de Eckart del carruaje, por el otro el mismísimo guardia esta a tu merced, elige con cuidado. Otra cosa, creí conveniente subir una imagen que sea una aproximación al carro en el que vas ahora mismo, es como el de la imagen pero mas grande, y las riendas del caballo están enganchadas al farol delantero del lado de la puerta que esta abierta (la de la izquierda visto desde atrás para adelante)

Iris: Los guardias están defendiendo una puerta que conduce a un pasadizo estrecho, unos cuantos metros atrás hay una escalera, aunque esto tu pj no lo sabe, puede deducirlo por lo que dijo Rick. Respecto a daños, tienes los ojos irritados por el polvo de cerámica y tu oreja sangra bastante pero no esta en peligro de momento.

Aviso:
Editado para añadir color a un dialogo que me habia olvidado de colorear


Última edición por Enkei el Jue Mayo 12, 2016 12:42 pm, editado 2 veces

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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Iris Yally el Miér Mayo 11, 2016 8:47 am

Iris se quedó estupefacta en cuanto vio que uno de los teutógenos se puso a embestir cual animal sin razón alguna. El plan original de la herrera era cegarlos para que fuera más fácil acabar con ellos, pero parecía que había desencadenado una serie de eventos que no hicieron más que empeorar la situación. No solo consiguió quitarse de encima a los dos bárbaros que intentaron quitarle la vida antes de que siguiera su embestida, sino que por el camino también se cargó ese aparato que quitaba el sonido y en el proceso se cayó sobre Iris. Intentó quitárselo de encima con todas sus fuerzas, pero la enorme mole de carne parecía pesar varias toneladas y se puso a acosarla sin piedad mientras intentaba vengarase al sacarle los ojos con los dedos. Afortunadamente llevaba puesta la máscara y el único daño que recibió era a causa de pequeños fragmentos y polvo de cerámica que se le metieron en los ojos. En cuanto el hombre perdió la vida, Iris se lo quitó de encima con cara de asco, dado que la había manchado totalmente de sangre a causa de sus heridas.

—¡Como iba a saber que están tan locos como para embestir cual Banthor! Pensé que si les quitaba la vista nos iba a ser más fácil reducirlos para usarlos de combustible para el portal...—dijo Iris en respuesta a la queja de Rickert.

De cualquier forma, la herrera aprendió que los teutógenos de allí no tenían en ningún reparo en sacrificarse o realizar ataques kamikazes con tal de detener a los intrusos, tenían tal devoción como para entregar su vida. Luego de ese incidente, prosiguieron hasta llegar a una sala que parecía para banquetes y reuniones. Iris tenía la sensación de que si el teutógeno no hubiera dado la voz de alarma, se los habrían encontrado allí a sus objetivos y podrían capturarlos sin demasiado problema.

"Por qué las cosas se tuvieron que torcer así..."

Luego, fueron a una sala que parecía ser la cocina. Para cualquiera podría considerarse como un lugar inofensivo para cocinar, pero Iris lo veía como un enorme arsenal de armas peligrosas tanto para un pescado o para una persona. Y no era ninguna tontería, esa cocina estaba dedicada para preparar comida para gente de alta cuna, así que estaba preparada con utensilios de gran calidad. De cualquier forma, no había nada mejor de lo que ella llevaba, así que lo ignoró.

Iris no tenía gran cosa que preparar antes de que abrieran la puerta, así que quizás por eso una flecha desviada casi le perfora la cabeza, aunque por suerte solo quedó en un rasjuño en su oreja que le dolía mucho. Nunca había pensado si quería hacerse algún pircing, pero ahora tenía la excusa perfecta. Mientras se tapaba la oreja con su mano, observó el enemigo.

"Un muro de lanzas de ... ¿madera? ¿Es alguna clase de broma? ¿Son tan pobres que no pueden costearse armaduras decentes y armas que no sean primitivas?"

Puede que su equipamiento fuera muy básico y elemental, pero era la contramedida perfecta para enfrentar al poder de Iris. Seguramente el teutógeno que escapó les habló sobre lo que le había pasado y se prepararon en consecuencia para enfrentar a la amenaza.

—Con que esas tenemos... No dejaré que unas simples lanzas de madera se interpongan entre la veraplata y yo, ¡os pensáis que soy una inútil pero no lo soy!—dijo Iris con la apariencia de estar llorando porque Rickert siempre la infravaloraba, pero solo tenia algo metido entre los ojos que se los irritaba.

Iris sacó su martillo estratégico llamado SAACO y descomprimió los lingotes allí almacenados. Acto seguido, le dio forma de una enorme bola de demolición con pinchos y con una cadena. La hizo hueca y de un grosor extremadamente fino para que hasta las lanzas de madera pudieran atravesarla, además de que tuviera un volumen ligeramente inferior al de la puerta. Luego, la arrojó de frente para que aparentara que quisiera arrollar a los teutógenos con la bola, pero lo único que pretendía era que levantasen sus lanzas en miedo y que penetrasen la bola. Después de ver al anterior teutógeno correr en un ataque suicida, no pensó que estos huirían en vez de intentar parar la bola con las lanzas. Luego de habérserla tirado, Iris cambiaría la forma de la bola, con la cadena como medio, para que tuviera la forma de una plancha metálica y que tuviera las puntas de las lanzas dentro de sí, impidiendo que pudieran usarlas y que estén totalmente indefensos para que ataquen los bárbaros.

FDI:

Acción 1: Descomprimir los lingotes de SAACO + Darle la forma de una enorme bola de demolición hueca con pinchos.
Acción 2: Arrojarla a los lanceros + Comprimirla en una plancha de acero.
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Rufus el Lun Mayo 16, 2016 8:02 pm

No podía dejar de pensar que, en todo este asunto, yo no era para la cuadrilla de Darius poco más que un monigote, un útil con el que completar cualquiera que fuera el plan que tenían. Era evidente que esa "recolección de almas" para el portal era solo un pretexto: el rey de corazones podía conseguir carnaza para el siniestro cuchillo de Rickert donde quisiera, así que a por quien quisiera que estuviéramos yendo iba a morir por una causa muy diferente, que colateralmente iba a servir para lo del portal. Eso, suponiendo que no fuera más que una patraña, y que el portal no fuera más que un trozo de hierro y Rickert un hábil ilusionista.

En cualquier caso, no era momento de distraerme en estas reflexiones, tenía un asalto al que sobrevivir. De hecho, por poco salgo despedido del carro tras la embestida del bruto de Eckart, fue a duras penas que logré mantenerme en mi sitio. Renee no se vio afectada por el impacto, pero por puro instinto gritó del susto, lo cual hizo aun más ininteligibles las entrecortadas palabras de nuestro agresor. Antes de que pudiera reaccionar, nuestra supuestamente llena de recursos pero carente de ingredientes Dhalia devolvió a Eckart a su caballo, que cayó con una rigidez que ponía en evidencia la efectividad de mi disparo envenenado. Anoté mentalmente que el veneno al que me había invitado la fallen era efectivamente lo que ella decía que era. A estas alturas, lo que me decían y lo que era cierto no podía ser tratado automáticamente como equivalente.

La situación en la que habían quedado nuestro vehículos era, como sabiamente había señalado Dhalia, problemática. Había que separar a toda costa al caballo de Eckart de nuestro carro. En ese momento vi clara mi oportunidad de hacer lo que llevaba queriendo hacer hacía bastante rato. Me puse en pie de un tirón, procurando mantener el equilibrio, y extraje de mis bolsillos la pequeña navaja que solía utilizar para recolectar hierbas y trocear ingredientes.
-Estoy harto. Vamos a terminar con esto.
-¡Rufus! ¿¡Qué haces!?
-Puedes estar tranquila, no voy a reducirme a su nivel y matarlo. -Alcé la voz para que Eckart pudiera oírme por encima del ruido de los caballos y desde detrás de su parálisis. -¿Me has oído, Eckart? No te voy a matar, aunque podría. Aplícate el cuento, déjanos en paz. Compro nuestra tranquilidad con tu vida. ¡Aléjate de nosotros, porque quizá la próxima vez corresponda a alguien de tu raza juzgar si vives o mueres, y dudo que sea tan misericordioso como yo!

Dicho esto, agarrándome con fuerza con una mano al marco de la puerta, alcancé con la otra las riendas y las corté con el cuchillo. No sabía si Eckart se caería del caballo antes o después de que éste se parara, pero en cualquier caso, dudaba que eso le matara, acorazado como iba en su armadura. Tampoco sabía si acataría lo que le dije, me tenía que aferrar al hecho de que la gente suele respetar a quienes les perdonan la vida. Exhausto del esfuerzo, volví a la seguridad del interior del carro y me senté.

-Espero que eso baste. ¿Cómo lo ve, Dhalia? ¿Será suficiente como para que nos deje en paz? Dígame, ¿qué mueve a Eckart tan apasionadamente contra ustedes? Por cierto, me gustaría insistir en mi solicitud anterior. Puede estar tranquila, sabré controlarme. Del mismo modo que su pueblo tiene fama de hiperactivos, el mío la tiene de fríos y calculadores. No sé si en su caso es cierto, pero en el mío sí que lo es, por suerte o por desgracia. Naturalmente, solo consumiría un estimulante en caso de emergencia y necesidad, en cuyo caso mi interpretación del distinguido Tronquelina sería de todos modos escasamente necesaria. ¿No cree que si, por ejemplo, descubren nuestro engaño, a todos nos vendría bien un empujoncito de velocidad de reacción? No es que usted se encuentre en posición de combatir, aunque ya ha demostrado que sabe defenderse -anoté señalando a la ballesta -pero seguro que le vendría bien para intentar ponerse a salvo.
-A ella y al bebé. -añadió Renee con toda la razón.
-Efectivamente, como tan sabiamente ha apuntado mi mujer, que usted me proporcione lo que le pido puede no solo salvarla a usted, sino a su hijo. Por favor, téngalo en consideración. Solo quiero ayudar al éxito de la misión.

Nunca se me había dado muy bien convencer a la gente, pero creía haberle dado motivos suficientes. Ignoraba cómo pensaba darme lo que le pedía en caso de convencerla, pero Darius me había asegurado que sería capaz.

FDI:
Acción 1: sacar el cuchillo + cortar las riendas


Última edición por Rufus el Lun Mayo 16, 2016 8:03 pm, editado 1 vez (Razón : Un tag [/color] mal puesto. No he cambiado el contenido.)
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Jue Mayo 19, 2016 5:06 pm

RUFUS
 

El paralizado Eckart tan solo fue capaz de responder a las amenazas de Rufus lanzandole una mirada penetrante y llena de odio, la cual rápidamente dio lugar a una mirada de desesperación en cuanto vio que Rufus comenzaba a cortar las riendas del caballo, en el momento que el animal se soltó, comenzó a detenerse lentamente, aunque no lo suficiente como para evitar que Eckart cayera de cara al suelo, con una pequeña e intermitente nube de polvo alrededor de su rostro como único indicativo de que estaba respirando.

-Je je... Pues por sorprendente que parezca creo que estoy en mejor posición de luchar que de correr- Mientras decía esto, la fallen acariciaba con ternura su hinchada barriga. -Aun así, si algo malo realmente llega a pasar, me gustaría que al menos ustedes fueran capaces de escapar... De acuerdo, te daré un pequeño empujoncito de energía- Tras decir esto, la mujer tanteo su asiento hasta encontrar una pequeña palanca, tras tirar de ella se escucho un sonido metálico y un pequeño compartimiento de madera se abrió en el mismo, en el podían distinguirse una buena cantidad de frascos de diversos colores, Dhalia tomo uno de ellos, de color verdoso, y se lo entrego a Rufus, luego, volvió a tirar de la palanca para volver a ocultar el compartimiento secreto.

Pocion:


-Agradezco tu preocupación querida- Dijo Dhalia girando su cabeza en un intento por adivinar la posición de Renee, pero fallando miserablemente y haciendo que la fallen terminara hablando incómodamente en dirección del vació. -Pero al fin y al cabo es por mi hijo que estoy haciendo todo esto, si tengo que ponerme en riesgo... Es un riesgo necesario, quizás algún día lo entenderéis cuando tengáis hijos... Oh, lo siento, creo que acabo de decir algo indebido, mis mas sinceras disculpas- Dhalia se llevo una meno a la boca, consciente de lo que acababa de decir, y decidió cambiar de tema rápidamente.

-Respecto a Eckart... No creo que sea un mal hombre al final del día, simplemente que su idea de justicia puede que sea un poco... Enfermizo- Un dejo de notable tristeza podía verse en el rostro de la fallen mientras pronunciaba estas palabras.
-Solia ser un compañero de trabajo de mi esposo, y un muy buen amigo, claro, hasta que se entero de los "otros" trabajos que realizaba mi marido para ganarse la vida, entonces toda su relación se marchito rápidamente, ¿porque nos persigue con tanto ímpetu? Quien sabe, quizás se sienta culpable por... Las decisiones que halla tomado Rickert, y quiera detenerlo el mismo como forma de enmendarlo. No lo culpo en realidad, pero yo tengo que apoyar a mi esposo y pensar en mi hijo, y eso es lo que haré-

El resto del viaje transcurrió con total tranquilidad, Dhalia les permitió abrir las cortinas del carro, por lo que la pareja pudo ver como lentamente abandonaban las lúgubres callejuelas de la bajaciudad para dar lugar a las tecnológicas y luminosas calles de la mediaciudad, recubiertas de acero y de neón, Dhalia mientras tanto sacaba un pequeño espejo de bolsillo y procedía a aplicarse una capa de maquillaje que la hizo parecer una persona completamente distinta, muy parecida a la chica a la que estaba personificando. En un momento el carro dio una vuelta "en u" rodando en dirección de uno de los múltiples puentes que conectan la mediaciudad con la altaciudad.

-Nunca me gusto demasiado esta ciudad pese a crecer en ella, siempre me pareció muy... Artificial, usted sin embargo debe sentirse como en su casa señor Rufus, bah, no que esto pueda siquiera compararse a la intrincada tecnología Munchkin del Hipercubo, pero es lo mas cercano que puede conseguir al menos en una ciudad humana, es curioso... Nunca me gusto esta ciudad, pero siempre quise visitar Teseracto, dicen que es una experiencia que te quita el aliento, aun mas que esta imponente vista-

El carro se dirigió sin dilación hasta un elevador de carga que subió al vehículo junto con otros mas por una enorme torre de veteados metales negros y blancos que desembocaba en una cúpula, dicha cúpula a su vez daba lugar a una amplia calle que se única a los pocos metros con el resto de la red de caminos de la altaciudad. El viaje fue largo pero ameno, y la ausencia de embotellamientos permitió que se desenvolviera con una calma y suavidad prodigiosas, quizás, la calma que precede a la tormenta.

Calles de la altaciudad:




En un determinado momento el carruaje hizo una escala en una calle poco transitada y sin cámaras a la vista, en ella el conductor se bajo a pedirle a Rufus que le entregara el veneno que este tenia que preparar, ademas de encargarse de ocultar la ballesta de Dhalia en la maleta de donde esta la había sacado. Una vez se hubo encargado de esto, el conductor retomo su puesto y su curso, tardando poco en llegar al que esta vez seria su destino final, un edificio completamente blanco, sin ningún tipo de adorno o publicidad electrónica, teniendo como único rasgo destacable una puerta de hierro que señalaba la única entrada visible al precinto.

Tras bajarse del carro, el conductor golpeo fuertemente la puerta, tras lo cual una voz desde el interior les contesto. -¿¡Quien anda ahí!? ¿¡que quieren!?-

-Lady Silvia Adamanis y el respetable Gizmo Tronquelina, ¿es costumbre humana el hacer esperar a sus invitados?- Espeto Dhalia con un tono de voz completamente distinto al usual, ante lo cual se escucharon murmullos del otro lado de la puerta, momentos después esta se abrió y de ella emergió un hombre de mediana edad que se presento haciendo una leve reverencia. -Les doy la bienvenida, me presento, mi nombre es William Simm...-

-No pedi tu nombre- Interrumpió bruscamente Dhalia

-...Mis disculpas mi señora, lamento haberla incomodado, es el protocolo estándar de seguridad, no querríamos que le sucediera nada malo, enseguida le mandamos al valet, ¡Fabian!- Tras escuchar su llamado, un joven menudillo hizo acto de presencia, inclinandose ante los recién llegados y para luego tomar control del carro y llevárselo dios sabe donde.

William:


El grupo atravesó el umbral y fue dirigido amistosamente por su escolta a travez de una habitación oscura y completamente vacía, probablemente dejada así para mantener la fachada de edificio abandonado o para mantener apostada a la escasa guardia compuesta tan solo por otros 2 guardias con ropajes similares a los de William y que salvaguardaban una puerta simple de madera que daba lugar a un salón repleto de lo que se presumía eran nobles y dignatarios de ciudades lejanas, aunque podían distinguirse ciertas investiduras eclesiásticas que revelaban la presencia de varios obispos y diáconos, tanto Dhalia como Rufus avanzaron, mientras que el fallen Lugarius se quedaba en el recibidor junto con los otros guardias.

A todos se los veía felices y contentos, charlando entre si, disfrutando de la música y de los aperitivos servidos por mozos que iban de aquí a allá sin descanso cargando bandejas y rellenando copas con finos manjares y añejos vinos licores, pese a que era indudable que todo aquello debía costar un ojo de la cara, era irónico que en un lugar tan elegante la variedad y calidad de la comida no fuera ni remotamente tan buena como en "el corazón delator", careciendo completamente de los manjares a los que un noble munchkin estaría tan acostumbrado a comer.

Salón:


Antes incluso de que su acompañante se diera cuenta, Dhalia ya estaba metida de lleno en la faena, yendo de aquí para allá, socializando con todo mundo, no había duda de que a la fallen no le faltaban energías para recorrer la totalidad de aquella sala, charlando con todo el que se le cruzara por delante.

Obviamente que Rufus resaltaba como sapo de otro pozo, por lo que no tardo en llamar la atención de nobles curiosos y deseosos de una conversación interesante, el primero de ellos era un hombre completamente vestido de negro y muy bien arreglado que se le acerco dando sorbos a una copa medio vacía de vino tinto -Ah, usted debe ser el señor Tronquelina, me presento, mi nombre es Leonard Nielsen, y permitame darle la bienvenida a la ciudad y e invitarle a que coma y beba a placer, si bien la cuestión que nos reúne hoy aquí es un tema serio, ya habrá tiempo para preocuparse de eso después,  ¿como se encuentra el buen alcalde? ¿sin rencores por lo del Hipercubo verdad?- Tras decir esto el hombre se acerco a susurrarle algo a Rufus. -Que quede entre nosotros, pero yo estuve fervientemente en contra del sitio del Hipercubo, y opino que los que votaron a favor de una medida tan extremista no son mas que unos bárbaros sin remedio, pero que quede entre nosotros- Y tras decir eso el hombre se retiro entre la multitud con una leve sonrisa en su rostro, aun dando sorbos a su cada vez mas vacía copa.

Leonard Nielsen:


Su siguiente interlocutor no fue tan amigable como el segundo, quien se le acerco era un hombre de pelo cano y semblante sombrío que presentaba una horrenda quemadura a un costado de la boca y una pierna de palo, necesitando ayudarse de un bastón para caminar. -Bienvenido a la fiesta, bah, supongo que eso ya se lo habrán dicho, pero seguro que no te esperas que yo sea el primero en recibir también a tu acompañante, ¿tu mujer supongo? No me sorprende que quisieras tenerla cerca, aun después de la muerte, es muy bonita... tranquilo, no me interesa en lo mas mínimo como ni porque lo hallas hecho, ya bastante tengo las manos llenas de trabajo como para preocuparme por otras cosas, pero no se si mis colegas aquí presentes piensen lo mismo- En ese momento el hombre se inclino un poco para saludar a Renee y Rufus pudo ver en su cintura el leve resplandor de un reloj áureo. -Puedes decirles que es un nuevo modelo de holograma que funciona utilizando energía arcana o algo así, quizás te crean, son así de brutos... Bueno, ya tengo la conciencia limpia, disfruten de la reunión- Y con esto aquel hombre volvió a su puesto meditativo junto al fuego de la estufa.

Hombre extraño:


El resto de la velada nadie tomo la iniciativa de acercarsele directamente, pero cada tanto el munchkin podía escuchar fragmentos de conversaciones ajenas en las que se mencionaban una misteriosas naves nunca antes vistas merodeando por los mares de terra, ademas de una creciente oleada de actividad criminal tras la caida de las puertas, tanto actos de terrorismo como el resurgimiento de sectas oscuras que amenazaban con desestabilizar el delicado equilibrio de terra, poco sabia Rufus que estos mismo temas serian tratados poco después una vez que terminara el segmento mas informal de la reunión.

IRIS


-Ala, solo falta que se ponga a llorar- Comento Rickert a nadie en particular ante la repentina declaración de Iris, al tiempo que sacaba tranquilamente su cuchillo negro, posicionado a un costado de la puerta como estaba, el altonato no tenia que preocuparse por recibir una descarga de las constantes flechas que Esir tan hábilmente bloqueaba con su escudo.

En primera instancia el plan de la herrera funciono a la perfección, su bola de demolición bloqueo completamente el limitado espacio en el que los guardias mantenían su precaria posición, obligandoles a utilizar sus lanzas para intentar detener la enorme bola metálica que se cernía sobre ellos, nadie se espero que dicha bola fuera en realidad un método para privarles de sus lanzas, por lo que todas ellas atravesaron el ingenio de Iris y fueron limpiamente neutralizadas en cuanto la herrera altero la forma de su creación.

Sin embargo, los teutogenos fueron rápidos en su respuesta, retomando sus arcos para lanzar una lluvia de flechas en represalia. La mayor parte de las flechas rebotaron inofensivamente de la pesada armadura de la herrera, cuanto mucho dejando pequeñas abolladuras y moretones allí donde impactaban, sin embargo, hubo dos flechas que, disparadas por los soldados mas avispados (o mas afortunados) alcanzaron el desprotegido rostro de la fallen, la primera de ellas ingreso por la mejilla izquierda de la misma, arrancándole de cuajo un molar y perforando la mejilla derecha, dicho proyectil hubiera pasado de largo completamente de no ser porque las plumas del mismo quedaron atascadas en la parte exterior de la mejilla de Iris. La segunda flecha simplemente le causo un corte en la ceja, sin embargo esta tuvo un efecto secundario, ya que si bien la punta de la misma se limito a causar un corte superficial, las plumas de la misma arañaron de lleno el desprotegido ojo de Iris, causando un feo corte en la membrana esclerótica.  

Antes de que los guardias pudieran descargar una segunda ola de disparos sobre la herrera, Esir se interpuso tomando a iris por el hombro y lanzandole al suelo donde era capaz de cubrirla con su escudo, pagando su buena acción con un flechazo en el hombro.

Para la herrera el mundo se había vuelto completamente negro, su vista oscurecida tanto por la punzante herida en su ojo como por la figura de su salvador bloqueando su campo de visión. -Je, seguro que podría hacer algún chiste aludiendo al hecho de que te llamas Iris y que acaban de reventarte un ojo, pero de momento no se me ocurre nada ingenioso, bueno, creo que es hora de mostrarles como se despeja un corredor estrecho-

-jejeje-

-¿Ves Darius? A este si le gustan mis chistes-

Lo siguiente que la herrera pudo escuchar desde su precaria posición, fue como algo pesado caía al suelo junto a Rick, luego un sonido similar al que hace un látigo al cortar el aire, y tras de eso, gritos y quejidos provenientes de los soldados de la guardia teutogena, al tiempo que sonidos de objetos pesados cayendo al suelo indicaban que varios de esos guardias (sino todos) habían sido derribados. Sin embargo, a la vez que sus oídos captaban nimios detalles de lo que estaba ocurriendo, Iris pudo sentir como una intensa manifestación mágica se hacia presente en la habitación, una manifestación corrupta y repugnante que hizo que a la herrera se le revolviera el estomago, segundos después de que los guardias cayeran al suelo, la sensación desapareció.

-Bueno, yo hice mi parte, les dejo el resto a ustedes- Con esta señal, tanto Esir como Krogar abandonaron sus puestos y salieron disparados hacia los guardias caídos, uno de estos, el mas cercano a la puerta, se levanto agilmente tras tantear el suelo y sacar una espada corta oculta bajo una alfombra ingeniosamente disimulada con el suelo, lo cual acompañado con la mala iluminación de aquel pasillo había hecho que nadie se diera cuenta de ello.

El soldado comenzó a cargar contra Esir, sin embargo su ímpetu fue rápidamente cortado en cuanto el martillo de Krogar intercepto el pecho del mismo, cayendo este muerto en el acto, Esir por su parte salto por sobre el cadáver de su agresor y se apresuro a apuñalar a los demás soldados caídos, iris podía escuchar como el resto de la guardia intentaba resistirse pero todo fue en vano, el hiperboreo termino su tarea en un segundo, habiendo llegado hasta el final del pasillo y acabado todos los soldados a la vista, pero en cuanto Esir decidió voltearse para regresar a la cocina unos pesados pasos metálicos comenzaron a escucharse, provenientes desde la escalera, y antes de que el hiperbóreo pudiera voltearse sintió como un pesado martillo de hierro le golpeaba desde un costado, aplastandole contra la pared, si bien el golpe impacto por el lado donde tenia el escudo (evitando así matarle directamente) fue mas que suficiente para dejarle noqueado, y antes de que nadie pudiera reaccionar una figura conocida emergió desde el pasillo.

Portando un enorme martillo energético, hizo acto de presencia el mismo guardia al que Iris había cegado momentos antes, su casco seguía adherido a su cabeza, se ve que en el poco tiempo que tenia no fue capaz de quitárselo de encima, el guardia hubiera podido parecer inofensivo en aquel estado, sin embargo, ahora que el molesto generador de ruido blanco estaba destruido, el experimentado subcapitan era capaz de localizar a todos sus enemigos por el ruido de sus pisadas o de su respiración.

Martillo de energia (aproximacion):


La lastimada herrera fue capaz de ver como un enorme martillo se cernía sobre su cabeza, Iris tenia milésimas de segundo para actuar, y era mejor que hiciera algo bueno sino aquel cuarto de cocina podía llegar a convertirse en su tumba.

F.D.I.:

Iris, recuento de heridas: tienes una flecha atravesada en la boca, esta flecha no solo perforo tus dos mejillas sino que también arranco una muela, por lo que tu boca sangra profundamente y no puedes respirar bien, también tienes una herida menor en la ceja pero que sangra bastante, y tu ojo esta lastimado, no es permanente, pero por el resto de la aventura no podrás utilizarlo. De momento estas en el suelo y el tipo se te viene encima elige sabiamente. (algo asi es tu herida:
herida boca:

)

Rufus: es la hora de entregar el veneno, tu decides que hacer con el, el fallen aceptara lo que le entregues, nada mas que añadir

Buen roleo

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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Iris Yally el Vie Mayo 20, 2016 2:50 am

Iris observó totalmente orgullosa de sus grandes capacidades que había conseguido romper el muro de lanzas de los eclesiásticos, dejándolos totalmente desprotegidos para que los bárbaros pudieran cargar contra ellos. O eso es lo que ella esperaba. Los teutógenos fueron tan rápidos sacando sus arcos y disparar que a Iris no le dio tiempo ni de cubrirse con nada. Esas flechas de madera no tenían suficiente poder como para penetrar su armadura de acero, sin embargo su cara era un objetivo blando. La máscara de cerámica no sirvió de nada cuando un proyectil le atravesó la boca de lado a lado, provocándole tanto dolor que se cayó al suelo de rodillas. Tampoco la protegió de una flecha que fue directa a su ojo, que por suerte no le dió pero pasó lo suficientemente cerca como para ocasionarle un daño importante.

—¡Agua jor fagor!—intentó pedir ayuda a los bárbaros, pero la flecha en su boca le hacía difícil pronunciar ciertos fonemas.

Al parecer uno de los guardias se dio cuenta de la indefensión de Iris, así que acudió a cubrirla con su escudo, lo cual la salvó de quedar aún más lesionada. Lo que si que no le hizo ninguna gracia fue la broma de mal gusto de Rickert, que parecía vivir única y exclusivamente para meterse con ella.

—¡Ue ge den iget! Hah ago ugil ja gaiar—le replicó a Rickert.

Estando medio ciega y rendida por el dolor, se sentía totalmente indefensa y sin capacidad de hacer algo útil para luchar contra los teutógenos. Iris no supo si Rickert era tan listo como para entender lo que ella le había dicho, pero efectivamente se unió a la pelea e hizo esa magia extraña que la herrera desconocía y provocó que se le removiera el estómago. Los eclesíasticos a su alrededor cayeron en seco, como si les hubieran arrebatado la vida de repente. En ese punto ya no le importaba cómo o qué había hecho Rickert, solo se sentía agradecida de que la amenaza hubiera disminuido.

Como que parecía que los teutógenos estaban acabados y los bárbaros salieron para acabar con los restantes, Iris pensó que no era necesaria su intervención y que podía quedarse ahí tirada descansando un poco.

"¡Qué pasa con esos eclesíasticos! Por qué me tratan como si fuera la mayor amenaza, se han preparado para enfrentarme y se han concentrado en dispararme a mí. No soy ninguna guerrera ejemplar, solo soy una herrera que Darius está usando como medio de transporte de su portal... Creo que no tienen claras sus prioridades, obviamente los bárbaros y Rickert son una amenaza mayor."

Las cosas no fueron tan bien como Iris pensaba, mientras pensaba en sus cosas, escuchó un terrible impacto proveniente del pasillo. Por el sonido era algo más poderoso que el martillo del bárbaro, así que Iris pensó que era un nuevo enemigo.

"Así no vamos a llegar a ninguna parte"

Iris sentía como el enemigo se acercaba a ella, escuchando los pasos del eclesíastico como tics de un reloj que marcaban cuándo llegaría la hora de su muerte. El impacto fue lo suficientemente fuerte como para derribar a uno de los bárbaros, así que la herrera pensó de que no tenía la más mínima oportunidad de sobrevivir si llegaba a golpearle con su arma. Tampoco podía ver muy bien, así que luchar contra él estaba totalmente fuera de sus posibilidades.  

—¡Agua!

Abrió ligeramente los ojos y vio impactada como un martillo energético se dirigía directamente a su cara. Su cabeza pensó rápidamente a dónde podía huir para evitar ese arma. No tenía la suficiente fuerza para bloquear el ataque. Tampoco tenía esperanza en alterar el martillo de alguna forma, ya que parecía irradiar algún tipo de magia y, conociendo a los teutógenos que se prepararon para enfrentarla, seguramente no iba a poder alterarlo de forma tan fácil. Podía intentar correr y esquivarlo, pero el eclesiástico estaba mejor entrenado que ella, seguramente acabaría por alcanzarla. Siendo esa la situación, a la herrera solo se le ocurrió una forma de evitar el martillo, un lugar al que difícilmente podría alcanzar con su arma y, aunque lo hiciera, lo iba a tener muy complicado para encajar un buen golpe.

Iris es una herrera y sabía bien como funcionaban las armas. Los martillos son armas contundentes que se aprovechan de su peso para ocasionar daños con pura energía cinética, pero para ello requieren realizar grandes arcos para que el usuario aumente la velocidad del martillo. Si Iris estaba pegada a él, le iba a ser complicado realizar grandes arcos con el martillo, así que no lo tendría tan fácil para golpearla, por lo que la herrera pensó que era el mejor lugar para estar a salvo. Además, a lo mejor el eclesiástico no se esperaba que la herrera esquivara hacia adelante.

Teniendo total esperanza en que saliera bien su maniobra por sorpresa, aprovechó que estaba tirada en el suelo y usó sus piernas para impulsarse hacia adelante lo más rápido posible, acercándose al eclesiástico. A la vez que hacia eso, usó su poder sobre el metal para mover telepáticamente a Shia y que ni siquiera perdiera el tiempo moviendo sus brazos. Llevó la daga directamente a su mano derecha y en un instante hizo ademán de apuñalar al eclesiástico lo más cerca posible de su corazón. Una vez hizo eso, activó el encantamiento de rayo para darle una descarga eléctrica desde el interior y aumentar lo más posible el daño a su cuerpo.

fdi:

Acción 1: Intentar esquivar moviéndose hacia adelante + desenfundar telepáticamente a Shia y ponerla en su mano derecha.
Acción 2: Apuñalar al guardia lo más cerca posible del corazón + activar el encantamiento de rayo.
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Rufus el Miér Mayo 25, 2016 1:21 pm

Ver a Eckart caer de cara al suelo polvoriento no fue nada agradable, incluso contando con lo mal que me caía. Casi pude notar en mi propia nariz el dolor que debía haber sentido él. Aunque quizá la parálisis le adormeciera y no lo notara. En cualquier caso, forzando los ojos mientras nos alejábamos de él, pude notar que aun respiraba. Solo quedaba ver si cumplía lo que le había pedido. Volví al interior del carro, cerré la puerta y guardé el cuchillo.

Escuché con atención el breve relato de la relación de Eckart con la pareja. No dejaba de llamarme la atención que, siendo un eclesiástico que conocía la ubicación de estos dos criminales (porque es lo que debían ser a ojos de la justicia) y de toda su banda, no moviera a los ejércitos de Dios en su contra. O bien Darius tenía una excelente capacidad de proteger a su grupo, o bien los compañeros de Eckart le tomaban simplemente por loco. O quién sabe, quizá ni siquiera fuera ya eclesiástico. Podrían haberle despedido tras comprobar que perdía los papeles con facilidad. En cualquier caso, dado el suministro de información tan limitado que tenía, dudaba que me fueran a esclarecer esa duda.

Y hablando de suministros, lo que sí que por fin me suministraron fue la poción de velocidad. Me esperaba ingredientes en crudo y no una poción ya elaborada, pero tanto mejor para mí, menos trabajo. Lamentaba no haber podido aprender sobre ingredientes locales en el proceso, pero ya habría tiempo para ello cuando todo esto acabara.

Tomé la botella que me entregó y la guardé en mis bolsillos junto con las demás. Mi colección de frascos aumentaba por momentos, así que no estaría de más recapitular lo que llevaba, pensé. Veamos: un frasco verde de poción de velocidad, uno rosa de veneno repugnante, un poco de concentrado de intensificador espiritual, dos viales negros de herbicidas y uno rojo de antídoto. Esos dos últimos, claro, suponiendo que Eckart no me hubiera mentido. Una vez hecho inventario de mis bienes, devolví mi atención a la conversación con la intrigante fallen; justo a tiempo para oír un comentario bastante desafortunado. Me giré hacia Renee tanto para observar su reacción como para indicar a nuestra interlocutora su posición.

Como era de esperar, a la pobre no le hizo ninguna gracia. Arrugó la frente y se llevó una mano a su vientre ahora etéreo y obviamente estéril.
-No... no tiene importancia, descuide.
Como era habitual, me tocó hacer de traductor.
-No se preocupe, Dhalia, es un error comprensible. En cualquier caso nunca tuvimos intención de tener hijos. Ya soy bastante feo yo solo, un híbrido de munchkin y humano con mis rasgos no sería aceptado en prácticamente ninguna sociedad. Salvo quizá la de usted.

Dando el tema por zanjado, proseguimos la conversación. Por el rabillo del ojo podía ver que Renee seguía dolida, la tristeza se reflejaba en sus ojos. Tenía que hablar con ella, debía buscar un lugar tranquilo. Estaban pasando demasiadas cosas.

-Teseracto es una ciudad fascinante, no hay duda. Cuando vuelvan a abrirlo, le recomiendo que lo visite. Debo advertirle, sin embargo, que visitarlo en su estado es poco indicable. Ya le costaría mucho moverse por sus espacios pequeños, más aún con un embarazo tan avanzado. Además, necesitará unas lentes caleidoscópicas si no quiere darse de bruces contra alguna pared.

Concluida mi labor de guía turístico, me volví hacia las cortinas ahora abiertas y observé esta ciudad humana que la fallen tanto detestaba. Neones planos, circuitos toscos y humanos altivos. Si esta era la joya de la tecnología humana, coincidía con nuestra compañera de viaje, no tenía nada que comparar con Teseracto. Incluso la atracción de la ciudad, los Juegos Virtuales, funcionaba gracias a nosotros.

La llamada del conductor me devolvió a la realidad. ¿Quería el frasco de veneno? Muy raro, se suponía que era para Eckart y ya nos habíamos deshecho de él... Aunque en realidad nunca me habían dicho para quién era. Definitivamente, no para él. De hecho, probablemente fuera para alguien a quien yo fuera a querer salvar, de ahí que me hubiera dado antídoto.

-Oh, sí, claro, discúlpeme un momento, con tanto ajetreo no he tenido tiempo de prepararlo bien. -Lo cual de hecho era cierto. -Renee, querida, ¿puedes arreglar el sabor de ésto? -Extraje de mis bolsillos el frasco rosado y lo extendí ante ella.

De ningún modo quería yo que el veneno perdiera todo sabor. Necesitaba poder detectarlo. No podía decírselo a Renee, por mucho que me alejara del carro, no podía menospreciar el fino oído de una fallen. 

-Pan comido, amor. Sabor a agua cristalina y destilada, ¿verdad?

Por suerte para mí, por muy bien que oyera Dhalia, no podía oír a Renee. Eso significaba que podía captar solo la mitad de la conversación. Debía aprovechar eso en mi favor. Necesitaba un sabor que fuera fuerte pero a la vez que no despertara sospechas de quien lo tomara, salvo que supiera qué esperarse. Necesitaba que supiera a algo que no fuera a encontrarme allá donde iba. Dado que íbamos disfrazados de nobles, debía ser el sabor de algo barato, algo que nunca fuera a estar en un banquete de la alta sociedad, pero que no despertara sospechas. ¿Gachas?

-Pues vamos a algún sitio de la alta sociedad, ¿no ves como vestimos? No te preocupes por mí, dudo que me den deliciosos insectos pero algo de carne habrá, no creo que solo sirvan gachas. -Haciendo especial énfasis en esa palabra. -¿Pero a qué viene esa pregunta? Vamos, cámbiale el sabor, nos están esperando.

La cara que puso ante esa respuesta tan inesperada fue un poema.

-¿Rufus? ¿De qué hablas? Te he preguntado por el sabor de -- oooooh. -Me miró entrecerrando los ojos, en una mezcla de complicidad y comprensión. -¿En serio quieres que le de sabor a gachas? Pero si la idea era arreglarlo, no que supiera peor... -La pobre detestaba las gachas. -Espero que luego me expliques lo que se te pasa por esa cabezota tuya. -Me dijo, con un cierto aire extrañado totalmente comprensible. Sin hacer más preguntas, alzó la mano hacia el frasco y usó su magia sin esfuerzo.

-Eso es, el sabor más neutro que puedas conseguir. Quien sea que se tome esto pensará que es agua. Un trabajo excelente, como siempre.

Me volví hacia el conductor y le entregué el frasco de veneno con sabor a gachas.

Acompañé a Dhalia, o más bien a la falsa Silvia Adamanis, por los ricos corredores por los que nos guiaban. Parecía ser una actriz estupenda, lo cual me preocupaba. Mucho misterio rodeaba a todo lo que me decía como para que encima fuera una excelente mentirosa. Por suerte, esa cualidad suya nos llevó sin contratiempos a un salón ricamente decorado y desgraciadamente plagado de humanos. Peor aún, humanos nobles. 

Me asomé a una de las bandejas con canapés que llevaba un sirviente al azar, pero estaba sembrada de repugnantes vegetales que rechacé con lo que yo interpretaba como un gesto elegante pero elevado. Necesitaba meterme en el papel del tal Gizmo Tronquelina, pero tenía más bien poca idea de las maneras de un noble.

Me volví para encontrarme con un tipo que se dirigía hacia mi. Correspondí a su saludo y le respondí.
-Encantado de conocerle, señor Nielsen. El alcalde se encuentra muy bien, atareado como siempre en sus labores. -Preferí ignorar toda mención al sitio del Hipercubo. Sabía lo puñeteros que podían ser los nobles humanos, haciendo preguntas trampa y analizando cada gesto, así que me limité a asentir con la cabeza y sonreír hasta que se fue.

Mi segundo y por suerte último interlocutor no me proporcionó una conversación tan trivial. De hecho, congeló mi saludo a la mitad en cuanto levantó la mirada de mí y la dirigió a Renee. Ella misma también se quedó sin habla, desacostumbrada como estaba a que se dirigieran a ella, no tuvo tiempo de reponerse de la sorpresa y devolver el saludo antes de que el ajado hombre nos abandonara.

-Rufus...
-Shh, no hables. -Para contestarle sin que me vieran mover la boca, me la tapé con la mano mientras fingía rascarme la mejilla. -Ese tipo no se ha metido con nosotros, pero ya sabes que aquí tu presencia no es bien recibida. Si crees que alguien te ve, actúa de la forma más robótica y antinatural que se te ocurra. Si me preguntan diré que eres un modelo experimental de proyección tecnomántica o algo así. Pero esperemos que eso no ocurra.

Pasé el resto de la cena sentado en una de las sillas que había contra la pared, procurando enmascarar mi creciente paranoia bajo una expresión de altanería. Mi mirada iba saltando de rostro en rostro, de mano en mano, reajustando frenéticamente mis ojos para poder ver cada detalle, cada gesto, cada mirada que pudiera estar dirigida a Renee. Patapalo me había cogido por sorpresa, pero si alguien más podía verla, quería estar preparado.

FDI:
Un turno intensito, sin duda.
Acción de Rufus: cerrar la puerta + guardar el cuchillo.
Acción de Renee: técnica "Alteración de propiedades de la materia" sobre el frasco de veneno, dándole sabor a gachas.
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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

Mensaje por Enkei el Vie Mayo 27, 2016 6:48 am

RUFUS


Desde su posición, Rufus pudo ver como casi todos los presentes le dirigían esporadicamente miradas de curiosidad y sorpresa, algunos incluso de desagrado. Sin embargo, por la naturaleza de la gente que había asistido a la reunión, el alquimista no podía estar seguro de si esas miradas eran dirigidas a la espectral silueta de su esposa, o simplemente nobles asombrados por nunca haber visto un munchkin en su vida, aun así, nadie se atrevió a acercársele durante un rato, al menos hasta el momento en que un elegante mayordomo paso a anunciar que la cena estaría lista en breve, y a invitar a los presentes a que tomaran asiento, avisándoles ademas, que el invitado de honor se les uniría en breve.

Los comensales por su parte respondieron dirigiéndose tranquila y ordenadamente a sus respectivos asientos predeterminados, con un orden que alternaba siempre un hombre y una mujer, gracias a lo cual tanto Dhalia como Rufus pudieron deducir sin mucho problema cual de los 2 asientos vacíos (sin la silla a la cabeza de la mesa) le pertenecía a cada quien, quedando ambos frente a frente un el uno de los extremos de la mesa, aquel opuesto a las grandes chimeneas que se ubicaba mas cercano a la puerta de entrada. Los mozos sirvieron sin dilación una cena compuesta por los mas finos cortes de novillo y pavo asado, jugosos pescados rojos como la sangre y multitud de verduras cuidadosamente preparadas y condimentadas, sin ninguna clase de insecto para el disgusto de Rufus. Una vez puestos los platos, unos enérgicos jóvenes comenzaron a servir la bebida, un vino tinto de exquisito color y aroma que tentaba los sentidos.

-Disculpa, ¿te parece lógico que que pueda beber eso en mi estado?-

El joven, que no había notado el embarazo de la fallen, realizo una profunda reverencia como muestra de arrepentimiento y le pregunto que deseaba beber entonces. -Zumo de Pyki esta bien, algo que me recuerde al hogar- El muchacho no encontraba palabras para explicarle a la mujer que no tenían zumo de Pyki en ese momento. -¿Entonces que? ¿me traerás Pyksi o algo así?- Pregunto Dhalia con una expresión aburrida, expresión que se torno en una de fastidio cuando el joven se ofreció a traerle una si le apetecía. -¡No voy a tomar Pyksi frente a su ilustrisima! Solo... Tráeme agua o algo así ¡y sal de mi vista!- Contesto la exasperada fallen, no había duda de que Dhalia se había metido de lleno en el papel.

Pese a estar la comida servida y las copas llenas del liquido carmesí, nadie siquiera pensaba en tocar su comida, después de todo, faltaba el comensal mas importante de la mesa, uno que no tardo en hacer acto de presencia.

Hombres de cabeza afeitada:





De un momento a otro, un hombre joven y de cabeza afeitada, vistiendo una sotana negra atravesó el umbral de la puerta de entrada, acompañado por un hombre igualmente calvo pero de edad mas avanzada envuelto en una armadura con detalles dorados y una imponente capa roja. -Su ilustrisima, el reveredisimo Aurelius Niklas, arzobispo de Ojo de Dioses- Anuncio el hombre de la sotana con rostro altivo y firme postura, su vista centrada hacia un punto fijo de la habitación, segundos después, en el absoluto silencio de la habitación se dejo escuchar el sonido de suaves pisadas al otro lado de la puerta, pisadas pertenecientes a un hombre de edad avanzada portando un cetro de oro, ataviado en una hermosa túnica blanca y plateada con unas prominentes hombreras que le hacían destacar de entre el resto del personal eclesiástico presente.

En el segundo exacto que Niklas atravesó el umbral de la puerta todos los comensales se pusieron de pie inmediatamente, observando en silencio como el anciano se desplazaba con tranquilidad hasta el extremo de la mesa reservado para el, sus dos acompañantes escoltándolo celosamente durante el trayecto.

Arzobispo de Ojo de Dioses, Aurelius Niklas:



-Podéis sentaros hijos míos- Exclamo aquel hombre en una voz que expresaba la mas profunda de las serenidades. -Siempre es un gusto el confraternizar con buenos amigos y valiosos camaradas, pero este no es momento de chácharas y discursos, la comida se enfría, y no deseo faltar el respeto a tan magníficos cocineros dejando que su trabajo se eche a perder, solo quisiera agregar una ultima cosa- Dijo el arzobispo poniendo una mano sobre el hombro de Nielsen, quien permanecía sentado a la derecha de este.

-Antes de dar comienzo al banquete, quisiera proponer un brindis al siempre agradable señor Leonard Nielsen, que ha tenido la gracia de hospedarnos hoy en su humilde morada, por Leonard, ¡Salud!- Y con eso, el obispo levanto su en alto su copa y bebió un pequeño sorbo de vino tinto de la misma, mirando luego la copa con una expresión curiosa; antes de volver a sentarse en su cómoda silla de terciopelo con una mirada de satisfacción en su rostro y rodeado de sus escoltas que permanecían parados unos cuantos pasos atrás del mismo, los demás comensales imitaron su gesto, gustosos, y se dio comienzo a la cena, si Rufus probaba su vino, notaria un extraño y muy notorio sabor a gachas.

En cuanto todos terminaron de comer, el obispo volvió a tomar la palabra, golpeando con delicadeza su copa con una cuchara de plata. -Lamento tener que cambiar de tema con tal brusquedad, vosotros sabéis que yo seria el ultimo en despreciar la compañía de hombres y mujeres tan excepcionales como vosotros, pero creo que esta hora de la noche es un buen momento para atender el asunto que nos ha reunido aquí en esta maravillosa velada, Señor Nielsen, le cedo la palabra ya que ha sido usted el que con tanto ahínco nos ha reunido en aquí en esta adorable velada, y se que pese a su gusto por las reuniones informales, usted no es un hombre al que le guste hacerle perder el tiempo a personas tan ocupadas como las que nos acompañan en esta noche-

Rufus pudo ver como el hombre de negro que le había recibido tan amigablemente cuando llego se levantaba tranquilamente de su silla, haciendo una leve reverencia para con el obispo antes de aclarar su garganta para hablar. -Agradezco la presencia de todos esta noche, pero temo informarles que yo no soy el mas adecuado para difundir esta noticia, sino mi buena amiga aquí presente, oficial del navío "Salvación Divina", Lizbeth Morgan, adelante, cuéntanos lo que viste por tu catalejo-

Lizbeth Morgan:


Una hermosa jovencita se levanto nerviosamente de su asiento, no cabía duda de que la pobre no estaba acostumbrada a codearse con gente de tan noble crianza, por lo que sus palabras salían entrecortadas e inseguras. -H- hemos visto... Naves, naves extrañas en cuya proa se alzan bustos de dragones y demonios, naves que se mueven tan rápido y con tanta ligereza que muchos han llegado a creer que... que se trata de criaturas vivas- Una serie de susurros comenzó a oírse en la habitación, susurros que no tardaron en ser silenciados con un movimiento de la mano del obispo, que por primera vez en toda la velada demostraba un semblante serio. -Continua hija mía, no temas decir lo que viste durante tus horas de leal servicio a la armada de nuestro señor, tu deber es solo el de informarnos, nosotros deliberaremos si es verosímil o no, adelante, no tienes nada que temer-  

Un poco mas relajada, la muchacha continuo con su relato -No solo es eso, si bien los marineros que dirigen estas embarcaciones parecen ser seres humanos, los remeros... No se como decir esto sin que parezca una locura, pero nuestros reportes informan de criaturas enormes y recubiertas de un espeso vello azulado, he hablado con Leonard y hemos llegado a pensar que ciertos experimentos del doctor Morbius pueden haber caido en manos paganas-  

-Basta de decir tonterías señorita, primero que nada ese no es un tema del que deba hablarse tan a la ligera, ademas, no es prudente dejarse llevar por las primeras impresiones, estas... Criaturas, puede que simplemente se traten de la fauna local que rodee aquellas tierras en donde viven tan despreocupadamente los paganos, y que es de donde probablemente esas naves procedan- Interrumpió groseramente un hombre de edad avanzada, de blanca cabellera y expresión severa envuelto en una elegante túnica verde-azulada.

Johnathan Barnes:


-¿Pero realmente vienen de Sodoma? ¿No podría tratarse de manifestaciones de las impías fuerzas oscuras que deciden manifestarse en nuestra santa tierra ahora que las puertas cardinales han caído?- Replicó calmadamente el arzobispo Niklas.

-No... No lo creo su ilustrisima, he tratado con esas entidades toda mi vida, y lo que describe aquí la señorita Morgan no suena como nada que halla visto antes, no, esto se trata de algo distinto, aunque no por eso menos peligroso- Contesto la el misterioso hombre con el que Rufus había charlado momentos antes.  

-Agradezco su opinion profesional señor Anclair, pero no podemos estar seguros de eso, hemos recibido reportes de un aumento exponencial en la actividad de múltiples grupos y sectas dedicadas a la adoración de los oscuros, que han aprovechado la caida de las puertas para dar lugar sus despreciables ritos e invocaciones, en este mismo momento estamos recibiendo reportes de toda terra de nuevos casos de posesión demoníaca- Intercedió el sujeto de la sotana, miembro séquito de Niklas , sosteniendo con fuerza un crucifijo en la mano y visiblemente afectado por lo que había escuchado.

-Un momento gente, el buen señor Mortimer sin darse cuenta ha mencionado un factor clave en cuanto a la resolución del dilema de la identidad de tan extrañas embarcaciones, el ha dicho "hemos recibido reportes de toda terra", pero... ¿Son realmente Laursia y Gonduar todo lo que hay allí afuera? ¿no podrían estos navegantes provenir de aquellas tierras de fantasía que tanto obsesionan a grupos dementes como la infame organización Thule?-

-¡¿Que esta sugiriendo? ¿que los locos de Thule tienen razón y el mundo fantástico de Hiperbórea realmente existe?! Lo creía un hombre mas serio señor Nielsen, ¿Tiene alguna prueba de que lo que dice es verdad y no pura especulación?- A aquel hombre se le habían marcado tanto las venas de la frente que parecía que fueran a explotar.

-Me siento en necesidad de interrumpirle honorable señor Barnes, pero el buen señor Nielsen me ha revelado sus sospechas anteriormente, por lo que use mis contactos para intentar presionar a los monjes de la cámara hermética de Kerfel y que suelten un poco la lengua respecto al tema a tratar-  Una figura que hasta entonces se había mantenido en silencio alzo la voz para poner un poco de claridad en el asunto, su vestimenta militar y sobrio corte de cabello contrastaban con el tono cálido de su voz.

Mujer misteriosa:


-¿Y bien entonces? ¿que han averiguado sus contactos que sea de valor?-

-Pues... los monjes no abrieron al boca respecto a eso a decir verdad, pero hemos descubierto que justamente la organización Thule esta organizando una expedición con la intención de localizar y perseguir a estos misteriosos navíos hasta su lugar de procedencia, ademas, hemos conseguido poner nuestras manos en una recreación de la insignia estampada en las velas de dichos navíos- Y tras decir esto, aquella mujer saco un pequeño trozo de papel doblado del interior de su traje, tras abrirlo revelo una imagen de 30x30 con un símbolo estampado en negro-

Simbolo:


-Mmm, ya veo, eso es muy interesante sin duda... muy interesante, ¿que cree que signifique tan extraño símbolo?-

-Para serle sincero no tenemos la mas mínima idea, quizás se trate del símbolo de una compañía mercante, o un reino, o una unidad militar- Tras escuchar esto ultimo, todo el cuarto cayo en un silencio silencio sepulcral, y pronto, el aire se lleno de murmullos de preocupación. -En fin, tampoco conocemos desde que puerto planean zarpar los miembros de Thule, pero sabemos que sera en breve, un mes o dos para ser exactos, y ni siquiera estoy seguro de que podamos detenerles incluso si los encontramos, si la nave y los marineros son suyos no estarían haciendo nada ilegal-

-Suponiendo que Thule realmente exista claro esta-

-Si no existe, estos rumores harán que pronto lo haga mi buen Johnathan, lo importante aquí es que seamos nosotros, los buenos servidores de la luz y representantes de dios en la tierra, los primeros en descubrir lo que sea que halla allá afuera, si son solo maquinaciones paganas tendremos que idear una forma de detenerles, y en el remoto caso de que se trate de nuevas tierras a explorar... Pues es nuestro deber como siervos del señor el llevar la palabra de dios a aquellas tierras, ¿no estáis de acuerdo?-

-Sin duda su excelencia, sin duda, y es por eso que al fin y al cabo los he reunido aquí ahora, nobles de Ojo de Dioses, emisarios desde Feuerheim, Kerfel y Eonburg, hasta Teseracto y Albor- Nielsen dijo esto recorriendo con la mirada a todos los presentes, posando su vista sobre Dhalia y Rufus al nombrar las metrópolis fallen y munchkin respectivamente. -¿No estáis sinceramente cansados de recibir siempre el mismo trato?-

La pregunta genero un velo de incertidumbre entre los invitados, la mayoría de ellos sin tener ni idea de lo que Nielsen se refería con ello, solo algunos semblantes conservaban su fachada de seriedad, los pocos que habían logrado de antemano dilucidar el verdadero significado de la pregunta del noble.

-¿No estáis cansados de ser nobles de segunda categoría, de vivir bajo la sombra de la nobleza de ciudad catedral y de las casas de Zion? Yo he visto como nos tratan, la mirada de superioridad, de repugnancia, cuando tienen que rebajarse a dirigirnos la palabra, porque para ellos es eso, ¡rebajarse!- Entre la multitud podían distinguirse muchos gestos de asentimiento. -¡Sinceramente, estoy cansado de que Gonduar sea el "segundo continente", las sobras, los exiliados, los nobles de segunda categoría. Los he traído aquí para que en el caso de que los rumores sean ciertos y estas naves procedan de lejanas tierras inexploradas, ser nosotros los primeros en emprender una campaña de conquista para con estos misteriosos lares- Palabras de aprobación acompañadas de viperinas sonrisas comenzaron a aparecer por toda la sala, sus dueños presentando rostros de emoción ante lo que estaban oyendo. -Y una vez hallamos tomado este nuevo mundo en el nombre del señor y de sus ángeles, de la santa institución y sus sacras enseñanzas, y de nuestro derecho divino como hijos predilectos del creador; nuestra influencia política crecerá tanto, ¡que aquellos nobles soberbios y sobradores deberán besarnos las suelas de los zapatos!-

Al terminar su discurso, toda la sala pareció explotar en una alegoría de aplausos, varios nobles podían verse hablando animadamente entre si, apoyando abiertamente la propuesta de Nielsen muchos de ellos se arremolinaban alrededor de Leonard, dándole golpecitos en la espalda o estrechando su mano mientras le interrogaban sobre los detalles de su intrincado plan, cuando de repente, el venerable obispo aclaro su garganta para dar su opinion al respecto. -Mi humilde opinion como Arzobispo de Ojo de Dioses, es que la envidia es un pecado tan cuestionable como cualquier otro, y que muchos de aquí deberían sentirse profundamente avergonzados de sus impuros pensamientos para con nuestros hermanos de Laursia- Esta dura reprimenda envió una sensación helada bajando por la espalda de todos y cada uno de los presentes. -Sin embargo... No creo que halla ningún problema con un poco de competencia amistosa, siempre que sea en pos de mejorarse uno mismo y no en detrimento de los demás, claro esta-

Y con eso el cuarto volvió a estallar en voces de aclamación y alabanzas, al punto que paso ajeno a la vista de todos un acontecimiento extraño en el sector exactamente opuesto a Nielsen, excepto para cierto munchkin cuyos ojos no tardaron en posarse sobre un elemento extraño a solo metros de su persona, algo fuera de lugar, muy fuera de lugar.

Uno de los nobles, un hombre Norgon ya entrado en los años, probablemente un emisario de Eonburg o de Feuerheim, comenzó a presentar un extraño comportamiento, sus ojos estaban completamente blancos, y una serie de intermitentes espasmos recorrían su cuerpo, acentuados por la visión de su boca abierta y lengua colgante babeando sin control, el hombre se puso de pie de repente y comenzó a caminar a paso acelerado y tambaleante y dirigiéndose en linea recta hacia la pared en donde se hallaba la chimenea, una vez la alcanzo, comenzó a trepar lenta pero constantemente por los relieves de la pared, esto a su vez llamo por primera vez la atención de los demás invitados.

Morzat:


-Hey viejo Morzat, ya sabemos que estas emocionado pero tampoco es como para andar trepando las paredes, hahahaha... Eh, ¿Morzat?-

Lo que sucedió a continuación pareció una escena salida una pesadilla, una vez alcanzo una altura lo suficientemente grande, el hombre se abrazo a la pared, utilizando uñas y dientes para mantenerse aferrado a ella, podía verse la sangre gotear desde sus manos y boca, probablemente a causa de arrancarse las uñas y los dientes por la fuerza con la que el tipo se enganchaba en la pared cual garrapata. Un silencio sepulcral invadió la sala mientras cada hombre y mujer presente dirigía su atención al noble, el silencio se convirtió rápidamente en gritos de terror mientras veían como un pequeño hilo de sangre caía de la nuca del Norgon, causado por la repentina aparición una enorme protuberancia en forma de tentáculo completamente gris y liso que comenzaba a emerger desde su cabeza, Rufus podía escuchar el sonido del cráneo del pobre hombre desquebrajarse y abrirse mientras aquella cosa continuaba abriéndose paso desde su cabeza.

En un determinado momento el erecto flagelo cerebral dejo de crecer, habiendo llegado a tener fácilmente un metro de largo y al menos cinco centímetros de grosor, y antes de que nadie pudiera siquiera pensar en nada, una formación bulbosa y anaranjada comenzó a crecer en la punta de esta, cual flor saliendo de su capullo, y formando una esfera casi perfecta de aproximadamente veinte centímetros de diámetro. En cuanto esta estructura membranosa se hubo formado completamente, el ojo avispado podía notar como nuevas protuberancias comenzaban a desarrollarse en el cuerpo del difunto, algunas tentaculares, algunas bulbosas, otras similares a serpientes de carne que se adherían a la piel de su victima como una enredadera se adhiere a una fuente de patio, incluso se veían algunas extremadamente parecidas a los cuernos que los demonios tan orgullosamente llevan en sus cabezas ; todas ellas surgiendo desde múltiples partes de la cuerpo del buen señor Morzat, cual conjunto de bizarras antenas isectoides.

-Que... Que diablos es eso- Dijo en voz baja Anclair antes de posar una mirada furiosa en Rufus y su esposa, caminando decididamente en dirección a ellos.

IRIS


Afortunadamente para Iris, su maniobra fue parcialmente un éxito, el lanzarse tan inesperadamente contra el teutogeno hizo que este fallara su primer golpe, golpeando el suelo sin mayor consecuencia que despeinar un poco a la herrera, lo que esta no pudo prever, es que al retrotraer su arma para dar un nuevo golpe, el guardia terminaría dándole un potente codazo en la sien, causando que esta perdiera el equilibrio por un segundo y logrando que su daga no hiciera mas que arañar la resistente armadura del guardia, quien ya tenia su arma en alto para dar un segundo golpe en cuanto iris activo su encantamiento de rayo.

La corriente eléctrica recorrió la totalidad de la armadura metálica del teutogeno, causando quemaduras por todo su cuerpo y dejandole inconsciente y echando espuma por la boca, la herrera estaba lista para cantar victoria, en cuanto vio horrorizada como el martillo del soldado se escapaba de entre sus dedos golpeándole directo en la cabeza. Iris cayo al suelo con la visión borrosa y los sentidos adormecidos, siendo apenas consciente del profundo dolor y sangrado proveniente desde la parte superior de su cabeza, lo ultimo que la herrera vio antes de desmayarse es como Rickert corría en su dirección cargando un balde entre sus manos, balde que estaba lleno de agua y que el altonato no dudo en vaciar encima de Iris, todo lo que siguió fue negro.

La herrera cayo en un profundo sueño, visiones de estar sumergida en un profundo abismo subacuatico hundiéndose cada vez mas y mas a causa de su pesada armadura, enormes figuras demoníacas envueltas en armaduras teutogenas revoloteando a su alrededor, apuñalandole con lanzas de coral rosado y celeste que atravesaban su armadura como si se tratara de un cuchillo cortando mantequilla, en un determinado momento, de entre estas figuras salio un enorme tiburón martillo igualmente envuelto en armadura eclesiástica, el tiburón comenzó a acecharla, rondandole mientras le observaba con sus cuencas vacías de ojos, hasta que el animal se canso de jugar con su presa y decidió cargar contra ella a toda velocidad, faltaban meros centímetros para que el tiburón colisionara con el rostro de la herrera, y entonces...

Iris Yalli se despertó lentamente de su pesado sueño sintiendo un intenso aroma a alcohol que la obligo a abandonar el mundo de los sueños y regresar al de los vivos, allí, lo primero que la herrera vio en cuanto abrió dubitativamente los ojos, fue el rostro descubierto de un hombre rubio coronado por la silueta de un casco de un caballero teutonico, el mismo estaba sosteniendo un pañuelo bajo la nariz de Iris.
Pero antes de que la herrera tuviera tiempo de alarmarse aquel hombre se llevo un dedo entre los labios, señalandole que se mantuviera callada el rostro le resultaba desconocido, pero una inspección a su desaliñada barba le confirmo a Iris que probablemente se tratara de aquel bárbaro que les estaba acompañando y que respondía al nombre de Esir.

Habiendo vuelto en si, la herrera pudo notar un dolor terrible en la boca, un dolor agudo y constante acompañado por una sensación de aspereza en la misma, ademas de una opresión en su cabeza, como si tuviera algo envuelto en ella, pero lo que mas le llamo la atención a la herrera fue el notar como la flecha que le había atravesado la boca de lado a lado había desaparecido, un dolor leve y un sensación de tironeo como único indicativo de que había estado allí en algún momento. Desde su posición acostada en lo que ella suponía por la textura que era una frazada de arpillera, Iris era capaz de divisar a su alrededor un cuarto oscuro y húmedo, enormes barriles le flanqueaban de lado a lado, ademas de sentir un intenso olor a vino.

Si la herrera intentaba hablar seria inmediatamente callada por Esir, no sin antes notar que ya casi había recuperado la capacidad de hablar como una persona normal, casi. Si Iris decidía erguirse y mirar a su alrededor notaria como se encontraba en una larga bodega casi totalmente a oscuras de no ser por una vela colocada cuidadosamente a su lado, probablemente dejada allí por quien curara sus heridas, aun así, la débil luz de vela alcanzaba para alumbrar una hilera de guardias teutogenos con sus armaduras dispuestos de manera similar a la suya, un pequeño gesto de Esir cruzando su dedo pulgar alternativamente de un lado a otro de su cuello parecía querer indicarle que estaban todos muertos.

A unos cuantos metros de allí, en lo que iris podía presumir que era el pie de la escalera que daba hacia aquella bodega, podía escucharse con suma claridad la voz de Darius, estaba conversando con alguien cuya voz la herrera no lograba reconocer.

-No ha habido ningún problema mi señor, hemos estado vigilando toda la noche y no ha habido ni rastro de actividad sospechosa-

-Me alegra oír eso capitán, un trabajo bien hecho como siempre, permitame pasar a felicitar a sus hombres por una labor llevada a cabo tan profesionalmente-

-... Espere, eh... Respecto a eso, como le dije estuvimos vigilando toda la noche por lo que tuvimos que tomar turnos para dormir, ahora mismo muchos de mis hombres están descansando, por lo que agradecería que no les despertara de ser posible, si así lo desea, puedo ir a buscara a aquellos que estén despiertos-

-¿Durmiendo a tan poco de comenzar el evento? Y yo que creía que erais profesionales, ¿donde están esos zánganos inmundos?-

-Ya, ya, tranquilo, es solo una pequeña siesta para conservar nuestras energías en caso de que sean necesarias mas adelante, después de todo no hacen falta mas que un par de hombres para vigilar una casa vacía, ademas, es un pequeño desliz nada mas, una cosa sin importancia... ¿Verdad?-

-Yo... Supongo, supongo que si, lamento haber levantado la voz, me encantaría felicitar a aquellos que estén despiertos y descansados si no es mucha molestia-

Tras estas palabras, un sonido metálico se escucho bajar por las escaleras, una figura misteriosa envuelta en armadura se le acerco cuidadosamente, intentando no hacer mucho ruido, en cuanto se acerco la herrera pudo ver que se trataba de Darius.

-Krogar, Esir, Rickert, los necesito arriba un rato... Oh, estas despierta, que buenas noticias, quédate aquí descansando, ya regresamos- Tras decir esto, Krogar y Rickert salieron de las sombras, ambos envueltos en las armaduras pesadas de la guardia Teutogena, el grupo subió en fila india por las escaleras, dejando a Iris completamente sola por un rato.

Bodega:




Al cabo de 10 a 15 minutos el grupo regreso a la bodega, esta vez prendiendo la luz de la misma, una bombilla de luz amarilla que daba al lugar un aspecto bastante similar al de aquel sótano en donde Iris se había encontrado con la puerta de saturno por primera vez. -Uff, ¿como coño hicimos que eso funcionara?- Pregunto Krogar, cuyo rostro Iris podía contemplar por primera vez ya que se había quitado su mascara. -Pues agradécele a Darius, es el tío mas útil que he visto en mi jodida vida- Comento Rickert dando un leve golpe amistoso en el hombre a Darius. -Me halagáis, esto esta saliendo incluso mejor de lo que esperaba... Bueno, exceptuando...- Dijo Darius mientras su mirada se desviaba hacia la herida Iris Yally.

-¿Como te sientes? ¿te han aliviado un poco los tratamientos de Esir?, no es que sea un medico certificado, pero algunos conocimientos tiene, después de todo, es lo menos que podía hacer después de que tuviéramos que usar una de tus pociones de salud para curarle- Mientras Darius mencionaba esto, Una profunda mirada de vergüenza se hacia notoria en el rostro de Esir, tras lo cual sin mediar palabra hizo una profunda reverencia hacia le herrera, su frente tocando el frió suelo de piedra por un momento.

-¿Porque no mencionas también mis servicios para con la señorita Yally Darius?, después de todo, fui yo el que le alcanzo el agua por la cual rogaba tan desesperadamente- Ante esta afirmación, incluso Krogar le miro de mala manera. -Mejor cambiemos de tema, te pondré al tanto Iris, ya limpiamos las habitaciones y trajimos los cuerpos hasta aquí, ademas de que acabamos de convencer a aquel sujeto de que efectivamente somos nosotros los agentes de la guardia teutonica asignados a defender este puesto, por lo que el resto del plan debería marchar sin problemas-

-Mas que sin problemas, mira la belleza que me encontré- Comento alegre Krogar sosteniendo el martillo energético del guardia caído, disfrutando como un niño con juguete nuevo. -Bueno esta esa cosa de que se rompió el escudo de Esir, pero eres una herrera al fin y al cabo, supongo que podrías repararlo por el- Tras oír esto Esir levanto la cabeza, apareciendo un brillo en sus ojos mientras miraba fijamente a la herrera con gesto suplicante, oh si, los ojos de Iris no la engañaban, aquel bárbaro homicida le estaba poniendo cara de perrito regañado, pero a fin de cuentas, la petición no debía ser demasiado difícil de cumplir, después de todo tenia junto a si muchas armaduras y espadas con las cuales fabricar un escudo decente.

Al cabo de un rato, el grupo dejaría de holgazanear y se pondría a esconder los cuerpos de los soldados, vaciando el contenido grandes toneles por las cloacas del lugar antes de llenarlos con los cadáveres de los guardias caídos. Sin embargo tras hacer esto, el grupo no tenia absolutamente nada que hacer, sin embargo si la herrera le preguntaba, Darius le pediría que esperara a su señal para poner la puerta de saturno en su lugar.

Y así pasaron el tiempo, Esir son los fragmentos rotos de su generador de ruido blanco, rascándose la cabeza mientras intentaba repararlo, Krogar jugando con su nuevo martillo, Rickert estudiando los planos de la puerta una vez mas, mientras murmuraba cosas incomprensibles para si mismo, Darius por su parte permaneció un rato callado sin saber muy bien que hacer, hasta que el aburrimiento le venció, haciendo que el hiperbóreo pusiera rumbo a la escalera y fuera de aquella bodega. -Estoy aburrido y no se escucha movimiento arriba, ¿quieren una picada?- Aquellos hombres asintieron fervorosamente, tras lo cual Darius desapareció por un buen rato. 20 minutos después, el líder de aquella expedición descendió las escaleras cargando consigo una tabla repleta de todo tipo de quesos y embutidos, ademas de 5 copas de cristal que fueron repartidas entre los 5 integrantes del grupo, que se sentaron en un circulo alrededor de la tabla a comer, llenando sus recipientes con el abundante vino que les rodeaba.

Picada:


-Sabes una cosa herrera, no eres tan mala una vez se llega a conocerte, y tampoco estas nada mal, lastima que un bomboncito como tu sea fallen- Dijo Krogar mientras escupía a un costado un corazón de aceituna.

-¿Disculpa?-

-Este idiota tampoco es tan malo, solo hay que aprender a ignorarlo, lo que si me intriga, es que puede una persona como tu buscar en Hiperbórea, es decir, lo que yo y Esir queremos es encontrar el sitio de nuestros orígenes como raza, Rickert quiere un lugar donde hacer sus mierdas sin que le molesten y Darius... Darius tendrá sus motivos, pero yo al menos no tengo ni idea de porque tu quieres llegar hasta alli-

Y así el tiempo paso entre conversaciones sin importancia, cada tanto se sentía mas y mas ajetreo en el piso superior, posiblemente los sacrificios estuvieran comenzando a llegar, como ovejas dirigiéndose al matadero, al cabo de unas horas, un leve golpeteo se escucho en la puerta de arriba, seguido a eso, descendió por la misma una figura envuelta en una armadura que a la herrera le parecía la mar de familiar.

Hombre en armadura:


Aquel hombre camino casi mecánicamente hasta Darius y le entrego un pequeño frasco con un liquido anaranjado. -Gracias Lugarius, ya sabes como va esto, vuelve a tu posición y ya sabes que hacer cuando escuches el alboroto, je, ya comenzaba a preguntarme si ese munchkin terminaría esta cosa algún día- Tras entregar su paquete, el tipo de la armadura se retiro de igual manera que había entrado, Darius por su parte dirigió su vista hacia un tonel en particular, un barril de madera de roble adornado con bellos y cuidados grabados negros, inclusive podían distinguirse distintos tipos de relieves y patrones en los flejes del mismo, tras identificar el barril, Darius se dirigió hacia el, lo tumbo de costado, y tras quitarle el tapón vació el contenido del frasco en el mismo.

-Reserva especial, por el olor... Probablemente unos 20 años o mas, es obvio que van a usar este para una noche tan importante, je, es tan obvio, estos tipos lo hacen demasiado fácil- Tras declarar esto, Darius puso el tapón de nuevo en su lugar y dejo el tonel tal y como lo había encontrado, tan solo minutos después un par de cocineros bajo a la bodega y se llevo exactamente ese tonel cuyo contenido había sido modificado, saludando a la pasada a los "guardias" sin ningún tipo de sospecha, una vez que estos se fueron, una sonrisa sinceramente macabra creció en el rostro de Darius, que con un tono alegre le dio la orden mas importante a iris.

-Coloca la puerta-

F.D.I.:
Iris: Esir te ha vendado la cabeza, cauterizado el hueco de tu muela y suturado tus mejillas, pero el mismo estaba mucho peor, por lo que han tenido que "tomar prestada" una de tus pociones para sanarle y que no muriera.

PD: Gracias por hacerme acordar, el metal que usaste esta cerca tuyo junto a los cadaveres de los guardias.

Rufus: estas casi en el extremo opuesto al arzobispo, aun asi hablan con bastante claridad por lo que puedes escuchar todo sin problema e  incluso añadir algo si lo deseas. A Renee puedes ubicarla donde plazcas siempre que no hagas algo extremo como hacer que se siente en el regazo del arzobispo cual san nicolas XD


Última edición por Enkei el Mar Ago 23, 2016 12:13 am, editado 1 vez

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Re: [Aventura inicial] "Puerta de Saturno". [Ojo de Dioses, 7 de Enero - 898 d.G.]

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