Versión de juego 1.1.1: The Curseblood Plague
VOTAA!!
¡¡¡A VOTAR!!!
Conectarse

Recuperar mi contraseña

FOROS HERMANOS
FOROS HERMANOS

AFILIADOS ELITE
AFILIADOS ELITE

Magic World War, 2036
AFILIADOS
AFILIADOS NORMALES


Crear foro
Parallel Hearts {PH Rol}
Mejores posteadores
Crick (2540)
 
Señor de Terra (1301)
 
Dezba Wakanda (720)
 
Lugor Jumther G. (594)
 
Enkei (593)
 
Rath Wraylan (483)
 
Maximilian Stenkerk (440)
 
Sarah Raynore (431)
 
Kalen Otero (374)
 
Ederat (364)
 


[AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Publicar nuevo tema   Este tema está cerrado y no puedes editar mensajes o responder

Página 3 de 3. Precedente  1, 2, 3

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por shiro tsumin el Dom Mayo 24, 2015 5:29 pm

Aquella situación de hacerme la muerta no me agradaba para nada, era casi como volver a la época en la cual yo estaba en una casa de la subciudad oculta del mundo, sin poder comunicarme ni interactuar con las personas del exterior “no…no de nuevo, no quiero esto, tengo….miedo, me siento sola, muy sola y solo quiero abrir los ojos; dios, que todo lo de la obispo no haya sido uno de mis sueños y siga allí….no, no es posible que un sueño se extienda tanto tiempo  que encima sueñe dentro de él; aunque, leí que se pueden producir sueños dentro de sueños pasada una gran extensión de tiempo, justo como los que yo tengo. Aun así, también sentí dolor…justo la clase de experiencia que tienen los soñadores lucidos…no, deja de pensar como un Broken, eso no es posible desde ningún punto de la lógica que conozco; solo tengo que aguantar un poco mas así hasta que todo se calma, pero ¿todo se calmara en algún momento? O por lo menos ¿el caos de este lugar se calmara antes de que yo me duerma del todo? “esta era las cosas en las que pensaba mientras fingía ser lo que aparentaba, una persona que ha pasado a mejor vida.

No quería abrir los ojos, bueno, por lo menos por el momento no; pero aun podía escuchar algunas cosas desde mi posición. La batalla parecía seguir, irónicamente si recordamos mi coloración de piel, no tenía ni la más pálida idea de que bando podía ser el que tenía más bajas y quien el que posiblemente se alzaría como vencedor; tan solo escuchaba disparos y algunos golpes, ya sean normales como el ruido de golpes de cosas pesadas contra el suelo “qué demonios pasara allí...quiero saber…desearía abrir los ojos, pues ahora mismo me siento como una cegata
Pero luego de unos momentos, el ruido de la batalla ceso para dar lugar a notables pisadas, calcule que los ganadores no eran otros que los brokens que habían llegado a ese lugar. Al parecer estaban buscando algo, pues se escuchaba levemente el ruido de ropa moviéndose y lo que podrían ser cuerpos o piedras moverse “si le llegan a hacer algo a Mikael juro que…ugh, cierto, me cago en mi puto padre” pensé al recordar el dardo que había impactado en mi brazo derecho imposibilitándome en gran medida el movimiento.

Un sonido de derrumbe me indico que la fundición o una gran parte de ella se había venido abajo “suerte que no entre o estaría en problemas, me pregunto si la pelirroja aquella fue aplastada o supervivió…me gustaría que viviera ya que puede serme de utilidad en este momento y en el futuro lejano” aun así, sentí como algo se arrastraba por el suelo junto a un sonido metálico ¿era alguien con un arma blanca? No tenía manera de saber de qué o de quien se trataba si no abría los ojos “debo abrirlos…no, mejor no debo ¿o quizá sí? No lo sé, calcula las consecuencias; a tomar por viento las consecuencias…no, olvida eso, me arrepentiré luego
Inesperadamente de un momento al otro escuche el ruido de un grito, seguido de risas y varios golpes contra una superficie metálica “¿¡que!? ¿Qué está pasando? Quiero saber…pero…la curiosidad mato al gato, aun no es momento” lo último que escuche fue un “porque” de una voz masculina y debilitada, para mi alivio no era la de Niall ni la de la pandillera llamada Lilith, esto era más obvio en el caso de la segunda que en el primero.

Pasaron unos momentos hasta que esa pregunta tuvo una respuesta, de la cual solo pude escuchar algo como “…buen líder…brokens…merecemos…matarte…trabajo” la verdad esto era por los efectos de una sensación de cansancio y somnolencia  que se estaba apoderando de mi “no…dormir no ¡ahora no!” era lo que pensaba con bastante enojo por la situación, las cosas no podían estar saliendo “mejor “ solo deseaba que cuando despertara luego de mucho tiempo, al abrir los ojos no me encuentre en un lugar tan horrible como el que estaba ahora; en ese momento solo deseaba que Alveek llegara y me dijera que no me pasaría, justo como lo había hecho cuando me saco de aquel horrible y lúgubre sótano de la subciudad “te extraño…no sabes cuánto te extraño…¡joder! ¡Quiero tenerte aquí ahora maldito idiota!...
Estos pensamientos que tenía en mi cabeza fueron interrumpidos, algo clásico de ese día, al escuchar una voz de un hombre que decía “nos hemos olvidado de uno, mejor dicho, una” luego de eso escuche como las sonoras pisadas de esos brokens se acercaban hasta mi “muy bien tsumin, no te rindas ahora, todavía tienes una carta para jugar; úsala con sabiduría y ganaras, úsala de manera desastrosa y perderás mucho, incluso la vida si deciden golpearte por ella” pensé mientras empezaba a susurrar algunas cosas.

-Mikael….Elizabeth…Niall…- el tono de mi voz de seguro solo lo escucharían los de buen oído o los que estuviesen para ese momento bastante cerca de mí. Luego de hacer esto abrí los ojos lentamente y cuando los tenia entreabiertos los termine de abrir de golpe; parpadee rápidamente mientras soltaba un “ahh!...” como si fuera un grito más de impresión que de susto. Ayudada por el dolor punzante que sentía hasta el momento, mis ojos se pudieron un tanto llorosos, mi plan era hacerlas pasar por las lágrimas de una chiquilla asustada. Seguido de esto empecé a hablar de verdad- y-yo…yo… ¡diré todo ahora! Señores brokens, por favor, les pido sinceramente su ayuda, aunque sé que son lo bastante fuertes y machos como para no hacerme el mas mínimo caso y puede que siquiera me crean, pero yo….soy la obispo de ciudad catedral, la primera mujer en alcanzar ese rango, la señorita Shiro Tsumin; no importa mi título, sé que a ustedes les importa más una oferta; estoy dispuesta a entregarles 5000 terrans a cada uno o algo así si me sacan de este lugar. Por favor, sé que no es muy creíble, a mí también me extrañaría ver a una obispo en media subciudad, pero es que venía a llevarme a algunas personas, en concreto el caballero y la dama de piel pálida…para darles algunas cosas….dios…¡¡esto me pasa por querer hacer las cosas por mí misma!!- grite con los ojos cerrados con tono de clara frustración, esta vez, si era real este sentimiento- si planean secuestrarme y pedir recompensa…si se lo piden a la eclesia solo mandaran a los inquisidores a matarlos, luego a mí me matarían por incompetencia y me reemplazarían sin más, así que eso no les conviene…si se lo piden a los empleados de mi mansión llamaran a la eclesia y sabemos cómo termina eso. Por lo cual les propongo que, si me llevan a mí y a esos 2 paliduchos, el hombre y la mujer respectivamente, a la famosa mansión carmesí de la alta ciudad, les daré lo que ustedes me pidan…pero por favor, son lo único que me queda…. ¡solo quiero volver a casa!- dije entre sollozos que simulaban ser de tristeza, pero eran más por el dolor y la frustración de ese momento.

FDI:


velocidad 3: subacciones 3

usar ojos de sangre + tratar de convencer a los brokens

avatar
shiro tsumin

Mensajes : 58
Fecha de inscripción : 23/12/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Lilith el Dom Mayo 24, 2015 9:00 pm

De un momento a otro, su maniobra para alcanzar la puerta y huir de la azotea que estaba haciendo las veces de campo de batalla para las dos bestias resultó en un completo desastre. Pese a que había logrado cargar con Sulli hasta las escaleras, había recibido un tiro. Por su conmocionada mente solo pasaba un nombre. Duke. Era el único que estaba en condiciones de dispararle. Todavía no entendía del todo como el hiperbóreo, pese a su aspecto severo, había llegado a ser rencoroso hasta tal extremo.

Pero ya era tarde. Su hombro izquierdo palpitaba cual potentísimo corazón que bombeaba incansables oleadas de dolor hacia todo su lastimado cuerpo, y la pelirroja sentía como la bala alojada en él le causaba una agonía que se sumaba a las heridas que había ido acumulando en la mortal pelea.

Además, la impetuosa carga del monstruoso líder de Nox había provocado que tanto ella como Sulli cayeran rodando por unas escaleras de caracol. Si la Furia Roja había sufrido bastante con los múltiples impactos de los escalones, el dolor de su compañero debió de ser indecible; el pobre Darren se había llevado la peor parte.

Estaban abajo, pero a costa de un altísimo precio. El dolor acumulado en todo su cuerpo, combinado con la hiriente visión del estado de Sulli, le provocaron el llanto. Las lágrimas recorrieron sus mejillas, mezclándose con las abundantes gotas de sangre, tanto de su amigo como suya, y yendo a impactar en forma de goteo sanguinolento contra el polvoriento suelo de la fundición.

-V-Vamos Sulli... saldremos de esta, como siempre...- le dijo a su compañero del alma al tiempo que se sorbía los mocos y trataba de contener los sollozos, para tratar de motivarle tanto a él como a sí misma.

Sin embargo, algo la interrumpió. White. El discurso del eclesiástico sonó vacuo en sus oídos. Aquellas palabras no le decían nada. Estaba embotada, golpeada. No tenía la capacidad de responder. Ni siquiera se veía capaz de defenderse a sí misma y a Sulli de la clara amenaza que suponía el norgon.

Sin embargo, el destino volvió a mostrarse a su favor, pues apareció Martillo para desviar la atención de White. La discusión subsiguiente resultó casi inentendible y totalmente absurda para una Lilith abotargada por los continuos palos que había recibido y tan tensa como un arco en pleno trabajo. Ni una sola palabra surgió de sus agrietados labios mientras los dos hombres hablaban ante ella, como si el edificio sobre sus cabezas no estuviera en estado de derrumbamiento inminente. Lo único que le importó fue el resultado: el eclesiástico fue abatido de un solo disparo por el líder de Pureza.

Forzada por la situación a serenarse a marchas forzadas, la pelirroja se obligó a centrarse en las palabras de un cada vez más amenazante Martillo. Así, se dispuso a responder a su primera pregunta, fustigada por una rabia vital que nacía desde su interior a causa de lo desesperado de su situación.

-¿P-Por qué tú y no Duke? ¿Te crees que tuve elección, que estoy aquí por... por gusto? Si me hubieran dado a elegir... os habría escupido a la cara a ti, a ese cabrón calvo de Duke, y a la puta Eclesia. ¡A todos!

Acto seguido, Martillo recurrió a ella para que protegiera a su familia. La pelirroja aferró el reloj que le fue entregado con sus doloridas manos, y lo abrió, manchándolo con su sangre en el proceso.

En otra ocasión se hubiera llenado de tristeza al pensar que aquellos dos adorables niños corrían un enorme peligro a causa de las acciones de su megalómano padre, e incluso se habría dejado embargar por la idea de que su sufrimiento era injusto y debía ser impedido.

Sin embargo, en aquel momento aquellos dos rostros no significaban nada para ella. Tan solo dos historias tristes más en el mar de tristeza que moldeaba la Subciudad. Aquel hombre, confiando en ella por vez última, le pedía que sumara a sus ya de por sí tortuosos problemas la protección de dos criaturas que no significaban nada a sus ojos, y le pedía además que se sintiera culpable por causa una situación así.

Aquello era demasiado. Tan burdo chantaje emocional no iba a convencer a la Furia Roja. Pero, por alguna razón, se sintió a impulsada a guardarse el reloj. Como respuesta al interrogante presentado por Martillo, un simple gruñido surgido de manera casi instintiva desde lo más profundo de su garganta.

Mientras dejaba que Thomas se tomara como mejor le pareciera tan poco explicativa respuesta y partiera en busca de su destino hacia la azotea, la dolorida y taciturna pelirroja se dirigió hacia White. No había olvidado que aquel hombre había amenazado su vida; pese a que estaba herido, no iba a dejar que representara una amenaza. Así pues, lanzó una patada con todas sus fuerzas hacia su cabeza, buscando noquearlo.

Acto seguido, llevó sus manos al pecho del norgon, y empezó a desgarrar sus ropajes de manera que consiguiera algo lo más parecido posible a vendajes. Sabía que aquello no era gran cosa, pero Sulli estaba sangrando profusamente, y debía aferrarse a lo que fuera para tratar de salvar su vida. Pese a que el hombro izquierdo le causaba una enorme agonía cada vez que lo movía lo más mínimo, se obligó a seguir.

Una vez creyó que había acabado con aquella labor, se dirigió hacia Sulli apresuradamente, con sus recién hechas "vendas" en la mano.

Cuando se postró ante su mejor amigo fue cuando la constatación de que no tenía ni idea de curar heridas le pesó más. Pero no había lugar para dudas en aquel momento.

Rápidamente empezó a vendar a su colega con sus recientes fabricaciones. Lo hizo por encima de sus ropajes; no tenía ni idea, pero tenía pinta de que si se los quitaba sangraría más y la cosa se pondría peor.

-Vamos... Darren... tienes que salir de esta... vamos a salir de aquí, y vamos a ir juntos a un médico... vas a salir de esta...

La joven pelirroja no escatimó en vendas para nada; de hecho, en su desesperación, se gastó todas para vendar a su amigo, pese a que ella misma necesitaba atención médica urgente y le hubieran venido bien.

Acto seguido, y pese a que le dolía en el alma, se cargó a Sulli y se dispuso a dirigirse hacia los ventanales más próximos a su posición, es decir, los que se encontraban a su derecha.

Aquella pesadilla estaba cerca de acabar, para mal o para bien.

FDI:
Velocidad 1--> Acciones 2

-Patear a White en la cabeza para tratar de noquearlo+Hacer vendas con las ropas de White

-Vendar a Sulli+Cargarse a Sulli
avatar
Lilith

Mensajes : 131
Fecha de inscripción : 19/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Dezba Wakanda el Lun Mayo 25, 2015 12:57 am

FRIEDRICH

Casmere sonrió al escuchar la respuesta de Friederich e inmediatamente ordenó a sus muchachos la siguiente tarea:

-Desatadle y entregadle sus armas. Hoy, muchachos, podemos terminar con esta agonía. En el mejor de los casos saldréis de aquí y podréis ver la luz del Sol. En el peor, moriréis como autenticos hombres, luchando por vuestras vidas. No lo veo un final tan malo para una vida no tan buena, ¿es cierto o no?

-¡Es cierto!-
los efusivos gritos del pequeño ejército de Casmere, que apenas aunaba unos cien hombres, inundaron aquella sala.

Entre tanto, los dos mastodontes desataban a Friederich, le despojaban de sus cadenas y esposas con una llave universal y le devolvían todo. ¿Todo? No, algo faltaba. Algo esencial para un terrorista de alto standing como él. Casmere, consciente de que el dinero de Friedrich no había sido devuelto, intentó tranquilizar al cyborg:

-Oh, querido Friedrich. Recibirás tu dinero al salir de aquí. Si algo me sucediera, Dios no quiera, te sería la mar de difícil recuperarlo. Pero tranquilo, contigo de nuestro lado espero que eso no pase. En fin, ¿a qué estamos esperando? ¡Hoy comienza la Revolución!

Acompañados de las voces efusivas de los demás presos, Friederich avanzó junto a Casmere y los dos corpulentos muchachos que les habían cargado dispuestos a llevar a cabo lo que prometía ser una matanza en toda regla.

No tuvieron que caminar mucho antes de toparse con los primeros “soldados” del ejército enemigo. Desprovisto de cualquier arma, poco pudieron hacer ante las implacables armas de fuego construidas a base de repuestos con las que contaban sus enemigos.  Uno a uno, los vigías de lo que parecía ser un rudimentario campamento base caían ante los soldados del ejército más avanzado.

Una vez entraron en el campamento, ningún soldado salió a su encuentro. Extrañado, Casmere ordenó a sus hombres que registraran aquella zona, que no era otra más que el gimnasio. Había varias casetas y un edificio principal en el centro de ambas. Durante un buen rato los soldados se dedicaron a revisar las casetas.

Hasta que una flecha atravesó el cráneo de uno de los incautos soldados, Casmere no se percató de que los muchachos del Alguacil esperaban atentamente en el edificio principal del gimnasio. A través de las ventanas, dichos soldados comenzaron a disparar metódicamente flechas de extraño material hasta que los soldados pudieron reaccionar y decidir entre cubrirse y reaccionar. Pero para entonces muchos habían caído, al menos un tercio de ellos.

-¡Mierda! ¡Cúbreme, Friedrich!
-ordenó un altivo Casmere al cyborg.

Cuando los disparos cesaron, los soldados de Casmere volvieron a reagruparse, sólo para observar como en el techo del edificio una imponente figura se erguía ante ellos:

--¡Bien jugado, señor C!


Esta vez El Alguacil había cambiado. Sin pararnos a revisar su armadura cochambrosa, llena de agujeros y resquebrajada y su casco desteñido, su misma voz era un síntoma de ese deterioro. Ahora sonaba como un juguete de cuerda roto. Como un megáfono al que se le estaba agotando la pila.

De hecho, cuando antes la mayoría de los presentes habría temido su voz y más que otra cosa sus efectos, ahora muchos de ellos reían con una sensación de superioridad genuina y bastante exteriorizada.

-Oh, pero si hasta nuestro querido terrorista comatoso se ha dignado a visitarnos. ¿Pensáis que vais a ganar, verdad? Pero no tenéis ni idea de los horrores que os esperan allí fuera, estúpidos. Nuestras ganas de permanecer aquí dentro superan con creces a vuestra ilusión por ver el exterior, así que esta es mi conclusión: Seréis masacrados como las ratas miserables que sois.

-¡Rindete y danos la jodida llave!

-¡Nunca! ¡Mis fieles, atacad!


Al parecer, por muy malogrado que estuviese lo que fuera que el Alguacil portaba, a los más influenciables presos eso les traía al pairo, pues salieron raudos del edificio y, cual carga de caballería sin caballos, se lanzaron sobre los soldados de Casmere con unas rudimentarias armas hechas de hueso y sin más protección que sus uniformes.

A pesar de que los soldados de Casmere estaban mejor preparados en cuanto a equipamiento se refiere, la visión de aquellos seres, ya ni humanos, con los ojos inyectados en sangre y armas que posiblemente habían fabricado con los huesos de los muertos y que antes eran sus compañeros les causó temor hasta tal punto que muchos quedaron paralizados ante ellos, dejando que clavaran sus armas en los cráneos de sus enemigos y terminasen con sus vidas.

Casmere lentamente se situó detrás de este, y empujó al cyborg a combatir, apremiándole con las siguientes palabras:

-Si alguien es capaz de animar a los muchachos, ese eres tú. ¡Acaba con esos mamones, Profeta!

Ante él, unos cinco psicópatas armados y desprovistos de cualquier tipo de blindaje se acercaban con una sonrisa mezquina en sus labios, dispuestos a lanzarse sobre él y masacrarlo.


LILITH & SHIRO

Shiro seguía tendida en el suelo, siendo presas de los efectos de aquel inoportuno somnífero. Pero pronto se decidió a salir de aquella situación por la vía que supuestamente era su especialidad, la vía diplomática.

Al principio, la reacción de los brokens fue de natural sorpresa al comprobar que lo que creían un cadáver era una mujercita vivita y coleando. Pero más incredulidad sintieron cuando la muchacha, con evidentes pintas de barriobajera, se presentó a si misma como la obispo de Ciudad Catedral.

El que parecía el líder de aquel grupillo, que había comenzado a torturar a Duke, comenzó a reírse estruendosamente:

-Oh, disculpe, señora obispo. Yo el Sumo Exarca y mis colegas los Sumos Inquisidores estábamos a punto de debatir sobre el estado de la nación. ¿Quizá quiera unirse?

Los demás rieron también. Pero dejaron terminar a Shiro su discurso, y poco a poco algo brilló en los ojos de ese hombre. Quizá la codicia, quizá la lujuria. O quizá una mezcla de las dos. El orden de los factores no altera el producto y una vez Shiro les ofreció una recompensa el broken intentó regatear:

-Si es verdad todo lo que dices, entonces me temo que estás siendo tacaña. Creo que si necesitas que te transportemos es porque estás impedida. ¿Nos hemos topado con una obispo paralítica, es eso? Pero de todos modos y tal y como yo lo veo, tú nos necesitas más que nosotros a ti. Y tú mejor nadie deberías saber lo caras que están las cosas en esta ciudad. Además, nada nos asegura que no nos denunciarías al primer guardia que pasara con tal de ahorrarte el dinero. Así que haremos una cosa. Somos cinco, muchacha.
-el broken se desprendió de su camiseta, quedando con el torso al desnudo.- Cuatro brokens de pura raza, sementales. Y no creo que no merezcamos  menos de 50.000 por cabeza. Podemos aceptar que desembolses una quinta parte ahora y que nos obsequies con lo restante cuando lleguemos a vuestro destino. ¿Qué tal, hay trato?

Justo entonces, algo interrumpió la negociación. Unos disparos y unos gritos provenientes del interior de la Fundición llamaron su atención. El que hasta ahora estaba hablando con Shiro envió a dos de los brokens y les ordenó que entraran por las ventanas traseras del edificio para inspeccionar en busca de supervivientes.

¿El motivo de estos disparos? Regresemos con Lilith. La Furia Roja había noqueado a White con éxito y le había desprovisto de parte de su traje, que utilizó para hacer un vendaje improvisado y antihigiénico a su moribundo compañero Sullivan. Después, cargó con éste con la intención de abandonar el lugar.

Pero justo entonces, una gran figura bajó hacia ellos por las escaleras, bajando las alas. Se trataba de Niall. Martillo sonrió, consciente de que el vampiro había hecho lo que él preveía, y susurró sus primeras palabras de satisfacción en toda la noche:

-Ya te tengo, monstruo.


Acto seguido, el altonato vació varios cargadores(de los cuales solo la décima parte de las balas llegaron a puerto) sobre Niall, que no se esperaba esto. Puede que fuese la sorpresa lo que detuviese al vampiro, o puede que fueran las balas, pero independientemente de esto aquello permitió a Jack, que estaba bajando las escaleras, lanzarse sobre él.

El hombre de metal se agarró al cuello del vampiro y tocó sus alas antes de que este cayera. Para sorpresa de Lilith y Martillo, unas pequeñas alas, lo suficientemente grandes y resistentes como para sostener a Jack en el aire, se desarrollaron en su espalda. Niall cayó al suelo. Consciente de que aquel bicho tenía más de una vida, Martillo decidió vaciar otro cargador en su espalda. Esta vez todas las balas impactaron sobre él.

Lentamente, aquel monstruo se convirtió en un hombre de dimensiones medianas, completamente desnudo, que descansaba sobre el suelo con el cuerpo lleno de plomo. Su espalda, humeante y llena de agujeros, era una fiel muestra de las locuras que habían sucedido aquella noche. Martillo no se lo podía crear. Acababa de perderlo todo, a sus amigos, su imperio, y puede que estuviera cerca de perder la vida. Pero aquello no importaba, celebró aquella pequeña victoria como si fuera la mayor de todas. Extasiado, se dejó caer en el suelo, junto al supuesto cadáver del vampiro.

Miró a Lilith, con una sonrisa en sus labios:

-He ganado. He derrotado al Diablo. Ya nada puede pararme.

Justo entonces, Martillo giró la cabeza hacia la ventana. Pero no a tiempo, pues una flecha se clavó en su hombro izquierdo. Con una mezcla de dolor y furia, Martillo elevó su arma semiautomática con el brazo derecho y apuntó a la ventana, sin ángulo alguno. Por sorprendente que sea, el altonato logró derribar a sus dos objetivos. Eufórico e indiferente al dolor, Martillo comenzó a gritar de nuevo:

-¡Venid! ¿¡Creeis que podeis acabar conmigo?! ¡Necesitaréis un ejército, un maldito ejército para matarme! ¡Venid, tengo balas para todos! ¡Maricones hijos de puta!
-diciendo esto se levantó y se dirigió a la ventana, a paso lento.
-¡Ningún humano puede matarme, soy inmortal!-justo entonces se giró hacia Jack, consciente por fin de la situación.-Vete de aquí. Eres un demonio, la Eclesia te cazará.

-Pero, Thomas… No puedo dejarte solo. Te… te matarán.


Al ver que no aceptaba un no por respuesta, el altonato comenzó a arremeter contra él.

-¡Te odio, eres un maldito engendro! ¡Vete de aquí, has traído la desgracia a esta ciudad! ¡Ojala te hubiera matado cuando tuve oportunidad!

Pero Jack todavía no se iba. Así que Martillo decidió disparar contra él. Con el fin de salvaguardar su propia seguridad y enjuagándose los ojos, el pandillero alado, no sin demasiado esfuerzo, consiguió elevarse y ascender hasta perderse de vista. Por fin a solas, Martillo se arrastró de nuevo a la Furia Roja y se dispuso a hablarle.

-He de contarte algo, Furia Roja. Algo que puede ser crucial para el futuro de esta ciudad. Esto no es un conflicto racial, ni un conflicto de ideales. Puede parecerlo, pero eso sería solo rasgar la superficie. Hay alguien por encima de mí. Así como hay alguien por encima de Duke. ¿De dónde te crees que he sacado todo este armamento? Solo hay alguien más cruel y eficiente que yo en la subciudad. En cuanto se entere de lo sucedido, irá a por ti. Debes protegerte de esa persona, y alejarla de mis hijos a ser posible. Así que te aconsejo que te largues de aquí. De todos modos, es mejor estar precavida. Su nombre es…-antes de que terminar de hablar, Martillo miró hacia abajo, en dirección hacia su pecho.

Si Lilith seguía dicha trayectoria con su mirada, podría ver como una negra uña había atravesado toda la carne de aquel altonato y se removía, arrasando todos los tejidos a su paso. Detrás de él, un desnudo Niall reía como nunca antes:

-En una cosa tienes razón, jovenzuelo. Ningún ser humano puede vencerte. Una pena que yo no sea un ser humano.-dijo entre risas el vampiro. Después, sacó su uña del ya cadáver Martillo y se deshizo de él con una patada.

-Bueno, señorita. Después de muchos preliminares, después de matar a muchos de tus amigos.-
dijo, refiriéndose al lamentable estado de Darren.-Y después de hacerte ver que soy inmortal por fin puedo darte muerte. –Niall comenzó a calentar sus articulaciones.- Después de tanto esperar, quiero disfrutarlo. Esto será algo lento. Ya no hay ningún elemento que pueda pararme. Estás jodida, pelirroja.

Como si el mismísimo Dios hubiera escuchado sus plegarias, la plataforma que sostenía el segundo piso comenzó a derrumbarse sobre el vampiro. Al parecer los disparos de Martillo habían contribuido a acelerar el derrumbe de aquellas ruinas. El suelo comenzó a temblar, y la estructura del segundo piso empezó a derrumbarse. Para entonces, Niall ya había sido enterrado por los escombros.

Si Lilith no se apresuraba, tanto ella como Sullivan serían víctimas del derrumbe de la Fundición.

Unos segundos después, Shiro pudo escuchar disparos y gritos. Una voz conocida retaba, desafiante a alguien desconocido. Aquella voz era la de Martillo. Al cabo de un rato, aquellos brokens dedujeron de aquellos gritos que algo había pasado con sus compañeros.

-Mierda, han caído.-le dijo el líder a su otro compañero, que hasta entonces no había emitido palabra.-Deberíamos apoyar a los supervi…

Antes de que pudiera terminar su frase, la Fundición comenzó a venirse abajo. Aquel broken sonrió.

-Supongo que ya no hace falta, já. Venga, vámonos, antes de que tentemos a la suerte.-dicho y hecho, aquel broken agarró a Shiro y se la echó a la espalda de una forma un tanto peculiar, manteniendo su mano en el trasero de la obispo.

-Un trasero bien pretito, sí señor. Se nota que los obispos os cuidáis.

A raíz de ese comentario, Shiro comenzó a desactivarse. Primero perdió el sentido del oído, y no pudo escuchar nada de lo que el broken que la cargaba comentaba. Luego fueron diluyéndose los demás sentidos hasta que al final su vista y su conocimiento se desvanecieron.

Imágenes psicodélicas se tendían ante sus ojos. Distinguía a su padre, a Alveek y el rostro desconfigurado y cambiante de una mujer muy parecida a ella. También Niall ocupaba parte de ese sueño, y por extraño que pareciera aquel vampiro aparecía junto a su familia. Si Shiro se adelantaba con la intención de tocar a sus padres o a Alveek, Niall se impondría entre ella y su objetivo y sonreiría, acariciando sus cabellos.

Después de aquello Niall se expandió y explotó, y de él surgieron cuatro individuos que Shiro conocía bien. Abir, el vampiro desconocido hermano de este primero, Elizabeth y Mikael. Todos se lanzaron sobre ella, dispuestos a besarla y a acariciar su cuerpo, que estaba desprovisto de cualquier ropa. Justo después, Shiro simplemente soñó.

FDI:
Shiro: Puedes interpretar el "regateo", la escena y los sueños con libertad, Shiro. Soy consciente de lo peliagudo de la situación, pero en fin, es lo que hay.

En cuanto a Lilith, tu puedes intentar cambiar algo de la escena, pero Niall será derribado y Martillo morirá a manos de este. Esos elementos si que son inalienables.

_________________
avatar
Dezba Wakanda

Mensajes : 720
Fecha de inscripción : 11/11/2013
Localización : Navarra

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Lilith el Lun Mayo 25, 2015 4:41 pm

La inoportuna aparición de un vengativo Niall se vio eclipsada por la trampa que le tendió Martillo. La voluntad de este para enfrentarse a tal bestia sorprendió a una dolorida Lilith, que ni se habría planteado luchar. Aunque, visto por otra parte, él es quien tiene las ametralladoras, se dijo a sí misma la pandillera en un último alarde de ironía.

La maniobra del líder de Pureza, ayudado por el monstruoso Jack, dio resultado, y acabó con la bestia "muerta" y agujereada en el suelo, de vuelta en su forma humana. Lilith se sintió aliviada, aunque ello no quitaba que seguía teniendo que salir de allí pronto. Por lo tanto, se preparó para escabullirse, aprovechando que Martillo se entretenía espantando a Jack... pero entonces Thomas le habló.

Pese a todo, no lo hizo con rencor ni con odio, cosa que sorprendió a la pelirroja. Hablaba de conspiraciones, de poderes detrás de todo aquello. Cosas que no iban con Lilith, cosas ocultas que la hacían pensar que no tenía el control de su propia vida...

Y entonces, antes de que el tan ansiado nombre saliera de los labios del líder de Pureza,  el maldito vampiro se levantó de entre los muertos. La fogosa pandillera se quedó de piedra; su fuego interior, totalmente apagado. Estaba sola ante un peligro que era incapaz de afrontar, y su enemigo parecía regodearse con ello.

Ante las palabras del sobrehumano ser, solo se le ocurrió una desesperada respuesta:
-Ven. ¡Ven, joder! ¡Mátame, hijo de puta! ¡Inténtalo! ¡Muérdeme, mastícame! ¡Mala úlcera te de al comerme!
Ni siquiera llegó a soltar a Sulli, si bien apretó los puños y se preparó para un último combate. Sabía que iba a morir; ni siquiera tenía fuerzas suficientes para invocar a sus recién descubiertas aliadas, las llamas, y aún si pudiera, la resistencia de su enemigo parecía sobreponerse ante cualquier cosa.

Pese a todo, no pensaba morir sin antes luchar.

Y entonces la suerte se volvió a poner de su lado. El edificio cedió, derrumbándose sobre el tipo. Pese a que, visto lo visto, Lilith dudaba que hubiera muerto, no era momento para pensar en aquello. Ella y Sulli tenían que salir de allí en cuanto pudieran.

Y corrió. Corrió hacia la ventana más cercana, sintiendo incandescentes punzadas de dolor a lo largo de todo su cuerpo por cada paso que daba. Desesperada, ni siquiera le quedaban ya lágrimas que derramar. Pero ella era la Furia Roja. Por mucho que fuera el dolor, no la iba a superar. Era fuerte. Tenía que ser fuerte.

Así pues, al alcanzar la ventana, saltó para atravesarla. Al caer al otro lado tropezó, provocando que Darren casi cayera al suelo y se viera inmerso en una enorme agonía, pero logró evitar tal hecho con más o menos acierto. Con toda la celeridad que pudo, avanzó varios pasos para evitar encontrarse demasiado cerca del derrumbamiento, y acabó junto al muro que separaba la zona exterior de la fundición del resto de la Subciudad.

Desde ahí, sin darse tiempo ni para recuperar el aliento, se dirigió hacia la salida más cercana, es decir, el agujero por el que habían entrado Duke y sus tropas.

FDI:


Velocidad 1-->2 Acciones

-Correr hacia la ventana cargando a Sulli+Saltar por la ventana

-Dirigirse hacia el muro de la zona exterior+Dirigirse hacia el boquete en el muro
avatar
Lilith

Mensajes : 131
Fecha de inscripción : 19/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Friedrich Von Faust el Mar Mayo 26, 2015 9:34 am

Mientras Friedrich era desatado, una sonrisa oscura se dibujaba en su rostro. Una sonrisa que le habría hecho ver como un demente, si no estuviera rodeado de ellos. ¿Qué más da? Pensó, lo importante es que pronto podría divertirse como no lo hacía en mucho tiempo. Lo importante es que se podría vengar, uno a uno de todos y cada uno de ellos, aunque muchos no tuvieran la culpa de nada.

Se dejó hacer ansioso mientras los mastodontes le desataban. Por fin, estuvo en pie.

Su conciencia volvió a hablarle.

Era terrorífico.

-Ellos tienen la culpa. – Dijo la mujer que le seguía y que sólo él podía ver. –Y por ello merecen morir. Tienes que matarles, y sólo entonces te perdonaré. – Rió, mientras el Profeta la miraba complacientemente. La figura mortificante se acercó lo suficiente para acariciarle la mejilla con la mano. La sensación de frío gélido se sintió tan verdadera que le hizo temblar en una suerte de escalofrío, casi de ultratumba. Por último le plantó un beso en la comisura de sus labios.

Hedía a sangre.

-Acompáñales; finge ser su aliado, luego les traicionarás, amado mío. ¿Porqué? No tienes motivo es cierto, pero suficiente motivo soy yo. – Dijo mientras caminaba pomposamente frente a la comitiva que encabezaban él y Brav Casmere. Casmere le intentaba tranquilizar respecto a su dinero, pero la atención principal de Bala Oscura se desviaba a su conciencia.

-Y luego… Podremos irnos… Ser felices… - La cabeza de la visión se giró 360º grados, para verle mientras seguía caminando. – Sí, seremos felices, como en los viejos tiempos.

Y se desvaneció completamente de su vista. Enfrente de todos ellos habían unos cuantos partidarios del Alguacil. El sonido de disparos y el olor a pólvora junto a la sangre tuvieron la esencia de hacerle sentir renovado, con fuerzas, lleno de osadía. Siguieron avanzando, los vigías del Alguacil iban cayendo uno a uno, cosa que aburrió a Friedrich. Se suponía que estaba allí para matar, no para ver como los demás hacían el trabajo que le correspondía a él. Molesto, así se encontraba cuando llegaron al campamento de su “enemigo”, el gimnasio.

Pero el enemigo no estaba.

Por su experiencia, cuando el enemigo no está, es cuando algo va a salir mal. Una emboscada, una trampa, o simplemente tiempo malgastado, pensó. Pero omitió comentarlo a Casmere; mientras más bajas hubiera, mejor para él.

Se sonrió.

Mientras los hombres revisaban. Se acercó a Casmere, sus intenciones eran confusas, pero entonces, una emboscada.

Una lluvia de flechas cayó sobre muchos. Al parecer, estaban parapetados en el edificio del gimnasio, disparándoles. Varios cayeron, quizá una buena parte de las fuerzas de Casmere, el cual le había ordenado a Friedrich que le cubriera.

Volvió a sonreír.

-Casmere… Recuerdo haber aceptado colaborar, pero no recuerdo haber aceptado ser tu subordinado.
– Le dijo con picardía, mientras se apartaba y se cubría tras una de las casetas, halando consigo a Brav, le necesitaba vivo para recuperar su dinero.

Cuando por fin la lluvia de flechas paró, salieron y volvieron a reagruparse. Fue el momento en que el Alguacil, con su armadura hecha un despojo hizo su aparición y comenzó a conversar con Brav.

Friedrich le señaló. – ¡Tú! ¡Quiero tu cabeza, pero más importante, tú armadura! – Gritó mientras sacaba sus armas. – ¡Y te mataré para obtenerlo, querido mío! – Rió pegando una carcajada cuando los fieles al Alguacil se lanzaban a la carga como unos desquiciados, y más se rió cuando los otros se dejaban asesinar presas del terror por ver a sus enemigos. Eso se convertiría en una masacre, y le gustaba. Cuando Casmere le empujó, no obstante, le dirigió una mirada de complicidad y alegría.

-No os preocupéis, Sr. Casmere. – Guardó sus pistolas para otra ocasión, quedándose solamente a puño limpio, mientras cinco personas se acercaban a él. - ¡Compañeros! ¡Hoy es el día de la redención, del ajuste de cuentas y del dolor! ¡¿Pero qué es la felicidad sin dolor previo?! Nada más que una simple ilusión de seguro, así pues, ¡luchad, sangrad, y seguid luchando hasta morir si es necesario, pues de vosotros será la felicidad eterna si derramáis la sangre en pro de una causa justa! – Gritó en un intento de moralizar a sus compañeros mientras se cuadraba en una posición de boxeo patada.

-Venid, mierdas. Os haré mis putitas. – Escupió mientras se movía hacia el lado izquierdo con el fin de enfrentar al de ese extremo. Tenían armas, pero no blindaje, y parecían más bien erráticos sin sentido de la táctica como para que hicieran algo más que enarbolar esos huesos sin técnica alguna.

Se abalanzó a por él. Rebotó su peso en su pierna trasera, para girar sobre sus caderas y propinarle una potente patada giratoria a las costillas del individuo que escogió, si impactaba, con la misma fuerza centrífuga y aprovechando la rotación, se agacharía y le pegaría otra fuerte patada giratoria en los gemelos; en caso de que cayese, le remataría con un potente puntapié en la frente.

Luego retrocedió de un salto hacia atrás, salvando distancias para evitar algún golpe y se adelantaría a darle un puñetazo en la mandíbula al próximo que tuviese enfrente.

F.D.I:
Velocidad 1: Acciones 2
1: Técnica Evangelio en el oponente del extremo izquierdo.
2: Evadir cualquier ataque retrociendo de un salto + Darle un puñetazo al primero que se lance a por él.

_________________

avatar
Friedrich Von Faust

Mensajes : 83
Fecha de inscripción : 30/04/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por shiro tsumin el Vie Mayo 29, 2015 8:51 pm

Al principio aquellas personas se tomaron mis palabras de la forma más esperable, como una jodida broma o una mentira de una persona que quiere vivir; pero luego de escuchar la propuesta monetaria parecían cambiar de opinión “¡jodidos avaros de mierda! “Era lo que se me cruzo por la cabeza al ver eso. Me dijo que si en mis palabras había verdad entonces ellos se merecían más y razón no les faltaba “De uno u otro modo son mis… ¿salvadores? O una cosa así, recuperare el dinero luego al hacer que les maten si puedo, pero por ahora…” luego me dijo lo que pedía, algo caro, muy caro de hecho; pero en verdad si regateaba el precio me joderia viva al negarme a darles dinero a los únicos que podían ayudarme.

Me disponía a hablar cuando unos gritos y disparos que venían desde adentro de la misma fundición me interrumpieron “¿La perra pelirroja seguirá viva? Seria curioso que la causa de todos los desastres que nos han molestado a todos siguiera viva, aun así” el Broken con el que quería hablar momentos antes, envió a 2 de sus compañeros a ver qué demonios pasaba allí, lo cual no era una muy buena idea; para mí lo mejor hubiese sido escapar de ese lugar lo más rápido posible para evitar la muerte que de seguro les esperaba si se quedaban allí  eso pensaba yo, claro está.
Más temprano que tarde, poniendo el tono más alegre y de esperanza que podía, aunque fingir ahora no me era nada fácil, le dije unas cosas al hombre que me había hecho aquella oferta.

-Me parece justo señor, usted es mi salvado después de tono ¿no? Aun así no podría darles eso ahora, no…no se manearme muy bien aquí, pero tengo una persona que me ayuda con todas las cosas como esa; pero confiad en mí y tendrán lo que quieren, hago fama de ser una persona buena y amable con las demás, jamás lastimaría a las personas que me sacaron de este lugar penoso en el cual morir por solo unos cuantos terrains, como dicen algunos, el dinero es solo metal sin valor. Aun así no me pidan más, que me acaban de pedir todo lo que poseía…mis fondos son bajos por ser una obispo mujer  ¿saben? Me recortan mucho, quisiera darles más, pero no es posible. Pero por favor, llevad al paliducho y la tía blanca que están tirados a mi lado o no hay trato; son importantes para mi…-dije mientras mis ojos se cerraban un poco; aunque al momento los volvía a abrir, basto para darme cuenta que no resistiría mucho más tiempo despierta.

En eso escuche la voz de ese hombre, martillo aún vivía, el maldito era resistente y por lo que dijo aquel líder con él quería hablar, refiriéndome a que los 2 tipos que habían ido a investigar habían caído, aun daba pelea.  El jefe de ese grupo intento sugerir que debían apoyarles, pero no pude terminar ni la frase cuando la fundición termino de derrumbarse, muy probablemente sobre las personas que estaban luchando y seguramente sobre los cuerpos que dejaban “bueno, ahora no me cabe duda, la perra pelirroja no puede estar viva, jeje…martillo…tiene trucos, es probable que no muriese y no me cabe duda de que algo malo paso con Niall si aún no volvió a por nosotros".

Luego de eso, el broken me puso en su hombro y me agarro del trasero “pervertido y avaro… ¿a quién me recordara? Jeje….” Fue lo que pensé antes de que la cosa por la cual me arrepentía de haber dormido por 600 años o así en total, volviera; al principio no pude escuchar las cosas que me decían, bueno, siquiera sabía si aquel hombre había dejado de hablar o no; para terminar con la perdida de mi vista y finalmente, con mi conocimiento.

Veía cosas como si una obra de arte abstracto se tratara, imágenes de muchas formas y colores distintos y mesclados entre sí como liquido; podía ver a 4 personas que conocía bien, bueno, solo de 2 de ellas sabia cosas, las otras 2 aún eran o desconocida o misteriosas para mí; una de ellas era mi padre, aquel hombre que había tenido mucho éxito, un hombre que de seguro si tenía que enfrentar una cosa asi lo hubiese hecho con los ojos cerrados y una mano atada a la espalda; él era la pared que nunca podría romper, la colina que nunca podría escalar, la frontera que jamás podría pasar “porque… ¿porque aun estas mirándome con esa sonrisa de satisfacción? Maldito seas… ¡Te odio! ¡Te odio con toda mi alma! “fueron las palabras que trataba de decir, pero no salía sonido de mi boca.

Al su lado, en una pos que parecía apoyarse en una columna invisible estaba mi mejor sirviente, Alveek, mis emociones por el nunca habían sido claras para mi ¿quería utilizarlo o de verdad…lo quería para algo más? La verdad le apreciaba todo lo que hacía por mí, no dormía siquiera por completar X documento que tendría que haber hecho yo; sin olvidar que era capaz de dejar de hacer todo solo por atenderme, aun si era algo tan tonto como una adivinanza de un libro o algo asi; luego de mi experiencia en la subciudad, había prometido que haría que me siguiera siempre, pero al recordar eso…me di cuenta de que ya lo hacía “¿Porque? ¿Por qué eres así con una persona como yo? Solo eres un sirviente, pero no pareces serlo, quisiera conocer tus motivos…” pensaba con duda mientras le miraba y me le acercaba lentamente.

Siguiendo el orden, a su izquierda se encontraba una mujer cuyo rostro no tenia forma, tan solo permanecían sus ojos de un color violeta suave y su cabello el cual era rubio bastante claro, tirando un poco a naranja, ondulado, pero bien peinado; finalmente terminando en la persona que se interpuso entre el abrazo que le iba a dar a mi sirviente, Niall, aquel vampiro de la subciudad que no me había permitido lograr mi objetivo, mi enojo hacia él era grande mientras pasaba sus helado dedos por mi cabello y sonreía de manera extraña “por ti…por ti es que jamás seré tan buena como mi padre, por ti el aún puede reírse de esa manera como si me hubiese ganado o alguna cosa así ¡por ti es que el aún es mucho más superior que yo!” quería gritar esas palabras con gran furia mientras le golpeaba, pero  mi cuerpo permanecía inmóvil, mi cuerpo no se movía y solo asentía, la impotencia era un sentimiento que yo conocía mejor que nadie.

Segundos más tarde, ya sea porque era un sueño y lo que deseaba se cumplía o porque tenía que pasar, Niall  se inflo cual  globo y reventó frente a mis ojos, eso me dejo con los ojos abiertos y las pupilas un poco pequeñas durante unos segundos. Al mismo tiempo que hacia esto, 4 vampiros que había conocido esa misma noche se me acercaban; Abir, su hermano, Elizabeth y Mikael se lanzaron sobre mí, con intenciones claramente poco educadas, por lo cual yo empecé a llorar con la tristeza que me causaba el no poder hacer nada en ese momento. Indescriptible fue mi sorpresa al ver como se deshacían y caían hechos polvo al suelo, para segundos más tarde irse volando por una brisa

-No puedo hacer nada contra ellos…soy una inútil…- pensaba mientras caía sentada a una especie de suelo y me agarraba de las piernas al mismo tiempo que escondía mi cabeza en estas. Para mi sorpresa una mano toco mi cabeza, no la sentía sólida, pero por algún motivo lo note y levante la mirada; enfrente mío se encontraba un chica, muy parecida a mí, excepto porque  ella tenía los ojos vendados con una tela blanca, tirando a gris y vestía solo unas telas viejas; esa joven estaba sonriendo mientras apoyaba una mano sobre mi cabeza,  suspiro antes de sacarla y decirme en un tono de voz claro y dulce, una voz desconocida hasta ese entonces para mí.

-Así que… ¿no puedes defenderte? ¿Me estas jodiendo verdad? Supongo que eso es porque estas actuando por tu cuenta y no me dejas hacer nada a mí….por cierto, si te preguntas quien soy, pues me puedes llamar – no pude escuchar bien o que dijo, un sonido como de interferencia, el mismo que tienen las pantallas de la eclesia a veces, no me lo permitió- ahh…bueno, no querrás volver a lo de antes ¿no? ¿A cantar ESA canción? Creo que era así…”mi mundo es triste y oscuro, no hay luz de sol, no puedes oír nada aquí, espero tranquila en silencio por ti, padre, dime porque me dejaste sola…”

-¡¡Para!!- alcance a gritarle, lo cual fue suficiente para hacer que esa chica se callara- demonios…Lo sé, pero aun asi soy bastante débil, ese hombre me dejo allí para que no le estorbara…- luego de que dijera esto aquella chica empezó a reír

-¿Estas segura que no te saco de allí simplemente porque no podía? Shiro, o mejor dicho, proyecto caos ¿recuerdas? – eso que dijo me dejo bastante sorprendida, no recodaba que el jamás hubiese mencionado algo tan raro como lo era aquella frase, estaba segura; al parecer había cosas que yo no sabía y ella sí ¿Qué estaba planeando mi padre conmigo? ¿Quién le dio fin a su vida y porque? Yo no había sido… ¿no? Eso pensaba, pero es verdad que hay grandes, mejor dicho enormes y titánicas lagunas  o mares en mi memoria, aunque siempre había estado allí, de eso estaba más que segura- supongo que tienes amnesia o mejor dicho no recuerdas cosas por la edad o algo así, te lo explicare bien, pero se me ha acabado el tiempo, nos volveremos a ver, pero es tiempo de darle espacio a otro sueño o  a que te despiertes, no lo sé, pero te digo que estas lejos de casa aun…por probabilidad, vamos, recuerda que eres fuerte, si supervives te iré revelando las cosas; oh! Antes de que se me olvide, tan solo podrías llamarme… Shiro anormal si quieres, jeje- luego de decir estas palabras e imitando a los otros 4 vampiros, de convirtió en polvo y se fue volando arrastrada por el viento.

-¿Qué demonios soy? ¿Qué tenía pensado hacer mi padre conmigo? ¿Qué es en verdad esa Shiro anormal como dijo que la llamara? Dios…tengo muchas dudas con respecto a eso, tengo tarea para cuando llegue a casa….o como dijo…sí es que llego claro- fue lo que reflexione por la situación.
avatar
shiro tsumin

Mensajes : 58
Fecha de inscripción : 23/12/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Dezba Wakanda el Dom Mayo 31, 2015 6:04 pm

FRIEDRICH

Rodeado de maniacos sedientos de sangre, Friedrich se sentía en su salsa. Tanto fue así que el cyborg decidió descargar una potente patada en la zona subcostal de su enemigo más cercano por el extremo izquierdo. Una vez que este, consciente del dolor, se encorvó para agarrar la zona afectada con las manos, el profeta oscuro le propinó otra patada en los gemelos, causando que cayera de bruces en el suelo al perder el equilibrio.

Con el enemigo debajo de él, el cyborg finalizó aquel combo con un potente pisotón en la nuca que hizo que la cabeza de su enemigo, al entrar en contacto con el suelo, se fragmentase cual sandía.

Pero el combate sólo acababa de empezar. Un ágil salto hacia atrás de cyborg le permitió esquivar uno de los cuchillos a base de hueso que sus enemigos habían lanzado en su dirección. En vez de clavarse en el cuerpo del cyborg, el cuchillo acabo alojándose en el cráneo de uno de sus compañeros de trifulca, que estaban detrás de él, cubriendo la retaguardia.

A su lado tan sólo unos pocos valientes; entre los que se contaba Casmere y los dos muchachos que le habían cargado; se atrevían a contener la marea de psicópatas y proteger la vanguardia de la formación.

El siguiente contrincante que se acercó al cyborg recibió un puñetazo en el rostro por parte de este y cayó al suelo, siendo pisoteado por sus propios compañeros que, cual alimañas, amenazaban con sobrepasar la vanguardia. Presa de los elementos, Friedrich recibió varios flechazos, que le causaron un daño considerable a pesar de su blindaje. Consciente de lo peliagudo de aquella situación, Casmere comenzó a gritar, apelando a la valentía de sus tropas:

-¿¡Que sois, unas mariconas?! ¡Estáis mejor armados y preparados! ¿A qué tenéis miedo?

Como si de las palabras de un profeta se tratasen, pronto los hombres recuperaron la valentía y el arrojo de unos minutos antes y las cosas cambiaron. La línea dibujada por la confrontación entre las tropas de Casmere y del Alguacil comenzó a convertirse en una curva mientras  las tropas de Casmere derrotaban a sus enemigos y pisoteaban los cadáveres en su avance.

Friedrich y el propio Brav tuvieron oportunidad de participar en esta masacre ejecutada por su formación, que pronto terminó convirtiéndose en un corrillo que rodeaba a los rivales supervivientes. De pronto, una enorme sombra ocupó el suelo. Unos instantes, después, los compañeros situados a la derecha de Friederich fueron aplastados por El Alguacil.

En el extremo de su brazo, girando inmisericordemente, tenía lugar un taladro, que pronto había comenzado a atravesar los cráneos de todo aquel soldado que se atreviera a enfrentarse con él. Pero, finalmente, El Alguacil se acercó a Friedrich, retándole a pelear.

-Tú y yo, Friedrich. Uno contra uno. Lo veo justo, bailemos.-dijo El Alguacil, mientras la punta de su taladro, cubierta de sangre, dejaba de girar lentamente.

Mientras tanto, Brav Casmere y sus soldados, indiferentes a aquello, se centraban en acabar con los restos del ejército enermigo con toda la saña que eran capaces de reunir, que no era poca por otro lado.

LILITH & SHIRO


Bajo el brazo de Lilith y presa del dolor, Darren Sullivan estaba pasando por toda una tortura. La Furia Roja no podía agarrarle de otro lado que no fuese el costado, así que Darren sufrió varios micro desmayos en el proceso de alcanzar la ventana. Una vez llego hasta ella, Lilith se lanzó, rompiendo los vidrios con su cuerpo y clavándose varios de ellos en los brazos y cabeza.

Pero aquello no podía importarle menos a la Furia Roja, pues pudo comprobar que de no haber salido del edificio le habría esperado un destino mucho peor, a juzgar por el derrumbe de la Fundición, que tuvo lugar escasos segundos después de que Lilith y Sullivan salieran de allí. Pero todavía no estaban a salvo, además de que permanecían desinformados de cara a las noticias del campo de batalla.

¿Quién habría ganado la confrontación? ¿Quedaría alguien vivo? Eran preguntas que valía la pena hacerse. Mientras tanto, la Furia Roja y su compañero se dirigían hacia la izquierda, buscando la entrada por la que Lilith en compañía de Jacob y Equis había accedido cargando con Jack y White y que posteriormente había sido “ampliada” por el escuadrón de Duke como si de una obra improvisada se tratase.

Justo cuando atravesaban el umbral de dicha abertura, justo cuando se veía la luz al final del túnel de sufrimiento que había constituido aquella sangrienta madrugada, Lilith se percató de algo. No sabía en qué lugar se encontraba. Nunca había visitado aquel rincón de la Subciudad y el haber accedido a ella a través de un túnel secreto complicaba las cosas.

Para más inri, Sullivan finalmente perdió la consciencia. Ya no gritaba, ya no gemía, ya no le suplicaba a Lilith que se detuviera. Ahora era algo inerte, y Lilith solo podría descubrir si estaba vivo comprobando si aún tenía pulsaciones.

La Furia Roja tuvo la oportunidad de echar un vistazo al paisaje. La nada se extendía ante ella, no en vano aquel lugar estaba completamente abandonado. Antes de dar un paso más, su sentido del peligro le alertó e hizo que tuviera que lanzarse al suelo para evitar que un virote disparado desde una posición trasera se le clavara en el costado.

Sulli también cayó al suelo, golpeándose contra el pavimento. Para sorpresa de la Furia Roja, si esta decidía girarse para descubrir a sus agresores podría ver como dos de los miembros del escuadrón de Duke se encontraban ante ella. Uno de ellos cargaba a una muchacha, presumiblemente muerta o inconsciente.

Aquella muchacha era Lucrecia, la compañera de Niall. El otro era el que portaba la ballesta de la que había salido aquel virote segundos antes. Ambos se detuvieron a unos tres metros de la pareja que estaba en el suelo, y el que cargaba con Lucrecia habló:

-Vaya, vaya, vaya. Mala hierba nunca muere, supongo. La Furia Roja y el incombustible Sullivan. Mi hermano os manda saludos. Os voy a ser francos, Duke acaba de morir. Y con él, vuestro contrato ha expirado. Eso nos deja dos posibles opciones. Os llevo a “casa” y recibis la asistencia médica que se ve a la legua necesitais u os remato cual ratas. El benévolo Duke optaría por la primera opción. Lástima que yo no sea él y que, aparte, acabe de matarlo.

Os seré sincero, odio a los de vuestra especie. Duke se creía alguien especial, alguien con derecho a guiarnos. Nuestro pastor. Usaba a nuestra especie como mercenarios, alimentándolos a través de tubos y manteniéndolos en un penoso estado de hibernación asistida. Y eso le granjeó la muerte. Y vosotros, por más que os pese, luchabais por su causa.

Pero no soy un broken vengativo. Y es mucho mejor dejaros vivos, para que así podáis proclamar el mensaje. Pureza ha sido destruida, y Santuario tiene un nuevo líder; Chikan el incorruptible. Los humanos recibiréis vuestro merecido, y todo aquel que se nos oponga será destruido. ¿Suena bien, verdad?  Pero me temo que, por otro lado, podríais ser unos enemigos bastante tocapelotas. Así que tengo una potente disyuntiva entre manos. ¿Os dejo vivir o termino con vuestro sufrimiento?
-el broken estuvo debatiendo durante unos instantes, hasta que al final se decidió.- Ya sé. Tenéis treinta segundos para intentar escapar o esconderos. Una vez pasado ese tiempo, iremos a por vosotros. Será como una cacería. ¿Qué os parece?-antes de que pudiera contestarles, el broken asintió.-Sabía que os encantaría mi propuesta. Bien, el tiempo comienza ya.

Después de aquello, el broken comenzó a contar los segundos con sorprendente precisión, como si se tratase de un cronómetro.

-Uno. Dos. Tres.

Los siguientes eventos fueron mucho más esotéricos si cabía. Esta vez Shiro se encontraba en una visión de primera persona. Nada más abrió los ojos, descubrió por la decoración y por el frecuente color rojo que se encontraba en el salón de la Mansión Carmesí, su hogar y el hogar de la estirpe Tsumin, formada hasta entonces por dos miembros.

Si trataba de mirarse los brazos o el bajo torso y las piernas Shiro descubriría que le era imposible. No en vano aquello era como una de esas toscas simulaciones de Infranet en las que se encarnaba al protagonista de un juego de disparos. Al principio pudo recorrer la mansión a placer pero llegado el momento se convertiría en mera espectadora.

Más pronto que tarde, en aquella visión tan mareante, Shiro fue “guiada”. Primero sus pasos se apresuraron, hasta convertirse en un angustioso correr. Luego, salió al exterior y se subió a uno de los caballos emblema de su padre. En ese estado, a Shiro le resultaba del todo imposible recordar su seudónimo, pero sabía que era algo que expresaba grandiosidad.

Tras unos interminables minutos  de caminata en el que su estrambótico avatar comenzaba a tener tics resultado de su impaciencia, finalmente el avatar tiró de las riendas del caballo y este se detuvo.  Aquel jardín era fácilmente reconocible. Se encontraban en la excéntrica mansión de Melouse.

Fue recibido por el mismo sirviente que había guardado su espada, pero no se la devolvió. El avatar atravesó los corredores hasta encontrarse con el único vampiro que permanecía en la mansión, el señor Lemanski. Este le otorgó un dispositivo de curiosas formas y finalidad desconocida y el avatar y él estuvieron hablando largo y tendido.

Unos minutos después y retomando el apresurado ritmo de antes, el avatar ordenó algo a uno de los sirvientes. Este lo condujo a una de los carruajes de Melouse y le hizo montar en la parte trasera. A través de la ventana, Shiro se percató que el recorrido era similar al que ella había seguido. Pero esa vez pudo ver más desperfectos si cabía. Era como si en la MediaCiudad, a la que el carruaje acababa de llegar, hubiera tenido lugar una pelea.

Finalmente, el carruaje se detuvo y el avatar se internó en las calles de la Media Ciudad. Caminó hasta encontrarse con una figura que lo esperaba en la penumbra. Aquel lugar le era conocido a Shiro.

Fue entonces cuando la visión se cortó. Pero otro tipo de sueño, esta vez más onírico, hizo de reemplazo.

Shiro estaba montada a lomos de una estrella. En su lugar, Shiro pudo ver como un haz de luz proveniente de su montura se dirigía hacia una tenue llama. Antes de que este impactase en el fuego, dicho elemento tomó la forma de una bailarina ígnea que rápidamente esquivó el haz de luz haciendo una cabriola. Después de aquello, el fuego se extinguió y solo quedaron cenizas tendidas en el suelo.

Acto seguido, tras unos segundos en los que nada pasó, un enorme reloj de arena se interpuso entre la ceniza y los haces de luz. La arena comenzó a deslizarse desde la parte superior del mismo hacia la parte inferior.

FDI:
Lilith recibe 3 pv de daño en concepto de caídas y cristales alojados en su cuerpo y Friedrich 7 debido a los numerosos flechazos. Si mis calculos son correctos, la Furia Roja se encuentra cercana al desvanecimiento.

_________________
avatar
Dezba Wakanda

Mensajes : 720
Fecha de inscripción : 11/11/2013
Localización : Navarra

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Friedrich Von Faust el Sáb Jun 06, 2015 12:34 am

Allí, allí se encontraba a su gusto. Era uno de aquellos escenarios discordiantes, llenos de sufrimiento, sangre, gritos de angustia, y muerte. Muerte sobre todo, la sangre es la salsa, el sufrimiento condimenta, pero la muerte; el olor a muerte pululando en el aire invariablemente da este toque de satisfacción que saboreo ahora mismo.

Se dijo luego de haber salido airoso de la maniobra contra aquellos dos convalecientes enemigos. Una victoria sin gloria, ni honor, pero poco importaba para el infame Cyborg que generalmente causaba daños a la población civil en su intento de dañar al sistema.
Y aún así, se sentía insatisfecho. Este no es mi lugar. Mi lugar es entre el pueblo, pregonando mi palabra y segando las almas de las personas que escuchen mis palabras. La mantaza seguía, indiscriminada. Los victoriosos empujaban la formación enemiga, pateando los cuerpos  inertes o moribundos de los que caían. Masacre de la que participó activamente Friedrich, Bala oscura, a pesar de las heridas de múltiples flechas que se incrustaron en su viva carne sin extensiones metálicas. Aún así, el sólo hecho de estar combatiendo le empujó a ignorar el dolor y seguir aguantando en la vanguardia, mientras Casmere moralizaba nuevamente a la tropa con sus palabras. Al parecer Casmere se ha convertido en una especie de Alguacil para estos. Pensó.

-Tendrá que morir.
– Dijo la conciencia, que le acompañaba desde hacía un rato en la marcha. – Todo sacrificio es aceptado en cualquier campo de batalla; nadie recuerda a los muertos que allí fenecieron, si no es con los honores de haber combatido. ¿Infamia? ¿Reputación? Lo importante es que allí, se luchó por un ideal. Luchar por un ideal, cualesquiera fuesen sus motivos, el solo hecho revierte las impurezas que empañasen antaño su espíritu. Le purifican, le dan una muerte digna; aunque sólo lo fuese para él. Morir con la mente limpia es quizá uno de los mayores perdones divinos.

Habló su conciencia desapareciendo al instante que una sombra proveniente de las alturas aplastó a unos cuantos combatientes. Friedrich dirigió una breve mirada a la derecha, sin desconcentrarse lo más mínimo de la batalla que tenía en frente.

Lo vio.

Era el Alguacil. Con una suerte de taladro a modo de arma, atravesaba cual papel los cráneos de los fieles a Brav, uno tras u otro durante un tiempo, hasta que se acercó lo suficiente al Profeta.

Le retaba a un duelo.

-Así, pues, Alguacil. ¿Cómo se siente el rey luchando contra el golpe de Estado? ¿La ineficacia de su propia sabiduría aqueja vuestra mente; o es que ignoráis las consecuencias de vuestros actos pasados si todo llegase a salir mal? – Esperó un instante. – Da igual. Las consecuencias sólo actúan si uno es atrapado; y ese será tú destino. Acepto esta pieza, mi damisela.

Con un poderoso arranque, luego de ese pequeño intento de conversación que había iniciado,  Friedrich se lanzó al ataque. Dirigiría primeramente, un potente rodillazo lateral al cuádriceps izquierdo del Alguacil; de encajarlo y desestabilizarlo, giraría su tronco a gran velocidad, para propinarle con potencia un duro codazo en la sien derecha y por último, terminar la combinación con una patada giratoria en lo que sería la quijada. Culminado todo esto, intentaría evitar cualquier contra ataque de su contrincante.

FDI:

Velocidad 1, acciones 2.
1: Técnica "Dragón ascendente"
2: Técnica "Dragón ascedente" (continuación) + Esquivar

_________________

avatar
Friedrich Von Faust

Mensajes : 83
Fecha de inscripción : 30/04/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por shiro tsumin el Sáb Jun 06, 2015 6:02 am

La verdad que el mundo de los sueños es un lugar raro, el más raro del mundo podría decir; esto lo digo porque allí todo puede pasar, las leyes de la realidad no tienen poder en ese lugar, nadie te puede parar allí porque nada es real. Constantemente, las veces que me encontraba en ese lugar, me preguntaba si alguien que soñara tanto como yo le gustara ese mundo, pues luego de un tiempo sele hasta dar miedo o terminar aburriendo; esto lo sabía a pesar de que eso no pasaba conmigo, ya que era lógico imaginar que si alguien al cual no le gusta lo desconocido se encontrara en un lugar donde eso mismo era lo que reinaba, se sentiría asustado o desesperado por salir. En mi caso siempre me había agrado estar allí, no podía extrañar a nadie, o a casi nadie, estaba muy sola en el mundo real, más allí podía hacer lo que yo quisiera sin nadie que esté por encima de mí me lo impidiera….bueno, al menos en la mayor parte de los sueños.

Después del encuentro con la “yo anormal” las cosas volvieron a ponerse extrañas. A penas abrí mis ojos, vi las cortinas de color carmesí, la mesa pintada de bordo, el techo de rojo claro, una alfombra de color Ruby con algunas partes de hilo plateado y las paredes de un rojo natural, no tan claro ni tan oscuro. Todos esos elementos indicaban sin duda la misma cosa, me encontraba en el salón de la mansión donde vivía; aun así no estaba en la realidad, eso era obvio, ya que no podía ver mi cuerpo, como uno de esos jueguitos de la Infranet que probé hace tanto tiempo “Demonios, ya me estaba ilusionando, creo que no será uno de los sueños normales…” pensé, aunque las palabras que aquella chica tan parecida a mí me dijo aun resonaban como si siguiera a mi lado “Se que había escuchado eso antes… ¿pero dónde?....quizás si recorro un poco el lugar me ayude a recordar, aunque cuando de verdad regrese tendré que fijarme mejor” Salí de ese lugar por una puerta pintada de blanco, esta dio acceso a un pasillo con varios cuadros con pinturas, las recordaba más o menos bien,  por lo que en los cuadros que no recordaba solo veía un manchón de pintura negra. Algunos de estos eran una chica a la cual solo se le veía de la cintura para arriba, tenía cadenas agarrándola de los brazos y estaba sin ropa; a pesar de esto tenía una sonrisa en la cara y en el marco rezaba “gruesas cadenas”; lo especial de este cuadro era que lograba darme pena, a pesar de que no sabía bien el porqué de esto.

A ese le seguían otros con los títulos “palabras mudas”, “olvida la luz”, “princesa podrida”  y otros tantos así, aunque sin mucha más importancia. Al final había un arco en la pared que daba acceso a un pasillo perpendicular a el que estaba ahora, lo interesante es que había una curiosa carta en un marco, lo reconocía y era lo que buscaba al pasar por allí, era muy interesante ver que en ella decía como título “cancelación del proyecto, acuerdo para el proyecto redención” “¿Tendrá esto algo que ver? Diablos, olvide que era un sueño….no puedo ver bien que dice…aunque de verdad quiero hacerlo…bueno, es interesante el contenido aunque pueden ser imaginaciones mías y no algo real, aunque aun así…” pensaba mientras veía el pergamino en el muro, lo que llegaba a leer era
Entonces, el ángel le dijo al inquisidor: desenfunda tu espada, para que mi ira caiga sobre tus enemigos, sea inocente o culpable del mal que te provoco, sea un aliado o un enemigo; al levantar tu espada estarás dispuesto a hacer un bien o un mal y recibir una recompensa o un castigo por este.
El caballero extendió su espada hacia el mismo ángel…y sobre este cayo fuego y relámpagos.
Así de noble con los demás seres que le rodeaban fue su decisión; que el ángel, el cual no recibió daño alguno, le dio la recompensa que se merecía por no haber sido tentado por la maldad de un posible impostor de una divinidad…


La verdad que se me hacía imposible el creer esa historia, tenía muchos fallos argumentales, quizá la versión “no-sueño” era mejor, pero aun no tenía manera de saberlo; al dar vuelta a la derecha en el nuevo pasillo que tenía delante de mí, sentí como si dejara de llevar el control de mis acciones y solo pudiera ver lo que pasaba. Caminaba cada vez más rápido siguiendo un rumbo que no podía saber, paso que en unos pocos segundo se convirtió en una forma de correr casi como si estuviera escapando de algo o alejándome de alguna cosa; cuando estaba a punto de salir al exterior quise cubrirme la cara con las manos, pero mi cuerpo parecía no responder a estas acciones “T-tranquila…s-solo es un sueño…” pensé para calmarme mientras salía al exterior de noche, cosa que me calmo a pesar de que no era el mundo real. Después de esto me subí a un caballo que estaba en frente de la puerta, reconocí al instante que se trataba de uno de los caballos de mi padre, tenía algo especial…aunque no recordaba bien de que se trataba, solo recordaba que era algo especial; era como cuando iba a buscar algo y a medio camino se me olvidaba, sabia de que se trataba, pero no que era en concreto “¿porque estoy haciendo esto? Demonios….no comprendo nada”  pensaba.

Aquel corcel recorrió una distancia bastante grande durante varios minutos, en estos pude ver como extrañamente no había personas en la calle “bueno, tratándose de un sueño esto no es raro y aun si nos trasladábamos al plano de la realidad, tampoco lo seria, por cómo estaba la noche y por la posición de la luna o lo que parecía serlo, era bastante tarde para que hubiera movimiento”  esa fue la explicación que le busque a esa situación, eran las cosas que pensaba para mantener un poco de estabilidad en aquel extraño lugar de mi mente que, a pesar de los años, no terminaba de comprender del todo. Al parecer yo, la persona que estuviese encarnando o lo que sea que me llevaba por un sendero desconocido para mí, empezaba a cansarse, esto lo deduje al sentir como tenia algunos tics en el ojo derecho, claramente una muestra de impaciencia; seguido de esto, tiro/e de las riendas de aquel equino y este se detuvo, por lo que se podía apreciar, frente a la estrafalaria mansión de la Srta.Melouse “¿De nuevo aquí? ¿Qué significa todo esto?” me dije a mi misma al mismo tiempo que me bajaba de aquel caballo.

El que me recibió era el mismo el que le había entregado mi espada “Deme lo que le di por favor” era lo que estuve a punto de decir, solo que recordé 2 detalles importantes 1-no podía hablar y 2- me encontraba en un sueño, no estaba en el mundo real. Luego de entrar por el mismo pasillo con el cual había ingresado a ese lugar por primera vez, me recibió un hombre de pelo rubio oscuro, ojos pequeños y cara pálida que al principio no reconocí, esto se debía a mi cansancio mental por la situación que había tenido que pasar “este era el señor… ¿crimefe lema? No, para nada…. ¿kiffeo lamito? Pff, ridículo, no recuerdo haberme reído, este tipo era demasiado serio para portar un nombre tan poco honrado…mmm….piensa, Shiro, piensa…. ¡claro! Su nombre era Kristoff Lemanski, un guardaespaldas….no, espera, ese era el otro, meh, no importa su profesión” fue con lo que me distraje, además de fijarme aun en su aspecto y en la mansión, para ´pasar esos minutos que estuvo hablando con la persona que me llevaba.

Luego de que la persona que me llevaba y ese singular hombre terminaran de hablar, lo que sea que me llevara retomo su paso apurado y grito una orden que no me tome la molestia en escuchar, parecía casi como si me estuviese durmiendo en mi sueño, cosa que en verdad ya me había pasado; según había leído en un libro hace mucho tiempo, se podía entrar en un sueño dentro de un sueño, dentro de un sueño, dentro de un sueño y así hasta donde la mente de esa persona aguantara y su imaginación alocada la llevara. El sirviente que había recibido la orden me condujo, o al menos al yo que era controlado, hasta un carruaje parecido al que había tomado para ir hasta la subciudad y me hiso sentarme en la misma parte en la cual había viajo hasta lugar nombrado anteriormente.

Grande fue mi sorpresa al observar que la media ciudad parecía un campo de guerra, como si de una batalla entre 2 bandos muy bien armados se hubiese librado momentos antes de que yo o el avatar que me llevaba, llegáramos “¿Será que la veo  así porque lo primero que vi al llegar a aquel lugar fue la catedral de Épsilon destruida? Quien sabe…” una vez aquel vehículo se detuvo, la persona que me llevaba camino una notable distancia por las calles de aquel destruido lugar hasta llegar a un callejón, en este pude dilucidar una silueta, una figura que no llegaba a verse del todo clara, esperándome en la penumbra; admito que sentía curiosidad por saber que era, una da duda muy grande, una incógnita que quería resolver era ahora aquel misterioso ser. Pero esta no pudo ser respondida, ya que, como estaba pasando mucho ese día, ocurrió otra interrupción entre mis acciones, solo que esta era mucho más rara y de ensueño que las demás.

En el nuevo sueño yo estaba, literalmente, subida encima de una estrella, se sentía…bien, cálida, segura; a pesar de ser peligrosa para mí por su luz, me agradaba estar allí, era un sentimiento difícil de explicar con palabras; una luz salió del cuerpo celeste en el que estaba montada para dirigirse hasta una llama, pero tan solo unos momentos antes de que llegara a un punto de impacto, ese fuego se transformó en una especie de bailarina y con un  movimiento lleno de gracia esquivo el impacto “Si, si, muy lindo todo, pero esto solo me hace sentirme drogada…” era lo que pensé sin ninguna emoción al ver lo que otros hubieran clasificado como espectáculo maravilloso. Luego de eso, se repitió lo mismo que con las otras figuras, ese fuego se convirtió en cenizas y se cayó al suelo “¿Es que esto representa mi vida? Todo…inútil y sin sentido…” pensé algo triste mirando el suelo y aprontando los puños, o eso intentaba. Pero algo nuevo ocurrió al cabo de unos cuantos segundos, un reloj de arena se puso en medio de la luz y las cenizas, mientras la arena del interior de este, caía desde la parte superior hasta la inferior

-Que se supone… ¿qué es todo esto?...no…logro comprender nada…me siento como si de nuevo estuviera en aquella habitación, la impotencia de mis actos es bastante grande y lo que llegue a hacer…no será nada más que un sueño, es decir, no afectara a la realidad…- me sentía bastante mal en ese momento, por lo cual empecé recordar la canción que esa “yo anormal” había intentado cantar, solo que le había cambiado un poco la letra; era más como “El frio y la oscuridad de este cuarto me consume, mientras a mi lado…una telaraña crece sin sentir que estoy allí…la lluvia me distrae, rompiendo el silencio de esa noche…nadie puede notar, el eco que crea mi triste voz…” pare un segundo para ver como seguía la cuenta del reloj, pero solo había avanzado un poco y seguí recordando “Al final de un oscuro corredor…una silueta sola se dibuja, se mueve igual que la lluvia por la pared…deja un lagrima caer…” luego de terminar ese fragmento, una leve sonrisa se formó en mis labios al recordar como terminaba aquella canción, aunque esa parte final la había creado el día en que mi padre había pasado a mejor vida, no durante mi encierro “Mientras le ruego a la oscuridad y me inclino amablemente para la luna, siento como se abren mis nuevas alas carmesí…pues a pesar del frio y la soledad… el infierno puede florecer…” luego de hacer esto, me tome de las manos y me quede esperando a  ver qué ocurriría luego en aquel estrafalario lugar.
avatar
shiro tsumin

Mensajes : 58
Fecha de inscripción : 23/12/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Lilith el Dom Jun 07, 2015 1:46 pm

Cuando atravesó el agujero que se abría en el muro cual fauces hambrientas, la desesperación que ya de por sí sentía Lilith se acrecentó un poco más. No tenía ni la menor idea de donde se encontraba ¿cómo iba a encontrar una clínica rápidamente así?

El dolor fluía a lo largo de su cuerpo como si de electricidad recorriendo un circuito de cobre se tratara, y cada vez le resultaba más difícil pensar con claridad. Tenía que sacarse la bala del hombro, pero aquel no era el momento. Sulli estaba muy mal, no podía esperar...

Y entonces su mejor amigo cayó en el silencio más absoluto. El pulso de Lilith, ya de por si acelerado por la presión del momento, se disparó aún más. -No, Sulli, no me jodas...- fueron las únicas palabras que logró pronunciar, soltadas como una plegaria desesperada a algún dios cuya existencia desconocía, implorándole que su compañero viviera. Al mismo tiempo, dirigió la mano que tenía libre hacia su cuello, para tomarle el pulso.

Casi inmediatamente después de que lo hiciera, su instinto le impulsó a lanzarse al suelo. El cuerpo inerte de Darren también impacto el sucio pavimento, lo cual le hizo apretar los dientes con fuerza, pero no era momento de lamentos.

Al girarse descubrió que los atacantes no eran otros que los broken de Duke. Claro, pensó. Si el hijo de puta hipócrita puede dispararme por querer salvarme a mí y a Sulli, sus soldados deben ser igual de mierdas o peores...joder. La pelirroja se percató de que al hombro del que parecía el líder estaba la tal Lucrecia, en apariencia muerta, dormida o inconsciente, pero no estaba como para distraerse preguntándose que le habría pasado.

Escuchó las palabras del tipo sin rechistar, ya que no se veía capaz de articular palabras para llevarle la contraria al amenazante broken. Cuando acabó llegando a la conclusión de que iba a "cazarlos", la desesperación se apoderó de ella aún más. Durante un momento había creído que les darían atención médica, que podría descansar por fin... pero no. No iba a ser así. Nuevamente, la vida le apaleaba y le hacía ver que no podía confiar en nadie, tan solo en su propia fuerza.

Así pues, apretó los puños, se cargó a Sulli de nuevo, pese al dolor y al esfuerzo que suponía aquella acción, y le dijo las únicas palabras que se le ocurrían al pielgris:

-Que te den... por el culo ¡Hijo de puta!

Tras el evidente esfuerzo que le había supuesto soltar tan impetuoso insulto, corrió con Sulli a cuestas. Trataba de contar los segundos que le quedaban, pero era incapaz. El dolor manaba de sus heridas, como si de fuentes de sufrimiento incandescente se trataran. Se dirigió hacia los montones de basura que colmaban los alrededores de la fundición, como si de colinas se tratara.

Al verlas, una idea cruzó su mente fugazmente. No tenía tiempo para reflexionar; estaba cada vez más ida, y dudaba que pudiera seguir su travesía mucho tiempo, así que actuó. Rápidamente extendió el brazo que le quedaba libre según pasaba junto al montículo de desperdicios más cercano, y se concentró. El fuego se desprendió de su piel, cruzando el aire para dirigirse volátilmente hacia el que sería su nuevo combustible.

Una nueva oleada de cansancio se apoderó de la ya exhausta Furia Roja, pero no podía parar. Confió en que su desesperada acción hubiera dado resultado, y que el humo resultante del incendio del montículo cubriera su retirada. Aunque todo podía salir mal; el margen de error era cada vez mayor, y tanto su vida como la de Sulli pendían de un hilo.
FDI:
Velocidad 1--> Acciones 2

-Tomar el pulso a Sulli+Cargarse a Sulli de nuevo (indiferentemente de si está vivo o muerto)

-Correr hacia los montículos de basura/ruinas+Usar Torrente Piromántico para tratar de prender uno
avatar
Lilith

Mensajes : 131
Fecha de inscripción : 19/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Dezba Wakanda el Mar Jun 09, 2015 5:49 pm

FRIEDRICH

La batalla entre Friedrich y el Alguacil comenzó de forma intensa. Los brazos de ambos chocaron después de que Friedrich dirigiese un rodillazo hacia las piernas del Alguacil. Solo logró desequilibrar ligeramente a aquella mole y sus brazos terminaron encontrándose cuando Friedrich estaba dispuesto para efectuar la segunda parte de su combo mientras el otro brazo del Alguacil, el que portaba el taladro, rozaba el bajovientre de Friedrich. A pesar de todo, esta se llevó a cabo con éxito, pero el cyborg recibió varias rozaduras fruto del taladro del Alguacil.

Finalmente, el combo culminó con una patada por parte del altea que terminó postrando al Alguacil en el suelo. Friedrich se lanzó hacia atrás con el fin de esquivar los futuros contraataques de su enemigo, cosa que consiguió. Pero al bajar la vista al suelo pudo ver como la sangre caía regaba el suelo. El cyborg comenzó a sentir fuertes punzadas en el vientre, como si algo de dentro estuviese cercenando sus órganos vitales uno a uno.

El dolor era tan fuerte que el hombre lata terminó obligado a doblarse sobre sí mismo mientras su enemigo se acercaba hacia él. El Alguacil no se encontraba en mejores condiciones que su adversario, pues su armadura comenzaba a caerse a pedazos y a agrietarse. Pero a pesar de ello, una vez llegó hasta él, sonrió y puso en marcha su taladro.

Con un brazo, agarro al cyborg del cuello y lo levantó en el aire.

-Lo siento, Friedrich, pero no puedo permitir que salgas de aquí. Es por tu bien. No te gustará lo que aguarda en el exterior. Espero que algún día me perdones.-dijo, casi de forma paternalista.

En el último segundo decidió desactivar el taladro y, a pesar de ello, lo clavó en el vientre del cyborg, abriendo las costuras que Lisa había cerrado previamente y dejando que la sangre manara en mayor cantidad.

El dolor era insoportable, y el Alguacil se recreó en aquella tortura, clavando su taladro como si de una picadora se tratase y revolviendo los fragmentos de calavera del interior de Friedrich de una forma inimaginablemente dolorosa. Incluso Elizabeth comenzó a gritar en la cabeza del cyborg, exigiéndole que detuviera aquello.

Mientras tanto, Casmere y sus tropas parecían haberle abandonado. Estaba solo, como siempre había estado. Y solo él podría salvarse de un destino peor que la muerte. Entre los gritos de dolor de Friedrich solo se destacaba un sonido. Las "bisagras" del Alguacil comenzaba a chirriar, como queriendo acompañar a la melodía.

LILITH & SHIRO

Shiro seguía siendo un mero testigo silencioso del mundo de los sueños. Una vez se hubo situado, vió como la bailarina de fuego se desplazó toscamente y ejecuto un grácil movimiento para escapar del haz de luz. Al llegar a dos torres de marfil se detuvo y comenzó a quemarlas, haciendo que purpurina saliese de ellas. Alrededor, fastuosos palacios y elegantes mansiones se extendían por doquier.

Y la luz se detuvo, envuelta por la purpurina. Y de nuevo, el entorno cambió. Esta vez estaba donde lo había dejado antes, siendo controlada por su propio avatar. Y desde los ojos de este podía divisar aquella misteriosa figura. Se trataba de nada más y nada menos que de Jared, el hombre que le había conducido a la Subciudad.

Para sorpresa de Shiro, su avatar agarró a Jared y comenzó a golpearlo, primero con vigor y fuerza y más tarde, para cuando el rostro de aquel pobre hombre era tan solo una masa sanguinolenta, más lentamente. Finalmente, Jared suplicó clemencia. Shiro averiguó esto a través de sus gestos y su rostro, pues las palabras que aquella persona emitía no llegaban a ser procesadas por su cerebro.

Al cabo de unos instantes, el hasta entonces agresivo avatar se calmó y le tendió la mano a Jared, el cual le condujo, cojeando y asustado, a la Subciudad. Antes de abandonar la Media Ciudad, Shiro se percató, mediante los ojos de su avatar, de cómo el sol comenzaba a elevarse. Una vez allí, siguieron el recorrido exacto que la propia vampiresa había recorrido hasta llegar al edificio abandonado donde Shiro había encontrado al trío de vampiros.

Pero la sala estaba vacía, y solo unas pocas manchas, quizá de sangre, adornaban el suelo de aquel lugar donde Shiro había sido tomada por los impetuosos vampiros y estos, tras desfogar sus instintos sexuales, habían ido a calmar sus instintos vampíricos. Jared, ahora lleno de hematomas, estaba arrodillado en el suelo, y hablaba con el avatar como si estuvieran inmersos en el escenario de algún crimen.

Al cabo de algún tiempo, Jared salió del campo de visión de Shiro. Para cuando regresó, el avatar fue conducido por él a la salida. De nuevo, emularon el recorrido que Shiro había seguido, esta vez acompañada de los vampiros, hasta dar con el lugar donde Nox se había reunido con los Demonios del Edén.

Una vez allí, ambos, el avatar y Jared, descubrieron que no eran bien recibidos en aquel sitio. De hecho, fueron rodeados pronto por los pandilleros. Pero había una particularidad, aquellos pandilleros no eran humanos, lo más que había eran mestizos. Robín habló, en un tono un tanto arrogante a juzgar por su pose. Ya no llevaba la gorra, y sobre su cabeza sobresalían dos cuernos, lo que indicaba que la sangre de los demonios corría por sus venas.

Jared se adelantó, ampliando los brazos de forma retadora, como si quisiera abrazar a Robin y sus amigos. El avatar, a juzgar por los toscos movimientos que Shiro percibía, se adelantó y se interpuso entre Robín y Jared. Fue el propio Jared quien lo apartó. Shiro sintió como rodaba por aquel árido suelo. Cuando recuperó la panorámica la vampiresa pudo discernir como la marabunta se cebaba con Jared. Al cabo de un rato, dos fallen agarraron de cada brazo al humano, que apenas podía tenerse en pie y trastabilleó hasta quedar de rodilla ante Robín. Mediante la observación de las orejas de aquellos fallen se podía extraer todo tipo de información útil, pero la más representativa de todas ellas era que se encontraban extasiados, como si se sintieran importantes.

Finalmente, Robin se detuvo para hablar con el avatar y, al cabo de unas duras negociaciones a juzgar por las caras de los presentes, le dejó marchar y le dio un apretón de manos. Mientras el avatar caminaba por la calle, Shiro veía a través de sus ojos cómo varios mestizos perseguían a mujeres y niños humanos y los apelaban hasta la muerte. Los que tenían suerte, tan sólo eran arrastrados por los corpulentos mestizos (muchos de ellos combinaciones tan insólitas como medio broken medio demonio o incluso mitad fallen mitad munchkin) hasta Dios sabe donde.

Impasible, el avatar siguió su camino durante unos cuantos minutos más. Finalmente, el avatar se detuvo. Ante él se encontraba la Fundición, y veía a lo lejos como entre las ruinas que rodeaban el edificio, una pira ardía con inusitada intensidad.

La temblorosos dedos índice y pulgar de Lilith se situaron sobre la muñeca de su malogrado amigo, con el fin de intentar tomarle el pulso. Lilith no estaba versada en medicina, pero a pesar de ello en lo más profundo de su ser Lilith sabía que no quedaba pulso en lo que antes era su amigo. De hecho, el cuerpo del altea estaba alcanzando un color pálido que poco más podía indicar que no fuera que la muerte había llegado. Y con ella, la desolación se hacía patente.

Alrededor de ella, las ruinas de lo que pudo ser y no fue impregnaban el ambiente. La primera y principal era el cuerpo de Sullivan, cuyos ojos cerrados y rostro congelado expresaban una desolación sin igual. Su sangre había dejado de fluir, como negándose a seguir con aquel penoso espectáculo.

A su espalda descansaban varias ruinas. La Fundición había enterrado a grandes hombres, llevándoselos con ella a la perdición más absoluta. Incluso Duke el salvador había perecido bajo su influencia. Y sus esbirros la cazaban, a ella y a lo que quedaba de su amigo. La cazaban como si de un enemigo se tratara. Como si para ellos fuese un animal, sin reparar en que la muerte susurraba su cálido nombre aquella fría noche de noviembre.

Pero aquello poco le importaba a la Furia Roja. Por mínima que fuera la posibilidad de conseguir que Sullivan sobreviviese, su eterna amiga no iba a dejarlo tirado, aunque por el momento no fuese más que un cuerpo sin vida. Pero poco tiempo le quedaba al altea, si es que tenía alguno.

Y para cuando Lilith prendió los montículos de basura que se destacaban ante ella, la cuenta atrás había superado los veinte segundos. Y el broken sonreía, mientras Shiro reposaba sobre sus hombros. Y su ballesta acababa de ser cargada. Y su sádica risa, taladrando los oídos de Lilith, rebotaba a través de los cadáveres y los escombros y se hacía patente mediante un poderoso eco, un eco que encogía los corazones.

Para cuando el montículo se incendió, soltando una enorme cantidad de gases tóxicos, el tiempo ya había terminado. Lilith inhaló los gases y comenzó a toser pero, para gozo de la altea, su amigo, al que hasta ahora todo parecía indicar que le había llegado la hora, tosió también. Esa era una inequívoca señal de que Sullivan seguía vivo. Pero, ¿Por cuánto tiempo?

-Pero ¿¡que demonios?! No puede ser verdad. ¿Que demonios eres, chiquilla? Jajaja, esta ciudad nunca deja de sorprenderme. En fin, dejemonos de estupideces. Es la hora, rata callejera.
-los pasos de ambos broken resonaron sobre el sonido de las ascuas. Y un vibrante sonido de cuerda, seguido por un virote que se clavó en la ardiente pira que Lilith acababa de prender.

-¡No veo nada, joder!-exclamó el broken cuando se internó en el humo.

Fue en ese preciso momento cuando Lilith se percató de que sus heridas seguían abiertas y, contrario a lo que le pasaba a la de Sulli, su sangre seguía manando. Si no hacía nada, pronto perecería. De hecho, su vista empezaba a nublarse. En aquella situación tan comprometedora, Lilith solo contaba con el humo como camuflaje y con el conocimiento de la posición de su enemigo, a unos dos metros detrás de ella, como ventaja táctica. Ella hasta entonces no había dado señales de vida, así que los broken no sabían dónde se situaba.

FDI:
Friedrich y Lilith, sois victimas de la hemorragía. Mientras que Lilith lleva varios turnos arrastrandola (con su consecuenta caída de PV), la de Friedrich es varios grados más severa y no aguantará muchos turnos con ella. Friedrich, te estás acercando al umbral de la "muerte" mientras que Lilith casi lo roza.



Un saludo.

_________________
avatar
Dezba Wakanda

Mensajes : 720
Fecha de inscripción : 11/11/2013
Localización : Navarra

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Friedrich Von Faust el Vie Jun 12, 2015 6:41 am

Su mano era fría.

Le había cogido. Era quizá el fin.

Luego de una alocada y quizá pretenciosa, Friedrich había optado por atacar a su oponente en uno de los ámbitos que quizá, por lejos, era más versado. No obstante su gran poder físico, sus brazos chocaron contra los del Alguacil, luego de que su rodillazo desestabilizara levemente, pero no lo suficiente, a su adversario. El mismo le rozó el vientre con la punta de su arma, a la vez que él remataba su potente patada contra la ya maltrecha mole que conformaba su enemigo.

Cuando retrocedió, la sangre manaba efusivamente de su bajo vientre, y el dolor era quizá tan agudo como la desesperación misma. Una desesperación que por poco se igualaba al tiempo que habría pasado en aquella sala blanca, en la más absoluta soledad. Se había visto obligado a doblegarse, luego de que un agudo dolor que recorría todo su transverso abdominal no le dejase mayor opción. Su enemigo le había cogido del cuello con una mano. Había puesto en marcha su taladro.

Y su mano era fría. Su visión podía verse ya empañada, pero veía algo, como si estuviese viendo a través de un espejo, un espejo empañado. Un espejo cóncavo y empañado, tintado de oscuridad, negrura. El espesor de la niebla que cubría tal espejo se difuminaba, así como quizá pronto lo empezaba a hacer su consciencia. Pero, ¿qué veía? ¿Qué transitaba por sus ojos además de la locura? Nada, el espejo estaba vacío, nada se reflejaba. Absolutamente nada, una simple habitación, toda roja, y en ella, otro espejo, en un maquillador. La habitación era simple, poco decorada, suntuosa en lo que se referiría a tiempos pasados, con pequeños aires de grandeza, resquicios ineludibles de su vida anterior, cuando quizá estaba habitada, pues en ella, solamente habitaba ese mueble, descuidado, sucio; el espejo empañado y manchado de suciedad, hongos quizá; las cortinas rasgadas a sus lados, en los amplios ventanales oscuros, por los que apenas entraría un rayo de luz juguetón y moribundo, como si se quisiera representar a una dualidad, una dualidad de muerte y vida, esperanza y desesperanza.

La habitación se mantuvo vacía largo rato. ¿Cuánto tiempo habría sido? Era incalculable; no sabría distinguir entre tiempo real y tiempo imaginario, quizá inexistente, ni tampoco hubiera sabido como salir de aquél sitio.

Y dieron diez campanadas, un reloj invisible repiqueteaba el compás durante eternos momentos, resonando con fuerza y dejándole sordo. Luego las once; la oscuridad empezaba a hacerse presente. Las doce; al oscuridad era total, pero las luces de la habitación, se encendieron por defecto, automáticamente. Debajo de la puerta, que quizá daba a un rellano, sombras iban y venían, como si aquél corredor fuese una carretera abierta a todo público. Las sombras hablaban. ¿Qué decían? Imposible saberlo, imposible descifrarlo. Eran ecos, como los de la memoria, ecos inconfundibles y a la vez indescifrables, con mensajes crípticos que quizá sabemos, o quizá no. Por último, la puerta se abrió.

Una figura encorvada, sin un brazo y apoyándose en un bastón, algo gastado ya, entró apoyándose y cojeando. La tos de tísico que se escuchaba provenir de él, aumentaba a cada momento, según hacia el esfuerzo de adentrarse a aquél sitio. Hacía frío, y él iba solamente con un abrigo de cuero, muy viejo ya, y un sombrero de copa en iguales condiciones.

Se recostó sin desvestirse en el ángulo de una esquina, en la pared. Los ruidos del exterior se escuchaban cada vez más fuerte, así como las expectoraciones provenientes del hombre. Con desdén y añoranza miró a su mano, en el dedo anular portaba un anillo.

El silencio se hizo un rato.

Se levantó después, en su rostro el cansancio podría adivinarse a leguas, y la consumición se marcaba cada vez más en sus pálidas mejillas. Un ataque de tos le mantuvo ocupado durante extensos segundos.

Vio la palma de su mano: la flema impregnada de sangre.

-No me queda tiempo, ah… Elizabeth.
– Suspiró mientras se reponía y daba pasos lentos y convalecientes por el lugar. – No me queda tiempo, así como a ti no te sobró…

Hubiera querido pasar más tiempo contigo antes de…
- Se interrumpió mientras se enjugaba una inexistente lágrima. Sus ojos estaban marchitos.

Había llorado tanto que su tristeza se había secado, y en él solamente quedaba un frío rencor hacia sí mismo.

Le era imposible llorar.

-Pero, ¡ah! Querida mía… He logrado avances tan importantes. Lo he hecho. La instrumentalización humana… Sí, esos malditos munchkin están avanzados, pero gracias a nuestros estudios; podremos recuperar el honor.

Parecía llevar un diálogo consigo mismo. El mismo se extendió por largos instantes, tan largos como la extensa percepción del tiempo deformado que experimentaba.

-Y… Sí, en ella, encontré la salvación. – Comentó por último. – Mandé hacer unos brazos y piernas a mí medida. ¡Y pulmones nuevos! – El entusiasmo recorrió su endeble cuerpo. - ¿No sabes para qué, verdad? Yo seré el primer conejillo de indias. De todos modos, estoy a un paso del cementerio.

-Espero algún día, me llegues a perdonar… Elizabeth.

Sus palabras concluyeron al mismo instante en que el Alguacil, que le seguía sosteniendo en el aire, terminaba un diálogo curiosamente idéntico.

Y desactivó su taladro.

Pero aún así le apuñaló con él. Con una saña sin precedentes, su arma se introdujo y retiró del vientre del Profeta una, y otra, y otra vez.

El dolor.

¡Ah, el dolor! Era inenarrable, profusamente inenarrable. Increíblemente inenarrable.  A cada instante sentía que su alma se retiraba de su cuerpo, mientras su compañera gritaba sin parar.

-¡PÁRALE!  ¡ME DUELE, DUELE, DUELE! ¡TE ORDENO QUE LE PARES! ¡PIEDAD, PÁRALE!
– La imagen espectral de la mujer se retorcía, sosteniéndose el bajo vientre, el cuál se mostraba abultado, como si estuviera preñada. Se retorcía. Lágrimas de sangre manaban de sus ojos, y un hilo de la misma de la comisura de sus labios, casi a borbotones con cada puñalada del taladro del Alguacil.

Él también gritaba. Estaba solo, pero aún así gritaba, quizá por ayuda, quizá por auxilio. La situación lo ameritaba, eran quizás sus últimos momentos.

Estaba acorralado, como un animal. Y sus oídos solamente escuchaban los gritos de dolor y agonía que profería su conciencia. Y las bisagras del Alguacil, que resonaban desquiciadamente.

Y de pronto, un silencio casi de ultratumba.

-¡Tienes… que… parar…! ¡Esto! – Ordenó una sombra con voz de hombre, ronca, imperativa. Pero a la vez la embriagadora voz de una mujer, seductora, persuasiva.

-Es cierto. Tengo que pararlo. – Se cruzó de brazos en su imaginación, tomándose la barbilla con los dedos índice y pulgar de su mano izquierda, brazo que se apoyaba con el codo sobre su brazo derecho. – La cuestión es: Cómo.

-Simplemente hazlo.


Tronó la voz.

La consciencia volvió a su mente. Así como la lucidez y su capacidad de sentir de dolor. Un dolor inenarrable. Tenía que salvarse.
No, era imperativo salvarse. Se lo había ordenado su consciencia, era una orden inalienable.

El Alguacil aún le tenía del cuello, mientras se recreaba en dejarle agujereado como un colador. Pero, ¿Qué hacer? Si dudaba más de lo necesario, moriría. Miró. Sus piernas aún respondían. Sus brazos también.

Sus pocos conceptos sobre anatomía aún seguían en su mente, y se manifestaron como un acto reflejo, involuntario, cuando su puño dirigió un fuerte golpe hacia el codo del brazo que le sostenía suspendido en el aire, a la vez que dirigía una fuerte patada frontal al estómago de su posible verdugo, con el fin de liberarse.

-Me temo, querido mío. Que no moriré aquí, así de fácil.


Y presa del dolor, de liberarse, rodaría para alejarse lo más posible de su enemigo. Entonces sacaría una de sus dos preciadas pistolas.

FDI:
Velocida 1: Acciones 2
1: Golpear al codo que le sostiene + Patear al Alguacil en el pecho, con el fin de alejarse
2: Rodar para mantener distancias + Sacar una de sus pistolas

_________________

avatar
Friedrich Von Faust

Mensajes : 83
Fecha de inscripción : 30/04/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Lilith el Dom Jun 14, 2015 11:32 pm

Los dedos de Lilith, manchados de sangre y temblorosos a causa del cansancio mortal que se iba apoderando de ella según perdía más y más sangre, solo encontraron muerte. El pulso de su mejor amigo, al que cargaba cual cadáver, era inexistente.

El mero hecho de pensar en que estaba sujetando el cuerpo sin vida de su mejor amigo la hizo estremecerse.

Pero no, no podía aceptarlo. No se daba por vencida tan fácilmente. Pese a lo desesperado de la situación, pese a encontrarse cerca de la muerte, no iba a dejar a Sulli mientras hubiera una diminuta posibilidad de salvarle, incluso aunque ya no tuviera pulso alguno que indicara la presencia esperanzadora de vida. Y no lo hizo. Corrió con él, entre el derruido paisaje, acorde con su estado.

Cuando la basura prendió y todo se llenó de humo, tosió. Y entonces su amigo del alma, aquel que hace un momento parecía muerto, respondió a sus tosidos de manera recíproca. Cansada, dolorida, con la negra nube de tóxico humo dañándole los ojos, las lágrimas resbalaron por sus mejillas, yendo a impactar al sucio suelo. Todo daba igual, Sulli estaba vivo. Pero, pese a que constatar algo tan simple le subió la moral hasta los topes que podía permitirse en aquel momento, las fuerzas le abandonaban, se escapaban de sí misma. . La vista se le nubló, y al principio pensó que se trataba por tener los ojos llorosos. Pero no. Se sentía débil. Sabía porque.

La vida se le escapaba en forma de líquido carmesí, y si no hacía nada por parar la horrorosa hemorragia a la que se enfrentaba, de nada le serviría el que Darren siguiera vivo.

Así pues, pese al dolor extremo, a las ganas de llorar y a las ganas de dejarse caer y rendirse, se puso manos a la obra. Rápidamente arrancó una larga tira de su propio pantalón, tratando de darle una forma medianamente similar a una venda, como había hecho antes para vendar a Sulli. Acto seguido, se enrolló la "venda" alrededor del hombro, donde estaba su peor herida, la de bala. Se aseguró de apretar mucho. Quizás demasiado. Necesitaba acabar con tan profusa pérdida de sangre, fuera como fuera.

En cuanto lo hizo, se percató de que los brokens que le seguían estaban peligrosamente cerca. Debía moverse, pero serían más rápidos que ella. Una distracción era necesaria, se dijo, pese a estar sumamente embotada. Así que, tratando de no hacer demasiado ruido en el acto, aunque de manera algo torpe por el estado en el que estaba, pateó el primer pedazo de chatarra que encontró bajo sus pies. Su intención era impulsarlo en la dirección contraria a la que estaba, para que los brokens distrajeran su atención momentáneamente del lugar en el que se encontraban ella y Sulli. Confiaba en que la humareda escondiera el recorrido del objeto de la vista de sus perseguidores, y que solo percibieran el golpe del objeto al impactar contra el suelo. Por supuesto, era una esperanza ciertamente vana. Pero no podía si no confiar en que aquella esperanza se hiciera realidad.

En cuanto trató de realizar tal distracción, comenzó a moverse, llevando al moribundo Sulli consigo. Trataba de ser lo más sigilosa posible, para no alertarles y que el humo cubriera su avance; sin embargo, la velocidad era la prioridad ante todo.

Tenían que salir de allí. Y, sobre todo, tenían que hacerlo con vida.

FDI:
Velocidad 1---> Acciones 2

-Rajar mi propio pantalón para hacer vendas+Aplicarme vendas a mi misma (tan solo en la herida de bala del hombro, la peor)

-Patear objeto al azar en el suelo para tratar de distraer a los brokens+Emprender la marcha de nuevo con Sulli, de la manera más sigilosa posible
avatar
Lilith

Mensajes : 131
Fecha de inscripción : 19/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por shiro tsumin el Jue Jun 18, 2015 1:37 am

Paso poco tiempo hasta que algo mas ocurrió, la bailarina ígnea que había visto momentos antes, volvió a moverse esquivando un haz de luz que estaba a punto de impactar contra ella “O es muy buena…o tiene mucha suerte…me recuerda a aquella pelirroja que me encontré hoy” pensaba al verla moverse de esa forma y evitar los peligros que se acercaban a ella. Se movió con gracia una pequeña distancia hasta llegar a unas enormes torres de una piedra blanca; al llegar allí, extendió sus manos y un torrente de fuego salió de ellas, quemando las torres y haciendo que brillos violetas salieran de estas, dispersándose por todo el lugar.

La acción de la mujer de fuego, logro detener los ases de luz, al ser envueltos por los brillos de colores “Es muy lista…quisiera saber actuar con mayor inteligencia y estrategia al hacer las cosas; comprendo que, sin las personas que me rodean, no puedo hacer nada; esto no basta  para que me den pena, si no para plantearme ¿Por qué fui sola? Tsch! No quiero pedirle a alguien que me enseñe a pelear, quedaría raro el hacerlo...jeje, solo recuerdo lo que me dijo este Hiperbóreo de “Ataca sin pensar en tus movimientos y te expondrás a la muerte, duda de tus acciones mientras las realizas y tu enemigo las aprovechara para herirte, ríndete y no tendrán piedad de ti al sentirse más poderosos”….empiezo a pensar que si tenía razón después de todo” era lo que pensaba al ver eso, aunque de nada me valía en esos momentos, había tenido un momento de actuar y no lo aproveche bien.

Al terminar esa extraña visión, volví a la perspectiva del avatar; este estaba en frente de la figura que no había llegado a dilucidar, pero ahora si lo veía, se trataba de aquel hombre amigo de Abir que me había conducido a la Subciudad de forma segura. Me esperaba que, seguido de eso, empezara a hablar tranquilamente con él, justo como lo había hecho con el tipo pálido; pero grande fue mi sorpresa al ver lo que ocurrió en verdad, pues le tomo del cuello y empezó a golpearlo rápida y fuertemente, bajando la intensidad solo cuando la cara de aquel hombre estaba llena de sangre.

Al terminar la paliza, ese hombre, lejos de huir como me esperaba, le condujo con claro miedo a la subciudad. El camino que siguió la persona que me llevaba al mismo tiempo que me dejaba ver su punto de vista, recorrió el mismo camino que yo había hecho para dar con Niall y compañía; pero al llegar a la habitación estaba vacía, solo unas manchas rojas que adornaban el piso estaban allí. Más tarde, luego de salir de ese lugar, el hombre llamado Jared, aunque no estaba segura de que ese fuera el nombre, llevo a la persona que me llevaba hasta el lugar donde Nox se había reunido con los “demonios del edén” como si siguieran un rastro que había dejado al ir hasta allí.

Pero la persona que me controlaba, no tendría la misma suerte 2 veces, pues en un momento se vieron rodeados de unos pandilleros “Me persigue la desgracia hasta en los sueños…” pene tratando de hacer menos terrible esa situación. El hombre que “me llevaba” en un término extraño, hiso ademan de abrazar al que parecía el líder, el avatar que me mostraba lo que pasaba trato de interponerse entre ellos, pero el anterior mencionado le empujo con fuera, haciéndolo rodar por el suelo; esto fue muy curioso, pues sentí el movimiento de rodar en el suelo “¿¡Pero qué demonios!? Esto…pero…se supone que en un sueño no se puede sentir nada…” aquello me dejo muy confundida, nunca había visto/sentido algo igual, bueno, al menos no que yo recordara.

Cuando recupere la visión de las situaciones, pude ver como aquel hombre mostraba llevarse bien con los pandilleros, los cuales le ayudaron a mantenerse “Esto es muy raro…no lo entiendo ¿Qué significa todo esto?” en mi mente no podía encontrar, por el momento, una explicación lógica para lo que ocurría ante mis ojos. También observe como el que parecía el líder de los pandilleros se acercaba a la persona que llevaba y luego de hablar un rato en el cual trate sin éxito de escuchar el más mínimo sonido, vi como ese hombre le apretaba la mano a la persona cuya perspectiva podía ver  y le dejaba ir mientras le sonreía.

Finalmente, el avatar hiso algo que me dejo casi sin palabras, porque al avanzar unos cuantos metro llego hasta la fundición que se había derrumbado momentos antes de que me desmayase/quedase dormida; y en las ruinas que la rodeaban algo estaba ardiendo, expulsando bastante humo “E-espera…. ¿¡en que momento está pasando esto!? Si la fundición esta así… Significa que es casi en los eventos “actuales”…o si ya ha pasado tiempo es…. ¡grr! ¡No lo entiendo!” era lo que pensaba mientras dudaba de la situación, la cual no entendía muy bien.
avatar
shiro tsumin

Mensajes : 58
Fecha de inscripción : 23/12/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Dezba Wakanda el Jue Jun 18, 2015 11:38 pm

MÚSICA DE AMBIENTE:

En mi opinión este video refleja bastante bien la naturaleza del post.

FRIEDRICH

Friedrich estaba muerto. Así lo dictaba la anatomía. Sus órganos habían sido perforados por Elizabeth, quien al fin se cobraba su venganza. Pero, sin embargo, seguía luchando. Seguía viendo. Seguía viviendo. ¿Cómo era posible aquello?

Esas preguntas serían respondidas a su debido tiempo. Pero ahora Friedrich tenía asuntos más urgentes e inmediatos en los que focalizar su atención y sus limitadas fuerzas. El Alguacil lo tenía bien agarrado. Y no entraba en sus planes soltarlo.

Pero sus extremidades temblaban como si estuvieran sometidas a mucha presión. Cuando Friedrich golpeó el brazo del Alguacil, éste salió literalmente volando, haciendo que de repente el cyborg cayera al suelo.

El golpe hizo que los fragmentos de calavera todavía fueran más dolorosos si cabía. Pero lo había logrado, era libre. No por mucho tiempo. Las piernas del Alguacil dejaron de funcionar y el enorme armatoste que era la parte central de su armadura se derrumbó sobre el altea.

-He fallado. Perdóname, Friedrich.-fueron las últimas palabras que escucho del Alguacil.

El dolor era insostenible. Luchase o no por liberarse, Elizabeth se revolvía como una serpiente, picoteando sus órganos internos y produciendo heridas sangrantes de todo tipo. El suelo se cubrió de rojo. Y Friedrich perdió la conciencia, tal vez para siempre.

Lo último que escucho fue los gritos de Casmere, que no cesaba en intentar salvarle:

-Sacadle de ahí, llevadlo con Lisa. ¡Ahora!

Friedrich era un cyborg con suerte. O así parecían indicarlo todos los pronósticos. Había sido literalmente resucitado de la muerte. Oía los aplausos de varios hombres y sentía como una mano palpaba su vientre, presumiblemente hinchado. Despertó en una sucia camilla, cubierta de sangre. También así estaba Lisa, que no dejaba de intentar secarse con sus guantes de enfermera el rostro.

-Eres un tipo afortunado. Ni siquiera sé cómo sigues vivo. No he podido sacar los fragmentos alojados por miedo a matarte del todo, pero sí que los he desplazado.
-murmuró la enfermera mientras se despojaba de su bata, mascarilla y guantes.

-Friedrich es un hombre fuerte. Y nuestro salvador. El Alguacil está muerto. Nunca fue más que un maldito robot.-
Casmere le cedió algo.-Toma, es el amplificador de nuestro querido amigo. Es lo único que pude rescatar, te lo mereces. Ahora salgamos de aquí, ellos no tardaran en llegar. -diciendo esto, el joven agarró a Friedrich y, acompañado de sus soldados y de Lisa, lo cargó.

La comitiva había quedado tremendamente reducida y, pese a eso, mientras rehacían el camino andado y veían los resultados de aquel choque, no dejaban de cantar presas del júbilo. Pronto llegaron a una pared, en la que había un detector de huellas dactilares. Casmere sacó de su bolsillo el guantelete del Alguacil y lo pasó por la hendidura. El sistema reconoció su huella y la pantalla se activó poniéndose de un color verde afirmativo.

La pared se abrió, deslizándose una de sus partes dentro de la otra. Casmere lucía derrotado de cansancio y el cargar a Friedrich no ayudaba a mejorar su condición. Al notar los signos de extenuación en su rostro, Lisa se ofreció a llevar al cyborg de una manera peculiar.

-Venga, picha corta, se ve que estás cansado. Déjame llevarlo a mí.

Aquel comentario le dio fuerzas a Brav y, con tal de no darle gusto a su compañera, continuó cargando a Friedrich hasta que salieron del recinto por las cañerías del mismo. Lo que encontraron al salir del Jardín de los Lamentos era indescriptible.

La desolación se hacía patente. Las calles de la Media Ciudad estaban llenas de cadáveres. Eclesiásticos, paganos y ciudadanos de a pie habían sido protagonistas de una auténtica carnicería. Muchos de los cuerpos habían sido devorados, y los que no estaban cubiertos de sangre.

-¿Pero que cojones ha pasado aquí?-preguntó Lisa, esperando no recibir respuesta.

Siguieron recorriendo la ciudad, sin encontrar ni un alma por sus calles. Inclusive en la muralla que protegía la ciudad había habido un conflicto, según pudieron deducir. Una gran abertura y escombros se podían observar a medida que la comitiva se acercaba. En la periferia de aquel boquete, desperdigados, los cadáveres y vísceras de los guardias eran incontables.

-Al menos no tenemos oposición.-dijo Brav, en un burdo intento de eliminar la tensión que se hacía patente en aquel grupo de ex presidiarios.

Después de mucho caminar se detuvieron cerca del Anillo Exterior, precisamente en la taberna, regentada por un fallen, en la que Friedrich se había alojado. En las paredes de dicha taberna, escrita con sangre, se podía ver la siguiente advertencia:

”La Reina de Bastos ha regresado.”

¿Quién era la Reina de Bastos y que quería? Aquello era un misterio, pero no había duda de que era alguien sádico. Los cadáveres habían sido vaciados de sangre para pintar aquella frase por todo el local, en interior y exterior. En cada habitación aquella frase prevalecía, así como el olor a muerto. Pero no sólo en aquella taberna sucedía eso, sino que en su epopeya para buscar un lugar donde hospedarse los muchachos descubrieron que muchas de las viviendas, por no decir todas, del Anillo Exterior compartían esa característica tan peculiar.

-No podemos arriesgarnos a salir de aquí sin saber lo que hay allá afuera. Y mucho menos en las condiciones en las que nos encontramos. Voto porque yo y los muchachos salgamos a buscar provisiones, o algún tipo de información al interior de la ciudad mientras vosotros hacéis lo mismo con el Anillo Exterior. Nos reuniremos en el boquete de la muralla en dos días. Suerte.

Ya así Casmere y sus hombres partieron, dejando a solas a Friedrich y a Lisa. Para sorpresa del cyborg, la muchacha se mostraba preocupada por sus heridas y procuraba desinfectar sus heridas siempre que le era posible. Durante su estancia en aquella parte de la ciudad, quizá debido a la soledad, al miedo o puede que a un sentimiento más puro, Lisa comenzó a interesarse por Friedrich.

Le preguntaba cosas acerca de su pasado, y que pensaba sobre aquella situación. Finalmente, una noche el cyborg confirmó sus sospechas. Lisa se acurrucó sobre él y pasó lo que tenía que pasar. Ayudando a Friedrich a desvestirse, comenzó a bajar su pecho con la lengua. Pronto, se detuvo en la entrepierna, y proporciono un masaje testicular al altea con su traviesa lengua.

En el momento justo en el que Friedrich llegó al climax y su semilla se derramó sobre el rostro de la joven y descarada Lisa. Justo entonces, la verdad se reveló ante él. El rostro de Lisa cambió, y un rostro tan grotesco como conocido apareció en su lugar.

-Ha sido delicioso, amor mío. Jajajaja. -El rostro de Puno rió con fuerza.

Las risas inundaron la sala. No era posible. Friedrich tenía ganas de vomitar. Acababa de tener sexo con aquella abominación. Pero, ¿cómo era posible aquello?

-Don Friedrich está excitado,
es normal por otra parte.
Un escarmiento le han dado,
Puno tiene mucho arte.

Friedrich ha sido engañado
por este noble artiste.
Vamos, no estés apenado.
No es bueno estar tan triste.

Pero esta es la verdad, melón:
soy le reine de los engaños.
Jamás escaparás de la prisión
estarás aquí por años.

¿Quieres saber cómo ha sido?
Nunca volviste del trance.
De ti todos se han reído.
Vaya, menudo percance.

Sigues conectado a la red
Y hemos aprovechado
para hacerte creer
que te habías escapado.

Pero la verdad es está
conmigo te has acostado.
Y mentirías si dijeras
que de mí no has disfrutado.

Es hora de desconectarte
y que quedemos cara a cara.
Aunque puede que al despertarte
nos mandes a hacer gárgaras.

Pero no puedes librarte
de nuestra gran influencia
Es una mezcla de arte
con un poco de ciencia.


La sala cambió. Se encontraba en el lugar en el cual Ratzel lo había conectado a la Intranet. Después de todo lo que había vivido, aquello resultaba lejano. Unos tubos estaban clavados en sus venas, introduciéndole quien sabe qué tipo de sustancia en el cuerpo. Estaba inmovilizado, y ante él tres sujetos se destacaban.

Eran ni más ni menos que Valkirian, Puno y el señor Cousland. Fue Puno quien habló de aquellos tres personajes.

-Señorito Friedrich, espero que haya disfrutado del espectáculo. Nuestro querido Casmere ha sido interpretado por el señor Valkirian. Y en el papel de Lisa, Puno le grande. Por último, los extras han sido interpretados por el polifacético Cousland.

Había un fallo en aquel comentario. El Alguacil también había sido un personaje importante en aquella pantomima, pero nadie parecía haberlo interpretado. La profunda voz de Valkirian sacó a Friedrich de su ensimismamiento:

-A través de nuestra tertulia en El Eclesial su arrogancia caló hondo en mí. Fue una pena que la presentadora cortara tan pronto nuestra entrevista, querido. Pero ahora estamos juntos, y al fin he podido demostrarte lo que eres. No eres más que una rata de pruebas. No te percataste de que estábamos jugando contigo hasta que fue demasiado tarde. Eres un ser tan limitado como estúpido, y es más que probable que mueras aquí. Ahora he de despedirme, tengo asuntos que atender. Un placer conocerle, señor Cousland. Mis compañeros de La Red estarán satisfechos con el desempeño de sus funciones, y yo me encargaré de que así sea. Prepare al preso para su traslado, en un tiempo lo recogeremos.-dijo aquel hombre antes de desaparecer por la puerta. Una vez se hubo marchado, Cousland suspiró.

-Menos mal, no soportaba tener a ese hijo de perra inquisidor subido a la chepa por más tiempo. En fin, ahora que se ha ido todo vuelve a la normalidad.

-Señor, ¿me permite una indiscreción?

-Dime, Puno.

-Creo que no deberíamos darle a ese hijo de puta la satisfacción de llevarse a nuestro querido amigo. ¿Tú qué opinas, Friedrich? ¿Estás bien aquí, verdad?

-Uhm. Me interesa. Sigue hablando.


Puno presionó un botón en la pared de la sala y las baldosas del suelo que se encontraban delante de Friedrich se deslizaron unas sobre otras, dejando espacio a una especie de túnel del tamaño de Puno más o menos.

-Estoy hablando de la trituradora, señor. Sólo un hombre ha sobrevivido a ella.
-justo entonces, le torturadore presionó el botón de nuevo y Friedrich fue liberado de la silla. Pero sus piernas y sus brazos estaban atados, y se deslizó sin poder evitarlo, hasta caer en aquella especie de tubo. Mientras descendía como si de un tobogán se tratase, pudo escuchar los enérgicos reproches que Cousland le dirigía a Puno, mientras las voces se iban apagando conforme Friedrich bajaba:

-¡NO! ¡ESTUPIDA! ¡ME COLGARÁN POR ESTO!

-Es por el bien del arte, señor Cousland. No hay fuerza más poderosa que el arte. Friedrich va a encontrarse con su creador, ¿no es hermoso?


-Maldito desequilibrado. FUERA DE MI VISTA.

-Desequilibrade, en todo caso. ¡BUEN VIAJE, FRIEDRICH!
-eso fue lo último que escuchó.

LILITH & SHIRO

Lilith estaba desesperada. Desesperada pero viva, aunque no por mucho tiempo. Los vendajes que había utilizado estaban llenos de sangre y podredumbre pero aun así decidió utilizarlos, pues la situación lo requería.

Luego se entretuvo en despistar a sus perseguidores, cosa que consiguió momentáneamente. Era la hora de huir, pero Lilith sabía que con Sullivan y en ese estado no llegaría muy lejos. Aun así, no perdía nada por intentarlo.

Salió de la humareda en dirección hacia el área de población más cercana (unos edificios sin ruinas que se divisaban en el horizonte), que a pesar de todo estaba a varios minutos de distancia. Sólo tenía que andar unos cuantos cientos de metros y podría gritar auxilio.

Para cuando quisieron darse cuenta los broken, Lilith ya estaba bastante lejos. Torpemente, comenzaron a perseguirla. Ahora solo le quedaba desear ser más rápida que ellos. Pero pese a la parsimonia con la que aquellos dos perseguidores se estaban tomando su particular caza, aun así iban a mayor velocidad que la Furia Roja, a la que sostener el peso de Sullivan y esforzarse por no caer desmayada estaba pasándole factura.

Unos instantes después de la persecución iniciada, pudo ver una figura masculina distinguirse en aquel erial. Era un hombre corriendo. ¿Por qué corría? Esa pregunta se la contestó Lilith segundos después. Cuando estuvo a tan solo unos cincuenta metros del hombre, que ya empezaba a tener dificultades para mantener su velocidad, vio que era perseguido por una turba.

Dicha turba disparaba flechas para él, y el hombre no se molestaba en esquivarlas siquiera, sino que seguía corriendo, como si su objetivo fuese más importante que su bienestar físico. Lilith tuvo un presentimiento, y se giró. Un virote iba directo a su cabeza. La Furia Roja cayó al suelo, instintivamente, para esquivarlo.

El muchacho que corría tuvo tan mala suerte de ser el destinario de aquel virote, que se hundió en su costado. El joven muchacho cayó al suelo, y Lilith y él se quedaron mirando mutuamente. No había escapatoria, ambos estaban rodeados. Lilith pudo ver como la prole que seguía a su nuevo compañero de fatigas. En cuanto a este, su raza era difícil de adivinar en aquellas circunstancias, pero portaba un abrigo y una camisa debajo de este. Atado con un cinturón llevaba un pantalón largo de tono marrón. Y su rostro no era típico, sino que su expresión seria sumada a sus azules ojos y sus gruesos labios formaban una composición bastante peculiar. Los cristales rotos pertenecientes a unas gafas adornaban el suelo.

En cuanto a la turba que le seguía, estaba conformada por no-humanos no demasiado acogedores a juzgar por las horcas que varios de ellos cargaban. Además, algunos incluso portaban antorchas. El broken que había perseguido a Lilith cedió a Lucrecia a su compañero y se acercó a la altea, pisando su muñeca y pateando a Sullivan en las costillas.

-Habéis terminado vuestra tarea, por lo que veo. Nosotros también. Duke ha muerto, me temo. Lucho valientemente hasta el final, pero fue traicionado por estos dos desertores. Dejaron en tal mal estado el cadáver de nuestro amado líder que ni siquiera pude traerlo conmigo.-la muchedumbre se horrorizó y, a la vez, el broken se dio cuenta de la presencia del perseguido.- Vaya, vaya, pero que tenemos aquí. -dijo, mientras con el pie hundía todavía más el virote en el costado de su nueva presa. El afectado no dejaba de mirar a Lucrecia y se estiró en su dirección.

-A… ama Shiro. -su desesperado alegato provocó la risa del broken.

-Shiro Tsumin. Veo que la muchacha no mentía. -musitó aquel broken, lo suficientemente bajo para que la muchedumbre, situada a varios metros de distancia, no le escuchase.
Ante las palabras del broken, el misterioso muchacho se horrorizó.

-Imposible. ¿Cómo puedes…?-antes de dejar que aquel joven terminara, el broken volvió a patearlo, provocando sus gruñidos de dolor.

-Aquí soy yo quien hace las preguntas. ¿Habéis capturado a todos? -inquirió el broken, esta vez dirigiéndose a los no-humanos. Un demonio le respondió:

-Me temo que no pudimos llegar a tiempo para capturar a los hijos de Martillo. Para cuando llegamos, no había nadie en su casa.

-Bueno… no importa. No sobrevivirán, no en la Subciudad. ¿Y los demás?

-Salvo los que se encuentran en el Anillo Exterior, todos han sido capturados.

-Así que la tal María sigue viva. Tampoco nos importa, dudo que pueda hacer mucho ahí fuera.

-Pero, ¿Qué pasará ahora con nosotros? Ahora que Duke ha muerto…

-¿Acaso no es obvio? Chikán tomará su lugar, hasta ahora era el que más rango tenía después de Duke.


Otro personaje, esta vez un fallen, intervino en la conversación:

-No creo que nos hagan falta más líderes, Tello. Hemos conseguido lo que queríamos. Somos libres.

-¿Estás de coña? Mientras un solo miembro de Pureza siga vivo, necesitais a alguien que os proteja.

-Somos capaces de hacerlo nosotros solos. Hemos capturado a la mayoría.

-Exacto, a la mayoría, pero no a todos. Os hemos encargado perseguir a enfermos, ancianos, mujeres y niños mientras nosotros nos encargábamos de los peces gordos. Y mientras que nosotros los hemos matado a todos ellos, vosotros habéis dejado escapar a la prole de Martillo, y para colmo habéis sido incapaces de neutralizar a la puta de María. ¿En qué os convierte eso? En incapaces. Ahora cerrad el pico y ayudadnos, tenemos mucho trabajo que hacer. Dividíos. La mitad de vosotros se encargará de registrar la Fundición en busca de todo lo que sea útil. Y llevaos los cuerpos de Martillo y compañía, quiero colgarlos en mi pared a modo de trofeo. Los demás, seguidnos y ayudadnos a llevar a estos cuatro panolis. Tenemos que movernos rápido, la Furia Roja y su amiguito no tardarán en morir.


El fallen que hasta entonces había hablado agarró a Sullivan. Mientras tanto, el tal Tello encontró una recortada en el abrigo del muchacho del virote, y golpeó a este en la cabeza con ella hasta que cayó inconsciente.

Después se acercó a Lilith, que estaba cerca de perder la consciencia e hizo lo propio con ella, propinándole un gran golpe en la nuca que la terminó de condenar a la inconsciencia.
Despertó justo en el momento justo, en el lugar exacto. Desde la espalda de aquel broken, pudo deducir que la comitiva se había detenido. Escuchó como su captor negociaba con otra persona, a juzgar por sus palabras.

-Así que quieres a la Furia Roja. Tus gustos son un poco extraños, Ratzel. Pero te rogaría que no me hicieras perder el tiempo. Te recuerdo que eres un humano, y que a nosotros no nos gustan. Si no fueras quien eres ya tendrías un problema bastante serio.

-¿Desde cuándo se trata a si a los mayores, pequeño Tello? ¿Quieres que les cuente a estos muchachos tus historias de la infancia? No, supongo que no. Pero ahora seamos serios, muchachito. Quiero a la Furia Roja. ¿Cuántos?


Tello rió fuertemente.

-Entre tú y yo, viejo. Hoy ya me han ofrecido dinero, y en cantidades industriales.-al escuchar eso, Ratzel también se carcajeó.

-No me has entendido, querido. Me refiero a cuantos de tus hombres estás dispuesto a perder antes de darme a la chiquilla. Si fueras tan perspicaz como te crees, te habrías percatado de que tienes francotiradores apuntando a tus queridos no-humanos. ¿Estás seguro de que quieres arriesgar tu vida por una muchacha moribunda?

-Hijo de… humana. Te daré a Lilith, te concedo eso. Pero que sepas que te has ganado un poderoso enemigo, viejo.
-después de decir eso, el broken cedió a la altea a Ratzel quien a pesar de su edad aguantó bien tu peso.

-Me la trae al pairo, joven.

-¡ESPERA! ¿Por qué Lilith y no Sullivan?

-La muchacha tiene… talento. Es algo que tú no entenderías, Tallo.

-Serás…


Conforme se alejaban, Lilith estaba a punto de perder la conciencia, pero Ratzel le animaba a no hacerlo.

-Vamos, muchacha. No puedes morirte, no ahora. Te debo 100 terrans. Piensa en eso, sí.

Pero nada podía hacer que Lilith aguantase más tiempo consciente. Si sobreviviría, sólo el tiempo podría decirlo.

Shiro parecía empezar a comprender que sus sueños no lo eran así del todo. Continuó desde donde se había quedado, encarnando a su avatar, que estaba observando la Fundición a lo lejos y comenzó a dirigirse hacia allí. De un momento a otro, Shiro se percató de que alguien seguía al avatar, y este también pareció hacerlo, pues comenzó a dar zancadas más largas.

Finalmente, cuando el avatar se cercioró de que lo que le seguía no era ni más ni menos que una turba de no-humanos enfurecidos quien sabe por qué y que, para más inri, portaban antorchas y herramientas tales como sogas u horcas, e incluso algunos estaban armados con arcos, comenzó a correr.

En su travesía, varias flechas se clavaron en la espalda y los costados, pero parecía que su fuerza de voluntad y aguante estaban por encima de eso, pues siguió corriendo sin aminorar el ritmo. Finalmente, a mitad de trayecto, el avatar se topó con una mujer conocida para Shiro. Se trataba de Lilith, que estaba huyendo en la dirección opuesta al avatar y que cargaba a Sullivan. Intentaba alejarse de dos brokens, dos brokens que a Shiro le resultaban extrañamente familiares.

Cuando se acercaron lo suficiente, Shiro observó como a través de su ballesta disparaban un virote en dirección a Lilith. La Furia Roja salió de la trayectoria de aquel virote con torpeza, y el proyectil terminó clavándose en el costado del avatar, que se llevó la mano a la zona afectada y vió como lentamente se teñía de sangre, para después caer al suelo.

Justo entonces, en el preciso instante en el que notaba como la vida se escapaba del avatar lentamente, las piezas comenzaron a encajar. Se vio a si misma siendo cargada por los brokens con los que había negociado. Vio a uno de esos brokens, con el que había hablado, patear a Lilith y a su acompañante moribundo. Y después vio cómo se acercaba al avatar y hacía presión en su virote con el pie, removiéndolo. Fue la primera vez que escuchó una palabra en mucho tiempo.

- -A… ama Shiro.

A partir de esas dos palabras, tan simples pero a la vez tan significativas, Shiro entendió todo. Entendió que Alveek había intentado salvarla. Pero a la vez comprendió que gracias a sus actos, había puesto a su querido asistente en una posición demasiado comprometida. Su vista cambió a la de un águila. Podía ver todo desde arriba. Pero seguía sin tener el control. Y había sido desplazada de la acción.

No obstante, en su lugar, era capaz de observar toda la subciudad. Había caos en las calles mientras los no humanos sacaban a los niños y a las madres de sus casas, acabando con la vida de algunos y arrastrando a otros muchos quien sabe a dónde. Tenían armamento más sofisticado, estaban mejor organizados y tenían el factor sorpresa de su lado. Y el pájaro siguió volando. Pero Shiro no pudo seguir acompañándolo, pues incluso el sueño terminó por abandonarla.

Finalmente, el destino de aquella obispo quedaría en manos de sus protectores, o más bien secuestradores. Y aquella posibilidad no era óptima en absoluto. Sólo el tiempo dictaría si aquellos broken terminarían por complacer sus deseos, pero Shiro estaba en la Subciudad. Shiro volvía a casa. Pero su hogar había cambiado, y era posible que aquellos cambios la devorasen.

Pero la historia de la obispo no acabó aquí. Shiro despertó de su sueño. Despertó desorientada, dolorida y pegajosa. La sangre le cubría el cuerpo entero. Pero no era su sangre. Alveek, desnudo y lleno de heridas, reposaba sobre ella, abrazándola y protegiéndola. Delante suya, y también desnudos, un altea abrazaba a una súcubo tremendamente malograda.

Presentaba varias heridas en el vientre, tapadas con trapos y jirones de ropa. Pero el que más llamaba la atención era el altea. Su pierna presentaba un aspecto curioso, como si se hubiera torcido y estuviese recomponiéndose, y los tejidos de su costado mostraban una peculiar composición. Era como si hubieran sido rotos hacía tiempo, pero aun así aquel hombre seguía vivo.

Si Shiro miraba a su alrededor, se daría cuenta de que estaba en una celda de cuatro por cuatro y que todos los humanos de su alrededor, pues sólo había humanos en aquel lugar, compartían una característica; la completa desnudez. De hecho, algunos de ellos incluso portaban un collar identificativo con sus nombres.

El altea en cuestión no lo tenía, así como tampoco su “novia”. Pero en el cuerpo les habían grabado a fuego unas iniciales, que parecían ser las suyas. En el de él rezaba “DS” y en el escultural pero degradado cuerpo de la súcubo “AS”. “DS” estaba inquieto, como si fuera presa de algún tipo de síndrome de abstinencia.

De hecho, si Shiro se observa a si misma, se daría cuenta de que también estaba como Dios la trajo al mundo. Pero, a diferencia de sus compañeros, ni ella ni Alveek tenían ninguna marca ni ningún collar. Quizá se tratara de un trato “preferente”. Alveek estaba en tan malas condiciones que ni siquiera se percató de que estaba despierta.

Muchos de los individuos que le rodeaban no tenían ni mucho menos mejor aspecto. Fue entonces cuando un sonido inundó la sala. Eran tambores. La súcubo comenzó a temblar, agarrándose con fuerza a su querido altea, cuya mirada era impasible. Incluso Alveek temblaba un poco. Era evidente que a Shiro no le gustaría el significado de esos tambores. Pero si intentaba levantarse comprobaría que sus pies estaban atados a la pared mediante cadenas. No tenía escapatoria.

Definitivamente, había hecho un mal movimiento confiando en aquel broken.


FDI:
La aventura queda “oficialmente” finalizada. Mi primera aventura finalizada, que nervios. Jijijiji. Fuera coñas, tendréis un par de semanas para postear un “epílogo” antes de que se cierre del todo. Me gustaría además, a modo de valoración, que me dierais vuestras opiniones si así lo veis oportuno.

Pero basta de hablar de mí. Ha sido un placer jugar con vosotros y masterizaros y confío en haberlo hecho lo suficientemente bien como para complaceros. En cuanto a la trama, no ha quedado cerrada del todo pues se me antojaba una aventura muy “intensa” y no habríais sobrevivido a lo que se avecinaba (amén de que la extensión habría sido el doble). Sinceramente, me siento orgulloso del resultado y sin vuestra participación no habría sido posible. Os lo agradezco.

VALORACIONES:
Lilith: 97 %. Me duele ponerte esta nota. Me duele especialmente porque soy consciente de que te dejo solo a tres puntos de la perfección. Pero no puedo ponerte menos nota que la que me pusieron a mí, así que ahí va. Escribes bien, tu estilo me agrada. Te adaptas bien a la personalidad de tu personaje. No cometes incoherencias ni patinazos graves. Y es tu primera aventura. ¿Se puede pedir algo más? Por supuesto que sí, pero esta Inicial no es momento ni lugar para ello. Quería ver cómo reaccionaría tu personaje en situaciones insólitas y sacándola de su particular burbuja, y has respondido a todas mis preguntas. No tengo nada más que decir.

Shiro: 93 %. Tengo ideas enfrentadas en cuanto a ti. Intento ser lo más imparcial posible, pero me cuesta. Empezaste haciéndome temer por mi salud visual. Y te avisé, repetidas veces. Pero no fue hasta que empezó a repercutir en tu nota cuando cambiaste el “chip”. Pero lo cambiaste, al fin y al cabo. Y no sería justo sin evaluar el resultado final y la evolución que has tenido. No puedo ponerte menos nota que a Friedrich, pues sería tremendamente injusto. Así que, dicho esto, pasemos a la valoración. La personalidad de tu personaje es… curiosa. No voy a negarlo. Por otro lado, creo que te ha faltado sacar la vena psicópata de Shiro. Considero el ser acribillada a golpes y que una mujer se lance sobre ti con pecaminosas intenciones un motivo de enfado. Pero, pese a eso, me ha gustado la caracterización del personaje y, quitando el episodio de las sillas, no has cometido ningún error destacable (obviando cosillas como mencionar la Plaga de Sangre en pleno noviembre y cosas así menores que he notado). En otra aventura no te pasaré ni una, también te lo digo, y en esta inicial has tenido la suerte de estar “aprendiendo”. Más te vale seguir así.

Friedrich: 91 %. No te voy a mentir. Esto te duele más a ti que a mí, me temo. Sé que tu fidelidad al foro es caso aparte, no cualquiera aguanta tanto tiempo como tu para recibir su inicial. Y yo, creo, que te he correspondido como mejor sé. Por eso espero que entiendas que, aunque sé que lo del ordenador no fue culpa tuya, no habría estado de más un aviso. Estuviste un mes/dos en paradero desconocido, cuando Shiro ha tenido el mismo problema o similar que tu y si que aviso. Por eso no tendrás derecho a bonus (obvio) y tu nota es ligeramente menor. Pero dejémonos del tema ausencias y pasemos a la sustancia. Solo ha habido dos momentos en los cuales tu personaje me ha “chirriado”, al dejar ir de manera tan simple a Elizabeth (nunca me imaginé que un psicópata valorase su pene) y que tengo entendido que es un armatoste con patas con extremidades un tanto limitadas (tanto en movilidad como en coordinación) a cuyos movimientos tu les das demasiado “dinamismo”, además de no aprovechar tus implantes visuales. Creo que en los primeros turnos tuviste errores menores, pero nada que no se haya subsanado. Así que esta es tu nota, limitada en parte por tu ausencia. Y, de hecho, he sido benevolente con ese asunto dadas tus circunstancias, pero es algo que no tengo planeado que vuelva a ocurrir.

EXPERIENCIA:


Lilith: 50 puntos exp+ 10 % bonus= 55 puntos de experiencia + objeto clase C

Shiro: 50 puntos exp+ 10 % bonus= 55 puntos de experiencia + objeto clase C

Friedrich: 50 puntos exp + objeto clase C

_________________
avatar
Dezba Wakanda

Mensajes : 720
Fecha de inscripción : 11/11/2013
Localización : Navarra

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por shiro tsumin el Dom Jun 21, 2015 2:46 am

Aquel avatar que me llevaba empezó a caminar hacia la fundición, pero de un momento al oro, empezó a avanzar más rápido; por los sonidos de movimiento de alrededor, se notaba que alguien, o mejor dicho algunas personas le estaban siguiendo. Por esto de un andar lento, paso a trotar y luego a correr en dirección a aquella edificación “Demonios, sabía yo que los pandilleros esos habían sido demasiado amables con este tipo” era lo que pensaba mientras observaba la situación; en el escape varias flechas se le clavaron en la espalda y el costado derecho del cuerpo, seguramente causándole un dolor que le habría tirado, pero aun así seguía avanzando.

La fuerza de voluntad del tipo que me manejaba era sinceramente excepcional, lo que me llevo a pensar que quizás era de raza broken o demonio para no sufrir con cosa como esa; algo interesante fue que, a mitad de su recorrido, se cruzo con la pelirroja de la subciudad “¡¿sigue viva?! …no me lo esperaba, creí que había muerto; esto de verdad es sorprendente, creo que había subestimado la fuerza de esta chica, ya veo porque martillo la quería tanto” era lo que pensaba mientras veía eso, no comprendía como alguien podía supervivir a que se le cayera una construcción semejante a la fundición encima.

Atrás de aquella chica sumamente resistente se encontraban 2 brokens familiares para mí, en verdad hasta me puse a pensar que quizás podían ser los mismos que me habían “ayudado” a salir de esa fundición y me iban a llevar a casa a cambio de  algunos cuantos terrains; pero lo que más me sorprendió fue lo que paso a partir de ese momento. Uno de esos “hombres” disparo con su ballesta un proyectil hacia la pelirroja aquella, aunque esta lo esquivo, haciendo que este mismo terminara en el costado de aquel avatar que me llevaba “Creo que no soy la única a la que la mala suerte le persigue” pensé en ese momento creyendo que la visión terminaría allí y pasaría a algo más; aunque lejos de que algo así pasara, la persona que me permitía ver su punto de vista dijo algunas palabras que despertaron algo en mí; estas mismas fueron “A… ama Shiro”

Simplemente el tiempo parecía ir más lento mientras pensaba “Ese…es Alveek….jeje…siento como si temblara…tu…broken maldito…ja…jaja ….jajajajaja” empecé a reírme de una manera extraña, no era una risa de alegría, si no la expresión de que ya no controlaba al 100% lo que me pasaba; luego de eso termine por soltar algo que tenía acumulado desde que empezó esa noche “¡¡TE MATARE LENTA Y DOLOROSAMENTE!!” Fue lo que grite por dentro, tenía ganas de levantarme, volver a mi cuerpo y darle lo que se merecía, aun si moría en el proceso “Te arrancare la carne de tu cuerpo, separare tus extremidades mientras golpeo tu cuerpo, quiero matarte yo misma, no mandar a un cualquiera a que lo haga por mi, hijo de la gran puta, quiero destruirte y hacerte pedazos mientras tomo la sangre que sale de tu cuerpo. Nadie lastima a mi Alveek querido, te juro que si pudiera te haría pedazos y exprimiría tu corazón hasta hacerlo explotar con mis manos. Te matare a ti y a toda tu puta familia de ser posible cabron de mierda, quiero que sufras en el más puro infierno mientras yo rio y veo como tu cráneo es partido en 2. Quiero devorar todo lo que implicas mientras tomo el vital líquido que emana de tu cuerpo. En mi vida he sentido tantas ganas de apagar la llama de la vida de alguien, juro que si te vuelvo a poner las manos encima no me detendré hasta no verte muerto” fue todo lo que le grite mientras trataba de moverme lo más mínimo que podía a pesar de que sabía que no podía, lo intentaba con todo lo que tenía.

En lo que volvía a ver bien, aunque sin poseer el 100% de mis facultades mentales, me di cuenta que estaba desde la perspectiva de algún pájaro que sobrevolaba por allí; mi vista estaba centrada en la escena mientras seguía pensando “HAHAHAHA, te sacare la vida a golpes y estocadas mientras tú te retuerces y suplicas en una acción inútil para que te deje; nada de lo que pase podría evitar que me detenga en mi tortura hacia ti, apagare tu vida aunque me cueste la mía. Si llego a hacerlo disfrutare cada segundo de tu sufrimiento,comere tu carne cruda y lameré todo el vital líquido carmesí que caiga de ti mientras lo hago hasta quedar satisfecha; no pienso en nada más que causarte el más puro dolor del mundo. Te hare desear que los demonios de las leyendas  te capturaran para matarte y así sufrir menos que lo que yo te are si te pongo las manos encima; porque podrías haberme violado, torturado, matado e incluso quitarme todo mi dinero y hubiese sido menor mi ira;  ¡¡pero solo hay 5 cosas que adoro más que nada en este mundo y Alveek es una de ellas!!” sentía que quería destruir todo lo que había a mi alrededor, que nada respirará si aquel hiperbóreo no lo hacía tranquilo; pero justo en ese momento, todo se volvió oscuro.

Cuando volví a despertar, sentía como si mi cuerpo temblara, ya se había ido todo rastro de locura de mi cabeza; ya estaba bien, pero comprendía que no volvería a estar normal dentro de poco, si algo intenso ocurría de nuevo mi mente no lo soportaría como las veces anteriores. El cuerpo me dolía y estaba pegajosa, esto se debía a que tenía el cuerpo cubierto de sangre; mas esta no era mía, si no de Alveek el cual estaba sobre mí. Mi sirviente más fiel, más protector, más querido, estaba sobre mí, abrazándome.

-Porque… ¿porque has venido a por mí? Idiota….idiota, idiota, idiota, idiota, idiota, idiota, idiota, idiota, idiota, idiota, idiota, idiota- Repetía esa frase mientras lágrimas de verdadera tristeza caían de mis ojos, aunque estaban acompañadas de una gran sonrisa a la cual no le encontraba explicación; a pesar de que mi corazón era frio, había algo que sentía por ese hombre que me hacía comportarme completamente diferente- no sé qué quieres de mi…ni porque me sigues…pero siempre te protegeré sin importar lo que pase…pues tu eres mi salvador- esto era una de las mayores verdades sobre ese joven, pues él había hecho muchas cosas por mí; hasta le dio motivos a mi padre para temerle; esto lo sé por lo que me dijo hace tiempo.

Hace unos cuantos años, cuando ese hombre que me estaba sujetando tenía 18 años, su pelo era blanco y sus ojos verde claro, había pertenecido a un grupo de fieles del orden llamado “Deus ex-machina” el cual se encargaba de cumplir con la “palabra de dios” sacaban la fuerza de donde no tenían para proteger a la gente más pobre de los más poderosos. Por eso, una vez que vieron el modo en el que mi padre trataba a las personas (siendo autoritario, acusando falsamente a personas inocentes de ser herejes para mandarlos a la prisión; engañando personas para que fueran a su mansión o le acompañaran a la subciudad y jamás volvieran a ver la luz, etc) decidieron mandarlo a él y a un equipo de 3 personas a matarle y detener todo eso, además de darle un duro golpe a la Eclesia.

Planearon todo con anticipación de días, para que cuando pasara por una zona de la subciudad en su camino para “recolectar gente” saltarían sobre su carruaje y lo atacarían así; pero esto no termino nada bien, pues, aunque lograron tirar el carruaje y hacer que los caballos escaparan, además de matar al cochero para que no dijera nada; mi padre salió de este y le mordió el cuello a uno de los compañeros de Alveek mientras que le lanzo una piedra a la cabeza del otro. El altonato hiperbóreo no era uno de los mejores, de hecho sus habilidades eran mucho menores que las de sus compañeros, por lo que se encontraba sumamente asustado de eso; al momento de ver como se cubría asustado, inmediatamente mi padre le sonrió y se le acerco a paso lento y seguro.

Cuando la distancia que separaba a ambos oponentes no superaba el metro y medio, mi progenitor vampiro se sacó el saco y se desabrocho la camisa, mostrando total seguridad de su fuerza e invitándolo a dañarlo con la siguiente frase “-Anda, te daré una oportunidad, solo lo hago porque me divierte jugar con mi comida; vamos, golpéame en el pecho o en la garganta, si quieres puedes intentar darle a mi parte baja o incluso podrías darme con algo en el corazón-” seguido a esto emitió una risa de proporciones poca veces vista. Según lo que me dijo, sentía que estaba en frente de la mismísima muerte y esta se reía de lo patético que era, así que intento un último golpe; recogió una tubería oxidada del suelo y corrió con todo lo que daban sus piernas para clavar aquel objeto de lleno en el pulmón izquierdo de ese hombre.

Parecería que esta historia terminaría con el vampiro victorioso, pero no fue así; mi padre tenía una gran debilidad no conocida, los venenos y enfermedades le dañaban más que a los demás, un simple resfriado lo dejaba en cama días, razón de que nunca fuera a Tohidem. La cuestión con esto es que, al sentir el material infectado, se dobló y puso una expresión de dolor mientras intentaba sacar aquel objeto de su cuerpo; pero el hiperbóreo no le dejo, lanzo una patada a su cara que logro tirarlo al suelo.

Aquel día la suerte no estaba del lado del altonato, pues cayó en una pila de basura, cortándose el brazo con una chapa oxidada; esto le vino mal porque esta se infectó rápidamente, aunque tenía más problemas que eso. Sentía como una lluvia de golpes caían sobre su cuerpo herido, era Alveek que le gritaba que recibía lo que merecía por sus actos; aquel vampiro no tenía mucha voluntad para defenderse,ya que su mente no le dejaba pensar, no comprendía como era posible que un humano tan inútil como ese le hubiese tirado de esa manera. Luego se levantó y lanzo una patada en el pecho al hiperbóreo para que se aleje y tan solo en un segundo, con una enorme velocidad le atravesó con las uñas puntiagudas de sus manos el costado.

De nuevo nos encontrábamos en una situación en la que el grande mostraba tener más posibilidades de derrotar al pequeño que al revés. Pero la acción de correr desenfrenado no le permitió ver lo que tramaba el pequeño, pues con la poca fuerza que le quedaba saco una pistola y le disparo en el cuello; por motivos del cruel destino, según me dijo, era un regalo del líder de la seta para sus fieles y solo tenían que usarla en emergencias que requería el metal de dios para exterminar al mal, por lo que contaba con 5 balas de veraplata. Mi padre retrocedió con un gran dolor mientras se sostenía la herida y gritaba improperios hacia aquel pequeño hombre.

Aquí es donde la anécdota termino, pues ese día, luego de contarme eso, golpeo la pared mientras decía que no tendría que habérmelo contado y se retiraba a su habitación en la mansión. Siempre confié en que este relato era verdadero, por eso tenía admiración por el joven de ojos azules, además de querer cuidarlo; al recordar la paliza que le había dado al hombre que me guio a la subciudad junto con el recuerdo, no me parecía raro que tuviese semejante fuerza en sus golpes “Alveek… ¿porque eres tan idiota y descuidado cuando te relacionas conmigo?....bueno” pensé al ver a mi alrededor y ver las cosas que había en la celda en la cual me encontraba “Yo cuidare de ti en esta delicada situación…que me importa si la eclesia y los paganos o incluso los ángeles y los demonios no quieren verte sano y salvo; daré lo mejor de mí por cuidar de ti a partir de ahora…y romperé cada hueso de las personas que te han herido hasta ahora

En ese lugar podía ver también a 2 personas más, una de ellas era un altea que tenía varias heridas de las cuales estaba recuperándose; mientras que la otra era una súcubo que presentaba varios golpes en todo su cuerpo.  De un momento al otro, el sonido de unos tambores sonando se pude escuchar claramente en la sala, alterando a los anteriormente mencionados, incluso pude notar como Alveek temblaba un poco por esto; al sentir como su cuerpo desnudo se movía contra el mío que estaba en el mismo estado, me recordaba un poco a aquella noche en la cual, en un intento mío por averiguar cómo se sentía el follar con una persona, lo hice con él. Aunque yo prefería a las mujeres en cuanto al amor, no estaba muy segura de pedirle a nadie hacer tal cosa sin que me afectaran las consecuencias, por lo que lo elegí a él; admito que dolió, pero no puedo negar que disfrute mucho más con el que con Mikael.

Intente levantarme para ver mejor lo que pasaba, pero mis pies estaban atados a la pared mediante cadenas, pero no me preocupaba mucho, estaba casi segura de que sería algún ayudante del broken, por lo cual simplemente le dije a Alveek
-Descuida, en estas condiciones no seré la vaga de siempre, no sé qué sea lo que siento por ti…pero si lo que sea que viene ahora quiere lastimarte, aunque me supere en fuerza, ten por seguro que le arrancare hasta el más mínimo resto de su ser…- seguido de esto pensé divertida “Vamos bebe, no siempre estoy demente, si no eres un frágil niñato entonces me divertiré contigo hasta que no pueda más….eso sí, si quieres ayudarme no te atacare y serás un idiota con mucha suerte…

FDI:

Bueno, di lo mejor de mi en cada post que he hecho y la verdad que es muchiiiisimo mas de lo que me esperaba de nota (me esperaba un 64 o asi...no preguntes..) la verdad es que la aventura me ha molado mucho y no me esperaba para nada que le pasara algo asi a Shili
Aunque la explosion de locura...meh, no llego en ella si no despues...y aun asi creo que me quedo exagerada. La psicologia de Shiro es rara y aunque dices que la forzaste...me parece que fue mas de una persona loca |normal (que rara frase) shiro es...diferente? no se como decirlo; pero..ala, eso.
avatar
shiro tsumin

Mensajes : 58
Fecha de inscripción : 23/12/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Lilith el Vie Jun 26, 2015 5:23 pm

La cacería se tornó en una absurdo persecución, la cual Lilith sabía que iba a perder indudablemente. Pese a que su improvisada maniobra de distracción había tenido un éxito parcial, y estaba dándolo todo para que su ritmo fuera el mayor posible, su estado era deplorable, y los brokens la perseguían a una velocidad que ella no podía igualar ni por asomo.

Entonces, su mirada, empañada por las lágrimas y un malsano tinte rojizo, se encontró con la de un hombre. Un hombre perseguido por una turba de no-humanos, por lo que parecía. Los proyectiles volaban, y aquel tipo no parecía tener gran interés en pararlos.

En su caso, en cambio, no podía permitirse que ni una sola flecha le impactara. En cuanto su afilado instinto le advirtió sobre un peligro que se acercaba, se tiró al suelo junto con Sulli, esquivando así la saeta que se dirigía hacia ella a toda velocidad. El mortal aguijonazo le dio a aquel nuevo "compañero" suyo, unido a ella por el mero hecho de que ambos estaban siendo perseguidos.

El broken que parecía ser el cabecilla la inmovilizó, al tiempo que pateaba a Sulli y mentía a los que parecían ser sus compañeros de faena. Lilith estaba molida, destrozada, pero aún así seguía teniendo alma de luchadora. Aunque fuera a morir, seguiría pataleando hasta el final.
-¡Hijo de puta! ¡M-Mentiroso! ¡Tú mataste a Duke!- vociferó, desesperada, desde el suelo, al tiempo que le dedicaba un amistoso escupitajo al broken.

La conversación siguiente que mantuvo aquella especie de líder anti-humano con la gente que le rodeaba se le hizo algo difusa, borrosa. El nombre de "Shiro Tsumin" se le quedó en la cabeza, junto con un par de frases sobre la familia de Martillo, pero poco más. Era obvio que estaba perdiendo la consciencia.


Entonces, un golpe. Todo se volvió negro.


Cuando despertó, estaba en la espalda de alguien. Un broken. Debía ser el tipo de antes, pensó. Se sentía pastosa, dolorida, pero escuchó la conversación de su captor con un tal Ratzel.

Al parecer, el broken se llamaba Tello, y estaban negociando por Lilith. A la Furia Roja no le cabía aquello en la cabeza. No se encontraba en el mejor de los estados para reflexionar, pero era obvio que en aquel momento no era más que una carga. Peso muerto. Muy pronto, literalmente.

El tal Ratzel parecía bastante más inteligente que Tello, y no tardó en obtener lo que quería. A Lilith. Pero solo a ella. El hombre de avanzada edad la sujetó, pero la pelirroja solo podía pensar en su mejor amigo.

-Sulli... No dejes a Sulli, joder... ¡No!- gruñó como pudo, mientras pataleaba en brazos del hombre. Sin embargo, su consciencia se iba de nuevo. En su desesperación, se percató de que no había nada que hacer.

Y entonces oyó las últimas palabras del hombre. Aquellas palabras le recordaron algo... si no estuvieran a punto de cerrarse, puede que para siempre, habría abierto los ojos muchísimo, como señal de sorpresa.

-Tú eres...- fue lo último que salió de su boca, antes de que la abismal oscuridad empañara su vista por completo.

FDI:
Bueno, nuestra inicial ha terminado ya.

Qué decir. Me lo he pasado genial, he sentido tensión, me he reído, me he sentido sorprendida. Esta aventura ha sido, precisamente, toda una aventura, y ha cumplido mis expectativas de sobra.

Y eso se debe casi por completo a nuestro querido master, el señor Dezba. Aunque no sea obligatorio ni sirva de nada, me tomaré la libertad de valorar (e incluso poner nota) a tu labor como master.

La nota que te daré es un 98 de 100. Si, un punto más que la que me has dado tú a mí. Pero no pienses que es por compromiso, por ponerte más que a mí misma obligatoriamente. En verdad pienso que tu manera de mastear ha sido casi perfecta. Pese a lo famosos que son tus tochoposts, en mi opinión no te has pasado de extensión en ningún momento. De hecho, me atrevería a decir que la extensión de tus respuestas ha sido la perfecta; la justa para describir con todo detalle las situaciones y los personajes a los que teníamos que enfrentarnos, sin excederte pero sin ser demasiado corto.

Además, el argumento de la trama que has desarrollado en tan poco tiempo me ha gustado mucho; no le han faltado sorpresas, pero tampoco es demasiado azarosa. En su punto, como casi todo lo que te he visto desarrollar en esta aventura.

Por último, cabe comentar el por qué de esos dos puntos que te separan de la perfección. Como ya te dije, hubo un par de situaciones en las que me sentí impotente, como si yo fuera un personaje secundario más de la trama, y en las que sentía la sensación de que apenas podía influir en su transcurso. Un buen ejemplo de lo que hablo es la pelea entre Niall y Jack, la cual fue espectacular e inesperada pero totalmente ajena a mí o a Shiro.

Y bueno, con esto se acaba mi larga valoración. Espero que mis aduladoras críticas y consejos no caigan en saco roto, y que futuras aventuras/eventos sean tan gratificantes como lo ha sido esta bonita inicial. Nos vemos en Príncipes 2.0, donde, con suerte, no acabaremos tan apaleados.
avatar
Lilith

Mensajes : 131
Fecha de inscripción : 19/02/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Crick el Dom Jun 28, 2015 3:56 pm

Bueno. Pues hasta aquí ha llegado todo. No voy a cambiar las notas dadas por dezba, creo que son correctas. Habéis echo un buen trabajo y eso os ha echo merecedores de un objeto. Os será entregado en breve. Y con esto llega el turno de valorar a Dezba

Dezba Wakanda: 96%-> 35 puntos de experiencia

escribes bien y concuerdo con lilith en que la trama que has ideado a sido fantástica. Has sabido manejar bien los tiempos y las diferentes lineas temporales y has logrado que cada turno encaje perfectamente. Pero no puedo ignorar los fallos que has tenido. Fallos tontos, despistes, pero fallos. Fallos en la ortografía que se solucionan repasando los textos antes de publicarlos y fallos de... no se como llamarlo, racord? Gramática? No lo se... me refiero a que se nota que escribes un texto, le das el visto bueno y escribes otro seguido y después otro, y vuelves al primero, y editas, y cambias y borras y en ocasiones, el texto pierde continuidad. Se te repiten algunas palabras, otras veces una frase queda coja y no guarda sentido con la siguiente. En lineas generales se entiende, es cierto, estos fallos no afectan a la comprensión pero como he dicho, un fallo es un fallo, por muy tonto que sea y estos fallos se solucionan poniendo mayor interés a la hora de revisar. Tu ficha ya ha sido actualizada.

_________________
avatar
Crick

Mensajes : 2540
Fecha de inscripción : 15/03/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: [AVENTURA INICIAL] "Principes y Truhanes " [Ciudad Catedral, 15 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 3 de 3. Precedente  1, 2, 3

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Publicar nuevo tema   Este tema está cerrado y no puedes editar mensajes o responder
 
Permisos de este foro:
Puedes responder a temas en este foro.