Versión de juego 1.1.1: The Curseblood Plague
VOTAA!!
¡¡¡A VOTAR!!!
Conectarse

Recuperar mi contraseña

FOROS HERMANOS
FOROS HERMANOS

AFILIADOS ELITE
AFILIADOS ELITE

Magic World War, 2036
AFILIADOS
AFILIADOS NORMALES


Crear foro
Parallel Hearts {PH Rol}
Mejores posteadores
Crick (2537)
 
Señor de Terra (1301)
 
Dezba Wakanda (720)
 
Lugor Jumther G. (592)
 
Enkei (581)
 
Rath Wraylan (481)
 
Maximilian Stenkerk (440)
 
Sarah Raynore (431)
 
Kalen Otero (371)
 
Ederat (364)
 


[CIUDAD]: Sodoma

Publicar nuevo tema   Responder al tema

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[CIUDAD]: Sodoma

Mensaje por Señor de Terra el Mar Mar 04, 2014 7:09 pm

Sodoma

[justify]Sodoma, la ciudad de los paganos. El refugio del mal, según la Eclesia; el corazón de la lucha por la liberación de Terra, según los paganos.

Situada al oeste del Bosque Silencioso, nadie sabe exactamente dónde está este reducto de libertad y rebelión. Nadie, excepto los propios paganos.

Sodoma está protegida por numerosos hombres que los jefes paganos (pues existe algo similar a una jerarquía entre ellos, si bien en muchas ocasiones hay disputas acerca de qué posición ocupa quién dentro de esta jerarquía) han puesto varios kilómetros más allá de sus "fronteras" para vigilar que nadie, ni viajeros perdidos, ni mucho menos patrullas de la Eclesia, las traspasen. Estos paganos no son unos cualesquieras, su tarea es vital para la seguridad de Sodoma y sólo a aquellos paganos cuya valía es reconocida se les asigna tan importante misión. Son pocos y tienen que cubrir un territorio bastante grande, por ello es un gran honor, y una responsabilidad más grande aún, ser elegidos para cumplir este cometido. Para poder optar a este "puesto" uno de los jefes paganos debe proponer a la persona en cuestión, y no menos de otros tres deben estar de acuerdo. Al agraciado se le asigna el título de "montaraz", y se celebra una ceremonia en su honor, ceremonia que consiste básicamente en que el jefe que lo propuso diga: "a partir de ahora Fulanito de tal es montaraz" y acto seguido todo el mundo empieza a beber y cantar. Estas "ceremonias" suelen acabar en peleas y en todo el mundo roncando en el suelo, y al día siguiente nadie recuerda el motivo por el que celebraron una fiesta, aunque tampoco es que le importe a nadie.

Si los montaraces destacan por algo en especial es por sus habilidades de supervivencia. Nadie conoce el terreno como ellos, ni se comunica con los animales o sabe las propiedades, tanto medicinales como venenosas, de las plantas. Muchos son fallen y humanos altea, pues tienen habilidad natural para este tipo de cosas, pero también las otras razas tienen sus representantes en este cuerpo de élite. Maestros del ataque a distancia (tiro con arco, de cuchillos, con cerbatanas), también son temibles rivales en la lucha a cuerpo, y sus trampas han atrapado a intrusos tanto como han llevado comida a la ciudad. Ciudad que, por otra parte, más parece un campamento.

Tiendas de campaña desparramadas por doquier, según nos adentramos hacia el centro van apareciendo algunas casas propiamente dichas. Construidas burdamente con barro y adobe, en muchas ocasiones son peores que las tiendas de campaña en las que viven la mayoría de los paganos. Esporádicamente puede aparecer una casa decente, de piedra incluso, que probablemente pertenecerían a los primitivos ocupantes del lugar. Estas casas, o bien han sido ocupadas (no por la vía diplomática) por los jefes paganos (cuya autoridad les importa bien poco a sus "súbditos" en las ocasiones que a estos les convienen) o bien son utilizadas como zona común, para celebrar reuniones o, más habitualmente, banquetes y fiestas que inevitablemente terminan trasladándose al exterior. Porque si algo es característico de los paganos no es su oposición a la Eclesia, sino su espíritu juerguista. Espíritu que aumenta hacia el interior de la ciudad, siendo las zonas periféricas las más “decentes”.

Durante prácticamente todos los días la mitad de Sodoma está de juerga, y la otra mitad se recupera de la resaca del día anterior. Es difícil imaginar que un lugar así logre sobrevivir mucho tiempo, pero naturalmente se desarrolló, y de forma absolutamente no planeada, un sistema que funciona bastante bien, aunque ningún habitante de Sodoma ha estado sobrio lo suficiente como para darse cuenta de ello.

Un pagano habitual se pasa el día de juerga para, a la mañana siguiente, despertarse con una resaca de caballo. Desgraciadamente, la otra mitad de Sodoma acaba de empezar la fiesta, y su cabeza no lo aguanta más. Con la esperanza de encontrar un poco de paz y tranquilidad, o al menos un sitio donde no sienta que se le va a hacer papilla el cerebro, el pagano (o pagana) coge su arco y/o sus trampas y se va a cazar, con la ilusión de despejarse un poco y, de paso, conseguir algo sustancial de comer. La tarde y, con suerte, el día siguiente, los pasará entrenando o trabajando, entendiéndose por trabajar remendar la ropa, tapar un agujero de la tienda, reparar cualquier cacharro o, si es previsor (cosa no muy habitual), seguir cazando para tener provisiones que le duren más de dos días.

Sodoma, a pesar de sus semejanzas con uno, no es un campamento, sino una ciudad. Allí viven hombres, mujeres y niños, y si bien son los hombres los que habitualmente van por ahí plantándole cara a la Eclesia, en Sodoma el género femenino y los más pequeños también se hacen oír. Los niños imitan a los adultos, por lo que si hay algún grupo de críos a la vista lo más probable es que se estén pegando mamporros los unos a los otros para después despedirse con una sonrisa y un "nos vemos mañana" antes de irse a cenar. Niños y niñas se crían por igual, y hasta que las chicas no entran en la adolescencia y se les desarrolla el pecho resulta imposible distinguir a unos y a otras. Pero cuando esto ocurre es como si todo diera un giro de 180 grados; sus amigos de la infancia se comportan como si fueran desconocidos, y sus padres ya no quieren enseñarles a pegar puñetazos. Ellas, con su orgullo adolescente herido, se van con sus madres y se comportan cada vez más "como si fueran mujeres".

Las mujeres juegan un papel vital en la supervivencia de la ciudad. Aunque también ellas se unen con frecuencia a las fiestas, suelen tener la cabeza bastante más despejada para trabajar y sacar adelante a la familia, incluyendo al marido. Son ellas las que llevan la inmensa mayoría de los negocios de Sodoma. Estos negocios consisten habitualmente en la compra-venta de diversos objetos, robados y/o encontrados. Aunque los terrans se utilizan, lo habitual allí es comerciar mediante trueque. Esto puede llevar a grandes discusiones, que como es habitual entre los paganos terminan con un par de puñetazos, unas risas y una jarra de cerveza.

Lugares de interés.


Plaza Sirina.

Situada en medio de Sodoma, esta plaza no es más que un enorme espacio vacío con un único árbol en medio, a la sombra del cual los jefes paganos se reúnen cuando hay que tomar decisiones importantes. A veces, cuando son cosas del estilo de proponer a alguien como montaraz, las decisiones se toman rápido y de pie, poco que ver con la lenta burocracia de las ciudades. Sin embargo, si traen consigo una silla para sentarse mientras hablan entonces el resto de Sodoma debería empezar a preocuparse.

Estas reuniones casi siempre son asistidas por un montón de gente que suele situarse a cierta distancia. No está claro si es por respeto o por temor, porque los distintos jefes paganos tienden a exaltarse con facilidad y liarse a tortas, y son pocos los que se atreven a estar cerca cuando esto ocurre. Estas personas suelen vitorear a su jefe y abuchear a los demás cuando hablan, aunque apenas pueden escuchar lo que dicen, y sus gritos terminan dificultando a los participantes de la reunión entenderse los unos a los otros, lo que es una de las causas por las que muchas veces terminan peleando.

La armería.

No se puede olvidar que los paganos son guerreros. Aunque muchos de ellos tienen sus propias armas, al oeste de la ciudad hay un gran almacén donde se guardan todo tipo de espadas, escudos, armaduras, mazas y alguna que otra pistola, escopeta o rifle. Aunque la mayoría de todo esto suele estar bastante viejo y/o estropeado, es posible encontrar, escarbando entre todo lo demás (ya que si estuviera a la vista alguien se lo habría apropiado hace tiempo), algo bastante decente e, incluso, bastante bueno.

El lugar es una enorme carpa bajo la cual se almacenan todas estas armas y armaduras. Se supone que están ordenadas por tipos y calidad, aunque no es raro encontrar un martillo entre las lanzas, o una espada relativamente nueva entre un montón de espadones oxidados.

Namitre.

Namitre es el lugar al que todo aquel pagano que desee abandonar la seguridad de Sodoma y enfrentarse abiertamente a la Eclesia debería acudir. Para decirlo de forma simple, Namitre es un campo de entrenamiento.

Se encuentra al sur de la ciudad, unos cientos de metros más allá de las últimas tiendas. Paganos veteranos que se cansaron de recorrer Terra burlándose de la Eclesia son los encargados de adiestrar a los nuevos “reclutas”. Aunque esto no es obligatorio, uno puede llegar y ponerse a entrenar por su propia cuenta.

La planicie al sur de Sodoma es amplia y esto permite a los “entrenadores” más duros y/o extravagantes “torturar” a sus aprendices. Hay para todos los gustos: carrera por terreno llano, por terreno accidentado, a través del barro, enormes troncos para cargar, cucañas para escalar, postes acolchados para practicar con la espada, dianas para el tiro con arco…

En ocasiones, Namitre puede llegar a parecer un auténtico campo de entrenamiento militar propio de la Eclesia.

Racur.

El Racur es, por así decirlo, la cuadra de Sodoma. Allí es donde se tienen a todos los animales no domésticos y que puedan serles útiles a los paganos. La gran mayoría son monturas: caballos, ikraxes y llamas de las estepas. Allí se los doma y se les enseña a reaccionar a determinadas señales propias de los paganos. Estos habitualmente se desplazan andando, pero cuando no, su montura es más que el animal que los lleva de un lado a otro: se convierten en auténticos aliados de combate.

Allí también se adiestran otros tipos de animales. Los perros se convierten en fieros compañeros en el campo de batalla, los gatos, ratones y otros animales pequeños y silenciosos se vuelven magníficos ladronzuelos, y todo tipo de aves aprenden a llevar mensajes secretos a sus destinatarios.
avatar
Señor de Terra
Admin

Mensajes : 1301
Fecha de inscripción : 04/12/2011

Ver perfil de usuario http://talesofterra.roleaddict.com

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Publicar nuevo tema   Responder al tema
 
Permisos de este foro:
Puedes responder a temas en este foro.