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[AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

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[AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Sarah Raynore el Dom Feb 09, 2014 12:25 am

Scylla caminaba por la calle principal de aquel pequeño pueblucho. Los últimos días habían sido bastante agotadores. Tras haberse negado a acatar el castigo que su anteriormente admirado Oberón le había impuesto, no le había quedado más remedio que huir para salvar su vida.

De puro milagro había logrado escapar de Infernalia con vida, pero las dificultades no se habían detenido allí. Las noticias se habían extendido rápidamente por los pueblos cercanos a la capital de los demonios, y Scylla se había visto obligada más de una vez a usar a Gominola para escapar de guardias y caza recompensas.

Incluso cuando no peligraba su vida, la gente con la que se encontraba, conocedores en su mayoría de quién era, le desviaban la mirada. Los demonios hacían como si no existiera y la gente de otras razas, especialmente los humanos, miraban rápidamente a su alrededor para comprobar que los más jóvenes se encontraban bien alejados de aquella asesina.

Pero, por suerte, parecía que por fin había llegado a un lugar en el que aún no habían oído los rumores. Las montañas Raknar se erigían majestuosas ante el pueblo, y aunque su base estaba a un par de jornadas de viaje, su enorme tamaño las hacía parecer más cerca de lo que en realidad se encontraban.

Scylla caminaba tranquilamente internándose en el pueblo. Después de unos días tan ajetreados, aquella paz era de agradecer. La gente no la evitaba ni la ignoraba. Es más, su pálido color de piel, tan poco habitual en un demonio, era algo que había atraído un par de miradas. O tal vez fuera el hecho de que por allí era extraño ver a una chica tan joven viajando sola.

De repente se percató de que había más gente de lo habitual en la calle. Al fondo, en la plaza del pueblo, se oía un fuerte tumulto, y todo el mundo parecía querer dirigirse a ver qué estaba pasando.















[FDI:

Bienvenida a tu primera aventura, Scylla. Sólo quiero señalar una cosa:

Yo postearé cada diez días. Ahora que estás tú sola si te retrasas, obviamente, no tendré más remedio que esperarte. Sin embargo, es muy posible que dentro de no mucho se te unan uno o dos Pjs más así que en ese caso, tanto para ti como para ellos (ya les avisaré también), no pienso esperar a nadie.


Última edición por Sarah Raynore el Lun Abr 21, 2014 11:56 am, editado 1 vez
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Sarah Raynore

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Scylla el Miér Feb 19, 2014 8:02 pm

Mi fuga me había llevado a cruzar por un terreno montañoso para no ser encontrada pronto, debía de tener mis precauciones. Adentrándome por un pueblo, pude observar con alivio que la gente no me conocía, mi fama me precedía a donde quiera que fuera por ello la gente se mantenía alejada y desviaba la mirada cada que me acercaba, aquí era distinto. Igual no podía confiarme, el peligro esta a la vuelta de la esquina y no tardarían en darme castigo por mis supuestos crímenes.

Mis ojos se desvían distraídamente a los locales de comida, ropa y otros artilugios. Mi caminar es más lento y acompasado porque estaba tranquila, el aire de montaña era frío y ligero, podías dar una bocanada y limpiarte los pulmones de toda mugre apegada. Esto sí que es vida.

De repente, preparada para percibir el peligro me encamino a una aglomeración de personas curiosas. ¿Qué pasará en la plaza del pueblo? ¿Será osado aparecerse? No, con toda esta gente y teniendo mi Gominola puedo pasar indemne.

FDI:
Bueno, narración y pensamiento. Justo sobre la linea de tiempo que me dieron por lo que: a su espera joven Sarah. No se corte de darme cualquier recomendación, impresión que soy de agradecer

Scylla

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Sarah Raynore el Miér Feb 19, 2014 10:37 pm

Scylla se dejó arrastrar por la marea de gente. Pronto llegaron hasta la plaza principal del pueblo, donde pudo ver qué estaba pasando. Parecía que la violencia y el sufrimiento de los demás siempre atraían a las personas.

En el centro, rodeados por lo que debía ser casi la totalidad de aquel pequeño pueblo, se encontraban una decena de soldados de la Eclesia. No era muy habitual verlos por aquella zona perdida en la falda de las montañas, aunque tampoco parecían ser demasiado importantes. Tal vez el pueblo les hubiera pillado de paso en su viaje.

Sin embargo, no eran los soldados los que más llamaban la atención. Dos de ellos sujetaban en el centro del círculo formado por la gente a una mujer. Era pelirroja, aunque casi no se le podía ver la cara, pues tenía la cabeza gacha. Parecía que apenas pudiera mantenerse en pie y que, si los dos guardias no la estuvieran agarrando con firmeza, se habría derrumbado en el suelo.

Scylla llegó a la plaza justo a tiempo de ver cómo uno de los soldados, el que parecía el jefe, le cruzaba la cara a la mujer con un puñetazo. Ella no hizo ni dijo nada, se quedó con la cara girada y, cuando quedó patente que no iban a seguir golpeándola, volvió a bajar la cabeza.

Parecía que acababan de capturarla. Había tres o cuatro soldados con cortes en el torso o en los brazos, y uno de ellos atendía a otro que sangraba abundantemente en el suelo. Estaba claro que la mujer no se lo había puesto nada fácil.

Leia Kregs —dijo el que parecía ser el de más rango—, que suerte encontrarte aquí.

Esbozó una torva sonrisa. Cuando ya parecía que la mujer no iba a responder, ésta alzó la cabeza y le sonrió burlonamente.

Está claro que eres un tipo con suerte, pero me temo que yo, al contrario que tú, no tengo el placer de conocerte.

La sonrisa del otro tipo se borró. En respuesta a aquella burla por parte de su prisionera le propinó un fuerte golpe en el estómago. La mujer, a pesar de estar sujetada por los dos soldados, se dobló hacia delante por el dolor.

Ni se te ocurra volver a hablarme en ese tono —gruñó—. No eres más que una aspirante a pagana. He oído cosas sobre ti. Vas por ahí haciéndote la terrorista, pero ni siquiera tienes un equipo, vas tú sola. ¿Quieres hacerte un nombre y que la gente te conozca como una gran pagana? Mucho me temo que tus sueños acaban aquí.

Mientras la conversación se llevaba a cabo, un demonio había comenzado a observar a Scylla desde hacía un rato. Estaba en una esquina de la plaza, apoyado sobre la pared de una casa. La súcubo no podría verlo a menos que mirase directamente hacia él, cosa difícil con la marea de gente que había allí, murmurando emocionados:

¿Terrorista?

¿Una pagana?

La voz del soldado volvió a imponerse sobre los cuchicheos de la multitud.

Vas a venir con nosotros a Martillo de Brujas. Allí aprenderás lo que significa realmente ser un pagano y… ¿Por qué no? También nos dirás todo lo que sepas de sus ciudades secretas y toda esa mierda.

El eclesiático volvió a sonreír, sabedor de que la mujer estaba completamente a su merced. Mientras hablaba, había estado jugueteando con un pequeño colgante que ésta tenía en el cuello, y cuando terminó, se lo arrancó de un tirón.

Alguien muy atento podría haber visto cómo a la mujer se le oscureció la mirada.

¡Devuélvemelo! —gritó tratando de abalanzarse sobre él.

Los dos guardias la sujetaron con fuerza, aunque parecía que les costaba, pues la mujer se revolvía con furia.

¿Um? ¿Por qué? ¿Es que contiene información secreta sobre vosotros?

El colgante era dorado, del tamaño de una moneda. Tenía forma redonda y parecía ser de ese tipo de colgantes que se podían abrir y meter dentro alguna cosa pequeña. El hombre trató de abrirlo, sin éxito.

¿Cómo se abre? —le preguntó a la mujer, que no le respondió—. No importa, ya lo averiguaré.

La escena se tranquilizó. Los aldeanos y Scylla observaban, expectantes. El soldado trataba de abrir el colgante —aunque por las caras que ponía no parecía lograrlo— y la mujer tiraba de sus captores, no con la intención de soltarse (pues no hubiera podido) sino como para decirles “no me toques, imbécil”.

En un extremo de la plaza empezó a haber movimiento. Un demonio —el mismo que había estado observando a Scylla, aunque ésta difícilmente podría haberse dado cuenta— se habría paso entre la gente.

Cuando llegó al círculo un par de soldados le cortaron el paso. El jefe, percatándose de lo que ocurría, se acercó a él a grandes zancadas.

¿Qué quieres? —inquirió fuertemente.

El demonio le dijo algo en voz baja. Ambos intercambiaron palabras durante unos segundos en los que la multitud observaba enmudecida, esperando saber qué era lo que ocurría.

Finalmente, terminaron de conversar. El jefe de los soldados paseó su mirada por la gente hasta detenerse en Scylla.

¡Tú, la súcubo paliducha! —gritó—. ¡Ven aquí ahora mismo!

Todas las miradas se dirigieron hacia ella. Aunque nadie había dicho nada, todo parecía indicar a que la habían descubierto.







FDI:
Por si eres de esos que se lanzan a la pelea así porque así tal vez te interese lo siguiente:

En total hay diez soldados. Hay uno muy malherido tumbado en el suelo y otro curándole a unos dos metros del límite del círculo por tu lado. Dos más sujetan a la mujer en el centro del círculo (imagínate unos diez metros de diámetro). El jefe y dos más están en el límite por tu izquierda a unos siete metros, y los tres que quedan están más o menos dispersos por la zona centro.

Dos tienen un par de cortes más o menos profundos, pero el único que realmente parece grave es el que está tumbado en el suelo. Los demás tienen algunos arañazos y parece que acaban de salir de una pelea, pero por lo demás están perfectamente.

Sobre lo de las recomendaciones... Estaría bien que hicieras los post más largos, no te cortes. Aunque entiendo que lo que te puse no daba para mucho, pero bueno, era la introducción. Y si queremos ponernos en plan técnicos, cuida de no mezclar verbos en presente y pasado. Pero bueno, que esos son cosas mías porque es más "correcto", no creo que nadie baje la nota por eso xD

Ya sabes, tienes hasta el uno de marzo, tómate tu tiempo y disfruta ^^

Mujer:

Soldados:

Cuatro de estos:

Y seis de estos incluído el jefe:

Sólo que con espadas en vez de martillos.
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Sarah Raynore

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Sarah Raynore el Lun Mar 10, 2014 8:52 pm

Xalcoz caminaba por lo que supuestamente debía ser una carretera debidamente asfaltada, pero que en realidad no era más que un mísero camino de tierra. Desde que había abandonado el Bosque Silencioso con el objetivo de encontrar rivales dignos y volverse cada vez más fuerte, el joven había recorrido gran parte de la Terra conocida.

Había comenzado yendo al sureste, hacia Eonburg. Tuvo varios encontronazos con algunas de las sectas que allí había, pero no eran mucho más que unos fanáticos que poco reto podían ofrecerle. Una impresión similar le habían ofrecido las Aldeas Kzul, las cuales había atravesado en su camino hacia el este. Llegado a los muelles de Gonduar, pensó que tal vez sería más oportuno probar suerte en el continente de más allá del océano.

Había llegado a Laursia y lo cierto era que no lo había decepcionado tanto como su continente natal. Hacía poco había terminado de atravesar el Bosque Negro, lugar que hacía honor a su nombre. Se había dirigido a Infernalia, la capital de los demonios, pero últimamente se había estado desviando hacia el sur.

Ahora se aproximaba a las famosas montañas Raknar. A sus pies, hacia dónde se dirigía Xalcoz, se encontraba un pequeño pueblo.

Finalmente llegó a él. Parecía estar desierto, pero un fuerte bullicio le reveló que la gente parecía estar reunida en la plaza, por lo que se aproximó al lugar.

Un montón de gente se encontraba allí reunida observando lo que pasaba en el centro. Xalcoz no podía ver bien desde su posición, así que se fue haciendo paso a codazos para saber qué era lo que causaba tanta conmoción. Cuando alcanzó la primera fila lo vio.

Era una patrulla de la Eclesia lo que causaba el alboroto, aunque viendo sus armas y sus vestiduras, no parecían ser más que meros soldados de tercera. Había cinco en el centro del círculo formado por la muchedumbre, dos de ellos sujetando a una mujer.

Enfrente de él había uno que parecía muy malherido y un compañero suyo curándolo. Los tres restantes se encontraban a un par de metros a su izquierda dirigiéndose a una súcubo jovencita y pálida.

¿Es que estás sorda? ¡Te dije que vinieras y me has obligado a acercarme yo! —El jefe le hizo una señal a los otros dos que agarraron a Scylla, cada uno por un brazo—. Bueno, no importa, parece ser que eres una asesina peligrosa, seguro que nos dan una buena recompensa por ti —se regodeó.

Scylla parecía haberse quedado en shock por la sorpresa, por lo que los guardias se limitaron a sujetarla. Si los tomaba por sorpresa no le sería muy difícil deshacerse de su agarre, otra cuestión sería salir de allí.

Toda la atención estaba puesta sobre la súcubo recién arrestada, pero si alguien miraba a la otra prisionera podría ver que no parecía estar tan hecha polvo como aparentaba. Aunque seguía hecha un guiñapo en los brazos de sus captores, una persona atenta podría ver sus ojos moviéndose con rapidez y analizando la situación, fijándose en la nueva distracción, Scylla, y en el fallen que acababa de llegar y que desentonaba con el resto de la gente del lugar.

Xalcoz, tratando de ver mejor, pisó sin querer al hombre que tenía a su lado, provocando una tanda de empujones e insultos que lo terminaron echando dentro del círculo. Todas las miradas se fijaron en él.

¿Eh? ¿Y tú quién eres? —El jefe de los soldados lo miraba con extrañeza—. Da igual, cogedle a él también, debe ser un aliado de la súcubo.

Los tres hombres que quedaban en el centro comenzaron a dirigirse hacia él. No parecían haber visto las dos espadas que llevaba ceñidas a la espalda o, si las habían visto, no le habían dado importancia.







[[[Well, a partir de ahora postearéis los dos juntos. Lo repetiré una vez más para Xalcoz: yo postearé sí o sí cada diez días, ahora que sois dos no tengo motivos para esperar a nadie. Si no posteáis en el plazo establecido, no tendré más remedio que bajaros la nota final a menos que me hayáis avisado y que esté justificado.

Xalcoz, me he tomado algunas libertades sobre lo que ha hecho tu personaje últimamente, más que nada para justificar el hecho de que eres de Gonduar y ahora estás en Laursia. Si quieres ampliar un poco esa parte, adelante.

Disfrutad ^^ (El plazo termina el veinte)]]]
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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Xalcoz el Mar Mar 11, 2014 12:52 am

Nunca imaginé que echaría tanto de menos la luz solar. Hacía unos minutos que había conseguido salir del bendito Bosque Negro. No era para nada parecido al Bosque Silencioso: Durante la larga travesía no me encontré con otra cosa que no fueran insectos de diversa índole y telarañas que me bloqueaban el paso. Por suerte no tardé demasiados días en salir antes de tener que recurrir a comidas basadas en arañas. Estaba totalmente perdido y no parecía haber nadie alrededor por lo que simplemente escogí una dirección aleatoria y me dispuse a proseguir mi camino.

¿Infernalia? Antes de que me diera cuenta me encontraba en la gran ciudad demoníaca. Mi único objetivo era aprovisionarme para salir cuanto antes de allí. Cierto es que me encontré con varios demonios que parecían dignos para entablar un duelo, pero no iba a ser yo quien empeorara la relación con los demonios. Llegué a esta resolución debido a que al poco de llegar a la ciudad, escuché a varios demonios hablar sobre que una súcubo había matado a niños humanos por placer y que ello podría afectar mucho en el futuro si no se solucionaba con la captura de dicha demonio. Era difícil no enterarse de su existencia, había carteles por la ciudad con su cara ofreciendo suculentas recompensas por su cabeza. Me plantee el buscarla para conseguir algunos terrans ya que es algo que me escaseaba, pero descarté la idea ya que habrían muchas personas buscándola por todo el continente y las posibilidades de que la encontrara justamente yo eran demasiado escasas. A pesar de ello, memoricé su cara por si me la llegase a encontrar por casualidad. Me sorprendió que una súcubo tan bella como esa fuera una asesina, de todas las que me encontré ninguna tenía los cuernos dispuestos en la posición en como los tenía ella. Una vez preparado todo me dirigí a las montañas del sur, una opción tan buena como cualquier otra, a ver que me encontraba.

"¿Por qué asesinaría una súcubo a unos pobres niños? ¿Venganza? ¿Placer? Me es difícil imaginar como podría alguien matar por placer. Supongo que solo es un rumor producto del asco que le tienen los de su propia especie por intentar empeorar las relaciones interraciales. Sea cual sea el motivo, lo más seguro es que no tuviera otra opción ya que lo más probable es que fuera consciente de las repercusiones que tendría ese acto". Antes de que me diera cuenta, divisé a lo lejos un pequeño pueblo. No esperaba encontrar gran cosa, pero era un buen lugar para descansar ya que en Infernalia me fue imposible por el calor asfixiante.

Una vez que hube llegado no me encontré con nadie. Parecía un pueblo fantasma. No pasó mucho tiempo hasta que me encontré con una multitud en lo que parecía ser la plaza principal del lugar. Me dispuse a pasar por entre la gente para poder ver con claridad que era lo que había llamado la atención de todo el pueblo. La eclesía. Era un grupo de 10 infantes. Bastantes inexperimentados al parecer. Cuatro de ellos llevaban como única armadura varias prendas de cuero y los otros seis llevaban protecciones varias de hierro. Según vi, no tenían ni idea de estrategia. Prácticamente todos llevaban armas cuerpo a cuerpo pero no disponían de ninguna división de apoyo a larga distancia, lo cual es una desventaja para un grupo de tanta gente. Por la posición que tenían tampoco parecía que estuvieran demasiado familiarizados con el arma que portaban: Tenían incontables huecos susceptibles a ser usados para ataques por sorpresa. Tampoco estaban dispuestos en una posición demasiada estratégica: en el centro de la plaza se encontraban cinco soldados, de los cuales dos sujetaban a una mujer. Mientras, los otros tres vigilaban que nadie se acercara, o eso es lo que creían hacer, la verdad es que estaban mirando todos hacia mi lado. No puede ser... A pocos metros mía había un soldado herido y otro que lo estaba auxiliando. ¿En serio que hace eso tan cerca del extremo del círculo en vez de en el centro donde tendría mayor seguridad? Parece que estos soldados se saltaron las clases de estrategia militar. Por último, se acercaban hacia mi lado un soldado que parecía ser el jefe de esta pequeña infantería junto con otros dos. Analizando mejor la situación, deduje que la mujer del centro era la que había herido al soldado y hecho pequeños cortes a otros, aunque parecía estar dominada por el cansancio. Parecía. Resaltaba bastante que estaba escrutando por los alrededores buscando una posibilidad o ruta de escape. Una mujer normal ni siquiera analizaría el entorno de esa manera estando tan maltrecha, si lo hace es que está convencida de que tiene posibilidades aprovechables.

-¿Es que estás sorda? ¡Te dije que vinieras y me has obligado a acercarme yo!- Gritó el que parecía ser el jefe. Al mismo tiempo, hizo una seña a ambos soldados que le acompañaban para que sujetasen a alguien que estaba cerca mía.- Bueno, no importa, parece ser que eres una asesina peligrosa, seguro que nos dan una buena recompensa por ti- se regodeó.

Examiné a la mujer que estaban sujetando para ver quién podría ser. "No puede ser... ¿Scylla? Cómo pueden pintarla de asesina, no parece tener más de 17 años esa súcubo. Sobreviviendo sola y huyendo a tan temprana edad... Se parece a mí cuando huí al Bosque Silencioso y mataron a mi..." En ese momento eliminé todo pensamiento corrupto que pudiera distraerme o afectarme. Me acerqué un poco más para precisar mejor la edad de la súcubo pero, desgraciadamente, pisé a un hombre y eso desencadenó una serie de empujones e insultos dirigidos hacia mi persona que terminaron por meterme dentro del círculo, llamando la atención de todos los presentes.

-¿Eh? ¿Y tú quién eres?- Me miró el jefe del grupo con una muesca de extrañeza-. Da igual, cogedle a él también, debe de ser un aliado de la súcubo-.

En ese momento los tres infantes que disfrutaban del espectáculo desde el centro se dirigieron hacia mi. "Eso, tomaos vuestro tiempo y venid caminando a capturarme... Esto es un problema. Los eclesiáticos no tienen fama por ser razonables cuando creen que alguien es pagano. No me sería ningún problema huir, pero si lo hago, el futuro de esas dos no parece ser muy iluminador. ¿Realmente es cierto que esa pequeña súcubo asesinó a unos niños? Y para esa mujer pagana no necesitan ninguna razón para llevarla a Martillo de Brujas. Puede que estos infantes no tengan mucha experiencia, pero son demasiados para mí solo y me sería imposible enfrentarme a todos de una sola vez. Ahora que lo pienso, si son nuevos reclutas no deben de tener mucho espíritu, por lo que si reciben un daño lo suficientemente grave o doloroso, lo más seguro es que se les quiten todas las ganas de luchar. Aún así, la diferencia numérica es abrumadora... En total son 10 soldados, 9 si descontamos al herido, 5 si considero que no lucharán los que sujetan a Scylla y a la otra mujer. Suponiendo que puedo reducir de un solo barrido a estos tres soldados que vienen con la ilusión de capturarme, quedan dos: El jefe y el que está curando al herido. Parece un plan bastante viable. No. No lo es para nada. Es lo peor que podría hacer. En el momento en el que redujera a estos 3 infantes, el jefe podría dar la orden de que amenacen a esas mujeres con una espada al cuello, obligándome a deponer las armas. No es un final deseable. Mi primer movimiento ha de ser liberarlas para evitar ese final desastroso. Reducir a los 4 que las sujetan será más fácil ya que están distraídos con su trabajo de sujetarlas y les costará mucho más evitar mi ataque, y,  aunque lograran hacerlo, dejarían de sujetarlas. Ergo, independientemente de lo que pueda ocurrir, las liberaré. Por contra, eso hace que en el mejor de los casos queden otros 5 soldados con los que luchar luego... No veo que Scylla posea ninguna arma ofensiva y la otra mujer debe de estar demasiado herida como para luchar. No tengo opción. Es el plan más arriesgado pero tiene menos posibilidades de fracaso".

Los 3 infantes solo habían recorrido la mitad de distancia que nos separaba. A partir de ese momento, liberé mi cerebro de todo pensamiento innecesario. Sentí como la sangre percorría cada vez más rápido su circuíto y como empezaba a generar grandes cantidades de adrenalina. Aumentando la cantidad de fotogramas que captan mis ojos y que es capaz de procesar mi cerebro, dándome mas información del terreno y un mejor tiempo de reacción. Si ya me parecían lentos los infantes que se dirigían hacia mi, ahora apenas avanzaban.

No les di la oportunidad de procesar lo que estaba pasando. Rápidamente me dirigí hacia el centro, en el que se encontraban ambas mujeres, evitando por el flanco derecho al trío inmutable. Antes de que empezaran a reaccionar, rápidamente ataqué directamente al pecho de los 4 infantes, tan velozmente que nadie pensaría que eso hubiera sido obra de una sola persona.

FDI:

-Acción gratis: Activar "Aceleración".
-Acción 1: Desplazarse hacia soldado agarrador nº1 + estocada al pecho.
-Acción 2: Desplazarse hacia soldado agarrador nº2 + estocada al pecho.
-Acción 3: Desplazarse hacia soldado agarrador nº3 + estocada al pecho.
-Acción 4: Desplazarse hacia soldado agarrador nº4 + estocada al pecho.


Última edición por xalcoz el Mar Mar 11, 2014 1:12 am, editado 1 vez (Razón : Una pequeña redundancia)

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Sarah Raynore el Jue Mar 20, 2014 11:26 pm

Ederat, después de despedirse de su tío, había abandonado Infernalia dirigiéndose hacia el sur. Habían pasado demasiadas cosas en muy poco tiempo, por lo que durante unos días se dedicó a vagabundear sin rumbo fijo con la cabeza perdida en lo que sin lugar a dudas podía empezar a llamar “su vida anterior”. Sin embargo, tanto abstraerse de la realidad no había resultado bueno.

El tiempo que su tío consiguiera para él se había agotado, y ahora se encontraba huyendo de una pequeña pero potente patrulla de soldados eclesiásticos que intentaban recuperar a Sentencia. En aquel momento se encontraba recuperando el aliento en un pequeño bosquecillo. Había perdido a sus perseguidores, pero estos no tardarían demasiado en encontrar su rastro.

Tenía dos opciones, dirigirse hacia el oeste, hacia el Bosque Negro, un lugar en el que no le sería muy difícil darles esquinazo a los soldados pero que, según los rumores, no era precisamente un sitio muy acogedor; o ir a las Montañas Raknar, tanto si las atravesaba como si se limitaba a esconderse entre los riscos le resultaría fácil desembarazarse de los molestos eclesiásticos.

Las Montañas estaban indudablemente más cerca que el Bosque. Desde donde Ederat se encontraba, a las orillas de aquel pequeño vergel en medio de la nada, podía ver un pequeño pueblo a las faldas de la inmensa cordillera. No estaba demasiado lejos, si se daba prisa llegaría en pocos minutos y una vez allí podría comprar víveres, algo en lo que no había pensado cuando salió huyendo de su casa.

En ese mismo pueblo, aunque Ederat no podía saberlo, una curiosa escena se estaba desarrollando en la plaza principal (y única).

Nadie pudo prever los movimientos de Xalcoz, los soldados tampoco esperaban su veloz reacción así que no supieron reaccionar a tiempo. El primero de los guardias, uno de los que sujetaba a la mujer, cayó como una hoja seca en otoño. El otro consiguió apartarse sin dejar de agarrar a la pagana con fuerza, aunque se llevó un profundo corte en el brazo que tenía libre.

Los dos que sujetaban a Scylla trataron de reaccionar, uno fue lo suficientemente rápido como para sacar su espada y parar de mala forma la acometida, el otro no tuvo tanta suerte con su lanza. La súcubo cayó al suelo mientras su ex-captor se situaba en posición de combate.

La multitud de su alrededor se estaba moviendo. Las mujeres corrían hacia sus casas tratando de poner a salvo a sus hijos, mientras que los hombres y los adolescentes que habían conseguido escapar de sus preocupadas madres observaban el desarrollo de la pelea con interés, cerrando más el círculo ante la presencia de los huecos dejados por la gente que se había marchado.

Tal vez la estrategia de Xalcoz no hubiera sido la más adecuada. El hombre con el brazo herido seguía sujetando a la mujer, pero el que había conseguido defenderse a duras penas de su ataque parecía haber olvidado a su prisionera y se lanzaba hacia él.

Aunque todo esto ocurría en apenas unos segundos, para Xalcoz era como si el tiempo transcurriera más despacio, por lo que podría percatarse sin problema —siempre y cuando estuviera atento— de que los tres soldados que antes había dejado atrás ahora se le acercaban por la espalda, y de que el que antes estaba curando a su compañero herido se aproximaba por la izquierda.

El jefe, situado a una distancia prudencial detrás de sus tres subordinados, gritaba órdenes e improperios de los que resultaba difícil distinguir algo coherente.

Sin embargo, y a pesar de su velocidad, lo primero era lo primero, y si no esquivaba la acometida del tipo que iba a por él de nada importaría si a su espalda había uno, dos, o diez mil enemigos más.









[A partir de ahora postearéis Xalcoz, Ederat y Scylla (si es que vuelve). Lo de siempre: postead dentro del plazo y divertíos ^^.

PD: Xalcoz, es preferible que evites repetir los diálogos de otros, tanto Pnjs como Pjs
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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Xalcoz el Vie Mar 21, 2014 5:06 pm

Aclaración:

Esta parte que esta antes del "[...]" es totalmente prescindible para la aventura, solo es una ampliación del viaje. Me gustaria ampliar un poco en cada post si no le importa a la Master Sarah. Si no, lo edito, lo borro y 0 problemas.



Hacía poco tiempo que había desembarcado en Storby. No tenía necesidad de comprar provisiones por lo que me dirigí directamente hacia una de las salidas de la ciudad, o al menos intentaba buscarla.

Sin saber cómo, llegué a parar a lo que parecían los barrios bajos de la ciudad. Las calles estaban llenas de basura, las personas que allí habían parecían peores que la propia basura y los locales intentaban atraer al público con llamativos y coloridos carteles, a pesar de que conmigo conseguían repelerme.

Por suerte era de noche y pasaba desapercibido gracias a mis oscuros ropajes, seguramente no les haría mucha gracia ver pasar a alguien con un par de espadas por el medio de la calle como si nada. Si me fijaba bien podía ver como en algunos rincones habían personas siendo atracadas, asesinadas, o en el peor de los casos mujeres violadas. "Este sitio es repugnante, mejor será que salga de aquí cuanto antes". Pero las cosas no siempre salen como se desean.

Antes de que ocurriera una posible tragedia, detecte a través de las vibraciones del suelo como alguien se acercaba velozmente hacia mí, seguramente con intención de apuñalarme por la espalda. No le di tiempo a efectuarlo, cogí mi espada diestra, me di la vuelta y bloquee lo que parecía ser una pequeña daga. A través de las luces de neón pude ver de que se trataba de una mujer. Llevaba la cara tapada por una máscara pero se podía ver claramente como había un bulto que le sobresalía del pecho. Por su parte, parecía que estaba cubierta por una armadura completa de cuero aunque no parecía muy resistente y estaba desgastada por el paso del tiempo y del uso.

-Así que es verdad, eres Xalcoz en persona. El peligro viviente de nuestra organización, el nuevo poseedor de Miedo y Odio- Dijo la mujer.

"¿Quién es esta mujer y cómo me conoce? Nunca he dicho a nadie el nombre de mis espadas." Antes de que pudiera decir nada, la mujer se alejó rápidamente de mi y se perdió en la penumbra de la calle.

Estuve un tiempo pensando en lo ocurrido, pero al no llegar a ninguna conclusión desistí. Luego de que me atacara, no tarde mucho en encontrar una salida de la ciudad para luego ir a dirigirme hacia el norte.



[...]


"Los he subestimado. No esperaba que el soldado que sujetaba a la mujer hiciera con tanto ahínco su trabajo a pesar de recibir un corte en el brazo, además de que el otro recluta que sujetaba a Scylla me bloqueó de una forma que no se lo debe de creer ni él. Ese mismo soldado tienta su suerte, ¿Ha sobrevivido a duras penas de mi estocada y aún así pretende atacarme? Una acción idiota, pero eficaz. Si sumo este soldado con los otros tres que he dejado atrás que ahora vienen a por mí y al que estaba curando al herido, hacen un total de cinco oponentes. Por suerte, el resto parecen no tener intención de atacarme y solo defienden al líder del grupo, pero aún así... No podré mantener mucho más tiempo este ritmo y teniendo en cuenta que solo he conseguido reducir al 50% de los soldados que he atacado, lo más probable es que aún atacando con el resto de energía que me quede luego tendré que enfrentarme a tres soldados, además de los que defienden al líder, sin tener en cuenta que entre esos tres pueden hacerme bastantes daños".

"He fracasado rotundamente. Desde un principio este plan tenía pocas posibilidades de éxito y aún por encima esa mujer sigue sujeta. Si fuera más fuerte... ¿Para qué me ha servido pasar tantos años en aquel bosque si aún no soy capaz de defender a nadie? Y encima de estos reclutas inexpertos. Un momento. Esta es precisamente la clase de situaciones que buscaba desde que decidí viajar por Terra. Una situación donde ponerme a prueba y llevar al límite mis propias habilidades". En ese momento cualquiera podría ver como se me formaba una pequeña risa cada vez más confiada por la emoción del momento.

"Veamos, debo enfocarlo desde otra perspectiva. Siempre existen soluciones a cualquier problema. Es obvio que no podré luchar contra todos estos soldados de una sola vez, y menos si no podré mantener este ritmo más allá de mi siguiente movimiento. Acabar con su líder no será demasiado útil ya que no parece que sus soldados le tengan demasiado respeto ya que no hace más que gritar órdenes incoherentes. Por otra parte tengo la ventaja de que no parece que su jefe tenga intención de participar en la batalla ni se ceder a sus guardaespaldas. Eso deja a seis soldados contra mí, una pequeña súcubo y esta mujer herida. No pinta tan mal. Sea lo que sea lo que planee, he de ir a lo seguro sin arriesgar más de lo necesario a estas chicas ni a mi propia integridad. Si decidiera huir con estas dos rehenes hay dos desenlaces posibles: La más probable es que el grupo se divida, por una parte se quedaría el jefe aquí con sus guardaespaldas y con los heridos mientras que el resto nos persiguirían. Pero además, cabe la posibilidad de que nos persigan absolutamente todos los soldados. Con esta chica herida no podremos correr mucho por lo que no podremos despistarlos y tendremos que luchar con ellos como última opción. Podría asegurarme casi con absoluta certeza de que se dividirán si me llevo solo a la súcubo y venir posteriormente a por la otra mujer. Es cruel, pero es una opción válida con altas probabilidades de éxito ya que divido el problema y podría atacar posteriormente por sorpresa al grupo del jefe".

"A pesar de que es un buen plan, no puedo hacerlo. El líder no parece muy cuerdo y podría matarla por la simple ira que le corroe el alma una vez que escapásemos. Es más, no tengo necesidad de hacer eso. Somos tres, si huimos en direcciones diferentes está la probabilidad que nuestros perseguidores se dividan en grupos aún mas pequeños, y, aunque no se dividieran, con eso conseguiría que al menos dos de nosotros se pongan a salvo. Cualquiera de esos dos desenlaces posibles es beneficioso. En el caso de que esta mujer no sea capaz de correr por su herida, igualmente es útil para asegurar que uno de los grupos se quede en la plaza, si tengo la suerte de que no la maten claro. Divide y vencerás. Nunca he tenido oportunidad de llevarlo a la práctica hasta ahora.

Hay menos curiosos que antes a nuestro alrededor, pero aún hay suficientes para que puedan retrasar y despistar a los soldados que nos persigan. En cuanto libere a la mujer, les gritaré que corran en distintas direcciones y, respecto a mi, me internaré entre la multitud en dirección opuesta por donde nos persiguen los 4 soldados". Una vez establecido el plan, empecé a perder poco a poco mi cordura a causa de la emoción de la situación y lograr por fin trazar un plan viable."No los perdonaré. Me han hecho pensar demasiado y puesto en una situación comprometida estos reclutas inútiles. ¡Acabaré con estos dos infelices y con cualquiera que se atreva perseguirnos!". A partir de ahí, perdí cualquier postura de racionalidad y dejé que los propios instintos de mi cuerpo me dominaran. La ira es una buena herramienta si se enfoca bien.

En ese momento me dispuse a esquivar moviéndome hacia la izquierda al soldado que pretendía hacerme alguna clase de daño. Cuanto más tiempo pasaba, más pronunciada se hacia mi risa y más sanguinaria parecía. "Veamos, pequeño afortunado, has conseguido bloquear mi ataque, pero, ¿Podrás con dos? ¡Mis espadas ansían tu sangre!". Acto seguido, realicé a la vez una oscilación paralela al suelo dirigida a su pecho con Miedo y otra oscilación paralela al suelo pero en sentido contrario dirigida a su cuello con Odio (Miedo es el nombre de mi espada zurda y Odio el de mi espada diestra).

Luego, me desplacé rápidamente hasta el recluta que sujetaba a la mujer. A cada momento que pasaba me hervía más la sangre. "Respecto a ti, tengo un regalo que seguro que te gustará. Simplemente, desaparece". Sin pensármelo dos veces, le di una estocada con Miedo en el hombro del brazo con el que sujetaba a la mujer, luego procedí a darle otra estocada con Odio dirigida al cuello, buscando que brotara el ansiado líquido rojizo que indicaba que ese soldado sería un problema menos. Les grité a las rehenes que huyeran en distintas direcciones para que los soldados se dispersen. Lo dije en un tono lo suficientemente alto para que me escuchasen, pero lo suficientemente bajo para que no lo hicieran nuestros enemigos. Acto seguido me interné entre la multitud, pero no sin antes echar un vistazo hacia atrás para ver que dirección cogían , o si era el caso, ver si confiaban en mi para hacerlo.

-¡Seguidme eclesiásticos si tanto me ansiáis!-.

FDI:

Acción 1: Esquivar hacia la izquierda + Corte en el torso con Miedo.
Acción 2: Corte en el cuello con Odio + Desplazarse hacia soldado agarrador nº2.
Acción 3: Estocada al hombro del soldado agarrador nº2 con Miedo + esquivar hacia la derecha.
Acción 4: Estocada al cuello del soldado agarrador nº2 con Odio + Correr en dirección opuesta a los 4 soldados.

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Ederat el Miér Mar 26, 2014 11:16 pm

Llevaba dias caminando sin rumbo, no sabía donde ir y tampoco estaba seguro de querer saberlo. Una patrulla de la eclesia me había estado persiguiendo, pero había conseguido dejarlos atrás. Estaba entre unas montañas y un bosque, en el cual no iba a encontrar demasiadas tiendas para comprar algo de comida, pero podía ver un pueblo no muy lejos.
-Puff,creo que no tengo elección. Entrar, comprar algo de comer y salir hacia el bosque. Será fácil
Cogí el camino que iba hacia aquel pueblucho mirando cada poco a mis espaldas, me había librado de aquellos guardias pero seguía sin estar tranquilo, algo me decía que salía de un problema para meterme en otro peor. Eso, unido a que mi cabeza no dejaba de pensar en mi anterior vida y en mi tío no mejoraba mucho mi situación. Llegue a la entrada de aquel pueblo, como ya había aprendido a las malas, la espada atraería miradas, pero con algo de suerte se pensarían que era un cazarrecompensas y no me molestarían, además no iba a quedarme mucho, comprar algunos víveres y esconderme en el bosque
-¿Que puede salir mal?-entre en el pueblo, se oía bastante ruido en una plaza y parecía que buena parte del pueblo se apelotonaba en un circulo-No vayas, no te acerques, no te interesa-no paraba de repetirme eso, sabia que si me acercaba acabaría metiéndome en un lio.
A mi derecha había una tienda pequeña abierta, así que entre. No había nadie, solo unas cajas de lo que parecía ser la entrega de mercancía aun por guardar, y mi economía no estaba precisamente como la de los altos cargos eclesiásticos. Cogí un par de trozos de pan y unas longanizas, no quería llevar demasiada carga ni arruinar al pobre vendedor, que lo mas probable era que solo fuese un pobre hombre trabajador.
Salí de aquella tienda, ahora había mas ruido, parecía que había pelea
-Solo un vistazo desde lejos-Me acerque al circulo, una mujer estaba cogida en medio y una súcubo a medio sujetar. Un fallen luchaba a dos espadas contra una decena de eclesiásticos-Esto no es bueno-deslicé la mano por el arnés susurrando. -Sentencia esta en la espalda,la otra aqui, aquí una de las dagas, los dardos, y la otra daga, si algo sale mal...

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Sarah Raynore el Lun Mar 31, 2014 6:21 pm

Xalcoz logró esquivar con éxito la acometida del soldado. Sin perder un instante contraatacó, haciéndole dos profundos cortes a su adversario. La sangre empezó a manar, abundante, y el hombre cayó de rodillas contemplando con los ojos como platos el charco rojo que lentamente se iba extendiendo ante él.

El fallen, sin embargo, no perdió tiempo observando todo esto. Velozmente, demasiado para el gusto de su nuevo oponente, se acercó a él. El soldado, pese a todo, trató de contraatacar, y su espada rozó con éxito el costado de Xalcoz antes de que éste le clavara la suya propia. El muchacho consiguió evitar la segunda estocada del eclesiástico, que se derrumbó de inmediato cuando Odio le atravesó la garganta.

Un destello iluminó la mirada de la mujer mientras Xalcoz le decía que huyera antes de que éste hiciera lo propio. Sin embargo, apenas pudo dar un par de pasos sintió cómo un garfio de acero le cogía por la muñeca y tiraba de él. La mujer, sin rastro de la debilidad mostrada anteriormente, lo arrastraba a través de la multitud.

Apenas salieron del círculo se chocaron de golpe con un chico joven que se aproximaba. Durante un par de segundos la confusión reinó en el ambiente, pero el grito de los soldados tratando de abrirse paso a sus espaldas hizo reaccionar a la mujer que, con la mano que tenía libre, agarró a Ederat y los metió a ambos por la puerta más cercana que encontró, que por suerte no estaba cerrada con llave.

Los soltó mientras se apresuraba a cerrar la puerta sin hacer ruido, pero antes de que pudieran reaccionar volvió a acercarse a ellos y agarró a Ederat de un brazo, poniéndoselo a la espalda e inmovilizándolo. Acto seguido, cogió una de sus dagas y se la puso al cuello.

Tú, quietecito. Como se te ocurra hablar sin que yo te de permiso o más alto de lo debido estarás muerto antes de que puedas decir “pagano” —le susurró con fiereza. Después miró a Xalcoz y resopló—. Genial, como si no fuera suficiente que esa banda de imbéciles me haya humillado, tenía que aparecer el príncipe azul haciéndose el héroe. Supongo que tendré que darte las gracias a pesar de todo.

«Imagino que si me has ayudado antes es porque definitivamente no estás de lado de la Eclesia. Me conformaré con eso. Pero tú —dijo sacudiendo a Ederat— me vas a contar quién eres y qué es lo que estás haciendo aquí. Si la respuesta me convence, a lo mejor te suelto. Señor Príncipe Azul, haz el favor de desarmarle, no quiero sorpresas, y de paso te presentas tu también, así nos conocemos todos».

Estaban en lo que parecía ser la sala principal de la casa de una familia no muy rica, pero tampoco muy pobre. La habitación tenía dos ventanas a los lados de la puerta, que por suerte estaban con las cortinas echadas, aunque quedaban unas pequeñas rendijas por las que se podía mirar lo que ocurría en la calle. Un par de sillones adornaban la estancia, y en el lado opuesto un pequeño pasillo se internaba en el resto de la casa.

Inmediatamente después de haberse metido allí, y mientras la mujer daba su discurso en voz baja, los soldados habían pasado corriendo por la calle. Irían en su persecución, lo más seguro, y era bastante improbable que se les ocurriese que podrían estar metidos en una de las casas a apenas unos metros del “lugar de los hechos”.

Al cabo de un rato, un ruido procedente del interior de la casa los sorprendió. Una mujer con un bebé en brazos los miraba aterrorizada.












[[[Xalcoz: Tienes un corte en el costado izquierdo. Es un poco profundo aunque no te limita demasiado los movimientos, pero duele y sangra bastante.
Ederat: La mujer te tiene agarrado con fuerza con el brazo derecho a la espalda, inmovilizándote. El izquierdo lo tienes libre, pero si lo mueves (o te mueves tú) ella te retorcerá el otro causándote mucho dolor. Tiene una de tus dagas pegada a tu cuello, así que si mueves demasiado la cabeza te puedes hacer un pequeño corte]]]

[[[Haz lo que quieras con lo de la ampliación del viaje, Xalcoz, a mí me da igual :) Recuerda que también puedes abrir un tema libre o incluso pedir un evento personal]]]
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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Xalcoz el Lun Mar 31, 2014 11:32 pm

En cuanto me hube dado la vuelta para ver si las rehenes me hacían caso, me empezó a dar un dolor agudo en el costado. Con la adrenalina anterior ni me había dado cuenta de que me habían dañado, pero ahora el dolor era tan intenso que me hizo tambalear un poco y que se me nublara un poco la vista. Eso hizo que me descuidara. De improvisto la no tan herida mujer me agarró del brazo con una especie de garfio metálico y empezó a arrastrarme hacia alguna parte. "¿Qué se supone que hace?". Intenté zafarme de ella pero solo conseguía que me doliera cada vez más el costado, por lo que desistí y me limité a ver que era lo que tenía planeado la mujer.  Los soldados nos perseguían y la mujer parecía desesperada por escapar. De improvisto había otra persona que se interponía en nuestro camino. Primero pensé que era otro soldado pero al instante cambié de idea. Llevaba una katana a la espalda que parecía bastante peligrosa, esa no era un arma habitual. De improviso, en vez de apartarlo, la pagana lo agarró con el otro brazo y se lo llevó también."¿Acaso está loca? Es una demente, se trae también a un desconocido y por su armamento parece peligroso, nada favorable".

Luego de correr un poco por la plaza, nos metimos en una casa cercana que por suerte no estaba cerrada. "¿En serio cree esta mujer que los soldados no nos han visto entrar?". Miré por la ventana y, para mi sorpresa, los soldados estaban perdidos buscándonos. "¿Así de fácil?, He de replantearme mi vida" pensé suspirando. En cuanto me hube dado la vuelta para ver a la pagana, esta tenía al nuevo invitado con un brazo inmovilizado y una daga a la garganta. Inmediatamente procedió a dar un pequeño discurso. Básicamente amenazaba al nuevo invitado, me pidió que lo desarmara, me dio las gracias por ayudarla y por último que me presentara. Lo primero es lo primero, y los modales han de respetarse.

-Mi nombre es Xalcoz, a secas. No es necesario que me llames "Príncipe azul", yo solo pasaba por allí y esos soldados tuvieron la mala suerte de querer atraparme por relacionarme contigo. Ya que estaba en esa situación, no veía el por qué de no liberarte. Entonces, si quieres agradecer a alguien ,agradécele al destino. Para tu información, tampoco tengo pensado estar contigo mucho tiempo, mi único objetivo era liberarte y ya lo he conseguido. Ahora si me lo permites, procederé a desarmar a este individuo que te has traído por puro capricho.

Luego de una rápida inspección pude ver que portaba, además de la katana, unos dardos y un par de dagas. "De todas esas armas lo que más me interesan son los dardos, me permitirían atacar a larga distancia en una situación comprometida, nunca se sabe". Luego de guardarme los dardos, estaba quitándole las dagas cuando me di cuenta de una cosa. No llegué a quitarle las dagas cuando retrocedí y desenfundé mis espadas.

-Suéltalo- le ordené a la pagana.- Ya que no has sido muy simpática hablándome, no tengo por qué serlo contigo. No me importa que no lo entiendas, ya que te has dado el capricho de traerlo vas a darme el lujo de disfrutarlo. Nadie va equipado con esas armas tan poco acordes entre sí si la persona no es quién de utilizarlas. Eso significa que este individuo sabe luchar y bien, además de que no he visto nunca a nadie que llevara una arma tan exótica como una katana. La única razón por la que estoy aquí es por la busca que rivales dignos. No tienes de qué preocuparte, ahí fuera hay mucha revuelta y los soldados no nos escucharan pelear por lo que no tienes de que preocuparte de que vengan. No te afecta en absoluto. Por otra parte, si sigues sujetándolo insistiendo en que es peligroso, no tendré más remedio que reducirte a ti también, por más que te haya ayudado antes. Si lo que te preocupa es que lo mate, no te preocupes, en cuando no pueda luchar más lo dejaré. Tú eliges, dejarás que acabé con él limpiamente pudiendo él defenderse o te pondrás en peligro a ti misma inútilmente luchando contra mí- en el momento que terminé el discurso, me vino un dolor agudo de nuevo desde el costado recordándome que estaba herido. Si iba a luchar, debía de ser rápido para que pudiera vendarme.


Spoiler:

    Lo siento, no tenía mucho material y no pude escribir mucho :(
PD: Me ha salido eso de dados debajo, le habré dado sin querer lo juro.


Última edición por xalcoz el Lun Mar 31, 2014 11:34 pm, editado 1 vez

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Ederat el Mar Abr 01, 2014 11:58 pm

La situación se había torcido y no sabia como. Tal y como llegue al circulo después de haber comprobado mi arnés de armas, una mujer choco contra mi al salir corriendo. Intenté decir algo pero no me dio tiempo, enseguida me di cuenta que era la mujer del circulo y me tenia agarrado, arrastrándome como a un crio.
-¡¿QUE HACES CHALADA?!
No pude decir nada mas, los guardias salían ya del circulo y a mi me estaban buscando desde poco después de salir corriendo de casa de mi tío, nos lanzó dentro de una casa abierta, los guardias deberían de habernos visto, así que esperaba que por lo menos tuviese un plan para huir. No podía estar mas equivocado, mientras la mujer me retorcía el brazo haciendo preguntas el estúpido fallen me robaba los dardos y le ordenaba que me soltase para poder batirse en duelo conmigo.
-¿Cómo me llamo?¿Que mas da eso? Estoy de paso y al ver lio me acerque a ver que pasaba. Llevo días huyendo de eclesiásticos demasiado estúpidos como para preocuparse de algo mas que de que voy armado. Además ,tu me has metido en este lio, ¿Qué tal si dejas de discutir con tu novio y te presentas?.
Estaba notablemente enfadado, aquellos estúpidos nuevos compañeros que me habían tocado de golpe me habían arrastrado hasta una casa y ahora me estaban robando.
-Tú, fallen, si quieres pelea sal a saludar de mi parte a esos eclesiásticos, yo no peleo por hobbie. Te aconsejaría dejar esos dardos en el lugar de donde los has cogido y curarte la herida, cuando estes bien ya veremos si peleamos, de momento preocúpate de que no te gane una infección
Mi instinto me decía que no estábamos solos, algo no iba según lo previsto.
-¿QUIÉN ESTA EN EL PASILLO? SUÉLTAME IDIOTA, HAY ALGUIEN DETRÁS NUESTRA,¿ACASO QUIERES QUE NOS MATEN?,¡SUELTAME!-decidí no esperar la reacción de mis compañeros,mordí el brazo izquierdo de la mujer llevandome un pequeño trozo de carne,notando el salado sabor de la sangre que brotaba de la herida y caía por el lateral de los labios mientras la propietaria de esa extremidad gritaba a menos de medio metro de mi cabeza,obligandola así a soltarme. Desenfunde a Sentencia y me coloque en una posición defensiva,con el fallen a mi izquierda,la pagana herida delante y el pasillo a mi derecha,sabia que alguien estaba observando la escena desde el pasillo y no podía arriesgarme. Gire la cabeza levemente hacia el pasillo,una mujer con un bebe en brazos miraba la escena aterrorizada.-Menos mal,solo es la propietaria de la casa.Tranquila,no tengo intencion de hacerle daño a usted ni a su familia,simplemente no corra,no grite,no pida ayuda y no saldra herida-mi aspecto no podia ser muy tranquilizador,con la espada desenfundada y la boca manchada de sangre.Solo rezaba porque no gritase y alertase a los guardias.-¿Que tal si nos presentamos ahora?Me llamo Ederat.Ni soy cazarecompensas,ni eclesiastico,ni tengo ningun interes en vuestras cabezas ¿y vosotros?

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Sarah Raynore el Jue Abr 10, 2014 11:43 pm

Ante el discursito de Xalcoz, la mujer lo único que hizo fue levantar una ceja. Pero, antes de que pudiera responder, también Ederat comenzó a hablar y, de repente, al darse cuenta de la presencia de la mujer en el pasillo mordió a su captora. Ésta pegó un brinco y le dio un fuerte golpe en la nuca, obligándolo a soltarla, ligeramente mareado. Sin embargo, Ederat pronto se repuso poniéndose en guardia  y dejando las cosas claras para todas las personas de aquella sala.

La mujer, mientras se frotaba la mordedura, suspiró en un visible intento por tranquilizarse y no pegarle un par de mamporros al par de tunantes que tenía en frente.

Con un paladín y un niño me ha tocado lidiar —murmuró para sí misma, para a continuación dirigirse a la mujer del pasillo—. Tranquila, Rina, no te preocupes por estos dos. Yo me encargaré de ellos si hay algún problema. Ahora —anunció girándose de nuevo hacia los dos chicos—, si tan interesado estás en saber mi nombre, me llamo Leia Kregs, y el príncipe azul acaba de presentarse hace un ratito. ¿O es que estás sordo, niño?

«Nadie va a pelearse aquí —continuó, refiriéndose obviamente a Xalcoz, aunque alternaba su mirada entre ambos—. Y sí que me afecta, porque ya he involucrado demasiado a la dueña de esta casa y no pienso permitir que por vuestra culpa se meta en problemas.

«¿Buscando adversarios dignos? Creo que en eso puedo ayudarte —Sonrió maliciosamente—. Estoy buscando compañeros. Tú no eres precisamente lo que yo quería, pero eres el mejor que he visto hasta ahora. ¿Qué me dices? Te aseguro que te enfrentarás a retos que jamás podrías imaginar ni en tus más alocadas fantasías. O si no te atrae la idea, podemos hacer un trato. En vez de pelear con nuestro amigo aquí presente, peleas conmigo (una vez salgamos de aquí, claro está). Si gano yo, te unes a mí. Si pierdo… Decide tú qué querrás como premio.»

Leia, lamento interrumpirte, pero tenemos problemas —Aunque seguía mirando a los dos jóvenes con temor, la mujer, Rina, hablaba de forma rápida y decidida—. Acaba de llegar una nueva patrulla. No sé qué hacen aquí, pero parecen venir directamente de Infernalia. No tienen nada que ver con los tipos de antes, parecen mucho más profesionales —Se podía aprecia el miedo en su rostro pues, a pesar de estar ayudando a una pagana, no era más que una mujer con un bebé.

Leia le lanzó una penetrante mirada a Ederat.

¿No serán, por casualidad, esos tipos que decías antes que te habían estado persiguiendo? Da igual —continuó rápidamente, sin dejarle tiempo a Ederat para contestar—. Rina, ¿sabes qué hicieron con mi arma?

La nombrada asintió.

Se la ha quedado Rochy, el hombre que te ha delatado.

Muy bien. Caballeros —dijo Leia dirigiéndose nuevamente a Xalcoz y a Ederat—, vamos a salir por la puerta trasera de la casa procurando que no nos vean. No es una sugerencia así que, antes de que empecéis a protestar, apelo a vuestros sentimientos de compasión y os pido que no pongáis en más peligro del que ya está a una mujer inocente y a su bebé —Su mirada era seria, pero pronto recuperó su brillo burlón mientras se dirigía hacia el pasillo—. Ederat o como te llames, esos tíos parece que vienen a por ti, así que te recomendaría que vinieras conmigo. Y tú, Príncipe Azul, ¿qué dices de mi oferta?







[[[Ederat, recuerda que no puedes manejar a los PnJs. Puedes decir lo que pretendes hacer, pero te recuerdo una vez más que soy yo la que decide si eso tiene éxito.]]]
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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Xalcoz el Vie Abr 11, 2014 4:31 pm

"Está pasando lo que me temía que pasase. No puedo ir en contra de mis emociones por mucho que intente controlarlas. Presenciar la muerte de mi familia fue un duro golpe emocional para mí, pero, por si fuera poco, estuve cuatro años excluido de la sociedad y de cualquier persona. Todo eso hace que ahora mismo sea emocionalmente inestable. Tenía pensado decirle a Leia que ella no me importaba en absoluto para no involucrarme más de lo necesario con ella para así evitar que mi subconsciente se creara la idea de amistad ni nada parecido, pero no parece que le haya afectado mucho mis palabras. Por si fuera poco, ahora me propone que vaya con ella... Si hiciese eso lo más seguro es que mi maldito subconsciente se haga ideas a pesar de que no quiera. Pero por otra parte, si es cierto lo que me dice, dejaría de vagar sin un rumbo fijo y tendría un camino prefijado. ¿Hacerme pagano aceptando su oferta? Nunca me lo había planteado. Nunca me ha interesado mucho el conflicto entre paganos y eclesiásticos. Esa era una de tantas cosas que había aprendido en Albor, pero, al ser algo muy alejado de mi, otro mundo, nunca le di importancia. De todos modos, no me es ningún problema ser pagano si ello me beneficia.

Aceptando su oferta conseguiría algo que no he conseguido luego de recorrer media Terra, dejaría de perder el tiempo y haría algo verdaderamente útil para mejorar en destreza. Pero si hiciera eso... Mi emociones me traicionarían. Sé que lo harán. En el momento en el que este demonio le mordió el brazo a Leia, me empezó a recorrer un odio interno que clamaba su sangre. Me sorprende de que haya podido controlarme y que no le atacara en ese preciso momento. El hecho de que me haya entrado un odio tan profundo indica que mi subconsciente ya ha empezado a considerarla como una compañera. Eso es algo muy peligroso que puede hacerme perder la capacidad de pensar de manera racional en medio de una batalla, haciendo que pierda la concentración. ¿Por qué tenía que ser precisamente una mujer la que me hiciera esta oferta tan suculenta? El destino se ríe en mi cara... No puedo aceptarla.

Por otra parte, Leia no debería de confiar en el demonio tan fácilmente. Primero desconfía plenamente y lo sujeta, luego Ederat la muerde para liberarse y,  ¿Ahora ella no le da ninguna importancia? No es muy inteligente la verdad. Lo único que nos está dando es más problemas trayendo aún mas eclesiásticos aquí. Aunque el plan inicial de Leia haya sido que nos escondiéramos en esta casa, lo tendremos muy complicado para huir del pueblo, y mucho más para acabar con los eclesiásticos"
. Luego se reflexionar un poco más y calcular diversas posibilidades, me dispuse a hablarles de nuevo.

-He perdido el interés en ti, demonio- le dije mientras volvía a enfundar a Odio y Miedo.- Lo siento, pero denegaré tu oferta, Leia. No acostumbro a tener como compañeras a paganas engreídas que creen que pueden manipular a quien quieran. Por cierto, no es por ofender, pero, ¿De verdad crees que saldrá bien eso se salir con cuidado a la calle a por Rochy? Los nuevos eclesiásticos son más peligrosos que los que estaban en la plaza y no sabemos cuántos son, lo más probable es que si nos los encontramos no seremos capaces de hacerles frentes, y su huimos tampoco conseguirás tu objetivo de recuperar tu arma de Rochy. De cualquier forma, habrás fracasado. No me extraña que te hubieran capturado. Si quieres que no nos descubran hace falta algo más que un revuelto en la calle. Necesitas una distracción. Ya que nuestro enemigo nos supera en fuerzas bélicas, debemos engañarlo para conseguir nuestro objetivo, evitar un confrontamiento directo. Uno de nosotros ha de causar una distracción para que los otros dos puedan llegar de forma más segura al objetivo. Si lo haces tú no podrás ir a por Rochy, tampoco puede Ederat que no me fío nada de él. Yo soy el más rápido de los tres, por mucho que corran los eclesiásticos no podrán alcanzarme. Además, trabajo mejor solo, cuando no hay nadie estorbándome.

Una vez dicho lo anterior, salí por la puerta por la que habíamos entrado a la casa. No me interesaba nada de lo que podrían decir, lo que hicieran a continuación ya no sería mi problema. Solamente distraería un poco a los eclesiásticos y luego me iría del pueblo. Habían varias formas de mejorar el ridículo plan de la pagana, pero esa táctica que plantee era la mejor ya que implicaba que yo no estaría con la pagana, ergo, las emociones no me afectarían si por cualquier caso tuviera que entablar batalla de nuevo. En la calle había el mismo revuelvo que antes, quizás un poco amortiguado. Se estaba estableciendo de nuevo el orden. Era preciso que actuara cuanto antes. Es mucho más fácil atacar al enemigo cuando entre sus filas reina el caos y el desorden que cuando hay orden y disciplina.

"Obviamente no me voy a poner a correr como un demente por el pueblo como medio de distracción. El número de enemigos es elevado y la posibilidad de ser emboscado también. Mi anterior batalla contra ellos no fue en vano, fue suficiente para valorarlos. Usan tácticas ortodoxas y un ataque directo. Mi error es que yo hice lo mismo, solo me hubiera sido útil si mis fuerzas fueran iguales o mayores a las del enemigo en todo su conjunto, y con la llegada de los refuerzos, sería un suicido hacerlo. En vez de eso he de usar todas las cartas disponibles a mi favor, si no hay victoria, la crearé. Primero, he de usar una táctica heterodoxa para confundir al enemigo y aprovecharme de su vacilación. Segundo, aprovechar las propiedades del terreno, si juego con ellas mi fuerza se verá aumentada a costas de reducir las del enemigo". Una vez establecidas las condiciones, la solución se me presentó de una forma tan clara y obvia que me sorprendió que no se me ocurriese en primera instancia.

Sin pensármelo más, rápidamente me dirigí a una casa cercana y me dispuse a escalarla hasta el techo. Tarea nada complicada dada la agilidad natural de los fallen para la escalada. Era la solución ideal, es heterodoxa y usaba el terreno a mi favor, además, era una buena distracción, ¿Cómo iban a ignorar que su objetivo esté en un tejado sin hacerle caso? De todas formas, no iba a actuar de una forma tan arrogante como la vez anterior. También había planeado una táctica alternativa aún más radical por si cualquier causal no sirviera contra el enemigo la que iba a ejecutar. No opté por usarla como primera porque eso implicaba que ya no volvería a ver a la pagana. A pesar de todo, las emociones sí que empezaron a afectarme de forma subconsciente a la hora de tomar decisiones.

fdi:

-Acción 1: Plantear la táctica a Leia y al demonio + Salir de la casa.
-Acción 2: Correr hacia una casa cercana + Escalar hasta el techo.

fdi2:

-A riesgo de ser un poco tarde, me pido el color #bd82bd ^^.


Última edición por Xalcoz el Vie Abr 11, 2014 4:45 pm, editado 1 vez (Razón : Poner Color)

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Ederat el Miér Abr 16, 2014 11:58 pm

Aquella mujer empezó a hablar, irritándome un poco al llamarme niño. Por lo que parecía conocía a la propietaria de la casa, así que enfunde a Sentencia. Se presentó bajo el nombre de Leia Kregs.
-Hazme un pequeño favor, llámame Ed, hace mucho que no soy un crio.
Le propuso un trato al fallen, pero no tuvo tiempo a responder. Mas eclesiasticos habían llegado a el pueblo y me pregunto si venían a por mi.
-La verdad es que…-no tuve tiempo de responder, ella ya estaba hablando de nuevo.
Seguí escuchando todo lo que dijo. Aquella mujer a la que acusaban de pagana no parecía mala persona, intentaba mantener su fachada de dureza pero su forma de pedirnos que no hiciésemos ninguna tontería que pusiese en peligro a aquella mujer la delataba. A pesar de que me había secuestrado comenzaba a caerme bien, lo que provocaba que sintiese remordimientos por haberla mordido.
El fallen no tardo en abrir una boca que no hubiese pasado nada si hubiese mantenido cerrada, falto al respeto a la mujer y dijo que se iba por su cuenta. Tal y como se dio la vuelta y empezó a caminar hacia la puerta empecé a correr hacia el, cogiéndole la cabeza por detrás y estampándosela contra la pared de piedra. Mis dardos cayeron al suelo, quedándose al lado de mi bota.Solte al fallen, cayendo a los pies de la pagana mientras yo recogía mis dardos, los observaba detenidamente y los deslizaba hasta su posición habitual.
-¿Te crees que puedes robarme, faltarle al respeto a la señorita Kregs y delatar nuestra posición a esos guardias? Antes te mato aquí mismo-mire a la pagana-salimos cuando digas.
Mire la pared, una mancha de sangre decoraba la fría piedra contra la que había estampado la cabeza del fallen. Saqué un pañuelo que llevaba en el bolsillo y lo limpie un poco.
-Perdone el altercado, le agradezco que nos haya permitido ocultarnos en su casa. No era mi intención manchar la pared, creo que se ya no se nota. Nos iremos en cuanto Leia lo ordene-mire al fallen que aun estaba en el suelo-los tres.
Volví a guardar el pañuelo y me apoye en la pared, intentando mantener las formas y no decapitar al fallen. Yo no mataba por nada, ya había recuperado lo mío y evitado que nos viesen, no había motivos para matarlo, eso quitando el hecho de que hubiese manchado mucho el suelo con su sangre.
Observe mi brazo derecho, la forma de aquel tatuaje que llevaba desde el maldito día en el que entre en la habitación donde trabajaba mi tío y me uní a aquel estúpido artefacto. Le echaba de menos, a mi casa, a mi vida. La tranquilidad de mi habitación ahora ya no era mas que un mero recuerdo, pero pesaba mucho en mi mente.
FDI:

Accion 1:Estampar cabeza de fallen contra pared + recoger dardos del suelo

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Sarah Raynore el Lun Abr 21, 2014 12:45 pm

La pagana escuchaba a Xalcoz con los brazos cruzados. Frunció el ceño cuando el fallen la llamó “pagana engreída”, pero aparte de un breve tic en la ceja lo dejó pasar. Sin embargo, no fue capaz de morderse la lengua cuando el muchacho la minusvaloró.

Si a ti te desarman y te atacan mientras estás dormido y aún así eres capaz de liberarte, mis respetos entonces —dijo sarcásticamente, visiblemente cabreada.

Aparte de esa breve interrupción escuchó el resto de lo que decía el chico, y se limitó a suspirar entre frustrada y decepcionada cuando el otro se dirigió a la puerta con intención de marcharse. Sin embargo, no llegó a lograrlo.

Ederat, en un repentino ataque de enojo, se dirigió hacia él con la intención de estamparlo contra el suelo. Sólo la legendaria agilidad de los fallens y el entrenamiento de Xalcoz permitieron al chico esquivar el ataque, pero el brusco movimiento que tuvo que realizar para hacerlo provocó que los dardos de Ederat, que no se los había guardado bien en el bolsillo, cayeran al suelo, permitiendo a su dueño recuperarlos.

El demonio empezó a increpar al otro chico, y Leia alzó una ceja, divertida, cuando oyó que era llamada “señorita Kregs”. La dueña de la casa no supo que responder a la disculpa de Ederat, se limitó a murmurar un tímido “no pasa nada” y mirar al suelo. Pero cuando el demonio terminó de hablar, antes de que ninguno de los demás pudiera decir algo, unos fuertes golpes resonaron en la puerta.

¡Abra! ¡Abra en el nombre de la Eclesia!

Rina abrió los ojos de forma desmesurada y miró a Leia con pánico.

No parecen ser los patanes de antes —murmuró ésta para sí. Después, se volvió hacia la otra mujer y la cogió de los hombros, mirándola fijamente—Escucha, Rina, sólo están haciendo un registro. No tienes nada que temer. Nosotros nos vamos ahora mismo, mientras no te relacionen con nosotros no te pasará nada.

Se giró hacia los dos chicos.

Vosotros, ahora sí que sí, andando —les dijo señalando el pasillo.

Si no reaccionaban en un par de segundos, fallen y demonio se encontrarían siendo arrastrados por Leia al igual que unos minutos atrás.

En apenas unos instantes llegaron a lo que debía ser la cocina. Una pequeña puerta de madera daba a un diminuto corral donde varias gallinas picoteaban en el suelo. Estaba separado del oscuro callejón en el que se encontraba por una delgada valla de metal, pero junto a ella había varias cajas de madera apiladas que hacían un juego de niños el poder pasar al otro lado.

Allí, Leia se detuvo y los encaró.

A ver, vamos a dejar las cosas claras que luego no quiero problemas. Ederat ya ha dejado clara su postura. Príncipe Azul, vienes con nosotros: sí o no. Que conste que, sinceramente, no creo que tengas muchas posibilidades tú solito.
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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Xalcoz el Sáb Abr 26, 2014 7:00 pm

"¿A Leia la habían atrapado mientras dormía? No tiene ningún sentido, si es así no hay razón para que estuviera en la plaza. Ella estaría durmiendo en una casa y si tuvieron tiempo de sobra para desarmarla, también para atarla para que no se escapara, pero estaba siendo sujeta por dos soldados y además había uno herido. Algo ha hecho. O está mintiendo u oculta algo".

Mientras me disponía a salir del lugar, pude notar como se acercaba a una velocidad peligrosa el demonio hacia mí. "Ya me parecía a mí que no era de fiar...". Para esquivarlo simplemente hice un movimiento lateral hacia mi izquierda. Luego de realizar la maniobra, vi como el demonio cogía algo del suelo como si fuera un gran tesoro. Luego de echar un vistazo rápido, pude ver que eran los dardos que seguramente se me habían caído luego de realiza el movimiento. Luego de eso, pude ver como el demonio se empezaba a disculpar con ambas mujeres formalmente y me acusaba de traidor. "¿A quién pretendes engañar? No dejarán pasar por alto tu ataque solo con una disculpa y una hipótesis sin fundamento. Por si fuera poco, me acabas de amenazar de muerte". Quedándome perplejo, pude observar como a Leia parecía divertirle su disculpa y la dueña de la casa le perdonaba sin problemas. "¿En serio? ¿Hasta qué límite puede ser ingenua Leia? Puede que no sea tan buena idea dejarla sola con ese demonio. Se toma demasiada confianza con él y puede salirle realmente mal". Mientras me replanteaba la estrategia que estaba siguiendo, pude ver a través de la ventana como aparecían unos eclesiásticos en la puerta que exigían entrar. No eran los mismos que antes, poseían una equipación distinta aunque no pude determinar qué portaban. No había tiempo para ello, habíamos de irnos.

Ante esa situación, Leia sugirió que fuéramos por la salida trasera para que no nos vieran. No era tan mala opción, así que le hice caso. Mientras salíamos, aproveché para empezar a vendarme la herida. Por como se estaban terciando los eventos, seguramente no iba a tener un momento mejor para hacerlo. Me levanté un poco la camisa y pude ver como estaba toda manchada. "Será mejor que la lave en cuanto acabe todo esto, ir con ropa ensangrentada es incómodo y no está muy bien visto". Procedí a vendarme la herida mientras pasábamos por algo que parecía una cocina no muy bien cuidada, parecía que convivían con animales allí.

Llegamos a un pequeño corral donde había unos seres desconocidos para mí. Nunca había visto animales de ese tipo, eran demasiado exóticos para desaprovechar la oportunidad para echarles un vistazo. Eran como unos pájaros pero más obesos. Por su forma y aparente peso no parecía que pudieran volar mucho. Una vez que terminé de vendarme la herida, me acerqué a uno de ellos, curioso, para cogerlo y ver cuánto pesaban. El animal no parecía que fuera muy dócil ya que, en cuanto lo toqué, salió corriendo en dirección contraria, a una valla metálica. Al ver la poca altura que tenía la verja, deduje que esos animales no podrían siquiera volar si no podían salir. A un lado pude observar como habían unas cajas convenientemente apiladas, permitiendo sortear la valla muy fácilmente, accediendo al callejón al que daban. La penumbra proporcionada por las casas lo hacía un lugar perfecto para ocultarse.

Leia fue la que me hizo abandonar mis pensamientos. "¿Que Ederat ha dejado clara su postura? No preciosa, solamente has caído en su engaño no muy elaborado. Si la dejo sola con él, los eclesiásticos no serán su único problema. En ese caso, distraer a los soldados no servirá de mucho. Espero poder controlar mis acciones".

¿Que no tengo posibilidades? ¿Acaso me estás retando a hacerlo? —dije mientras me acercaba más a ella y se me marcaba una sonrisa maliciosa, desafiándola—. Tienes razón —concluí más relajado—. Lo más probable es que muera o acabe capturado. Pero eso en caso de que me enfrente a ellos, que no es algo que tuviera planeado. De todos modos, tú ganas, iré contigo. Pero te lo advierto —dije mientras me ponía más serio—: Será la última vez que te lo digo, me importa bien poco lo que pase o lo que pienses, no me llames "Príncipe azul".

fdi:
Acción 1: Vendarse + Acercarse a la gallina.

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Ederat el Mar Abr 29, 2014 11:39 pm

Unos golpes en la puerta seguidos de la voz de un eclesiástico reclamando acceso a la vivienda nos convenció de que lo mejor era salir lo mas rápido posible. Apenas la pagana nombro la puerta trasera, ya estaba en la cocina y saliendo. Tal y como salimos, el fallen terminó de vendarse y se puso a mirar las gallinas.
-Sera mejor no perder el tiempo con ellas, o esos eclesiásticos te enseñaran la receta estando tu dentro de la olla. Asegúrate de que la venda se queda bien cogida, no me apetece que vayas dejando un camino de gotas de sangre para esos tíos.
El fallen parecía decidido a venir con nosotros, por lo menos de momento, aunque aun no me inspiraba confianza. Según sus propias palabras, nos seguiría solo por que no veía claro su futuro si no intentaba cooperar y huir juntos.
“Y yo que decía de entrar, conseguir comida y largarme corriendo lo mas lejos posible,¿como me e metido en este lio?"
-Salto después tuya-los eclesiásticos debían de estar a punto de entrar en la casa-Pero date prisa, no me apetece pasar una temporada con ellos, y creo que a ti tampoco te trataran como a un invitado de honor.
Comprobé que llevaba todo en mi arnés bien cogido.
“Esto ya esta, solo tenemos que seguir el callejón, encontrar a ese tío, recuperar el arma de la pagana y largarnos a toda ostia de este pueblo lleno de eclesiásticos. No tiene porque ser muy complicado. A no ser que le estén escoltando unos cuantos guardias. No, no creo, seguro que todo es mas fácil, la pagana sabrá que hacer.

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Sarah Raynore el Vie Mayo 02, 2014 8:44 pm

Después de la respuesta de Xalcoz y de que Ederat empezara a meter prisa, Leia no tardó ni dos segundos en subir a una de las viejas cajas de madera y saltar la valla ágilmente. Sin apenas detenerse a comprobar que sus dos nuevos compañeros la seguían, comenzó a caminar rápidamente por aquellas callejuelas. Si sabía por dónde se estaba metiendo o si se limitaba a ir al azar tratando de poner la mayor distancia entre ellos y los eclesiásticos era algo que resultaba difícil de determinar.

Finalmente, varias calles más abajo se detuvieron. Se encontraban en un callejón que daba directamente a la avenida principal del pueblo, ahora bastante tranquila. Un par de personas caminaban por allí realizando sus tareas cotidianas, y parecía difícil de creer que minutos antes hubieran estado presenciando la batalla entre Xalcoz y los eclesiásticos en mitad de la plaza.

Un gran carro que alguien había dejado allí abandonado les servía para ocultarse de ojos ajenos, y un par de callejones estrechos se abrían a sus lados otorgándoles diversas opciones para marchar.

Bien —comenzó Leia después de asegurarse de que estaba bien oculta por el carromato—, antes de irnos tengo que recuperar un par de cosas. Iré más rápido y silenciosamente si voy yo sola, así que quedaos aquí —Hablaba con el aire de quien está acostumbrado a dar órdenes y no admite contradicción—. No nos conviene tener a esos tipos detrás nuestra, así que aprovecharé para crear un alboroto y distraerlos. Cuando veáis la señal (aún no sé qué será, pero tened por seguro que la reconoceréis) salid de aquí y dirigíos hacia las montañas, nos encontraremos por el camino. ¡Tratad de no mataros mutuamente! —les gritó mientras se escabullía, demasiado rápido para seguirla, por una de las callejas laterales.

Ahora estaban los dos solos. A su alrededor todo parecía seguir transcurriendo con normalidad.

Hicieran lo que hicieran, al cabo de unos diez minutos verían una columna de humo alzarse en uno de los extremos del poblado, en la dirección hacia la que se había marchado Leia. Al principio pequeña, luego cada vez más oscura y densa. Aquella debía ser sin ninguna duda la señal de la que la mujer les había hablado.
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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Xalcoz el Lun Mayo 05, 2014 9:13 pm

Luego de observar cómo Leia saltaba por las cajas, la seguí. Simplemente salté toda la valla de un solo salto, era más rápido y menos ruidoso. Desenfundé mis espadas para estar preparado para cualquier cosa y empecé a correr detrás de ella.
Era sorprendente que corriera tan segura por tantas calles y tomara decisión de hacia donde girar de una forma tan rápida. No me era ningún problema seguir su ritmo, por lo que podía dedicarme a vigilar los alrededores para asegurarme de que no fuéramos descubiertos.

Como era de esperarse, esas calles estrechas no estaban muy bien cuidadas. La gente las usaba como basureros particulares por pura comodidad, lo que hacia que por el ambiente estuviera el olor desagradable de la materia orgánica en descomposición. Por otra parte, logramos no ser descubiertos gracias a ello. El repelente olor hacía que no muchos eclesiásticos se dignaran a mirar o inspeccionar esas estrechas calles, por lo que pudimos recorrer gran parte del pueblo sin ser descubiertos. En cuanto dimos a la calle principal, pude ver el ambiente del lugar. Sorprendentemente, se había restablecido el orden habitual del pueblo. La multitud anterior estaba totalmente dispersa, como si jamás hubiera estado, y actualmente solo habían un par de pueblerinos. Convenientemente, divisamos un carromato abandonado y carcomido por el paso implacable del tiempo. Aprovechando la situación a nuestro favor, buscamos un momento en el que nadie estuviera mirando el carro y corrimos rápidamente a esa cobertura. Una vez que llegamos y nos ocultamos entre sus mohosos tablones, tuvimos unos instante de silencio para comprobar que nadie hubiera descubierto nuestra rápida e improvisada maniobra de camuflaje. Aproveché ese momento para observar los alrededores y darme cuenta de que, en situación de emergencia, disponía de un par de callejones a los que podría acudir para huir. Posteriormente, Leia nos informó de que iría ella sola a por sus pertenencias y que prestemos especial atención a una posible señal suya, situación en la cual procederíamos a ir a unas montañas cercanas para reagruparnos con ella.

Luego de que Leia se fuera a ejecutar su objetivo, yo permanecí en el mismo sitio, cerré los ojos y me concentré vigilando las vibraciones del suelo para comprobar que no se acercara nadie al carromato en el que nos escondíamos. Pasó el tiempo, y nadie parecía sospechar del carro ni les importaba que estuviera ahí. Algunos minutos después, noté una gran perturbación y abrí los ojos para ver qué era lo que estaba pasando. En la lejanía pude observar cómo ascendía una columna de humo hasta el cielo. Obviamente no era algo normal, seguramente había sido causado intencionadamente. Me levanté rápidamente de la posición en la que estaba y miré a los alrededores cautelosamente de que no hubiera nadie que nos estuviera mirando. Algo complicado, el posible incendio les llamaría la atención ampliamente más que un carro abandonado. Luego de asegurar los alrededores, me bajé de un salto del carromato y me dirigí hacia el lugar acordado yendo con el cobijo siempre de una pared a mi lado, era más seguro que correr por medio de la calle.

fdi:
Acción 1: Vigilar los alrededores a través de las vibraciones del suelo + correr hacia el lugar acordado.

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Ederat el Dom Mayo 11, 2014 9:51 pm

Saltamos la valla y empezamos a correr por las mugrientas callejuelas llenas de basura hasta llegar a un carro. Leia nos pidió que esperásemos una señal y corriésemos hacia las montañas, añadiendo un “Tratad de no mataros mutuamente” como quien le dice a dos críos que no se peleen. El fallen estaba comprobando que nadie nos hubiese seguido mientras yo me sentaba un rato.
“La calle esta mas tranquila, si empezamos a tener suerte igual hasta nos vamos sin tener mas problemas”
Una columna de humo se alzo en la zona hacia la que había ido corriendo la pagana.
“Espero que este bien, a fin de cuentas aun no hemos salido de este lio”
Pegue un golpe con el talón en el suelo cerca de el fallen para que notase la vibración y viese la señal de Leia. Las botas hicieron su función, alertandole.
-Es hora de irnos.
Limpié un poco el talón de la bota, me levanté y empecé a caminar por la acera como un visitante mas. La pagana no nos había dicho que corriésemos, así que era mejor no llamar la atención. Iba caminando y miraba las salidas de las calles de reojo, buscando cualquier señal de la pagana.
“Venga, aparece, ven de una vez”

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Crick el Mar Jul 22, 2014 12:35 am

Poca gente prestaría atención a una pareja de amigos que caminan tranquilamente por la calle, incluso cuando el fortuito incendio originado en un taller alquimista se propagaba alimentándose de los tejados de madera y paja aledaños y amenazaba con devorar el medio pueblo que aún no había devorado, nadie se preocuparía por que unos jóvenes y fornidos muchachos caminasen tranquilamente en dirección contraria a las llamas en lugar de acudir prestos a ofrecer sus fuertes brazos para sofocar el incendio. Pero Peter Dvilof no era Nadie y pudo ver con sus ojos vidriosos los pliegues que el peso que las espadas de los forasteros provocaban en sus ropajes y comprendió que aquel par de amigos no eran trigo limpio. No le gustaban los forasteros, eran traicioneros. No le gustaban las armas, eran peligrosas y auguraban desgracias. No le gustaban las parejas de hombres, pues las consideraba inmorales. Pero de entre todas las cosas que no le gustaban a Peter Dvilof, era que pisasen su jardín de petunias; y el día del gran incendio un sucio y apestoso Fallen acompañado de un puñetero y condenado demonio pisaron su jardín mientras trataban escapar inadvertidos del pueblo. ¡Un fallen y un demonio!

¡HEREGÍA! Los astros se habían alineado, el fallen marchaba junto al demonio y las llamas azotaban la tierra, ¡Herejía! Gritó el viejo y tuerto Peter Dvilof saliendo corriendo de la seguridad de su hogar apoyándose únicamente en sus delgadas y temblorosas ancas de rana. ¡A mi la Eclesia! Gritaba colérico en dirección a las llamas arremangando su viejo y raído faldón sobre su vientre para poder correr mejor, dejando al descubierto sus vergüenzas que danzaban al ritmo de sus rodillas carrasqueras. ¡Se acerca el fin, el Milenarismo esta cerca, vamos a morir TODOS! Gritaba y canturreaba danzando alrededor de la gente que se apresuraba a correr a sofocar las llamas sin prestar ninguna atención al viejo y loco Peter Dvilof del jardín de tulipanes.

Mientras tanto, Xalcoz y Ederat lograron salir del pueblo sin levantar demasiadas sospechas ni suspicacias salvo la del viejo y loco Peter Dvilof que seguía aullando a la luna pidiendo que los dioses escuchasen sus plegarias y perdonasen los pecados de los hombres píos y exigía dolor y tortura eterna a las rameras. Llegaron sin demasiados problemas a las faldas de la montaña tras horas de caminata; Con todo el mundo ocupado en la lucha contra el incendio no era difícil imaginar que el deber de auxilio es la máxima prioridad de un servidor de la Eclesia. La imagen que quedó a sus espaldas resultaba endemoniadamente bella. Laursia se extendía en el horizonte infinito abrazada por el manto del atardecer, el sol se ocultaba en la tierra justo en el lugar donde debía estar el pueblo cuyas llamas ya comenzaban a extinguirse y jugaban al escondite con el rojo sol alzando espesas y oscuras columnas de humo a la negrura de la noche incipiente. Frente a la extraña pareja quedaban las montañas Raknar como un tenebroso e infranqueable muro y todavía no habían tenido ninguna noticia de Leia.

La noche despuntaba y una tímida luna decreciente se ocultaba entre las nubes evitando a los jóvenes ver, o ser vistos. Pero las noches de aquellas montañas eran frías y en la oscuridad ni siquiera el mas experimentado montañero lograría alcanzar la cima, y todavía debían esperar a la mujer, que sin saber como ni por qué, los había metido en aquel entuerto de luchas, persecuciones y disputas con la ley. ¿Y quien era Leia Kregs? Xalcoz pudo sentir a través de sus pies un cuerpo moverse rápidamente en la noche, un cuerpo no demasiado grande que se dirigía directamente hacia ellos seguidos de otros diez cuerpos mas lentos y pesados que seguían al primero a paso ligero. No tardaron en poder escuchar el rítmico sonido de sus pisadas golpeando el suelo como un tambor de guerra acompañados del repicar de cotas de acero, sin ningún tipo de dudas eran soldados, se movían rápido y en no más de dos minutos llegarían hasta ellos.

”F.D.I”:
Bueno, a partir de hoy yo seré vuestro máster en esta aventura. Ya conocéis las normas, divertiros, pasarlo bien un post por semana y si tenéis alguna duda por mp o en la taberna si queréis que sea publico. No voy a consentir cuchicheos a mis espaldas ni me daré por enterado de lo que digáis por el box, aunque lo lea. Una vez dicho esto, los errores que ya habéis cometido os los a corregido sarah así que procurad no volver a cometerlos, los que cometáis a partir de ahora os los iré destacando según vayan saliendo. Creo que eso es todo. Pero si que os aconsejaría en general, que les deis mas chicha a los textos, mas trasfondo. No quiero decir que los hagáis mas largos, si no que tengan mayor contenido por que conmigo, cada acción conlleva una reacción, y la inactividad o el “no hacer nada” es por si mismo una acción que conllevará una reacción por parte del escenario o el resto de npc, y si os limitáis a dejaros llevar y repetir todo lo que yo digo que pasa sin tomar vuestras propias riendas, las consecuencias no serán buenas para vosotros. Ahora si, eso es todo, divertíos!

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Xalcoz el Mar Jul 22, 2014 12:00 pm

Mientras corría, pude observar que, efectivamente, el incendio era suficiente distracción para que nadie se fijara en nosotros por mucha apariencia sospechosa que tuviéramos. De todas formas, debíamos salir de allí cuanto antes. De alguna forma, no me di cuenta y con el ansia de escapar del pueblo lo antes posible acabamos en un callejón sin salida. No me lo pensé dos veces y saltamos una valla para adentrarnos en el jardín de una casa, íbamos a perder demasiado tiempo si retrocedíamos para escoger otro camino. A simple vista, el jardín estaba bastante cuidado, si no estuviera en una situación tan comprometida seguramente me habría parado para observarlo detenidamente. Mientras lo atravesaba, escuché un grito provenir desde la casa. "Nos ha visto". Consideré la posibilidad de entrar para eliminarlo, pero no haríamos más que aumentar las posibilidades de que nos encuentren los soldados, por lo que simplemente seguimos de largo. Un rato después, escuché la misma voz gritar, pero esta vez más alejada y débil, que pedía el socorro de la eclesía. "Tenemos que salir de aquí de una vez".

Para mi sorpresa, conseguimos salir el pueblo sin sufrir ningún otro infortunio, pero todavía no se había acabado. Un tipo nos había visto, por lo que pudo haber informado a los soldados. Además, yo seguía con un tipo impredecible. "No puedo despreocuparme, en cualquier momento puede atacarme de nuevo por la espalda". Observé su robusto cuerpo de demonio y la cantidad exagerada de músculos que tenía. "Con solo músculos no podrá ir muy lejos, aunque puede hacer mucho daño aún sin usar esa katana."

—Ni se te ocurra hacer ninguna acción hostil, todavía no hemos salido del peligro y no quiero perder energías luchando contigo —dije advirtiéndole al demonio.

Caminamos por los prados dirigiéndonos a las montaña, el supuesto punto de encuentro. La hierba estaba tan alta que me llegaba a las rodillas, lo que dificultaba un poco el paso. El Sol se encontraba en su cenit iluminándonos con su euforia permanente, lo cual me preocupaba bastante. Hubiera sido mejor que estuviera nublado para que fuera más difícil que alguien nos descubriera. De vez en cuando echaba un vistazo a los alrededores para vigilar que no estuviera nadie siguiéndonos, ni que nos acercáramos demasiado a los caminos. Era más seguro ir por el medio del campo, había menos gente. Por otra parte, era más complicado avanzar por medio de los prados en vez de por los caminos, lo cual era una ventaja: Si yo tenía cualquier dificultad para pasar por cualquier terreno, los soldados lo tendrían peor con sus pesadas armaduras. Esa era mi gran preocupación, los soldados. Era muy probable de que el tipo que escuché gritar dentro de la casa hubiera alertado a los solados de la dirección a la que nos dirigíamos. "Tendría que haberme encargado de él".

Fue bastante tiempo de estar caminando hasta que llegamos a la falda de la montaña. Me preocupaba mucho no haber visto a la pagana durante el trayecto. "Dijo que nos encontraríamos por el camino, pero no hay ni rastro de ella, ¿le habrá pasado algo?". Al no ver más opciones, subimos un poco a la montaña por si la veíamos por allí. No pudimos avanzar mucho hasta que nos encontramos un muro rocoso imposible de traspasar. El Sol no tardó en caer por el horizonte, tornándose el ambiente de un color oscuro a juego con mis ropajes. La única luz presente provenía de la luna, que daba un brillo tenue e insuficiente para que se viera con claridad a la distancia. "Al menos así me siento más seguro, oculto en el manto de la noche". Esperamos en aquel sitio por si aparecía Leia. Consideré hacer un fuego para no congelarme con el frío, pero eso podría alertar a cualquiera que pasara por allí. "Si Leia pasa por aquí cerca, la encontraré. No necesito que nos vea ella primero". Luego de vigilar que no había nada peligroso cerca, me senté en el suelo, recostado contra el muro y dejando mis espadas a mi derecha. No me venía mal descansar unos minutos, y más con la herida que tenía en mi costado. Aunque la hubiera vendado, aún seguía sintiendo el dolor punzante. De vez en cuando, echaba un aliento exasperado por la boca a causa del ambiente gélido de la montaña. Teníamos que hacer algo pronto si no queríamos congelarnos.

"Ahora que lo pienso, ¿quién es en verdad esa pagana? No es una cualquiera. Parecía bastante preocupada por conseguir su supuesta arma y me ha ofrecido unirme a su causa con el incentivo de darme rivales dignos. Por otra parte, su actitud siempre ha sido arrogante y de superioridad. No cabe duda, ha de ser alguien importante o con recursos dentro de los paganos, alguna tipo de líder quizás. Por otra parte, me parece raro que haya especificado que nos encontraríamos por el camino, y aún no la hemos visto. ¿La habrán capturado?"

Un ser que capto a través de las vibraciones del suelo me saca de mis pensamientos. El ser parecía moverse con bastante velocidad para ser un soldado normal. "¿Nos ha rastreado?". A poco rato, empiezo a notar otras diez señales que van detrás de la primera, pero mucho más lentas. "Se dirigen directamente hacia nosotros, no puede ser solo casualidad. Es imposible que vengan con tanta seguridad. Aunque les hubiera advertido el tipo que escuché gritar en el pueblo, o incluso que hubieran atrapado a Leia y les hubiera dicho el punto de reunión, no podrían dirigirse hacia nosotros con tanta seguridad y con esta oscuridad. El tipo que va delante de ellos seguro que tiene algo que ver con que hayan podido seguirnos con tanta seguridad". Arrugo la frente por no saber qué era lo que estaba pasando, pero sigo tumbado tranquilo para no alarmar al demonio. "Lo siento por Leia, pero me está causando demasiados problemas. Es imposible que entre los dos podamos con un regimiento entero de esos soldados. Incluso, podrían ser más peligrosos que los que me he enfrentado antes. No, es seguro que son más peligrosos, ya nos han advertido de ellos, acababan de llegar al pueblo cuando decidimos irnos. Pero el que más me preocupa es el tipo que se mueve más rápido y va delante de ellos. Veamos, detrás nuestra tenemos un muro que nos va a ser imposible escalarlo para cuando lleguen. Si queremos huir debemos bordear la montaña por uno de los lados, pero algo me dice que nos seguirán hagamos lo que hagamos. No podemos ni huir ni luchar. ¿Nos entregamos? No creo, por mucho que les diga que no soy pagano dudo que me vayan a creer, no después de tomarse tantas molestias para perseguirnos. Pero eso significa que no han capturado a Leia, no creo que se esfuercen tanto y gasten tantos recursos para perseguir a un par de paganos cualesquiera. Se decepcionarán bastante cuando vean que ella no está con nosotros. Pero puede ser... Que Leia hubiera planeado esto para que seamos el cebo de los soldados y así ella pudiera escapar. Eso explicaría el por qué no la hemos encontrado. No es tan tonta como pensaba, se ha ganado mi respeto. Ahora, toca lidiar con nuestro problema actual".

Finalmente, cogí mis espadas levantándome del suelo para advertir al demonio del peligro pero, en ese momento, empezamos a escuchar el tintineo que hace el metal al chocar entre sí, además de unos cuantos pasos que se dirigían hacia nosotros. "Demasiado tarde".

—No te recomiendo enfrentarlos, son diez soldados. Los lidera un extraño tipo que se mueve demasiado rápido para ser un soldado normal, no tengo buenas sensaciones respecto a ese.

"No podemos ni huir ni enfrentarlos. Solo nos queda una opción."

—Separémonos. Tendremos más oportunidades si dividimos su grupo. Por otra parte, podremos huir más rápido si cada uno va por su lado individualmente.

No esperé la respuesta del demonio. Hice ademán de empezar a correr bordeando por el Oeste el gran muro de roca que nos impedía pasar, esperando que el demonio hiciera lo mismo por el Este. "Por supuesto, los soldados no se separarán, o al menos no creo. Si mi teoría es correcta y el tipo que los lidera es capaz de rastrearnos, se concentrará solo en uno de los rastros y los soldados lo seguirán. Si persiguen al demonio, me viene estupendamente. Si me persiguen a mí, no pasa nada porque corro más rápido si voy por mi cuenta. Aunque me alcancen, no íbamos a poder enfrentarnos con ellos ni el demonio y yo juntos, así que no tengo por qué preocuparme por esa posibilidad. Y por último, si da la casualidad de que se separan, tampoco importa ya que mi plan de huir hasta despistarlos no cambia. De cualquier forma, podré escapar de ellos fácilmente. Aún no he encontrado a nadie que pueda igualar mi velocidad."

fdi:
Acción 1: Levantarse + Correr hacia el Oeste bordeando el muro.

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Ederat el Jue Jul 31, 2014 2:32 am

Seguíamos caminando mientras las llamas devoraban algún tejado en el otro lado del pueblo. Mi preocupación por Leia no disminuía, y no había ni rastro de ella "¿estará bien? ¿la habrán cogido?"
Me limitaba a seguir al fallen mientras observaba todas las calles que cruzábamos para intentar ver a la pagana huyendo pero no había suerte. Un viejo apareció llamando a la Eclesia y gritando histérico, pero seguimos caminando como si ni existiese, lo mas probable era que estuviese mal de la cabeza.
El fallen me advirtió de que no intentase nada contra el
-No me interesas flacucho. Y no tengo intención de robarte.
Salimos de aquel pueblo dejando atrás todo aquel lio pero sin rastro de la pagana, lo cual me tenia preocupado, cogí una piedra del suelo y me dedique a pasármela de una mano a otra mientras caminaba, lo cual fue entretenido durante un rato y me distrajo. Lo que yo no contaba es que esa caminata esperando que nos alcanzase duraría horas. Mientras caminábamos, vi que el paisaje era precioso.
-Tu,fallen. Mira eso, no sabemos cuántos mas veremos.
Delante solo había un inmenso muro de piedra, lo cual no era muy esperanzador. Decidimos sentarnos cuando empezó a oscurecer. Con tan poca luz no parecía que nadie pudiese avanzar y menos cruzar o bordear aquella montaña, así que no teníamos opción.
Un ligero sonido metálico sonaba de fondo, y el fallen se levanto diciéndome que había diez soldados liderados por alguien mas ligero corriendo hacia nosotros y que el se largaba.
-Esta muy oscuro, y si son diez soldados y alguien corre mas que ellos podría ser la pagana, haz lo que quieras.
Me aparté unos metros del camino y me tumbe entre la maleza mirando hacia el camino, aprovechándome de la oscuridad y mi ropa oscura para ocultarme.
“Si es ella intentare ayudarla, si son soldados me quedare aquí tumbado y dejare que pasen de largo.”
El sonido se iba haciendo mas fuerte y miraba fijamente hacia el camino, ya tenia los ojos acostumbrados a la oscuridad y veía medianamente bien a no demasiada distancia, ahora solo quedaba esperar.
FDI:

Accion 1: Ocultarme fuera del camino

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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Sarah Raynore el Mar Ago 12, 2014 6:57 pm

Mientras Xalcoz decidía huir con el rabo entre las piernas, Ederat optó por tumbarse en el suelo para esconderse y esperar. Ambos realizaron sus acciones justo a tiempo pues en ese momento la patrulla de soldados apareció por el sendero por el que habían ascendido ellos mismos no mucho antes.

Eran diez, y de la persona ligera que según Xalcoz iba delante no había ni rastro. Cada uno portaba una antorcha y se encontraban desplegados en una línea, cubriendo tanto el camino como todo lo que se encontraba en treinta metros a la redonda de éste.

Xalcoz estaba fuera de su alcance, aunque si no se movía con cuidado lo descubrirían, pero el tercer hombre empezando por el extremo opuesto pasaría prácticamente al lado de Ederat en unos pocos segundos.

Éste se acercó a su posición un poco más y, de pronto, viendo el bulto que formaba el cuerpo del demonio en el suelo, alzó la antorcha para poder ver mejor, descubriéndolo. El soldado pegó un grito de alarma para avisar a los otros y se lanzó sobre él, espada en una mano y antorcha en la otra. Sus compañeros se giraron ante la llamada y rápidamente se encaminaron hacia allí.

Todo aquello le venía de perlas a Xalcoz para escaquearse, nadie le prestaría atención a menos que se pusiera a dar gritos -y tal vez aún así estos pasarían desapercibidos con el ruido de la lucha-. Además, probablemente aquellos serían los mismos soldados que desde un principio habían llegado al pueblo persiguiendo al demonio. Lo único que tenía que hacer era caminar tranquilamente en dirección opuesta a la pelea, abandonando al pobre diablo a su suerte, nunca mejor dicho.

FDI:
Los soldados están formando una fila perpendicular al camino, escudriñándolo todo y a unos 6-7 metros de distancia entre ellos.

Ederat, cuando el soldado te ve está a unos 2 metros de distancia. Puedes esperar a que te vea y grite o puedes descubrirte tú mismo y atacar/huir/lo-que-sea (te recuerdo que detrás tienes el muro y delante y a los lados los soldados), en cualquier caso el resultado seguirá siendo que todos los soldados se lancen a por ti.
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Re: [AVENTURA INICIAL] "El colgante hermético" [Norte de las Montañas Raknar, 8 de noviembre - 897 d.g.]

Mensaje por Xalcoz el Vie Ago 15, 2014 9:15 pm

No necesité mirar atrás para darme cuenta de que Ederat no me había hecho caso. Siento a través del suelo que se aparta un poco, pero que luego se queda quieto en un sitio, posiblemente escondido. "¿En qué estará pensando? Es un suicida si piensa luchar él solo contra todos. Aunque pensándolo bien, eso fue justamente lo que hice antes en la ciudad... Pero la situación era distinta, los cogí por sorpresa y varios de ellos debían sujetar a los prisioneros, por no hablar del líder que ni se molestó en luchar él mismo. En la situación del demonio, precisamente lo están buscando los soldados, por lo que difícilmente los cogerá por sorpresa".

Seguí corriendo bordeando el muro, pendiente de las vibraciones para que no se me acercasen demasiado los soldados. No tardé en escuchar algunos gritos provenir a mis espaldas. Me paré un segundo y me giré viendo varias antorchas en el lugar por donde se encontraba el demonio. "Obvio, que te esperabas que fuese a ocurrir, debiste haber hecho lo que te dije..." Me quedé quieto unos segundos contando a todos los que había a través de las vibraciones. "Once personas". Inmediatamente reanudé mi marcha corriendo en dirección contraria con ambas espadas en mano, preparado para cualquier cosa que pudiera pasar. Había algo raro en todo esto.

"Ahí falta una señal, ¿dónde está el que detecté e iba encabezando a los soldados por delante? Ha desaparecido. Las personas no desaparecen por arte de magia. Puede que se esté desplazando sin tocar el suelo. O que se haya alejado de aquí lo suficiente rápido como para dar la impresión de que ha desaparecido. O quizás, tenga algo que desconozco que le permita pasar desapercibido..."

Dejé de darle vueltas al misterio y me concentré en correr para no llegar a ser detectado. Me venía bastante bien que los soldados hubieran visto a Ederat, con eso era bastante poco probable que se fijasen en una sombra que corría bordeando el muro. Por otra parte, no podía bajar la guardia ya que en cualquier momento podría volver a aparecer el misterioso ser para complicarme la escapatoria. Aunque, si me llegase a encontrar en mitad de la noche y yo estuviera lo suficientemente lejos de los soldados, sería interesante entablar un duelo en vez de huir de él. Se me marcó una sonrisa inconscientemente al pensar en esa posibilidad. "O puede que simplemente fuera Leia huyendo de los soldados, pero me es imposible determinarlo. Es mejor pensar en la peor situación para luego no llevarme ninguna mala sorpresa."

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