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El misterio del bosque

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El misterio del bosque

Mensaje por Xalcoz el Jue Ene 30, 2014 6:25 pm

[Cualquiera es libre de incorporarse al tema]

Me encontraba atravesando un bosque con las espadas desenfundadas. El lugar me recordaba mucho a Bosque Silencioso a diferencia de que era mucho mas denso, impidiendo que salte de árbol en árbol sin quedarme enredado en las innumerables ramas que se extendían encima de mi cabeza, formando una capa por la que pasaban muy pocos rayos de luz. La vegetación y oscuridad eran tales que era imposible ver mas allá de 5 metros de distancia. Además, sumando que repentinamente atacan criaturas hostiles de forma esporádica, hacía ese lugar bastante inseguro.

Era el segundo día que me encontraba en aquel bosque. Mi avance estaba ralentizado debido a que tenía que ir cortando los arbustos y ramas que me encontraba a mi paso. Tenía que darme prisa ya que quedaba poco tiempo para que anocheciera y en la oscuridad la visibilidad era prácticamente nula. No estaba muy seguro de que dirección seguir ya que no había ningún indicativo de por dónde  se podía salir del bosque, dando como resultado que pase hora tras hora cortando el follaje a desgana abriéndome paso.

De repente, un profundo escalofrío recorrió toda mi espada, algo estaba a punto de suceder. No me dio tiempo a pensar en ello, un instante después había un lobo en frente mía que se había abalanzado sobre mi. Medía aproximadamente medio metro de altura y no parecía excesivamente peligroso. Simplemente me desplacé lateralmente hacia mi derecha e hice ascender verticalmente mi espada zurda, de modo que empezó a penetrar la carne que se encontraba en la parte inferior del cuello del lobo hasta llegar a su columna vertebral. El cuerpo ahora inerte del animal cayó décimas de segundos después detrás mía dejando un rastro de sangre por el suelo. Era el cuarto ataque del día. Las criaturas de allí no eran excesivamente poderosas de momento pero no se podía bajar la guardia ya que atacaban en cualquier momento. Esa era otra razón por la que iba con las espadas desenvainadas. Los continuos ataques hacían que fuera una guerra de desgaste: cuando mas tiempo estuviera en aquel lugar, más debilitado estaría. Pero por esa misma razón, era un buen sitio para entrenar el tiempo de reacción lo que hacia que en parte me gustase, si no fuera porque si no encontraba la salida estaría realmente en peligro. Luego de comprobar que la criatura estaba realmente muerta, procedí a seguir mi extenuante camino. No pasó mucho tiempo hasta que ocurrió algo inesperado.

-Kyyyyaaaaaaa...-.

Escuché un grito aparentemente femenino procedente del noroeste, suponiendo que me movía hacia el norte. "¿Quién puede tener problemas con estas débiles criaturas? Para cuando llegue ella ya estará muerta o lejos del lugar..." pensé. A pesar de ello, me dirigí hacia donde procedía el grito. Tampoco es que estuviera siguiendo una dirección determinada.

La densa vegetación no sólo inhibía los rayos solares, si no que también el sonido. El hecho de que lo escuchara tan claramente indicaba que no podría estar muy lejos. Y así era. En frente mía de encontraba una bella humana tumbada bajo un árbol. Bella, claro está, si no fuera por la sangre que le cubría el brazo derecho, cara y cuello. Su pelo largo y rubio se extendía hasta el suelo y sus ropajes de cuero estaban bastante raídos dejando incluso ver parte de la piel blanca de la mujer. A su lado había un lobo con los que estaba tan familiarizado que tenía clavada en la frente una flecha. A juzgar por su posición, parecía que se le fue clavada a mano. Fijándome un poco mas en el entorno, me percaté de que a un lado había tirada una mochila, un arco y un carcaj. "Quién se creía ésta yendo con un arco por aquí donde la visibilidad es nula?". Me acerqué desesperanzado a la mujer para tomarle el pulso en la muñeca. Vivía. Con el tacto sentía como sus vasos sanguíneos se dilataban y contraían muy débilmente. Comprobando sus desperfectos pude ver como la sangre que mostraba en el cuello no era a causa de una herida situada en esa zona, posiblemente del brazo. "Al parecer se echó el brazo por la cara, un momento... ¿Un corte? ¿Cómo puede tener un corte en el brazo si le atacó un lobo?". Por mas que la examinara la respuesta era obvia: Un corte tan limpio no podía ser causado por unas mandíbulas. Podría habérselo hecho ella misma con la flecha pero no podía ignorar la posibilidad de que alguien la hubiera atacado.

Procedí a inspeccionar su mochila para ver que cosas de utilidad podría tener. Entre otras cosas, encontré una vendas y medicinas con las que traté la herida de la chica. Ella seguía inconsciente y estaba anocheciendo. Era imposible avanzar a oscuras por lo que opté por descansar allí. Cogí unas cuerdas que también había en la mochila y la subí como buenamente pude para atarla a una rama, así no se podía caer. Después de meditarlo un poco, decidí atarle también las manos y pies, por precaución. Luego de asegurar los alrededores, finalmente me apoyé a una rama cercana a la de la mujer para descansar pensando que estaríamos seguros durante esa noche. No fue del todo cierto.


Última edición por xalcoz el Jue Feb 06, 2014 4:28 pm, editado 1 vez (Razón : fallos ortográficos)
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Re: El misterio del bosque

Mensaje por Xalcoz el Dom Feb 09, 2014 12:45 am

-Despierta!- Fue lo primero que escuché.

Abrí los ojos con cuidado para ver que pasaba a mi alrededor. Todavía seguía en la rama en la que me había tumbado en la misma posición. La noche había conquistado todo el lugar sin dejar ver apenas nada que no estuviera a un metro. Había empezado a llover pero parecía ralentizada ya que las gotas reseteaban su caída en las copas de los árboles para luego volver a caer al suelo. De vez en cuando caía un rayo que inundaba el lugar de luz. Delante mía se encontraba la mujer que había curado. De alguna forma consiguió coger una de mis espadas sin darme cuenta y en ese momento me estaba amenazando la garganta con ella.

-¿Por qué?- Al ver que no respondía siguió hablando -¿Por qué me atacaste para luego sanarme?-.

-Yo nunca te he atacado, solamente escuché un grito, te encontré tirada y te ayudé-.

-¿Entonces por qué me ataste a aquella rama impidiéndome moverme?-.

-Por precaución, que por lo visto no fue suficiente contigo-.

Al ver que yo no tenía nada que ver con su atacante, finalmente dejó de amenazarme con la espada, aunque no me la devolvió.

-¿También intentas salir de este bosque?- Pregunté.

-¿Intentar salir?¿Acaso no sabes qué es lo que está pasando aquí?- Le negué y prosiguió- De este bosque no sale nada. He venido aquí para ver que es lo que pasaba. Desde fuera yo y varias personas comprobamos como varios guardianes empezaban a adentrarse aquí y ninguno de ellos salió. El hecho de que los guardianes vinieran significa que lo que sea que esté pasando aquí, lo está causando otra persona. Vine con un grupo para averiguar el cómo y por qué, pero nos hemos separado y no sé nada de ellos-.

-¿No podríamos simplemente incendiarlo todo?-.

-Ya lo he intentado, la vegetación aquí parece ser ignífuga pero no es sólo eso, he comprobado que luego de dañar un árbol o arbusto al poco tiempo se regenera. Es imposible para una persona ciega caminar en linea recta, aquí pasa lo mismo. La visibilidad es muy limitada y no se puede tener referencia ni del Sol ni las estrellas ya que todas ellas son tapadas por los árboles. Tampoco puedes usar brújulas ya que al parecer esta vegetación también es capaz de inhibir o crear campos magnéticos. De esa forma, sin ninguna referencia, tarde o temprano empezarás a caminar en círculos, haciendo imposible el salir de aquí-. Lo que ella estaba diciendo tenía sentido. Ese sentimiento de no saber si andaba en linea recta me invadió varias veces en esos días. Luego de un silencio continuó hablando.- Por cierto, ¿Quién eres tú? No sabes nada de este lugar pero a pesar de ello...-.

-Silencio- La mandé callar.

No quería hablar nada sobre mí, pero esa no era la única razón. Había empezado a sentir una serie de ondas anormales a través de mi sexto sentido fallen. Era como algo pequeño que se clavase en las ramas y se acercaban unos 12 de ellos. Podría ser lo que la había atacado. Saqué mi espada pero la mujer no parecía que fuera a devolverme la otra. A pesar de que estaba muy oscuro, al poco tiempo empezamos a distinguir una sombra que se estaba moviendo alrededor nuestra y ya escuchábamos el sonido de los extraños objetos clavarse en la madera. En ese momento, un rayo hizo su aparición. Todo el lugar quedó cubierto por una luz blanca revelándolo todo. A pesar de que duró sólo unos instantes, me dió tiempo para ver al enemigo. Nunca había visto nada igual. No tenía ni brazos ni piernas, en su lugar le salían largas cuchillas negras de doble filo. Estaba cubierto por una coraza y máscara metálicas y oscuras, ocultando cualquier expresión. De su espalda le salían alrededor de 12 cables con los que parecía sujetarse a las ramas próximas. Esa era la razón por la que se movía tan rápido: era capaz de flotar en el aire.

Una vez que la luz desapareció me quede un poco desconcertado por lo que había visto. Un gran error. El enemigo aprovechó ese momento para rodearnos y atacar a la mujer por la espalda. No se veía mucho, pero lo suficiente para que notara como el ser atravesaba el hombro derecho de la chica, haciendo que gritara. Aproveché el hecho de que el enemigo tuviera su "brazo" en ella para atacarle en la cabeza, en vano ya que se cubrió con su otra espada-brazo. Llegados a ese punto, no tenia mas opción que arrebatarle el arma que me había quitado la mujer. No fue muy difícil ya que estaba siendo atravesada. En unos instantes ya poseía la otra espada y con ella ataqué velozmente al enemigo por otro flanco. No había forma de que fallara porque el adversario estaba ocupando sus 2 brazos. Mi espada siguió hasta que se paró, como si golpeara algo elástico."¿Cómo?".  Aparentemente el mismo aire hacía que mi espada no siguiera su trayectoria. No. Fijándome un poco mas pude ver como mi arma estaba siendo bloqueada por uno de los cables que salían de la espalda del ser. "¿Puede usar sus cables en el combate? Tiene 12 de ellos por lo que nunca podré alcanzarle. No desesperes..." pensé. "Aunque sus cables sean capaces de bloquear un ataque con el filo de la hoja, no podrán detener una estocada directa". Con esa estrategia en mente, usé la espada que estaba siendo bloqueada por el cable, la derecha, para atacar el brazo del enemigo. Con ello me gané la sorpresa del ser y liberar mi espada izquierda, con la que inmediatamente realicé una estocada dirigida a su pecho. Conseguí mi objetivo, no tuvo mas remedio que retroceder para evitar mi ataque y sacar su espada de la mujer, haciendo que gimiera. Tenía que aprovechar ese momento, no tendría otra oportunidad de tenerlo delante mía. Salté de la rama abalanzándome sobre el enemigo con la intención de atravesarle con una doble estocada. Él no esperaba que hiciera eso por lo que tuve el factor sorpresa. Se protegió sus brazos desviando uno de mis ataques pero conseguí clavarle la punta de mi espada derecha, atravesándole la coraza. No sería una herida muy grave, pero lo suficiente para que se pensara de nuevo el atacarme. En ese momento me encontraba flotando en el aire, por lo que irremediablemente me caí al suelo por culpa de la gravedad.

No fue necesario que volviera a subir, pude sentir como la nube de las 12 cuerdas se alejaba del lugar. "No bromees conmigo, ¿Ahora huyes?". No iba a permitir que se fuera tan fácilmente. Por desgracia, por mucho que corriera, el ser tenia la ventaja ya que gracias a sus cuerdas era capaz de flotar y tener maniobrabilidad en el aire para esquivar todas las ramas, mientras que yo estaba ralentizado por todos los arbustos del suelo. Ante esa situación, no tardé en dejar de sentir sus cuerdas. Había corrido lo suficiente para olvidar el camino de vuelta, impidiendo que me encontrara con la mujer herida. Me encontraba de nuevo perdido y solo bajo la lluvia pensando en cuál sería mi siguiente movimiento.


Última edición por xalcoz el Dom Feb 09, 2014 1:33 am, editado 1 vez (Razón : errores ortográficos)
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Re: El misterio del bosque

Mensaje por Rath Wraylan el Lun Mar 31, 2014 3:42 pm

La tormenta seguía con su procedimiento habitual de verter agua y viento a rachas aparentemente aleatorias. A no tardar, algo más cayó del cielo, un haz de luz blanco que fue a caer en un promontorio no muy lejos del lindero del bosque.

-Venga, una vez más...

Como respondiendo, otro relámpago descargó en el promontorio. Desde tiempos inmemoriales, los rayos impactaban en las cúspides... y en aquel momento ese montón de rocas era la cúspide más prominente de esa parte del bosque. La energía fue captada de lleno por las tres varillas doradas y almacenada posteriormente en el artefacto que colgaba de su espalda. De haber estado hecho de otro material, seguramente se habría fundido, por no mencionar que la descarga habría matado a su portador.

No era éste el caso del artilugio, no de Rath. Llevaba bastante tiempo acostumbrado a la electricidad, y el extraño metal del que había fabricado el que sería parte de su mayor proyecto era más resistente que él mismo. Sin embargo, aunque otros se habrían visto eufóricos de salvarse al ser golpeados por un rayo sin más consecuencias que tener el pelo de punta, Rath no estaba satisfecho. Tenía un medidor oculto bajo una placa deslizante del brazal, y en ese momento le daba unos golpecitos. Aquello no estaba bien.

Hice y rehice los cálculos mil veces. No pueden estar equivocados. Y sin embargo...

Rath no se habría metido a la infranet sin una poderosa razón. En este caso, su razón era el buen tiempo. Quería llevar a cabo una serie de pruebas tras el encontronazo, bastante desafortunado, con los inquisidores. El primero con el que se habían topado había querido despojarle del Venator Fulguralis. Como consecuencia, había fallecido al dispararse el sistema de autodescarga. Era un mecanismo pensado para liberar la energía almacenada en caso de que alcanzase cierto límite. Generalmente el propio Rath era la causa de que no se disparase nunca, ya que el artífice empleaba la energía para generar ozono y para estimular su propio organismo. Temía, no obstante, que aquella descarga masiva hubiera podido provocar algún desajuste. Y dado que el buen tiempo dificultaba la obtención de electricidad, había pensado utilizar datos virtuales.

Pero algo no iba bien. La carga por los rayos acumulados era excesiva. Mucho mayor de la que cabía esperar. Sospechando del temido desajuste, se dijo que probaría de nuevo, para confirmar.

-Bueno, vamos allá - dijo manipulando el mecanismo de salida.

Varios relámpagos salieron del aparato, recorriendo el camino desde el suelo hasta el cielo. Era un espectáculo sorprendente, máxime cuando la cantidad de luz era también mayor que la de un relámpago común. La liberación de energía era controlada, nada tan abrupto y explosivo como lo que había matado al inquisidor. Cuando estuviera vacío, volvería a comprobar las mediciones.

Entretanto, los destellos inundaron el bosque, como si alguien estuviera lanzando unos fuegos artificiales, cuyas explosiones eran reemplazadas por truenos.
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Re: El misterio del bosque

Mensaje por Xalcoz el Miér Abr 02, 2014 11:13 pm

Después de unos minutos de reflexión opté por descansar lo que quedaba de noche y esperar a la mañana siguiente. Moverse por ese bosque por la noche era muy peligroso. No solo está la visibilidad nula y la dificultad de moverse por ahí, sino que al parecer había algo bastante más peligroso que unos pequeños lobos sueltos. Para colmo la lluvia hacía que el tránsito fuera pesado, caminar mojado no es algo que se suele decir que sea agradable.

Con esta idea en mente, me dispuse a escalar un árbol cercano para descansar en una de sus ramas. Una vez me hube sentado, sentí como me empezaba a doler la cadera un poco. Seguramente sería por la caída anterior. Para poder conciliar el sueño me puse a pensar sobre los hechos recientes, era tiempo que bien podía usarse para reflexionar sobre todo lo que había pasado.

"Veamos, esto se ha puesto bastante interesante en poco tiempo. En primer lugar me encuentro con una persona medio moribunda tirada en el suelo, la cual pensaba que era yo el que le había atacado. Seguramente habría sido aquel ser, entre la espesura del bosque era fácil confundirlo conmigo ya que ambos llevamos espadas a ambos brazos y vestimos del mismo color. Eso sumado a que el ataque del ser contra ella antes de que la encontrara seguramente hubiera sido bastante rápido como para que se parase a pensar en la situación y analizar al enemigo, era comprensible que lo confundiera. Por otra parte, ¿Qué es eso de que no se puede salir de este bosque? Lo que pasa aquí es imposible que sea de forma natural, los árboles no pueden impedir que funcione una brújula. Además, está ese extraño nuevo enemigo. No parecía que tuviera dificultades para orientarse ya que nos detectó de una forma tan precisa como para dirigirse directamente hacia nosotros, además de que la oscuridad no parece que le sea un obstáculo. Pero lo más extraño de todo es que no ha acabado con nosotros. Teníamos muy pocas posibilidades de acabar con él en esa situación y a pesar de eso huyó en cuanto le hube atravesado un poco la coraza. Hay algo que se me escapa. ¿Puede ser él el causante de todo lo que pasa en ese bosque? No puedo estar seguro de ello. Aunque así fuera, ni siquiera se me ocurre el cómo ni el por qué".

Antes de que me diera cuenta, acabé rindiéndome ante el sueño.

[...]

Rath decidió que para poder corroborar mejor los datos que recogía del artilugio, era conveniente moverse para asegurarse de que la localización geográfica no fuera una variable que modificara las mediciones. A pesar de la oscuridad, con los continuos rayos de la tormenta y con su aparato Rath era capaz de ver fácilmente por donde caminaba. A pesar de que se desplazara por el terreno, las mediciones no se inmutaban. En verdad el nivel de electricidad estática era superior a la normal, incluso habiendo tormenta. Aunque el aparato estuviera desajustado, eso no afectaría en que se cargara de forma excesivamente rápida.

Mientras Rath caminaba perdido en sus pensamientos, uno de tantos rayos que caían le proporcionó información visual de lo más novedosa. A pocos metros suya pudo distinguir la silueta de una mujer humana rubia sentada. Parecía que estaba bastante herida. Se encontraba intentado vendar su hombro derecho, no con mucho éxito, haciendo uso de su brazo izquierdo y con sus dientes a modo de apoyo para sujetar la venda. En cuanto la mujer se hubo dado cuenta de la presencia de Rath, intentó coger su arco que tenia a su lado. En el momento que intentó cogerlo, dio un pequeño grito y se llevó su brazo izquierdo a su hombro. Debía de dolerle mucho. Al darse cuenta de su situación y su imposibilidad de defenderse, la mujer abandonó cualquier hostilidad aparente.

-¿Y tú quién eres?¿Estás con el idiota que me dejó tirada?- dijo la herida.

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Re: El misterio del bosque

Mensaje por Rath Wraylan el Mar Abr 08, 2014 5:54 pm

Al final encontrar otro promontorio que superara las copas de los árboles en aquella región no estaba siendo tan sencillo. Rath habría jurado que desde el anterior había visto una serie de peñas un poco más al sur, pero llevaba rato caminando y todavía no había encontrado nada que se le pareciera. Sabía que su sentido de la orientación funcionaba mejor en ciudades y entornos urbanos, pero es que a pesar de tener iluminación hasta el momento había sido incapaz de encontrar el lugar.

El artífice maldijo en voz alta con un juramento que los bajos fondos de Storby conocían bien. Ahora no le servía de nada ni regresar. No sólo porque posiblemente tampoco encontrase el primer promontorio, sino porque además, en caso de hacerlo, la tormenta impediría que se ubicara aprovechando el sol. Y si al final no era así, significaría que la tormenta había pasado y por tanto sus experimentos tendrían que quedar en dique seco hasta la siguiente. El medidor seguía dando unos datos que por fuerza tenían que ser erróneos, incluso sin estar expuesto a la tormenta directamente. Una nueva maldición emergió de sus labios, resonando y confundiendo al entorno, poco acostumbrado a aquella clase de sonido.

De modo que continuó en dirección a lo que consideraba que era el sur. Con suerte, sería capaz de alcanzar al menos las proximidades de la elevación, y luego sólo habría que subir. A fin de cuentas era una colina bastante más grande. No obstante, mientras le daba vueltas a la situación procurando evitar las raíces y agujeros encharcados del suelo, un rayo reveló algo inesperado un poco más adelante. Se trataba de una mujer. Ella fue consciente antes que él de su presencia, por lo que Rath no tuvo ocasión de observarla con detenimiento. En lugar de eso, amagó un salto a la derecha al ver que empuñaba un arco. El grito que ella dio le hizo parar antes de moverse y entrecerró los ojos para fijarse algo mejor. El artífice tenía una vista excelente, y aunque el hecho de que la penumbra reinante en la zona no ayudara mucho a distinguir detalles, se mantuvo atento a sus movimientos, que sí veía a la perfección.

A medida que se acercaba, la mujer habló. Rath alzó una ceja, sin saber a qué se refería. Por otro lado, tampoco es que le importara demasiado, y así lo manifestó.

-No tengo idea de qué me estás hablando, y francamente, no creo que me interese lo más mínimo.

Al avanzar, Rath pudo apreciar la herida que le había hecho gritar al coger el arco. Parecía un corte, y tenía bastante mal aspecto. El hombre no sabía de medicina más allá de lo básico, y no tenía tampoco nada con qué tratarlo. Suspiró. Estaba claro que no era su día. Lo mejor sería regresar y dejarlo por imposible.

-Maldita sea, está claro que hoy no tenía que haber salido. Podía haber hecho las pruebas bajo techo, pero no, tenía que aprovechar que el tiempo acompañaba... Mira, no sé quién eres, ni qué haces aquí, ni me importa; y por otro lado, tú tampoco sabes quién soy ni qué hago, ni te importa. Lo que está claro es que necesitas atención médica, y por mi parte yo estoy deseando salir de este condenado bosque. Si eres de la zona, ¿podrías guiarme hasta el pueblo más cercano? Quizá hasta te puedan echar un remiendo en ese corte también. No me importa pagar por ello, y puedo ayudarte con ese vendaje si no te supone un problema de amor propio - propuso.
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Re: El misterio del bosque

Mensaje por Darak-Han el Jue Abr 10, 2014 1:52 am

Había puesto su orientación al límite de lo que el esperaba obtener como resultado al adentrarse en ese profundo bosque, si bien sus intenciones eran meramente recreativas y no ganaba más que una pérdida de tiempo con sus acciones, en su estilo de vida casi dogmático que llevaba, nunca se había dado un respiro lo suficientemente largo de sus actividades diarias, salvo sus largas horas de sueño que se permitía una vez a la semana luego de la misa vespertina. Ciertamente este escape a la rutina le había fascinado lo suficiente como para irse a perder en ese lugar, no sabía si había vagado el suficiente tiempo como para arrepentirse al regresar, pero la realidad que alcanzaba ese dispositivo que llaman Infranet lo había cautivado, como pocas cosas tecnológicas le habían cautivado en la vida.

La luz del sol alumbraba su único ojo de manera esporádica a través de la copa de los grandes árboles que entretejían sus ramas en una complicada red que apenas dejaba traspasar los fotones de luz de manera muy indiferente. La soledad al fin era absoluta, y él sintió por fin la libertad, en años, de retirar su capucha y dejar su cara libre a la intemperie, retirando al poco tiempo la pesada mascara que ocultaba su mandíbula.

Poco a poco se fue internando más en la penumbra del bosque, donde la visibilidad apenas llegaba en pocos claros dispersos, que quizá, bien por causas extrañas o mano humana tenían la circunferencia perfectamente circular, a través de la cual se podía discernir, que empezaba a oscurecer, y los aullidos de los lobos se cernían en el ambiente, dando cierto aire de inquietud al atardecer.

Lo mejor será subirse a un árbol y descansar ahí la noche. - Se dijo y escaló el árbol de mayor altura que pudo encontrar en todo el lugar, se apresuró a cerrar el ojo, y cayó en un profundo estupor, mientras rayos y centellas se retumbaban junto al perpetuo aullido de las bestias lupinas que acechaban al pie del lugar, la lluvia caía entre las copas de los árboles refrescando la tierra, sueño del que no despertó hasta bien entrado el día siguiente.

Se levantó con pereza, común en él luego de dormir, Darak-Han bajó del árbol y continuó su intento de salir del bosque, seguía tan desorientando como siempre, como si una fuerza malévola y sobrenatural alterase su sentido de la orientación, su inquietud luego se tornó preocupación, y empezó a correr desesperadamente en dirección sur lo más que pudo, salvando en poco tiempo una gran distancia, tropezando con raíces, ramas caídas. Quisiera o no, se cansó y comenzó a caminar de manera desorientada y poco coordinada.

Casualidad o no, el destino le había hecho vagar nuevamente, esta vez, en busca de la salida del lugar, su deber apremiaba y debía regresar a sus ocupaciones lo más rápido posible. Divagando entre la maleza entró de lleno a una zona libre de matorrales y todo tipo de plantas parásitas, a lo lejos vio su posible salvación, de manera borrosa, veía a lo lejos una figura de un hombre alto, pelo oscuro, por lo poco que diferenciaba al parecer era un fallen, se aproximó más y gritó a todo pulmón.

-¡Tú! ¡El de enfrente! ¡¿Sabes alguna salida de este maldito lugar?!
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Re: El misterio del bosque

Mensaje por Xalcoz el Mar Abr 15, 2014 2:30 am

No puedo determinar el tiempo exacto que estuve dormitando, pero lo cierto es que me desperté bastante pronto. Había detectado que se acercaba algo. Debía de estar alerta, sería una desgracia que acabasen con mi vida mientras dormía. Aún estando desorientado intentando despertándome por completo, desenfunde mis preciadas espadas y salté al suelo, camuflándome en unos arbustos. La lluvia no había amainado, por lo que seguía totalmente empapado, lo cual hacía bastante incómodo el moverse. Empecé a diferenciar en frente mía a una persona, o eso parecía ser, que se acercaba peligrosamente. No era capaz diferenciar a simple vista si poseía alguna arma, pero tenia la cara sospechosamente cubierta por una máscara que impedía distinguir cualquier rasgo facial. Por otra parte, no llevaba más armadura que unos tristes ropajes de tela que poco parecían proteger de armas contundentes o punzantes. A pesar de que aparentara inofensivo, no podía bajar la guardia. Bien podría tener una daga o cualquier arma escondida para poder atacar a su enemigo por sorpresa.

No parecía tener una gran vista, tuvo que acercarse bastante más para darse cuenta de mi presencia. Sin mucha educación, no hizo más que gritarme si sabía alguna salida de aquel lugar. Bajo esas palabras no hice más que respirar tranquilo. Solo era otro que se había perdido. Una vez entendida la situación, le dije unas alentadoras palabras que seguro que le reconfortaban.

-Lo siento por ti, pero has caído en la boca del lobo. Llevo días buscando la salida a este bosque, pero aquí me hallo. Si tanto te interesa saber, no puedes orientarte de ninguna manera en este lugar. Pero, quién sabe, quizás si caminas en una dirección al azar llegues a alguna parte. No tengo más información que proporcionarte, así que adiós- dije mientras usaba mi agilidad natural para volver a escalar un árbol y posarme en una de sus ramas, esperando a que el nuevo individuo se marchase por voluntad propia.

[...]

-No sé qué es peor, que ignores la situación o tu indiferencia respecto a ella. Por cierto, mi nombre es Hera, Hera Leiner- dijo la mujer. Ella quiso decir muchas más cosas no muy amigables contra la nueva persona con la que se encontraba, pero no lo hizo por falta de energías.

Rath no se había dado cuenta en un principio por la oscuridad, pero la mujer no llevaba otra cosa de cintura para arriba que no fuera un sujetador, dejando al aire libre gran parte de su piel para poder vendarse. Era difícil verlo, pero se podía apreciar como poseía una piel blancuzca. Las incontables gotas de lluvia que habían posadas sobre ella actuaban como pequeños diptrios que refractaban la luz y daban una imagen algo distorsionada de su piel. Aparentemente, cualquier movimiento lo suficientemente brusco sería capaz de perturbar el equilibrio de su piel, haciendo que se desmorone toda la belleza óptica creada por el agua.

Hera había estado analizando la herida y llegó a la conclusión de que la única medida útil que podría tomar en esa situación era vendarse para así perder menos sangre. No parecía que la mujer sintiera ningún tipo de pudor por estar medio desvestida, al menos en ese momento. El dolor le inhibía cualquier sentimiento de esa clase. La chica aún no confiaba mucho en Rath por su negativa actitud, pero no tuvo otra salida mas que hacerlo. Aún sin su ayuda ella tenía pocas posibilidades de supervivencia. Se limitó a decirle a Rath que le vendara la herida. Ella misma había hecho un diagnóstico y comprobó que no tenía ningún nervio cortado, solo músculos, ello permitía que no perdiera movilidad en el brazo. Por otra parte, el tratamiento ideal sería lavar la herida para que no se infectase y hacer algunos puntos, pero no tenía ni los recursos ni la situación era adecuada para ello. Como incentivo para asegurarse de que no le hiciera nada, también le dijo a Rath que le ayudaría a ir al pueblo más cercano. No obstante, la mujer permaneció con una de las flechas en su mano izquierda por si se volvía violento. Se había dado cuenta del aparato que llevaba Rath pero no hizo ninguna pregunta ni queja al respecto, no le convenía abusar de su amabilidad.

Luego de terminar de vendarle la herida, la mujer procedió a explicarle a Rath toda la situación en la que se encontraban, pero no sin antes vestirse apropiadamente. Le ofreció los mismos datos que había compartido anteriormente con Xalcoz, además del ataque que sufrieron ambos poco tiempo antes. Una vez terminado el diálogo informativo, Hera le hizo una última petición a Rath:

-Como ves, este lugar es más peligroso de lo que aparenta. Qué te parece, ¿Cooperamos hasta que logremos salir de aquí? Antes de que decidas nada, te informo de que no me podré mover de aquí al menos por esta noche, lo he intentado y el dolor es insoportable- dijo la mujer, buscando asegurar su propia supervivencia y sin mucho esfuerzo por disimularlo.

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Re: El misterio del bosque

Mensaje por Darak-Han el Mar Abr 15, 2014 3:19 pm

La respuesta no se hizo llegar, para mi infortunio que la persona que tenía frente mío estaba igual o peor perdida que yo en este infierno verde. ¿No que Kosmos era la parte segura de la Infranet? ¿Por qué sucedía esto? Nunca entendí de manera perfecta esto de la tecnología, salvo el telévisor, y que ni eso me hace distraerme mucho del trabajo. Pero este tipo o se había resignado a salir o no gustaba de mi compañía, como era común. La intención de vagar por allí como un palurdo sin dirección alguna la llevaba de hacía rato, y se podría decir que tenía razón en ese aspecto, aunque no lo quisiese aceptar yo.

- Eso ya lo llevo intentando, pero bueno, todos los caminos conducen a Roma. Que el Señor te acompañe y te ayude a salir pronto de este laberinto.

Apresuré mi paso, el barro aun humedo de la noche anterior me dificulta en exceso el correr, pero amen de intentarlo logro avanzar grandes distancias, eso me lo había comprobado yo mismo mediante experimento y ensayo en la nieve. Y la nieve es peor.

Han pasado luego de ello unas dos o tres horas, el follaje y los árboles empiezan a escasear al fin en claros dispersos, se puede ver más la luz del sol a través de las ramas y hojas, el camino por fin me ha traído fuera de ese bosque. Ahora me había quedado una lección importante que siempre repetiré. Y me la marco a punta de acero hirviendo en el cerebro apenas salgo del bosque, hacía la civilización luego de otras cuantas horas.

-Nunca jamás volveré a confiar en estas tecnologías.
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Re: El misterio del bosque

Mensaje por Rath Wraylan el Dom Nov 09, 2014 10:43 pm

-Rath Wraylan - contestó lacónicamente a su presentación -. Dado que no vas a poder moverte, no queda otra cosa que esperar. Espero que la civilización no esté tan lejos como me imagino, o al menos que el linde del bosque no esté a más de un día de aquí. Detesto este sitio.

Sin más se dispuso a darse la vuelta y dedicarse a sus asuntos. Sin embargo, antes de eso se detuvo y la miró. Posiblemente se estuviera haciendo la dura. O tal vez lo fuera, pero eso no importaba. Si se quedaba toda la noche con esa ropa, era posible que el mismo frío se hiciese más daño que una herida mal curada. Incómodo ante un gesto que no iba con él, se quitó el abrigo, quedándose solo con la ropa de calle, y se lo tiró.

-Supongo que no hace falta que te diga que aquí puede haber animales salvajes. Si vas a descansar, yo de ti subiría a un árbol. Ignífugos o no, las ramas son lo bastante grandes como para acomodarse para pasar la noche. Yo voy a subir a ese otro, tengo un par de cosas que comprobar. Si viene algo, grita - comentó.

Ni esperó contestación. En lugar de eso, se alejó un corto trecho y buscó un árbol con apariencia de alto. Era complicado saberlo porque con el follaje no se alcanzaba a distinguir cuál era el más idóneo, de modo que escogió uno simplemente por el grosor del tronco, asumiendo que eso le convertía, posiblemente, en el de mayor altura. Una vez llegó arriba, maldijo. La tormenta casi había pasado.

-Adiós, experimento...

Era sin duda uno de esos días donde lo mejor era quedarse en la cama para evitar toparse con un destino malhumorado y picajoso. No tardó en regresar, enfurruñado y dando alguna patada ocasional a las pocas piedrecitas o ramas que encontrara.

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Re: El misterio del bosque

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